3 Maestros Del Haiku Basho Buson e Issa

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Text of 3 Maestros Del Haiku Basho Buson e Issa

Coleccin Poesa del MundoSerie Antologas

Tres Maestros del Haiku

Caracas - Venezuela 2007

Bash Buson Issa

Tres Maestros del HaikuIntroduccin, notas y traduccin ed Osvaldo Svanascini

Ministerio de la Cultura Fundacin Editorial el perro y la rana

Fundacin Editorial el perro y la rana, 2007 Comp. Osvaldo Svanascini Av. Panten, Foro Libertador, Edif. Archivo General de la Nacin, planta baja, Caracas 1010 Telfs.: (58-212) 564 24 69 / 808 44 92 / 808 49 86 / 808 41 65 Telefax: (58-212) 564 14 11 Correos electrnicos: elperroylaranaediciones@gmail.com comunicaciones@elperroylarana.gob.ve editorial@elperroylarana.gob.ve Hecho el depsito de Ley Depsito legal: lf40220078004702 ISBN: 980-376-319-9 (Coleccin) ISBN: 978-980-396-883-0 (Ttulo) Diseo y diagramacin de coleccin: Fundacin Editorial el perro y la rana, 2007 Diseo de portada: Clementina Corts Rediseo de portada: Fundacin Editorial el perro y la rana Edicin al cuidado de: Giordana Garca Diagramacin: Rayl Rangel Correccin: Marjori Lacenere Gema Medina

Impreso en Venezuela

Presentacin Poesa del Mundo, de todas las naciones, de todas las lenguas, de todas las pocas he aqu un proyecto editorial sin precedentes cuya finalidad es dar a nuestro pueblo las muestras ms preciadas de la poesa universal en ediciones populares a un precio accesible. Es aspiracin del Ministerio de la Cultura crear una Coleccin capaz de ofrecer una visin global del proceso potico de la humanidad a lo largo de su historia, de modo que nuestros lectores, poetas, escritores, estudiosos, etc., puedan acceder a un material de primera mano de lo que ha sido su desarrollo, sus hallazgos, descubrimientos y revelaciones y del aporte invalorable que ha significado para la cultura humana. Palabra destilada, la poesa nos mejora, nos humaniza y, por eso mismo, nos hermana, hacindonos reconocer los unos a los otros en el milagro que es toda la vida. Por la solidaridad entre los hombres y mujeres de nuestro planeta, vaya esta contribucin de toda la Poesa del Mundo.

Introduccin

Tan utpicas son las posibilidades de alcanzar a comprender de manera total la esencia de un haiku, que la tarea de tentar su explicacin debe equilibrarse con las excusas que esta pretensin supone. Desde ya que el abismo existente entre un oriental y un occidental, por lo menos en su manera de aprehender y explicar el mundo y las cosas, es suficiente como para admitir un punto de partida completamente dismil. Un haiku es poesa pura, ajena a los engranajes meramente intelectuales que estructuran un poema. Y, sin embargo, para acercarnos a su sentencia deberemos asistir al proceso de integracin y desmenuzamiento fatalmente implcito en lo racional. Acaso sabemos reiteradamente que la poesa no puede explicarse, y aun as este juego terminar por repetirse, en la conviccin tal vez inconsciente de la necesidad de descifrar aquello que alcanzamos a sentir. De todas maneras, la esencia potica debe ser aprehendida y conocida, y su dificultad es tambin la que compromete la verdadera recepcin potica que se supone en el lector. Con ser un comprimido de escasas slabas, el haiku asume un compromiso an mayor y fundamentalmente incitador de ciertas reacciones implcitas en palabras que despiertan el sentido de una clave. Aparentemente, esta clave confirmara la accin simblica del poema. Pero la aplicacin de la misma es todava ms profunda aunque menos ceida, ya que ella no establece algo conocido a priori o algo clasificado, sino que estimula la libre asociacin de ideas. Todos los elementosIX

del hsiku tienden a despertar una emocin esttica por va de la sugerencia. Sugerir y aproximar la emocin seran las formas ms acertadas para un acercamiento a esta poesa que, si bien ofrece elementos de la realidad, los desarrolla con gran economa de descripcin, llegando a proponer una visin incompleta que el lector continuar libremente. En este sentido se acerca al proceso de la poesa occidental contempornea, aunque nosotros no hayamos llegado jams a una sntesis tan breve y conceptual. La diferencia con la poesa de Occidente reside especialmente en que el haiku busca la representacin del mundo real, justificndose como una forma de vida, como una religin, acelerando as su anexamiento a la existencia, a las cosas, a los sentimientos y a las acciones. Al asegurar que la cultura y la religin son una manera de vivir, el japons est admitiendo la preeminencia del pensamiento sobre las acciones, aunque de un pensamiento que, como anota un maestro zen, equilibra y antepone la dualidad tico-esttica. Pero aparte de la esencia potica que podemos encontrar en todo haiku, la comprensin profunda del mismo es mucho ms compleja, especialmente si tomamos en cuenta la necesidad de poseer un conocimiento especfico de la cultura india, china y japonesa, y una consubstanciacin de su espritu y sensibilidad. En este sentido, no podemos ignorar que el haiku necesita ser comprendido en conexin bastante profunda con el budismo zen. El cenismo se origina luego de la entrada del budismo al Japn, durante el siglo VI. Como se ha sealado, este pensamiento tiende a una vida simplificada, y dentro de ella lo que realmente debe perseguirse es estimular el bien sin pensar en la recompensa,X

cualquiera fuera (accin sin mrito). Al no existir el pecado, el monje zen no cae en el egosmo de ser absuelto de l. Blyth, uno de los ms agudos traductores del haiku, afirma que si decimos que el haiku es una forma del zen, esto no significa que el haiku pertenezca al zen, sino ms bien que el zen pertenece al haiku. Por ello, el haiku y el zen resultan sinnimos, aunque al admitir que el zen es difcil de captar, preferimos el haiku, comprendido que ste es, en ltima instancia, la norma suprema de la vida. El mismo modo en que est escrito y la manera eque debe leerse el haiku se agrega es vlido para los textos del budismo zen conocidos como Hekiganroku o Mumonkan, y la diferencia entre ambos establece la forma concreta y la forma abstracta de la visin de la realidad. As sabemos que el haiku no expresa pensamientos o ideas sino la realidad misma de las cosas: la esencia pura de las cosas, basada en la intuicin, en la simplicidad y en la no-intelectualidad. Hemos sealado que en el haiku el elemento intelectual se halla ausente, y cuando se lo admite como fusionado o asimilado a la intuicin potica, resulta difcil o tal vez imposible separar sus partes. Suzuki recuerda que el haiku es una especie de satori o iluminacin: este elemento potico descubrir, por la accin del choque zenista, esa otra emocin del alma. El mismo pensador agrega que cuando se toma una cosa, se la toma justamente con todas las cosas. As, una flor es la primavera y una hoja muerta es el otoo, o todos los otoos. Un haiku puede ser grave o alegre, religioso, satrico, amoroso, piadoso, irnico, encantador o melanclico, pero siempre deber implicar el ms alto sentimiento potico.XI

La naturaleza se halla siempre en todo haiku. Lo mismo ocurre en casi toda la pintura y en la estampa. En Utamaro, Hiroshige, Harunobu, Sessh o Korin, casi podemos asegurar que la naturaleza es el elemento equilibrante, y aunque en los estampistas no llegue a ser necesariamente el principal, siempre es el que de una u otra manera gravita alrededor del hombre y de las cosas. En el haiku la alusin es todava ms comprimida. El recuerdo de una flor interpreta al cerezo en flor, y con l a la primavera. El sonido de una campana puede indicar la puesta de sol; la hierba sobre la tumba, el verano; la ausencia de risas y cantos de los nios, la calle, el otoo o el invierno; un traje de paja con restos de corolas, de nuevo la primavera, etc. Esto es lo inmediato explicable. Sin embargo, existensutilezas que slo el sentimiento de una naturaleza que se ha hecho muy conocida puede revelar. Los numerosos efectos implcitos en el haiku se estimulan mediante el uso de renso o asociacin de ideas. Volvemos a comprobar que la sugerencia es tan importante como los mismos efectos que surgen de la comparacin, aunque en este caso parezcan ms obvios. La misma mutacin de la naturaleza, las cuatro estaciones que forman de una u otra manera un paralelo con los sentimientos humanos, tan queridas por los maestros del zen recurdense las series famosas de Sessh, son aludidas repetidamente por los poetas. Entre las explicaciones ms difciles corresponde destacar, asimismo, la intencin en el haiku de asociar indirectamente hechos o sentencias budistas, costumbres sociales, episodios histricos, leyendas o sentimientos religiosos ms o menos comunes en el Japn.

XII

Ciertos principios que alcanzan al hombre, desde el punto de vista religioso, se hallan tambin presentes en el haiku. As, la alusin a la unidad de las cosas, como sealan los filsofos japoneses. El mismo Suzuki recuerda que no existe antagonismo entre Hombre y Naturaleza, entre Dios y Natruraleza, entre Uno y Todo, convirtindose en una sola identificacin. Si nos hallamos, por ejemplo, frente a una montaa agrega esa montaa, aunque momentneamente desapareciera de nuestra vida, seguir estando. La montaa simplemente est. La montaa es la montaa, y sin embargo no es la montaa. Yo soy yo, la montaa es ella, y sin embargo, yo soy ella y ella es yo. En definitiva, este pantesmo conceptual va a ser rescatado por el poeta, que prolongar humanamente el destino de las cosas y los seres. Segn la apreciacin budista, todas las cosas, humildes, grandes, triviales o excelsas, slo son parte de una totalidad que debe recuperarse con la mera alusin. Una hoja es suficiente para identificar el bosque, detrs del que se halla la naturaleza una gota descubre el mar, y junto a l aparecern las mareas, el flujo, los reflejos, el movimiento, la seduccin de esa grandeza que lame las numerosas costas. Un contraste aumenta el valor de las emociones, basado justamente en la oposicin. Si se piensa en una gran campana, ha de tenerse la inmediata nocin del sonido horadando el aire,