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10 Jauregui

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  • REVISTA DE LITERATURAS POPULARES / AO X / NMEROS 1 Y 2 / ENERO-DIcIEMbRE DE 2010

    el son mariachero de la La negra: de gusto regionalindependentista a aire nacional contemporneo

    Jess Jureguiinah

    Introduccin: el regreso del rebozo de sedadesde Mxico a China

    En octubre de 2008, durante la xviii Feria Internacional del Libro de Monterrey, ngel Robles Crdenas un veterano comentarista deporti-vo me busc para que explicara a su pblico radioescucha y televidente por qu haba tocado un mariachi de mujeres en la inauguracin del los xxix Juegos Olmpicos de Pekn. De hecho, la delegacin china haba desfilado con el cobijo musical de las interpretaciones del Mariachi Mujer 2000 de Los ngeles, California, en particular, con la ejecucin del son de La negra. Los locutores del duopolio televisivo mexicano (Televisa y Televisin Azteca) no haban ofrecido aclaraciones al respecto durante la transmisin del evento.

    El ms famoso director de cine chino, Zhang Yimou, consider que durante el desfile inaugural de los atletas en Beijing 2008 se debera escuchar la msica ms representativa de los cuatro continentes. El director de msica de la Ceremonia de Apertura, Chen Qigang, escogi como representativo de Europa a un conjunto de gaitas; para frica, un grupo de tambores; para Asia, la msica tradicional china y, para Amrica, mariachis. Los funcionarios chinos no saban que el mariachi era originario de Mxico, tan solo haban investigado que se trataba de la msica folclrica ms gustada en el continente americano. Dada la gran difusin que el mariachi tiene en Estados Unidos, lanzaron una convoca-toria en ese pas para elegir al mariachi adecuado. Nunca pensamos en escoger el mariachi por ser mexicano, sino porque nuestra intencin era tener grupos de msicos y que cada uno tocara la msica folclrica ms escuchada y popular en cada continente (Agencia Reforma, 2008).

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    Por qu no se toc, en la versin ms clebre de esa gesta deportiva mundial, el Jarabe tapato considerado el jarabe nacional mexicano? En qu momento y a travs de qu proceso el son de La negra lleg a desplazar al Jarabe tapato como el aire nacional representativo?

    El etnomusiclogo cubano Rolando Prez Fernndez demostr que los sones mariacheros contenan patrones rtmicos de raigambre africana. Sin embargo, en su anlisis fundado en las grabaciones discogrficas dispo-nibles en las bibliotecas de La Habana, al transcribir la cuarteta del son de La negra, con base en la versin del Mariachi Mxico (disco Lo mejor del mariachi, Musart, 1964), translitera: Cundo me traes a mi negra, / que la quiero ver aqu / con su rebozo de seda / que le traje de Pekn [sic]? (1990: 174-175). Todava entonces, a nivel mundial, era difcil escuchar o leer que un rebozo de seda hubiera sido llevado desde Tepic. Dnde queda Tepic? Qu tiene qu ver Tepic con la seda y los rebozos?

    1. El son de La negra alcanza fama mundialen Nueva York, en 1940

    A finales del periodo cardenista, la msica del mariachi lleg a integrarse al repertorio clsico mundial, como representativa de Mxico. Carlos Chvez (1899-1978), lder de la corriente musical nacionalista, le solicit a su alumno Blas Galindo (1910-1993) una obra con temas de tu pueblo, de por all de tu regin (Juregui, 1993: 19).

    Galindo era originario de San Gabriel (posteriormente denominado Venustiano Carranza), Jalisco, en plena tierra del mariachi Jean Meyer haba planteado los ex cantones de Sayula, Autln y Tepic como posi-bles lugares de gestacin de dicho conjunto musical (1981: 43) y, de nio, se haba iniciado adems de participar en el coro de la iglesia y de estudiar rgano, como tanto msico eventual, en los conjuntos mariacheros:

    En mi pueblo, en San Gabriel, casi todo el mundo tocaba [msica]. En mi casa haba guitarra, y no supe cundo empec a tocar... Debe haber sido muy chico, porque a los siete aos ya acompaaba a mis hermanos y ya solfeaba (Juregui, 1993: 23).

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    All en mi pueblo sencillamente todo el mundo era msico: que su gui-tarra, que su flautita, violines, arpas, mandolinas, todo mundo. Y como no haba radio ni tele, en las tardes todos hacan msica; me acuerdo que yo iba pasando por la calle y me gritaban: rale, Blas, vente, agarra tu guitarra y dale. Y le dbamos (Espinosa, 1993: 25).

    En San Gabriel haba mariachis por gusto, por placer, no eran comerciales. Las gentes se reunan en las casas de los familiares y en otros barrios. De mariachis no se mantenan, eran talabarteros, panaderos [...].

    Haba un mariachi en mi pueblo en el que Chano Rodrguez un gero grandote traa la guitarra de azote, y Valente Tapo tocaba el arpa: se les juntaban los violines y la vihuela. Ese don Valente daba clases l deca que no, pero s, les deca a los muchachos que fueran a orlo cuando l estaba tocando, pa que sintieran la msica. Y algunos s aprendan a tocar.

    El mariachi que yo conoc era de cuerdas: violines, uno o dos, general-mente uno; vihuela; la guitarra panzona, que ya no se conoce, y el arpa. En mi pueblo no haba guitarrn. En el arpa, con una mano llevaban los contratiempos y con la otra, tambin hacan los bajos. En Apatzingn, en la Tierra Caliente de Michoacn, tamborilean la caja del arpa grande []

    La sonoridad del mariachi este [el antiguo] es distinta del nuevo. Aquella es ms ntima, aunque se oiga lejos en los pueblos. Una de las caractersticas fundamentales del mariachi es que los bajos van a con-tratiempo, mientras que la armona siempre va a tiempo (la vihuela y la guitarra de azote): se logra una riqueza preciosa de conformaciones rtmicas (Juregui, 1993: 23 y 19).

    Blas Galindo ingres al Conservatorio Nacional en 1931, donde fue alumno de Carlos Chvez, Jos Roln Alcaraz (1876-1945) y Candelario Huzar Garca de la Cadena (1883-1970); luego form parte del Grupo de los Cuatro junto con Salvador Contreras Snchez (1912-1982), Da-niel Ayala Prez (1906-1975) y Jos Pablo Moncayo Garca (1912-1958), que tuvo un papel destacado en la creacin y difusin de la msica nacionalista mexicana (Pareyn, 2007, I: 415).

    Segn l mismo aclar, mi contacto con la msica folclrica mexicana no fue buscado, fue algo natural, porque yo vena del campo (Loza, 1995: 49); yo haba vivido en medio de la msica popular, tena lneas naturales de composicin (Garca Bonilla y Ruiz, 1992: 53). Para Galindo,

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    componer alrededor de temas populares [] no fue una inclinacin teorizada o impuesta desde fuera, como le pas a otros muchos compo-sitores de esa poca, sino algo natural, lo que le permiti incursionar con cierta facilidad dentro de la corriente musical con auge en ese momento (Matadamas, 1995: 4). Tena conciencia de que mi obra que sali ya al mundo y que empez a funcionar fue Sones de mariachi (Espinosa, 1993: 24). Como seala en distintos testimonios,

    el maestro Chvez me comunic que iba a hacer un concierto en Nueva York. Como le pedan que presentara msica representativa de distintas regiones del pas, me pidi que escribiera para la ocasin algo con msica de mi pueblo. Le dije que para m era muy fcil, que estaba impuesto, ya que haba nacido entre mariachis y que hara una obra con sus sones. Puse manos a la obra y as naci Sones de mariachi, [] la hice a mi modo. Tom el son de La negra, el son de El zopilote pero no El zopilote mojado, porque no es un son, sino una polca [] Por ltimo utilic Los cuatro reales []

    Entonces hice un revoltijo y sali Sones de mariachi. [] Como para el festival de Nueva York no se llev a la [Orquesta] Sinfnica de Mxico tan solo se contaba con diez o quince msicos, utilic alientos, cuer-das y timbal; total, as la organic y se me ocurri decir: Ay, por qu no le pongo un mariachi en el centro?. Y puse un mariachi de verdad. El problema entonces era que no haba msicos de mariachi que leyeran msica. [] Afortunadamente, haba en la orquesta msicos de Jalisco y uno de ellos, Juan Santana, de mi pueblo, quien tocaba el violn, me dice: Hombre!, yo toco la vihuela y tengo mi vihuela. Otro dice: Yo tengo la guitarra de golpe y la toco. Otro [Jos Catalino Noyola Canales (1914-2002)], tambin de Jalisco, dice: Mira, ahora se usa el guitarrn, yo toco el arpa, pero tambin tengo guitarrn, porque mi padre hace arpas y guitarrones. Bueno, ya tenamos los violines, esos s que tocan todo lo que les pongas en el papel. Pusimos el mariachi en el centro y as la gente pudo ver en Nueva York un mariachi dentro de un conjunto de cmara. Fue un xito, un exitazo (Loza, 1995: 49-50).

    Yo hice mi obra con el conocimiento genuino de la msica de mi pueblo [] y as logr un gran pegue con los Sones de mariachi, tanto que inmedia-tamente le pidieron en Nueva York al maestro Chvez que los grabara; la Columbia hizo la primera grabacin en aquellos discos grandototes, y los mandaron a todo el mundo (Espinosa, 1993: 24).

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    Los sones mariachi aqu representados estn [] en tono de sol mayor y comps de 6/8, desarrollados con cierta extensin, aprovechando su carcter contrastado para integrar una forma ternaria. Unas variaciones finales sirven de coda (Galindo, 1964: 56-57).

    Originalmente, Galindo prepar el arreglo de Sones de mariachi para orquesta mexicana de cmara u orquesta pequea mexicana, que in-clua vihuela, guitarrn y en lugar de tambora huhuetl y teponaztle, pero el centro era un mariachi. [] Conseguimos autnticos msicos de mariachis, pero no los vestimos de charros eso es una tontera (Juregui, 1993: 19).

    De hecho, la instrumentacin de la versin original fue la siguien- te (Juregui, 1990: 83; 2007: 134):

    Alientos PercusionesmexicanasMariachi(tradicional) Cuerdas

    oboeclarinete en Mi bemol clarinete en Si bemoltrompetatrombn

    timbales (giro) [sic]sonajas de semillassonajas de metaltambor indio (giro) [sic]raspadorhuhuetlteponaxtlixilfono

    vihuelaguitarras sextasguitarrnarpavioln primerovioln segundo

    violavio