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Vocero ácrata de propuestas e ideas de acción :: Año 21 # 76 :: Septiembre-Octubre 2015 :: VENEZUELA Esta publicación no acepta subsidios y se financia de su venta: 50 Bs / 1.000 pesos (Col) / 500 pesos (Chile) / 1 dólar / 1 euro www.nodo50.org/ellibertario | @pelibertario A pesar de la inflación y la falta de papel, seguimos con el impreso en la calle Desde el anarquismo, sobre el Esequibo El Libertario En relación a nuestra postura ante el recla- mo que de nuevo levanta el Estado vene- zolano sobre territorios actualmente bajo control del Estado guyanés, expondremos los siguientes puntos: 1.- [email protected] anarquistas, por amplias razones y por experiencia histórica, siempre sospe- chamos y somos profundamente críticos de toda iniciativa en la que algún Estado quiera asumirse como único vocero, representante incuestionable y agente exclusivo para ac- tuar a nombre de la sociedad sobre la que se ha impuesto, con pretextos como “soberanía nacional”, “sagrados intereses de la patria”, “salvaguarda del territorio”, “defensa ante la agresión externa” o parecidos; que re- sultan lo bastante abstractos para servir de útil comodín a lo que es el interés estatal su- premo: imponer y consolidar su dominio sobre la colectividad. Un ejemplo repetido, tanto de esa clase de maniobra como de las respuestas críticas coherentes que se han dado desde el anarquismo, puede verse en muchas situaciones análogas en mayor o menor grado a la que hoy se presenta entre los gobiernos de Guyana y Venezuela. 2.- Como anarquistas, entendemos que es la ocupación, uso y perma- nencia dentro de un territorio por parte de una colectividad determinada lo que sin duda forja el derecho que ella tiene a dicho ámbito, muy superior a lo que le quieran imponer las leyes, pactos y componendas de las que se valen los Esta- dos y el Capital para atribuirse potestades irrebatibles en tales espacios. 3.- En vistas a lo anterior consideramos que, por encima de los argumentos jurídico- formales y jurídico-históricos esgrimidos por el Estado venezolano en su alegato y la réplica que en términos parecidos ex- pone el Estado guyanés, la decisión sobre la condición política del espacio que va en- tre la orilla oeste del río Esequibo y la ac- tual frontera corresponde a quienes habitan allí. Recordemos que hasta mediados del S. XIX, la escasa población era de grupos indí- genas fuera del alcance y control del poder estatal –fuese de la previa Corona española, de la flamante república venezolana o el recién llegado Imperio británico-. Luego se fue incrementando en algo por obra del modelo colonial impuesto por los ingleses, con importación de mano de obra africana e hindú, formándose una colectividad que hoy se estima de 160.000 a 170.000 perso- nas establemente asentadas allí (ver http:// bit.ly/1GkfJva), de habla inglesa y con car- acterísticas socioculturales afines a las del Caribe angloparlante, aunque la mayor par- te del centro y sur del área siguen estando apenas ocupadas por núcleos indígenas. 4.- Aunque cause incomodidad o se silencie de este lado de la frontera, ni el Estado ni la sociedad venezolana han tenido jamás presencia en la “zona en reclamación”, por lo que el argumento del despojo únicamente vale en lo jurídico- formal y su historia. Remontándonos a la etapa colonial y al siglo XIX, nada indica tal arraigo, lo que facilitó la expansión inglesa, por lo cual ni en la toponimia, y menos en la tradición cultural de esa región, hay hue- llas significativas de “venezolanidad”. Por lo demás, ese Estado que, desde la década de los 60 y cuando le conviene jugar al pa- triotismo saca a relucir el tema, nunca ha propiciado una estrategia de aproximación dirigida hacia el territorio del Esequibo y sus habitantes, que de algún modo los gane o al menos los acerque a la cultura y sociedad de nuestro país. Como ejemplo histórico de dicha separación está lo ocurrido con la rebelión de Rupununi, en enero de 1969 (ver http://bit.ly/1GkfJva); mientras que otra demostración, quizás más patente, de lo es- pasmódica de la acción político-diplomática del Estado venezolano fue cuando el 1er. gobierno de Rafael Caldera convino en con- gelar por 12 años la reclamación territorial al firmar el Protocolo de Puerto España (1970). 5.- En Venezuela es indudable que levantar ese clamor patriotero responde tanto al apuro gubernamental por bus- car oxígeno ante próximos eventos elec- torales (parlamentarias de diciembre y posible referéndum revocatorio presidencial de 2016), como a la necesidad de “huir hacia adelante” dada la incapacidad para enfren- tar la terrible coyuntura socioeconómica a la que llegamos tras 16 años de chavomaduris- mo. Hoy iza la bandera nacionalista el mis- mo personaje que ocupó de 2006 a 2013 el Ministerio de Relaciones Exteriores, cuan- do la beligerancia que ahora muestra so- bre el tema brilló por su ausencia. De he- cho, el asunto seguiría luego desatendido por la Cancillería bolivariana, así que no se apresuraron a solicitar a la ONU la des- ignación de un nuevo Buen Oficiante o me- diador en la controversia cuando falleció en abril de 2014 quien ocupaba esa posición, pedido que al fin se hizo en julio de 2015. 6.- De ningún modo cabe entender lo dicho como reconocimiento de “dere- chos” del Estado guyanés sobre ese territorio. Somos anarquistas y, en cuanto tales, cuestionamos y enfrentamos el “derecho” de cualquier Estado sobre un territorio, sea en Guy- ana, en Venezuela, en el Vaticano o en NorCorea. Lo que reivindi- camos en éste y en todos los ca- sos es lo expresado en el punto 2; aclarando que el camino que proponemos no es el de la simple vía electoral, con refe- réndum bajo reglas impuestas por gobier- nos u organismos internacionales, sólo para elegir al amo estatal al mando. Tanto para esa región, como para las demás regiones bajo control de los Estados en disputa, pro- pugnamos la organización autogestionaria y federada, basada en el libre acuerdo y el apoyo mutuo, fuera de cualquier sujeción a toda clase de poder jerárquico autoritario. Entendemos que solo con la existencia de tal organización –en Guyana, en Venezuela y en todas partes- habrá oportunidad para que al fin desaparezcan los conflictos terri- toriales internacionales. 7.- Como en casos parecidos donde se invoca la “causa nacional”, los únicos que ganan al patrocinar semejantes trifulcas son los respectivos Estados y capitalistas asociados, mientras que siempre las pér- didas van para los pueblos. El alboroto de parte y parte intenta dar coartada al lucro que unos pocos obtendrían de la extracción de recursos naturales de la “zona en recla- mación” y áreas de mar correspondientes, además de servir para buscar en lo interno dividendos políticos y electorales, agitando una xenofobia oportunista que vocifera contra el adversario extranjero de ocasión, pero aceptando al mismo tiempo que otros intereses externos de parecida calaña e in- tención se aprovechen a gusto en uno y/u otro país. Como un ejemplo entre muchos está el cacareo desde Miraflores contra Exxon-Mobil, mientras prosigue su luna de miel interminable con Chevron (ver http:// bit.ly/1GsH5iS); ello por no hablar de cómo los gobiernos de Cuba y China sacan cuanto pueden y les interesa tanto de Caracas como de Georgetown. 8.- Aunque parezca evidente, hay que decirlo con todo énfasis: rechazamos de plano cualquier pretensión de los gobier- nos de ambos lados (y de intereses que pudieran estar instigándolos) para propiciar una escalada que derive en disculpa a ma- sivas compras de armamentos, a la milita- rización, o peor aún, para escaramuzas de frontera o hasta una guerra abierta. Para concluir, nada me- jor que los versos de “Punto y Raya”, poema-canción de Aníbal Nazoa: Entre tu pueblo y el mío / hay un punto y una raya / la raya dice “no hay paso” / el punto, “vía cerrada” / Y así, en- tre todos los pueblos / raya y punto, punto y raya / con tantas rayas y puntos / el mapa es un telegrama / Caminando por el mundo / se ven ríos y montañas / se ven selvas y desiertos / pero ni puntos ni rayas / Porque estas cosas no existen / sino que fueron forzadas / para que mi hambre y la tuya / estén siempre separadas. ANTE EL NACIONALISMO MADURISTA PAÍS| Portada: Mauricio Vivas

El Libertario 76, septiembre/octubre 2015 (Venezuela)

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Edición 76 del periódico anarquista venezolano con el que cumplen 20 años: Desde el anarquismo sobre el Esequibo; El Libertario sobre el OLP; Propuestas para el hoy; Por un amplio movimiento destituyente; Testimonio sobre el asesinato del estudiante Daniel Tinoco; Notas sobre Grecia; Tuit-entrevista a Tomate Colectivo; Hablan los anarquistas cubanos y mucho más

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    dem

    s,

    ese

    Est

    ado

    que,

    des

    de l

    a d

    cad

    a de

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    and

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    con

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    e ju

    gar

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    a-tr

    ioti

    smo

    saca

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    elu

    cir

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    ema,

    nu

    nca

    ha

    prop

    icia

    do u

    na

    estr

    ateg

    ia d

    e ap

    roxi

    mac

    in

    di

    rigi

    da

    hac

    ia e

    l ter

    rito

    rio

    del

    Ese

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    o y

    sus

    hab

    itan

    tes,

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    e de

    alg

    n

    mod

    o lo

    s ga

    ne

    o al

    m

    enos

    los

    ace

    rqu

    e a

    la c

    ult

    ura

    y s

    ocie

    dad

    de

    n

    ues

    tro

    pas

    . C

    omo

    ejem

    plo

    h

    ist

    rico

    de

    dic

    ha

    sep

    arac

    in

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    ocu

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    stad

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    e cu

    and

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    bier

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    con

    -ge

    lar

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    os

    la

    recl

    amac

    in

    ter

    rito

    rial

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    ndu

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    pat

    riot

    ero

    resp

    on

    de

    tan

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    l ap

    uro

    gu

    ber

    nam

    enta

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    s-ca

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    nte

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    os

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    tos

    elec

    -to

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    as

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    dici

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    refe

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    du

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    nca

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    par

    a en

    fren

    -ta

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    ible

    coy

    un

    tura

    soc

    ioec

    onm

    ica

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    e lle

    gam

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    is-

    mo.

    Hoy

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    la

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    mo

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    iste

    rio

    de

    Rel

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    res,

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    or l

    a C

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    a O

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    trov

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    and

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    o

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    Som

    os

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    en

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    to

    tale

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    cues

    tion

    amos

    y

    enfr

    enta

    mos

    el

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    ho

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    e cu

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    ado

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    en

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    ea.

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    que

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    resa

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    and

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    pro

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    nar

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    tes

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    as

    son

    los

    resp

    ecti

    vos

    Est

    ados

    y ca

    pit

    alis

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    mie

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    in

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    os n

    atu

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    la

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    la-

    mac

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    y

    reas

    de

    mar

    cor

    resp

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    par

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    iden

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    tic

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    ales

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    op

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    nis

    ta

    que

    voci

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    adv

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    rio

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    ses

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    -te

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    el

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    des

    de

    Mir

    aflo

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    con

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    ier

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    ten

    sin

    de

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    nos

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    ambos

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    (y d

    e in

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    ran

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    par

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    un

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    ue

    der

    ive

    en d

    iscu

    lpa

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    a-si

    vas

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    s de

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    amen

    tos,

    a l

    a m

    ilita

    -ri

    zaci

    n,

    o pe

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    n

    , pa

    ra e

    scar

    amu

    zas

    de

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    tera

    o h

    asta

    un

    a gu

    erra

    abi

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    Par

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    ncl

    uir

    , n

    ada

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    jor

    que

    los

    vers

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    un

    to

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    aya

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    na

    raya

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    rada

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    s,

    en-

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    todo

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    , pu

    nto

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    aya

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    tan

    tas

    raya

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    pun

    tos

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    mun

    do /

    se

    ven

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    as

    / se

    ven

    sel

    vas

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    sier

    tos

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    i pu

    nto

    s n

    i ra

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    e es

    tas

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    iste

    n /

    sin

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    eron

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    s / p

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    que

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    |Portada: Mauricio Vivas

  • esto es as pues entendemos que en este momento las voces antagonistas son ms necesarias que nunca.

    Por otro lado y mientras saquea las arcas estatales, un sector del boli-varianismo negocia su supervivencia tras la defenestracin de Nicols Maduro, procurando impunidad y cuotas de control para ceder espacios de cohabitacin poltica a los partidos opositores. De estos trapicheos ser vctima la gente de a pie, aunque paradjicamente sus votos y pasivi-dad constituyan el pretexto legitima-dor de la espuria representatividad de unos y otros, mientras los econo-mistas de ambos sectores recetan medidas de ajuste que golpean a los de abajo y ni de casualidad asoman alternativas fuera de la opresin del Estado y del mercado capitalista.

    Sin embargo, la crisis de repre-sentacin atenta contra los acuerdos cupulares. Los propios sondeos de opinin de lado y lado reflejan que un significativo sector de la poblacin no se identifica con ningn partido. Quizs la abstencin o el voto cas-tigo en las prximas elecciones sea interpretado, por los dinosaurios de la MUD, como la posibilidad de capitalizar el descontento frente a los socialistas autoritarios. Afortunada-mente la crisis tambin ha minado la confianza de los de abajo con los partidos, por lo que necesariamente se configurarn, en la calle, nuevas maneras de cooperacin y apoyo entre los oprimidos y oprimidas que ms pronto que tarde desbordarn las camisas de fuerza partidarias.

    Esta crisis de representacin, de delegacin de las identidades particulares en imposturas cu-pulares, crea el escenario ms

    interesante para Venezuela desde 1988. [email protected] anarquistas debemos profundizar esta desconfianza, y alentar maneras realmente democrticas y participativas de incidencia en el escenario pblico, a travs de una multiplicidad de formas de asociacin y accin.

    No dudamos en que nos encon-tramos en el eplogo de un modelo de dominacin. Empero, otro muy parecido se est cocinando desde el poder ahora mismo. Por ello desde el antiautoritarismo tenemos el desafo de aprender de los errores recientes y sumergirnos en las iniciativas en marcha, para que viejos y nuevos privilegiados no monopolicen lo que ser el futuro. Hay que desechar lo inservible y tener la suficiente saga-cidad para innovar en movimiento, aprendiendo de nuestros iguales y de aquellos que son diferentes a [email protected], pues las hegemonas opresivas pueden y deben ser reta-das. Despus del autoritarismo nos queda todo un horizonte de libertad y justicia social.

    on esta edicin que tienes en tus manos El Libertario arriba a sus 20 aos de exis- tencia: Dos dcadas contra

    todo autoritarismo, amplificando la labor autnoma de las organizacio-nes sociales de nuestro entorno. En el 2014, cuando hablbamos en la redaccin sobre cmo sera nuestro 20 cumpleaos planificamos di-versas actividades, incluyendo la edicin de un libro sobre la historia del anarquismo en Venezuela. Sin embargo, la dura realidad del pas no nos deja ilesos. Al igual que el resto de la sociedad, nuestro grupo de afines intenta sobrevivir en medio de la crisis econmica nacional ms grave en la existencia de nuestra publicacin.

    Nicols Maduro ha creado una gran maquila de fabricacin de pobreza. La existencia de una econo- ma ficticia, con dlares subsidiados para los amigos del gobierno y la posibilidad que tienen de hacer todo tipo de negocios, lcitos e ilcitos, est encareciendo el costo de la vida para la gran mayora de quienes sobrevivi-mos con nuestro salario. Este 2015 finalizar con la inflacin ms alta de los ltimos 100 aos, con lo que el chavomadurismo habr superado a sus antecesores en ausencia de expectativas de futuro y desespe-ranza. Al escribir estas lneas una persona haba sido asesinada en Ciu-dad Guayana, cuando en bsqueda de productos alimenticios pobladores intentaron saquear algunos nego-cios, accin desesperada que se ha venido repitiendo a lo largo del ao por todo el pas.

    A pesar de toda esta situa-cin los burcratas reiteran que estamos en el mejor de los gobier-nos posibles. La hegemona comu-nicacional amplifica las mentiras edulcoradas de quienes desean perpetuarse en el lucro, en el pues-to, en la posibilidad de negociados a nombre de la revolucin. Los medios de difusin, neutralizados y controlados por el Estado, disciplinan las conciencias y las actitudes de las mayoras. Sin embargo la realidad estalla ante nuestros rostros y de a poco, volvemos a conseguirnos en la indignacin callejera. Para quienes intentamos gestionar medios alter-nativos de comunicacin, los costos de los insumos importados, que han hecho de las artes grficas uno de los sectores ms afectados, con imprentas cerradas y decenas de trabajadores sin nada que llevar a sus casas, el trabajo se ha hecho cada vez ms complicado. Iniciativas polticas similares han abandonado el papel y migran a Internet, para no callar del todo sus palabras. No obstante, no todos ni todas tenemos acceso fcil al ciberespacio. Por ello, para El Libertario es una decisin poltica (y prctica) seguirse editando en papel, de las maneras en que sea posible. Por ahora lo resolvemos reduciendo pginas en la versin impresa (la digi-tal es ms amplia) y saliendo a la calle con ms retraso que de costumbre;

    El Libertario en redes socialesTenemos una cuenta en twitter como @pelibertario, tambin en facebook, un blog en periodicoellibertario.blogspot.com, un sitio en issuu.com para compartir publicaciones y una cuenta en Ivoox para audios. Creando comunidad antiautoritaria

    Distribuye este peridico a tus panasEsta publicacin se distribuye por toda Venezuela a travs de una red de afines a esta publicacin. Si deseas difundir este peridico en tu zona, a partir de 10 copias, es muy fcil: mndanos un email a [email protected]

    @2 | SEGUNDA PAGINA

    Editorial NOS LLEGAN CARTAS |

    APORREA: FINANCIADOS POR LA CORRUPCION

    EL REGRESO DE LOS SAQUEOS

    ganadora en 1999 del Premio Nacional del Artista; el abandono de la infraestructura deportiva es evidente; el festival de teatro de occidente, pas de cubrir toda la geografa portuguesea a mendigar para poder subsistir y mantenerse a flote; la fbrica de fbricas con sede en Guanare solo funciona por la televisora oficial VTV y lleva ms de 4 aos de construccin, la ensambladora de motobombas de Turn est pasando aceite, los silos de Ospino no tienen granos y la procesadora de alimentos concentrados de Papeln se ha llevado 3 presupuestos; por toda la regin pululan las vallas de obras inconclusas terminan siendo vacas blancas de la patria socialista.

    LA FOTO |

    DOBLEPENSAR|

    El discreto encanto de la Boliburguesa Cambures de la dinasta en el gobierno

    opinin sobre la problemtica minera para su publicacin. Desde ac les damos las gracias por dar a conocer lo que est pasando en el sector minero. Al tener informacin del tema de corrupcin en las empresas del sector y en el rea sindical, les estar enviando trabajos.A.G.

    Un peridicoautogestionado

    www.nodo50.org/ellibertario

    La redaccin, ilustracin, fotografa y diagramacin de este peridico se realiza de manera voluntaria por un grupo de personas que promueven la importancia de mantener una publicacin para darle voz a las luchas autnomas contra el poder. Los gastos de impresin son costeados por una comunidad de afines, amigos y lectores que creen en la independencia editorial y la libertad de expresin desde y para los movimientos sociales. Contctanos por el e-mail [email protected]

    Por razones de espacio no publicamos todas las misivas que hemos recibido, sin embargo seguimos respondiendo a todas las que llegan al email [email protected]

    A pesar de su mercadeo como la voz crtica del cha-vismo, los camaritas de Aporrea continan recibiendo los subsidios del gobierno que dicen cuestionar, lo que, media-tiza los textos crticos en el portal contra los benefactores.

    No es Aporrea quien difunde actos de corrupcin del gobernador del Edo. Portuguesa, ya que W. Castro Soteldo es su apreciado anunciante. Vase lo dicho al respecto por el bolivariano C.E. Muos (http://bit.ly/1Nde6F8): Por-tuguesa posea dos emporios del caf, (Biscucuy y Ospino) los cuales ahora, por falta de vas agrcolas y estatizacin son la sombra; la muerte de la Orquesta Sinfnica de Los Llanos, emblema nacional de la msica acadmica,

    El 31 de julio en la avenida Ma-nuel Piar de San Felix un grupo de personas saquearon algu-nos establecimientos comer- ciales ante el aumento de precios y el acaparamiento. En medio de los hechos una persona result asesinada, Gustavo Patinez. Testigos sealaron como autores a la Guardia Nacional Bolivariana. Ese da se realizaron alrededor de 60 detenciones, aunque se asegur que los funcionarios tambin haban participado en los saqueos. La desesperacin por el acceso a los alimentos traen imgenes del pasado.

    SOLICITANDO EDICIN IMPRESA PARA EL EXTERIOR

    Hola Compaeros/as, saludos desde Chile. Necesito saber si existe alguna posibilidad de que enven algunas copias del peridico, la idea es difundir por ac el trabajo que re-alizan, y a la vez que las/los compaeros/as se informen sobre la situacin en Venezuela como de otros temas. Espero me respondan, un gran abrazo!

    [Nota de la Redaccin: A esta persona, como a las dems que hacen igual pedido, le tenemos que responder negativamente, tanto por las dificultades y costos del servicio postal al exterior, como porque nos esforzamos en que las ediciones impresas se distribuyan por completo dentro de Venezuela. La versin

    virtual en .pdf si se enva al exterior a quien la solicite va e-mail.]

    DESDE EL REA DE LA GRAN CARACAS

    Saludos amigos. Mas o menos desde los 14 aos he venido leyndolos y hoy tengo 25 aos. Quiero agradecerles el trabajo que han realizado desde hace tanto tiempo en pro de un mundo distinto. Si bien no me considero anarquista del todo, tengo grandes simpatas y estoy al tanto de sus crticas y opiniones con respecto a la crisis econmica y social que est atravesando Venezuela. Gracias y feliz 20 aniversario!

    J.M.

    Cartas a El Libertario: [email protected]

    El Libertario | Edicin 76, septiembre/octubre 2015

    EDICION IMPRESA RESUMIDARecordamos que por la crisis econmica la versin ntegra de esta edicin debe consultarse en www.nodo50.org/ellibertario

    DESDE CHICAGO

    Hola El Libertario,Me da gran gusto mandarles un email. Me llamo Chris y vivo en Estados Unidos, en Chicago. Soy parte del movimiento anarcosindicalista aqu (los IWWTrabajadores Industriales del Mundo).Su peridico me ha inspirado porque he tratado sin xito crear un peridico anarquista aqu en Chicago. Los anarquistas no pueden o no quieren. Tenemos una federacin anarquista, pero no es muy activa, en el sitio web http://www.blackrosefed.org.Espero lanzar otra vez un peridico aqu cuando la situacin anarcosindicalista se mejore, requiriendo menos que dependa solamente de mi participacin pues as debe ser por el inters de la anarqua. Por supuesto, me gustara establecer una relacin y contar con el apoyo de ustedes si ese es caso.Fraternalmente, C.

    DESDE LA REGIN MINERA DEL EDO. BOLVAR

    Buenos das camaradas, envi artculo de

    Nicolas Maduro GuerraCuerpo de Inspectores

    Especiales de Presidencia

    Walter Gavidia FloresPresidente Fundacin

    Propatria 2000

    Demetrio FloresAsamblea Nacional

    Franquie F. FloresAsamblea Nacional

    Hermes M.FloresAsamblea Nacional

    Gluson FloresContralora General

    Bladimir FloresCICPC

    Erika AlbornozProcuradura General

    Irving Molina Juez de Control CCS

    Carlos Malpica PDVSA

    Marbella GavidiaAsamblea Nacional

    Numidia FloresCNE

    Magaly ViaDirectora de la Oficinade Apoyo al Despacho

    de Presidencia

    Magaly GutirrezInstituto Nacional

    de Servicios Sociales

    Juan Carlos FloresAsamblea Nacional

    Hijos Hermanos Sobrino/as Primo/asNuera

    Datos de Contrapunto.com

  • Leonardo Montes

    s risible, por decir lo menos, leer los anlisis que algunos intelectuales de izquierda vienen circulando a raz de su progresiva ruptura con el gobierno.

    Como si hubiera pasado poco en los ltimos 15 aos proponen una suerte de huida hacia adelante, una radicalizacin del chavismo para reivindicar los postulados fundamentales del bolivarianismo. Del otro lado de la acera, en ese espejo que son los odios mellizales, los pensadores de un sector de la oposicin aspiran la vuelta a esa Venezuela paradisaca que afirman exista antes de 1998. Sostenemos que ambos anlisis ignoran no slo los cambios que han generado dcada y media del chavismo en Miraflores, sino especialmente la situacin de devastacin y reflujo en el que se en-cuentra el campo popular. Porque no nos engaemos: Los movimientos sociales de base se encuentran derrotados, desmovili-zados y carentes de agenda propia. De dnde saldr el tejido asociativo que har posible el gobierno popular que proponen los falsos crticos del chavismo?

    Muchos de nosotros y nosotras hemos peleado en los ltimos aos por construir un referente distinto al chavismo y la oposicin. Y por diferentes razones esto no ha sido posible. La polarizacin, construida a cuatro manos, los

    organizaciones no gubernamentales inspeccione la sede del Sebin donde funcionan las celdas de aislamiento conocida como Las Tumbas.

    h) Cese el empleo indiscrimi-nado de gases lacrimgenos contra las manifestaciones, as como dero-gacin de la Resolucin # 8610 que valida el empleo de la fuerza letal contra manifestantes.

    i) Exigir al Estado la distribucin eficiente de retrovirales a las perso-nas diagnosticadas con VIH, as como de los dems tratamientos requeridos por pacientes crnicos.

    j) Discusin inmediata de las con-trataciones colectivas en mora para las empresas privadas, estatales y en la Administracin Pblica.

    k) Libertad inmediata y sin cargos de Rodney lvarez, Bernhard Heidbreder y Jos Manuel Del Moral.

    l) Apoyar el reenganche de los trabajadores de los trabajadores des-pedidos de Chrysler, Ajeven, Filtros Wix, General Motors, Gabriel, Fuller, Pirelli, Polar y Canteras Cura, entre otras empresas; as como cesar el proceso penal contra los sindicalistas de Transportes Camila.

    de las personas jurdicas y naturales que se aprovecharon de la adqui-sicin fraudulenta de divisas y de-clarar la repatriacin de los capitales.

    d) Incluir al sector acadmico, profesional, sindical, campesino, es-tudiantil, cooperativo y comunitario como prioridad para la adquisicin de divisas.

    d) Eliminacin del IVA, debido a que es el consumidor final quien termina pagndolo al ser incorporado en la estructura de costos a lo largo de toda la cadena comercial.

    e) Realizacin de auditoras independientes a las Empresas de Produccin Social y las que fueron expropiadas. Si las mis-mas tienen dficit, deben pasar

    automticamente al control de los trabajadores bajo la premisa de la autogestin.

    f) Diferenciar el impuesto al dbito bancario, debido a que in-dependientemente de los ingresos de la poblacin cuenta habiente, a todo el mundo se le pecha el mismo porcentaje.

    g) Diferenciar la aplicacin del impuesto sobre la renta (ISR), esto implica definir una nueva poltica impositiva que peche a los grandes capitales.

    h) Solicitar que la Empresas Mixtas, estatales y transnacionales que extraen recursos minerales sean auditadas (en lo ambiental y en lo econmico) por organizaciones sociales independientes.

    i) Exigir que se modifique la Ley de ISR y que las cooperativas, asocia-ciones y fundaciones no tengan que declarar impuestos.

    j) Que se disminuya el presu-puesto de la Fuerza Armada y que lo recortado se destine para incen-tivar experiencias cooperativistas y asamblearias.

    k) Solicitar la derogacin del Decreto # 1606, que promueve la explotacin del carbn en la Sierra de Perij por parte del Estado.

    l) Frenar definitivamente la ex-plotacin aurfera a cielo abierto en los Edos. Amazonas y Bolvar. Esto significa la derogacin de la Reconversin minera.

    m) Exigir que las Empresas

    privadas y estatales cumplan con la cuota de inclusin del 5% de personas con discapacidad en sus nminas, tal y como lo exige la ley.

    En el plano social:a) Demarcacin a breve plazo del

    territorio de los pueblos indgenas, previa consulta a esas comunidades.

    b) Desmilitarizacin de la Guajira y de los territorios de los pueblos indgenas del Amazonas.

    c) Esclarecimiento de los ases-inatos de 122 campesinos, 35 sindicalistas y de Sabino Romero.

    d) Reubicacin inmediata de las ms de 17.544 personas que se encuentran en los 217 refugios de damnificados, as como aumento y manejo transparente del presupuesto para vivienda.

    e) Esclarecimiento pleno para los casos de Alcedo Mora, los Hnos. Vergel y las 166 desapariciones forzadas denunciadas en el perodo 1999-2014.

    f) Detener la persecucin, tor-turas y encarcelamiento de activistas y personas que protestan.

    g) Exigir que una comisin de

    3 | VENEZUELA

    PENSANDO CON CABEZA PROPIAPAS|

    protestas diarias se realizaron en Venezuela durante el primer semestre del 2015. Segn el conteo del Obser-vatorio Venezolano de Conflictividad Social ocurrieron un total de 2.636 protestas en todo el pas.

    Exigir: Propuestas libertarias en la coyuntura 2015Rodolfo Montes de Oca

    El empobrecimiento acelerado a la cual nos ha sometido la poltica econmica del gobierno, aunado a la inmovilidad en la cual se encasilla la oposicin electoralista, nos lleva a seguir insistiendo en la articulacin por la base de un movimiento de reivindicacin asambleario y descen- tralizado que supere la falsa po-larizacin, en busca de una trans-formacin radical a corto plazo que beneficie a la poblacin acorralada durante los ltimos aos. Es por ello que desde el anarquismo proponemos una agenda de movilizacin que supere las falsas dicotomas.

    Uno de los grandes proble-mas que atraviesa Venezuela, es la falsa polarizacin promovida desde la MUD y el GPP, la cual se inscribe en la eterna dualidad criolla de su-puestos buenos y malos (patriotas-realistas, liberales-conservadores, adecos-copeyanos), que busca rotu-lar las aspiraciones populares en dos toneles uniformes que falsamente se enfrentan; cuando la verdad es que las dinmicas sociales son complejas y sometidas a un constante cambio. Esto nos lleva a la necesidad de reconocer voluntades de cambio y transformacin que se encuentran en todos los sectores y grupos de la sociedad. Para ello, se enuncian a continuacin una serie de puntos comunes en los cuales se puedan ver identificados los actores sociales, conectando sus iniciativas.

    Propuestas para la transformacinEn el plano econmico:

    a) No devaluar ms de forma directa o encubierta el Bolvar; esto significa incorporar con fuerza de ley a la actual poltica monetaria, meca- nismos que compensen a los ahorris-tas por la fraudulenta expropiacin de la capacidad adquisitiva de sus ahorros.

    b) Incorporar con fuerza de ley a la actual poltica monetaria, mecan-ismos de compensacin monetaria para que no se sigan deteriorando los salarios.

    c) Exigir que se publique la lista

    El Libertario | Edicin 76, septiembre/octubre 2015

    m) Exigir la disolucin de las zonas de paz y de los paramilitares armados pro-gobierno.

    n) Gestionar organismos de par-ticipacin desde la base sin ninguna clase de dependencia poltica, legal y/o financiera del Estado.

    Objetivo final: Transformacin, aqu y ahoraComo anarquistas somos partidarios de que los cambios que anhelamos deben ser construidos a travs de la praxis cotidiana, por lo cual las solu-ciones a la coyuntura que afrontamos deben empezar a construirse aqu y ahora; dejando de lado los festines electorales y las salidas militares, que nos han arrastrado hasta el despea-dero en el cual estamos. La estrategia es clara: reconocimiento de las volun- tades de cambio, transformacin cotidiana y programa de demandas conjuntas que busquen la liberacin total de la sociedad.

    Por un amplio movimiento destituyente que revoque al Poderegos y los diagnsticos ideologizantes alejados de la realidad ha impedido que se haya cimen-tado una alternativa diferente a la MUD. Si se es honesto con esta situacin, que puede consta-tarse en la ausencia de contestacin al gobierno de mafias que imponen un paquete de medidas para que los que menos tienen paguen la crisis generada por los viejos y nuevos privilegiados, hay que ser coherente en el anlisis y proponer una estrategia que genere condiciones favora-bles para la reconstruccin de un movimiento popular autnomo y beligerante.

    El reto no es sencillo: Debilitar a la oligar-qua bolivariana y, paralelamente, impedir la total reconstruccin de los partidos polticos opositores en el contexto de los acontecimientos que previsiblemente suced-

    ern. Y estos cules son? A nuestro juicio la prdida de la hegemona del control poltico del pas por parte de lo que hoy se conoce como chavismo, seguida por

    un acuerdo de cohabitabilidad como lo llama el profeta Felipe Prez Mart- entre los sectores ms prgmaticos del bolivarianismo y de la hoy oposicin. Es decir, un nuevo pacto de Punto Fijo, refrendada por los resultados electorales de 2019. Y decimos la fecha porque es claro que un sector de la oposicin est interesado que Nicols Maduro imponga la totalidad de medidas de reajuste que cuentan con el consenso de economistas de un lado y

    de otro- para sobre sus hombros des-canse el costo poltico que acarrearn. Estamos convencidos que a los par-tidos opositores no les interesa, es ms torpedean, cualquier iniciativa ciudadana que los desborde. Y que intentarn encauzar la indignacin por los canales electorales tradicion-ales, con ellos al frente claro est.

    Frente a la necesidad de impulsar una propuesta que genere confianza en la gente en sus propias capacidades, que sea difcilmente monopolizado por los partidos polticos, tanto de las oposi-ciones como de los chavismos crticos, que pueda ser promovido y expandido por medio de una multitud de indignados e indignadas, sin centro nico y mediante la mayor diversidad de estrategias posible, proponemos desde ahora el impulso de un amplio movimiento destituyente que revoque al poder constituido, generando con ello un nuevo escenario sociopoltico que haga posible las condiciones favorables para la creacin y reconstruccin de movimientos sociales de base, los cuales a mediano plazo puedan incidir en la realidad venezolana. La transicin en marcha intentar ser manejada por los pragmticos de lado y lado, generando condiciones de impunidad que dejen intactos nuestros problemas estructurales. Es por eso que en vez de masturbaciones tericas poltica-

    mente correctas, necesitamos poner en la calle una estrategia que permita canalizar el ma-lestar contra el mal gobierno actual, sin idealizar el pasado, aprovechando las grietas de las recomposiciones para pasar a la ofensiva en un futuro no muy

    lejano. Un referente del que podemos

    aprender es todo lo que pas en Venezuela en la dcada de los 90s,

    tras el Caracazo, que fue cooptado por la propuesta constituyentista que buscaba

    legimitar el recambio burocrtico estatal. De todas las derrotas sucesivas a partir de 1998 podemos sacar enseanzas para que la energa social destituyente no derive, de nuevo, en el apoyo a un nuevo modelo de dominacin. La revocacin del poder tendr un efecto sim-blico y prctico, de tal magnitud, que har renacer la confianza del ciudadano comn en sus propias posibilidades. Y abrir un espacio para la experimentacin, desde fuera de los cuestionados partidos polticos, de nuevas for-mas de relacionamiento democrtico directo, autntico y radical.

    A revocar el poder constituido mediante un amplio movimiento revocatorio protagonizado por las multitudes. Primero ser Miraflores. Luego vendr los dems.

    PROPUESTAS LIBERTARIAS PARA LA VENEZUELA DE HOYPAIS|

    16Transnacionales reciben el oro y el gasLos detalles de cmo este gobierno revolucionario, patritico y socialista le entrega estas riquezas a empresas capitalistas extranjeras en condiciones muy desfavorables para Venezuela en http://bit.ly/1OVWiQ8 y en http://bit.ly/1JN1dDK.

    Hambre y desnutricin pisando fuerteDos textos documentados (http://bit.ly/1eL6rlE y http://bit.ly/1MEABFS) presentan un cuadro completo de lo que sucede hoy con el derecho a la alimenta-cin de la poblacin venezolana.

    Ms textos sobre la situacin venezolana en el blog periodicoellibertario.blogspot.com

  • l chavomadurismo est quemando sus ltimos cartuchos para no perder su casi monopolio del poder estatal en Venezuela. Sin el carisma del caudillo

    ni los altos ingresos por concepto de renta pe-trolera, las diferentes tendencias ven qu hacer para ganar impunidad y conservar espacios de poder, asunto complicado bajo la torpe conduc-cin de Nicols Maduro y a la espera de cmo resulte la transicin-negociacin que mueve Diosdado Cabello.

    Mientras tanto, la hegemona comunica-cional bolivariana intenta mantener espejismos que tenan algn sentido con Chvez vivo, pero a los que hoy les falta cable a tierra. Uno de ellos es la ficcin de ser un modelo sostenido por apoyos de base. Y como este respaldo cada vez es ms difcil de conseguir, sencillamente lo inventan. El caso ms curioso de semejante poder popular son los movimientos sociales protagonizados por funcionarios policiales y militares, que guardan el uniforme para dis-frazarse de militantes por los derechos hu-manos. Con ese rtulo, son presentados por el gobierno en cuanto evento internacional exista, o donde se necesite de la ilusin de apoyo popular a su gestin.

    Un ejemplo notorio es el llamado Comit de Vctimas contra la Guarimba y el Golpe Continuado, cuya vocera ms conocida es la teniente de la Guardia Nacional Bolivariana Yendry Velsquez, quien vestida de civil drama-tiza en Telesur sobre cmo el terrorismo de la derecha asesin a su esposo, el capitn de la GNB Ramzor Bracho, en las protestas del 2014. Lo que no cuenta la viuda es que l fue responsable del asesinato de la activista opositora Evangelina Carrizo, el 4 de marzo de 2004, en una manifestacin violentamente sofocada en Machiques, Edo. Zulia. Bracho le propin un tiro por la espalda a la dirigente adeca cuando hua de la represin. Como el Estado protege a sus perros de presa, fue premiado con impunidad. De haber pagado por su violacin de derechos humanos hoy estara encarcelado, pero vivo (para ms info, ver http://bit.ly/1HMTVcG).

    Un segundo caso, no menos patente, es el grupo denominado SurDH, conformado en su mayora por docentes de la Universidad Nacional de la Seguridad (UNES), institucin que forma personal y est a las rdenes de la Polica Nacional Bolivariana (PNB). Uno de sus portavoces habituales es Pablo Fernndez Blanco, quien adems es Secretario Ejecutivo del Consejo General de Polica, uno de los ms altos puestos de direccin civil en la PNB. Es cu-rioso que la relacin de Fernndez con los cur-sos a policas comenz en el estado Anzotegui en el ao 2008, con 740 policas graduados en promotores de derechos humanos, y que en enero del ao 2009 ese mismo cuerpo policial haya asesinado dos trabajadores de Mitsubishi, Javier Marcano y Pedro Surez. Actualmente el que era gobernador de dicha entidad, Tarek William Saab, es Defensor del Pueblo, y el coordinador de los cursos de DD.HH. disfruta de los cargos ya mencionados.

    Otro vocero de SurDH es Antonio Gonzlez, directivo de la UNES desde hace varios aos y quien, por supuesto, defiende a los policas como vctimas del terrorismo de los mani-festantes. Un nombre ms adecuado para semejante tinglado sera Red de Apoyo para la Polica Nacional, y si se desea un testimonio de la hipcrita catadura de esta gente, debe leerse (en http://bit.ly/1OdJeFu) la servil declaracin donde expresan su apoyo a la brutal Resolucin 8.610 del Ministerio de la Defensa, legitimando la represin con armas letales contra las protes-tas sociales.

    Diversin: 62 % dijo que siCompra: 60 % dijo que si Trabajo o estudio: 43 % dijo que si

    Por temor Ud. actualmente ha sentido la necesidad de mudarse?

    Si: 31,5 % No: 62,1 % NS/NC: 6,4 %

    Qu tan fcil o difcil es conseguir en su comunidad un arma de fuego?

    Muy fcil o fcil: 33,2 %Difcil o muy difcil: 30,5 %

    NS/NC: 36,3 %

    Qu opina sobre esta frase: La polica me protege de los delincuentes

    Muy de acuerdo: 2,6 %De acuerdo: 20 %En desacuerdo: 46 %Muy en desacuerdo: 28,6 %NS/NC: 2,8 %

    Conoce Ud. en su comunidad casos de delito en los que ha estado involucrada la polica?

    Si: 15,3 % No: 74,1 % NS/NC: 10,6 %

    Cmo calificara el trabajo de la polica? Muy bueno o bueno: 10 % Regular: 45,9 % Malo o muy malo: 42,2 % NS/NC: 1,9 %

    PAS |

    4 | VENEZUELA

    LA NORMALIDAD DE LA VIOLENCIA

    Pranificacin: Estado se ala con el hampa2 reportes que evidencian y analizan cmo el Estado venezolano se asocia con la delincuencia dentro y fuera de las crceles - para garantizar la clase de control social que le interesa, estn a la orden en http://bit.ly/1LWHYH6 y http://bit.ly/1IC3U9p.

    Cota 905: Mantener la chusma a rayaLo que se inici con la brbara razzia contra ese barrio de Caracas (ver http://bit.ly/1MCAhGI), ejecutada bajo el orwelliano nombre de Opera-cin para la Liberacin del Pueblo OLP, hace ver que las caretas estn cayendo

    Seguridad personal: Balance de lo que el Estado pretende ignorar

    El Amparo 1988: Masacraron y vivieron felicesBajo un gobierno que se llena la boca recordando la accin criminal de sus antecesores de la IV Repblica, entrese de lo bien que en general les ha ido a los res-ponsables materiales e intelectuales de aquella masacre emblemtica http://bit.ly/1IC5acI.

    El Libertario | Edicin 76, septiembre/octubre 2015

    ESTADO |

    Redaccin

    De la violencia que se ha impuesto contra la sociedad venezolana y lo que ha generado para nuestra cotidianidad, poco se puede decir que sea tan claro e ilustrativo como los resultados que en relacin a tales asuntos hay el amplio estudio Condiciones de Vida de la Poblacin Venezolana, un exhaustivo trabajo de campo realizado en el 3 trimestre de de 2014, seguido de un detenido proceso de anlisis, revisin, validacin e interpretacin de resultados dentro de los parmetros acadmicos ms exigentes. Dicho tarea estuvo a cargo de un calificado plantel de investigadores de la Universidad Central de Venezuela, la Universidad Catlica Andrs Bello y la Universidad Simn Bolvar (ver www.rectorado.usb.ve/vida). Al presen-tarse pblicamente al pas en el 2 trimestre de 2015, sus autores siempre insistan en que la intencin era llamar la atencin del Estado y los gobernantes a cargo para que tomasen en consideracin este diagnstico y sus propuestas para enfrentar los problemas ms urgentes que confronta nuestra poblacin. Cmo era de esperarse, la respuesta estatal ha sido un desdeoso silencio, propio de quienes tienen 16 aos gobernando sin hacer mayor caso o uso del saber racional y de la ciencia.

    An cuando el Estado se desentienda, es importante que los resultados de esta inves-tigacin sean del ms amplio conocimiento pblico, y en eso queremos hacer desde ac nuestro modesto aporte de difusin. Vivimos marcados por cotidianos miedos sobre nuestra seguridad personal, para lo cual la realidad que soportamos ofrece buenas razones, pero donde tambin hay su parte de temor infun-dado por el desconocimiento que tenemos de algunos aspectos de este conflicto que nuestra sociedad padece. Entender mejor el tema y compartir ese conocimiento con familiares, vecinos y amistades es un indispensable primer paso para buscar soluciones alternativas y autogestionadas ante un problema donde el poder estatal fracasa de modo tan patente.

    Nota previa: La encuesta con la cual se levant la informacin en este estudio abarc una muestra representativa de 1.500 hogares, cubriendo todos los estratos sociales y las diver-sas regiones del pas. El cuestionario aplicado, con un centenar de preguntas, adems de tocar lo relativo a la seguridad personal, se interesaba en otros temas esenciales vinculados a las con-diciones de vida.

    Considera Ud. que en el ltimo ao la violencia en el pas ha ...?

    Aumentado: 85,6 % Disminuido: 2,6 % Permanecido igual: 10,6 % No sabe/no contesta: 0,2 %

    En este hogar alguien ha sido vctima de delito en el ltimo ao?

    Si: 32 % No: 68 %

    En este hogar han sido vctima de ms de un delito en el ltimo ao?

    Si: 12 % No: 88 %

    Hubo denuncia a las autoridades sobre el o los delitos?

    Si: 34,25 % No: 65,75 %

    Qu tan temeroso est Ud. de ser atacado o robado en su vivienda?

    Mucho o algo: 55 %Poco o nada: 44,8 %NS/NC: 0,2 %

    Qu tan temeroso est Ud. de ser ata-cado o robado en otro lugar de su ciudad?

    Mucho o algo: 79 %Poco o nada: 20,5 %NS/NC: 0,5 %

    Qu tan temeroso est Ud. de ser atacado o robado en los medios de transporte?

    Mucho o algo: 78 %Poco o nada: 21,7 %NS/NC: 0,3 %

    Por temor, Ud. ha limitado su asistencia a lugares de:

    Cmo calificara el trabajo del sistema penitenciario?

    Muy bueno o bueno: 6 %Regular: 30,4 %Malo o muy malo: 44,5 %NS/NC: 19,1 %

    Cmo calificara el trabajo de los jueces?Muy bueno o bueno: 10 %Regular: 38,9 %Malo o muy malo: 30,2 %NS/NC: 20,9 %

    Cmo calificara el trabajo de la fiscala?Muy bueno o bueno: 11 %Regular: 39,5 %Malo o muy malo: 32 %NS/NC: 17,5 %

    Qu opina sobre esta frase: Mis vecinos son una proteccin contra la delincuencia

    Muy de acuerdo: 18,2 %De acuerdo: 47,4 %En desacuerdo: 27,7 %Muy en desacuerdo: 6,1 %NS/NC: 0,6 %

    Cmo calificara Ud. la gestin del go-bierno nacional en contra de la inseguridad y el delito?

    Buena: 7,6 % Regular: 48,8 % Mala: 43 % NS/NC: 0,6 %

    Pueden ser los represores activistas de DDHH?

    Mara Pea

    Seguridad de Estado = Inseguridad personalEl Libertario

    Desde finales del mes de julio de 2015 el Estado ha de-sarrollado el llamado Operativo de Liberacin y Proteccin del

    Pueblo (OLP), con la excusa del combate a la inseguridad. Al respecto, sealamos:

    El OLP es una burda repeticin de las razzias y redadas del pasado en zonas populares, criminalizando la pobreza y siendo ineficaces para disminuir los ndices de delitos.

    El Estado intenta legitimar el despliegue del OLP utilizando un discurso xenofbico contra las personas de nacionalidad co-lombiana, patrioterismo barato ltimo reducto de los imbciles.

    El OLP encubre ajusticiamientos bajo la modalidad de en-frentamientos y genera condiciones para la violacin masiva de

    derechos humanos.

    La mano dura mostrada en la OLP intenta disciplinar a los sectores populares para que no expresen su descontento por la crisis y la aplicacin progresiva de un paquete de medidas econmicas.

    La OLP intenta generar un efecto meditico para fines electorales.

    15 das de junio 2015: Arqueo de impunidadDesde Lara nos lleg y divulgamos est compilacin de titulares y sinopsis de prensa, testimoniando la dramtica decadencia a la que se ha llegado bajo la pezua de un Estado militar-policaco-delictivo http://bit.ly/1JE5UyT.

    Fernndez, a la vez jefe de la polica y vocero de DDHH

    Los hroes del Operativo de Liberacin del Pueblo dejaron en la calle a decenas de familias en la carretera Panamericana / Efecto Cocuyo

  • Redaccin

    El pasado 03 de junio se realiz en Ginebra la 104ava Convencin de la Organizacin Inter-nacional del Trabajo. En una de las primeras se-siones, correspondiente a la Comisin de Apli-cacin de Normas, se discuti la situacin de la libertad sindical en el pas. En esta oportunidad los trabajadores tuvieron una representacin en Marcela Mspero, de la Unin Nacional de Tra-bajadores (UNETE), una voz disonante en un debate que haba sido monopolizado entre los defensores del patrn Estado y los defensores del patrn privado. Su intervencin de 3 minu-tos hizo un buen resumen de la situacin actual de los trabajadores y trabajadoras del pas, y que debido a la hegemona comunicacional ha tenido poca difusin. Por esas razones, pasamos a transcribirla en su totalidad:

    Seora presidenta y dems representantes: Hace 12 aos conocimos esta casa la cual no creemos que deba utilizarse como instrumento poltico. Hoy, coherentes con esa postura agra-decemos se nos permita exponer la realidad laboral de nuestro pas. Desde hace 3 aos el gobierno venezolano ha profundizado su poltica de criminalizacin de las justas protes-tas laborales.

    Ejemplo el caso de los trabajadores de Sidor, empresa del Estado, que en pleno pro-ceso de discusin de su contrato colectivo, vencido desde hace mas de dos aos, fueron reprimidos brutalmente por las fuerzas poli-ciales y militares durante la realizacin de una protesta pacfica ante la intransigencia laboral para lograr acuerdos contractuales. Fueron detenidos tres trabajadores, entre ellos una mujer Lennys Quijada y dos hombres Roderick Leyva y Heberto Bastardo, con antigedad en la empresa de ms de 10 aos, bajo el falso argu-mento de porte ilcito de armas. Estuvieron en-carcelados por ms de 8 meses, y recientemente liberados con medidas cautelares y rgimen de presentacin cada 15 das. Las elecciones de ese sindicato, por cierto, que agrupa a 15 mil trabajadores, prevista para enero de este 2015 fueron suspendidas por el TSJ y ayer, el mismo TSJ orden volver a notificar a las partes en una maniobra para retrasar nuevamente el proceso elec-toral. Dirigentes y trabajadores de nuestra central, UNETE, han sido asesinados. El da 16 de abril de este ao el compaero Ramn Jimnez, secretario general del sindicato de la construccin del estado Barinas fue acribillado mientras almorzaba. Otro caso emblemtico es el de Misael Pea, en el marco del conflicto de Galletera Tejeras, acribillado por sicarios en el portn de esta fbrica. Y ante la flagrante

    5 | VENEZUELA

    SINDICAL | MARCELA MASPERO, UNION NACIONAL DE TRABAJADORES

    impunidad, decidimos ocupar con ms de 100 trabajadores la sede principal del Ministerio Pblico para exigir justicia y salvaguardar la vida de nuestro principal dirigente en el estado Aragua. Hoy se nos impide el acceso a esa sede hasta para realizar trmites administrativos.

    Por otro lado queremos confesar ante el mundo hoy, que la poltica de recuperacin, ex-propiacin y nacionalizacin de fbricas de em-presas por el gobierno, apoyada y promovida

    desde UNETE, ha sido un rotundo fracaso. Nuestros hermanos trabajadores y lderes sindicales de esas empresas han perdido la esperanza por un modelo de gestin diferente. El 95% de estas empresas hoy

    tienen serias fallas en el mantenimiento, en la infraestructura y, sobre todo, han disminuido su capacidad para producir. La lucha contra la discriminacin impuesta por esa tecnoburocra-cia de las empresas ha generado imputaciones penales, persecucin, amedrentamiento, des-pidos, desmejoras en condiciones laborales, prisin, satanizacin tica y moral para cien-tos de trabajadores y dirigentes sindicales de

    esas empresas. Con intervencin del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, polica, Guardia Nacional, Ejrcito, tribunales naciona-les, civiles, mercantiles, penales, fiscales del ministerio pblico y defensora del pueblo, todos a favor del patrono pblico o privado se han criminalizado los conflictos de galletera Carabobo, Souto, Petrocasa, Lacteos Los Andes, Carbonorca, Venalum, Centrales Azucareros, Agropatria, Fbrica de Cemento y cientos de conflictos en el pas. En el sector petrolero de gravedad el caso de Jos Bodas, Secretario General de la nica Federacin Petrolera exis-tente en el pas, detenido por la Guardia Na-cional Bolivariana en una instalacin petrolera cuando entregaba volantes sindicales. O Ivn Fritez, tambin directivo nacional, despedido por denunciar la falta de mantenimiento de la refinera de Paraguan, esa famosa donde despus ocurri una explosin que ocasion ms de 50 muertos. En el sector cementero, vinculado con el caso 3016 de libertad sindi-cal est nuestro compaero Orlando Chirinos secretario general del sindicato del estado Lara

    Gobierno ha profundizado poltica de criminalizacin de las protestas laborales

    El Libertario | Edicin 76, septiembre/octubre 2015

    y el cual estando reelecto recientemente se le prohbe ejercer su accin sindical usando la Guardia Nacional Bolivariana.

    Exclusin oficialCon ocasin de la visita de la Comisin Tripar-tita de alto nivel, en enero del ao pasado, pre-sentamos 30 casos sustentados por los propios protagonistas, las recomendaciones hechas por esa misin relativas a la necesidad del dilogo social y todas las dems consideraciones de todos los dems rganos de control de esta casa han sido desechadas de plano por el gobierno a pesar de los esfuerzos realizados por la CCI, CSA y a ISP a quienes agradecemos pblica-mente su aporte para promover el dilogo y a la WAO por habernos acreditado en esta con-ferencia para decir nosotros mismos, y no otros como el vocero de los empleadores nuestra realidad en el movimiento sindical venezolano, ya que las 4 centrales que representamos el movimiento sindical autnomo y democrtico fuimos excluidos por 2do ao consecutivo de la delegacin oficial.

    Orlando Chirino y Marcela Mspero / Archivo

    La maquila de pobreza del Madurismo en gotas

    En el ao 2013 ms de 400 mil familias ingresaron al umbral de pobreza. Este ao la cifra ser considerablemente mayor.

    Para diciembre del ao 2015 tendremos en Venezuela la misma cantidad de personas pobres que existan en el ao 2000(12.000.000)

    Todos los pronsticos aseguran que cerraremos el ao 2015 con la mayor inflacin de nuestra historia (Antes fue bajo Caldera II con 103,2% en 1996)

    En el ao 2013 cada hora 43 familias ingresaban a la pobreza. Este ao la cifra podra llegar a 60 familias por hora (Datos del INE)

    Mientras boliburgueses compran propiedades en el Este de Caracas (y Miami), en el 2014 se redujo 68% la construccin de viviendas.(Datos MINVIH)

    es el porcentaje de aumento en alimentos entre los meses de mayo 2014 y junio 2015, segn estimaciones del CENDAS, lo que significa que para adquirir slo los alimentos bsicos se requieren 4,7 salarios mnimos168 %

    es el porcentaje de diferencia entre precios regulados y precios del mercado, lo cual explica la dependencia y paciencia de un sector importante de la poblacin al acceso a alimentos de precios regulados en los expendios por medio de las colas. 605 %

    Saqueos e intentos segn el OVCSEl Observatorio Venezolano de Conflictividad Social report, para el primer semestre del 2015, la canti-dad de 76 intentos de saqueo y 56 saqueos en todo el pas, lo cual refleja el aumento de la desesperacin de la gente frente a la crisis econmica.

  • Humberto Decarli

    Es un lugar comn del chavismo y sus continuadores, la afirmacin apresurada de que el actual cuerpo armado nacional es el heredero del ejrcito de la independencia. Se trata de una consigna ms para intentar establecer una lnea coherente para identificar a aquella fuerza que al-canz la secesin de Espaa con la actual. Se corresponde con las tesis historiogrficas tradicionales ca-paces de haber creado un imaginario popular con mitos recurrentes. Es la reescritura de la historia identi-ficndonos con el pasado glorificado porque sencillamente no hay futuro.

    Creacin del cuerpo armado modernoJuan Vicente Gmez, a juicio del profesor Angel Ziems, en su obra El Gomecismo y la formacin del ejr-cito nacional, es el fundador de una fuerza militar de carcter nacional cuando trajo al chileno de formacin prusiana Samuel Mc Gill quien con su experiencia cre un aparato para darle condicin organizativa al cuer-po armado del Estado. Otros autores, como el general Muller Rojas en su texto Tiempo de Revoluciones, lo fija en el ejrcito dirigido por Cipriano Castro cuando derrot al banquero Matos en La Victoria con una des-ventaja numrica compensada con calidad de combate.

    El caudillo de La Mulera se en-carg de liquidar a todos los lderes regionales para centralizar el poder y para ello requera poseer unos admin-istradores de la violencia del Estado respondiendo a esa concentracin del hacerse obedecer. El Benemrito es realmente el creador del Estado venezolano contemporneo, con una exagerada centralizacin, un sistema de impuestos nacionales concentrado y por supuesto, una entidad militar profesional. Fue un parto duro porque se plasmaron los rasgos autoritarios tpicos de regmenes aplicables en naciones de escasa institucionalidad an vigente en el pas.

    Continuacin del rol de los uniformadosCon las administraciones postgome-cistas, la de Eleazar Lpez Contreras e Isaas Medina Angarita, el sector castrense tuvo secuencia de su es-pacio asignado dentro del poder en Venezuela. Con el derrocamiento de Medina se consolid una suerte

    s evidente que ciertas noti-cias recientes en Venezuela -divulgacin de fecha de elecciones parlamentarias,

    liberacin de algunos de los presos polticos- son una consecuencia de la gira realizada por Diosdado Ca-bello por algunos pases de la regin. No solamente hay que valorar el hecho que se haya encontrado con diferentes personalidades -Lula Da Silva, Thomas Shannon, Fidel y Ral Castro- para realizar reuniones cuyos contenidos concretos desconocemos, sino que cada uno de esos encuentros haya sido registrado fotogrficamente para su exhibicin pblica. Estas fotos no son casuales y, en poltica, emiten un mensaje.

    Despus que supuestamente Di-osdado Cabello -la mano fuerte del gobierno y la bisagra entre el mundo civil del PSUV y los estamentos militares- fuera investigado por sus supuestos nexos con el narcotrfico, que haya emprendido un periplo para aumentar su perfil internacional no debera interpretarse, como hacen las llamadas doas de El Cafetal de la oposicin, como una manera de pedir cacao ante los sealamientos. Cualquiera que vea con frialdad los movimientos en el escenario inter-nacional (protagonismo del Papa Francisco en la situacin regional y acercamiento Cuba-Estados Unidos) puede intuir que esta aparicin sbita del anteriormente considerado por el propio chavismo como jefe de la derecha endgena es parte de un movimiento estratgico cuyos contornos sern dibujados a corto y mediano plazo.

    Esta internacionalizacin de Diosdado Cabello contrasta, por su parte, con el cada vez ms bajo perfil de Nicols Maduro. Cabello, y no Maduro, es quien representa la mayor figura de autoridad dentro del universo bolivariano. Las ltimas decisiones de importancia han sido anunciadas por el teniente y no por el antiguo sindicalista. Incluso Cabello, en su autosuficiencia, ha sugerido que prximamente otros presos polticos seran liberados. Este tipo de inicia-tivas, en pocas de Hugo Chvez, era impensable que no fueran comunica-das por el zurdo de Sabaneta.

    Nuestra hiptesis es la siguiente: Cabello est siendo trabajado para ser el hombre de la transicin dentro de los chavismos y ya habra recibido la aprobacin de los poderes fcticos ms influyentes sobre Venezuela (USA, Cuba y Brasil). En la crisis terminal que padece el chavismo hegemnico, Cabello tendra la nece-saria ascendencia para negociar con sectores de la oposicin la conviven-cia de espacios de poder, y con ello impunidad y supervivencia para el sector ms pragmtico -y tambin el ms corrupto- del chavismo. En este escenario el chivo expiatorio, el mayor derrotado poltico, sera Maduro y algunas de las figuras de su entorno inmediato.

    No somos conspiranoicos en esta prediccin. La poltica de los polticos es lo que es. Que se haya anunciado la intencin de recomponer las rela-ciones Venezuela-Estados Unidos despus que Miraflores se haba em-barcado en una Campaa Admirable contra el decreto Obama, recogiendo firmas que nunca entreg y sin que el afroamericano haya sugerido ni siquiera que releera el texto de su decisin de castigar a funcionarios venezolanos, debe tener una cor-recta valoracin. Y a la derrota en la campaa deroga el decreto ya le corresponde un afectado: Nicols Maduro. Cabello tiene demasiados intereses, econmicos tambin, en asegurar impunidad para los suyos y un espacio poltico en la Venezuela que, guste a quien le guste, indefecti-blemente vendr.

    LA PESTE UNIFORMADAPOLTICA|

    6 | VENEZUELA

    ESTADO|

    El desastre minero en la revolucin bolivarianaMucho, demasiado, hay que denunciar en el asunto, y lo hemos hecho en http://bit.ly/1JE4KmV, http://bit.ly/1fTqAXu, http://bit.ly/1Iw1Rj1, y http://bit.ly/1qONRs2. Revisa la informacin y comprenders que hablar de desastre no es para nada exagerado

    Yanomami asesinado por polica de Edo. AmazonasMientras los indgenas sean un problema para el poder del Estado y el Capital, seguir vigente la ttrica consigna de el mejor indio es el indio muerto. Para enterarse de un reciente caso que lo confirma, ver http://bit.ly/1eKJAqo y http://bit.ly/1UeMZOa.

    Mara Pea

    Violencia y mujer venezolanaUn reporte con amplio soporte estadstico sobre el tema est en http://bit.ly/1DhY6le, mientras que un caso emblemtico de esa violencia cuando la aplica el Estado en http://bit.ly/1E0f42r.

    Estado policial y militarizado en Venezuela

    El Libertario | Edicin 76, septiembre/octubre 2015

    Rodney lvarez: ms de 4 aos presoEn los medios de difusin a nuestro alcance, en la calle y en cualquier otro mbito, alzaremos nuestra voz por la injusticia cometida contra este trabajador de Ferrominera Orinoco. Ver un actualizado dossier con detalles del caso y reiterando solidaridad activa en http://bit.ly/15ueKhs.

    de logia militar donde coexistieron en el trienio 45-48 con los adecos y despus de la efmera gestin de Rmulo Gallegos, volvieron por sus fueros y dominaron hasta el ao de 1958 cuando se produjo la defenes-tracin de Marcos Prez Jimnez.

    Es importante hacer notar que la salida del dictador de Michelena no fue producto de una insurreccin popular sino de una divisin de las fuerzas armadas por la ineficacia del gobierno en el tratamiento de una crisis econmica que no permita a los empresarios descontar a en el exterior los bonos de la repblica. Igualmente una sostenida represin llevada a cabo por el organismo de

    seguridad, la Seguridad Nacional, contribuy a resquebrajar ms an al gobierno.

    La Junta de Gobierno despus del mutis del dictador

    fue encabezada por un antiguo militar funcionario del anterior r-gimen, Wolfgang Larrazbal, y entre sus miembros se encontraban dos oficiales perezjimenistas, Romero Villarte y el turco Casanova, exclui-dos a posteriori y reemplazados por el empresario Eugenio Mendoza y un allegado suyo, Blas Lamberti. No haba militantes de los partidos polticos de la resistencia, de la Junta Patritica ni del movimiento popular.

    Poltica militar del puntofijismoEl modelo populista surgido en 1959

    tuvo como uno de los factores de poder a los administradores de la violencia del Estado. El puntofijismo cumpli dos etapas en su tratamien-to con el sector castrense. Al inicio Rmulo Betancourt tom conciencia de la fuerza golpista de las fuerzas armadas porque de alguna mane-ra estaba intacta desde la anterior gestin. Hubo que lidiar con las insur-recciones de Castro Len y el Barce-lonazo, de derecha, y las aventuras militaristas de la izquierda en Car-pano y Puerto Cabello. No obstante, al provocar al partido comunista y al MIR, y derrotarlos en la guerra y en la poltica, logr galvanizar a los uniformados tras de s porque eran formados en el anticomunismo de las milicias latinoamericanas en el contexto de la guerra fra.

    Empero, al finalizar la insurgen-cia guerrillera se apel a la Comisin de Defensa del senado para manejar los ascensos de los altos cuadros y a la corrupcin, en el entorno de la bonanza petrolera de 1973 y 1978, como mecanismos para mantenerlos tranquilos. Pero al caer el precio del crudo en 1984 se efectu la prim-era falla del esquema clientelar, la devaluacin del signo monetario nacional y comenz el ruido de sables culminado con las dos tentativas del ao 1992.

    El militarismo actualCon el triunfo electoral de Hugo

    Chvez se instal en Miraflores el esquema de mayor presencia militar en la conduccin del Estado en nuestra historia. Los anteriores gobiernos dictatoriales requeran de liderazgo civil y profesional que los acompaara para edulcorar la ima-gen. Ahora no era necesario porque la fuerza armada es el principal factor de poder, es el sustento de un Estado policial y totalitario.

    Estamos en presencia de una neodictadura caracterizada por una dudosa legitimidad de origen pero sostenida por las innumerables elecciones donde el ventajismo y la exclusin son los rasgos pre-dominantes. Mas el desempeo del rgimen es terriblemente autoritario dirigido por los militares adicionado a un descomunal armamentismo. A esa direccin atrabiliaria hay que aunarle la hegemona comunicacional del go-bierno donde se combina la censura, el chantaje y la compra de medios de difusin de masas; el neolenguaje como dispositivo para impedir la contradiccin del relato del poder, el contradiscurso y la actitud crtica; la deformacin de la historia venezola-na con una interpretacin donde se combina la escuela romntica con la marxista donde la pica fue el signo determinante, se ha conformado la plataforma narrada y descrita por George Orwell en 1984, con los Wins-ton Smith y el Big Brother que nos observa desde el ms all.

    Cabello: Hombre de la transicin?

    El humor negro de la Superintendencia de Precios JustosRedaccin

    Los aficionados al sarcasmo, la sorna y la irona estn de plcemes con la iniciativa gubernamental para promocionar dichas modalidades del ingenio jocoso, a travs de una muy original campaa que en el mes de junio pasado impuls por las redes sociales la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconmicos - SUNDDE, tambin conocida como Superintend-encia de Precios Justos.

    Con semejante iniciativa que sin ninguna duda interpreta los deseos y el saber de la jefatura chavomadurista, el mentado ente se ha hecho merecedor al unnime reconocimiento de quienes disfrutan del humor negro, aparte de encendidos elogios por parte de los fans de la ficcin fants-tica. Sin embargo (todo hay que decirlo!) a los que no les ha cado muy en gracia que digamos es a los consumidores venezolanos, pues en los tiempos que corren parecen escasos de nimo para apreciar la chispa mordaz de la que hace gala la SUNDDE.

    No comentaremos nada ms, pues ms im-portante es mostrar, a quienes los desconozcan, la siguiente seleccin de testimonios de esa cam-paa, que sin duda hablan por s mismos.

  • 7 | VENEZUELA El Libertario | Edicin 76, septiembre/octubre 2015

    Habla un guarimbero: El asesinato de Daniel Tinoco

    RELATO DE UN TESTIGO DE LOS HECHOSENTREVISTA|

    Rafael Uzctegui

    Cuando salimos de la Universidad Nacional Experimental del Tchira (UNET) la protesta ya tena varios das- fue cuando me di cuenta de cuan involucrado estaba. Cuando bamos bajando, la gente que estaba en las adyacencias estaba cacerole-ando, nos ayudaron a salir, avisando qu calles estaban seguras. Cuando salimos me empezaron a llamar por mi nombre, que cmo ests, vamos muchacho, te queremos. Y yo impresionado. Uno se siente raro. Entonces llegamos a la Avenida Carabobo y nos instalamos detrs de un toldo de los muchachos que ya estaban all. No tenamos planificado nada, slo seguir la protesta, que vamos a ver qu pasa maana. Tena-mos piedras, resorteras y caones de morteros. Los muchachos estaban fabricando bombas molotovs que era lo que ms se usaba cuando la polica y los colectivos nos atacaban.

    Esa noche no pudimos usar nada de eso, bueno algn que otro mortero, porque nos sorprendieron. Ellos lle-garon por la carrera 14 y nos tiraron muchsimo gas lacrimgeno por ese lado. Fue como una distraccin. Comenzamos a repeler el gas y a de-volvrselo. En ese entonces no tena-mos mscaras antigs, ni proteccin. Vemos que por debajo comenzaron a sonar muchas motos, subiendo la Av. Carabobo. Escuchamos tambin ruido como de jeeps, eran las tan-quetas. Esa noche fue un ataque muy fuerte: quemaron dos motos civiles. La Guardia pas con las motos por encima de los toldos y casi atropel-laron a un muchacho que estaba dor-mido. l fue uno de los detenidos ese da. Nos quedamos mi primo, Daniel Tinoco y yo, pensbamos que detrs de nosotros haba mucha gente, los estudiantes, pues sonaban muchos morteros. Estbamos donde estaba el toldo y ellos (GNB y colectivos) estaban en la esquina de la panadera El Trigal, subiendo. Estbamos muy cerca, como unos 10 metros. Ellos nos ti-raban muchsimo gas. Yo tena una resortera, mi primo tambin, Daniel tena un can de mortero, nosotros repelamos, intentbamos que no siguieran lastimndonos. Me dieron un perdigonazo. Ellos venan acer-cndose y empezaron a soltar a sus motorizados. La Guardia comenz a subir desde la parte de debajo de la Av. Carabobo, muy rpido. Est-bamos asustados y salimos corriendo. Habamos volteado y cuando vimos que ramos nosotros nada ms, dijimos no, nosotros solos no nos vamos a quedar. Subimos corriendo y en esa esquina venan caminando muchos militares. Ellos salieron cor-riendo detrs de nosotros. A m me entra una llamada, yo corro y, por tonto, agarro el celular y se me cae. Cuando me agach para recogerlo y me volteo me pegan un perdigonazo a quemarropa: Me destroza el panta-ln y me da en las nalgas.

    Subimos toda la Av. Carabobo hasta despus de la carrera 13, un seor nos dice que entremos a la

    casa. Nos metemos de lleno todos los que pudimos (transentes), los ltimos fuimos Daniel Tinoco y yo, cerramos la puerta y nos escondimos dentro. Empezaron a tirar perdigones por las ventanas, rompieron toda la casa del seor y empezaron a abrir el portn como con ganchos, lo que ellos le dicen la garra, lo ataron a las motos y empezaron a abrir el portn rompindolo todo. Nosotros nos

    asustamos y el seor dijo corran para atrs, salten un vaco, que eran como 20 metros de cada libre y a oscuras, y bueno, que sea lo mejor para ustedes porque

    no voy a permitir que maten a mi familia, nos dijo. Salten por atrs y all caen a una quebrada y queda el edificio la Arboleda. Cuando entraron agarraron a uno, nosotros comenzamos a saltar el portn. El penltimo fui yo, el ltimo fue Daniel. Nos cay encima el muro, a m se me revent un ladrillo en la mano, y tuvi-mos que quedarnos en La Arboleda esa noche.

    La tanqueta se trat de meter, no pudo pasar por los portones y eso se convirti en uno de los primeros ataques a residencias en San Cris-tbal, empezaron a tirar mucho gas all mismo pero nosotros estbamos hacia la parte de atrs. Ese era un edi-ficio sin habitar, estaba como nuevo. Yo pase la noche prcticamente en 4 patas, pues me curaron la herida que tena en las nalgas, me cosieron y eso.

    Resistencia en la CaraboboYa despus, al otro da, nosotros decidimos ser parte del grupo de la Av. Carabobo. Un grupo bastante chiquito con los estudiantes que quedaron, pues muchos se fueron.

    Muchos tenan miedo, otros estaban muy lastimados con perdigones, y nos quedamos pocos, entre 10 a 15 estudiantes. Pusimos un toldo ms grande que el que ya haba, que nos consiguieron, pues despus que habamos podido distraer el ataque ramos como el boom, para la Carabobo y la Ferrero Tamayo. Lo cerramos completamente y nos comenzamos a dividir, lo que era la parte logstica, la comida, sobre todo la comida. Los estudiantes nunca se quedaban despus de las 6 de la tarde, antes que anocheciera los de la Catlica se iban. Nosotros decidimos quedarnos, hacer un punto de resistencia ah. All fue cuando comenzamos a trancar calles, a poner barricadas ms fuertes y se empez con las guarimbas.

    Daniel y yo hablbamos mucho. Como los muchachos nos tildaban de jefes, de lderes, nosotros lo toma-mos muy a pecho. ramos los que organizbamos, por ejemplo para cerrar una calle no era un alambre sino escombros gigantes, con tierra y muebles viejos, con la ayuda de la gente. Una cosa impresionante. Mientras nosotros fuimos a la uni-versidad a una reunin en la ULA con los estudiantes, la gente que se qued cuidando el toldo, sac el monumento

    del tanque de guerra de la plaza de los generales, lo bajaron y lo pusieron en medio de la calle, despus decidi-mos usarlo de barricada, Imagnate un tanque!. Y empezamos a cerrar todo completamente. Lo que fue la Ferrero Tamayo, con la Carabobo y las Pilas fue imposible entrar. Se prest mucho la sociedad civil para eso. Pero desde ese da tambin comenzaron a ocurrir cosas malas. La de Daniel fue la peor.

    Un juego que no es de niosLos primeros das de marzo tuvimos ataques de colectivos, dispararon al tanque de guerra, nos atac la guardia. En eso llega el momento ms fuerte para nosotros, en que mi compaero Daniel Tinoco es ases-inado. Ese da nosotros estbamos tranquilos, haciendo una vigilia con la sociedad civil y mi primo baja corriendo y dice que venan muchos guardias con motorizados de los colectivos. Subimos a ver que haca-mos y ellos empezaron a atacar en la carrera donde estaba la tanqueta con perdigones. Pero nosotros hacemos que la tanqueta de la guardia se retire y se quedan puros tipos con cascos y armas en la mano, armas largas y cortas. Ellos empezaron a disparar, los colectivos tambin. La gente de

    la vigilia comenz a correr, un cono-cido se acerca al tanque a cubrir a mi primo. Yo grito son balas de verdad, nos estn disparando balas de ver-dad, mucha gente se lanz al piso y nosotros bajamos a la carrera 15, que era una que no tena barricadas, slo las alcantarillas quitadas. Desde all se ve la esquina de la residencia del gobernador y vemos que se acerca una ambulancia. Ya en ese momento haba sido herido un muchacho de una bala en la pierna. La ambulancia hace un giro y empieza a bajar de ret-roceso hasta una cuadra ms arriba de la tienda Ciudad Mascota, como esa calle es empinada, se vea bien ar-riba. Resulta que de la ambulancia se bajan muchos tipos, todos de negro y algunos con paoletas rojas. Comien-zan a bajar de frente suavecito, como si fuera un paseo caminando. Y en eso llegan 3 camionetas ms, unas toyotas grandes. De all se bajan efectivos del Sebin y del Cicpc, por sus identificaciones. Ellos tambin comienzan a bajar pero pegados a las paredes. Dispararon dos o tres veces: Papapa! Son. Nosotros estbamos medio escondidos en un poste, Daniel estaba al lado mo, y otros muchachos tambin. Yo grito de nuevo son balas! En ese momento Daniel pens que mientras nosotros corramos l iba a asustarlos y sale con un can de morteros y va a prenderlo. All le dan el tiro certero y preciso en el pecho.

    (Carlos hace una pausa y mira para otro lado. Respira lento e intenta que los ojos no se humedezcan de-masiado. Toma un sorbo de gaseosa y retoma el relato).

    Mientras estbamos en el piso vimos que un muchacho vena corriendo y cae, le pegaron algunos tiros. Lo ve-mos pasar herido, as todo colgando. Yo le dije a Daniel, viste que son balas de verdad, escndase. En ese momento es que Daniel sale, y no s lo que intento hacer, pues el mortero me lo peg a m. Me rozo completo el suter, y me dejo como si me hubi-eran pegado un chancletazo y exploto por all. Yo le dije Epale!, y en eso estaba Daniel en el piso, estbamos con otro muchacho, lo cacheteamos para ver y cuando lo hicimos el tir la cabeza y volte los ojos para atrs. Despus que cay Daniel, dispararon unas 15 veces ms, se montaron en sus camionetas y se fueron, como si nada hubiera pasado.

    Yo estaba prcticamente desa-parecido, en qu sentido? Yo sub a Daniel a la camioneta y quede ido, en otro mundo. Como pasa en las pelculas. Me fui caminando como en direccin hacia ellos, una seora me dio una caf, me quede hablando con la seora. Todo el mundo me comenz a buscar, llegaron rumores al toldo de La Ferrero, que me haban matado a m tambin, todo sucedi muy rpido.

    Esa fue la peor noche de no-sotros. Ya no era un juego de nios, aunque nunca lo fue en realidad: los nios ramos nosotros. Daniel era mi amigo de muchos aos, y era chavista, que era lo cmico.

    Encontrarlo pura casualidad. Amigo de una amiga, comienza a contarme cmo un puado de muchachos, a punta de testosterona y rebelda propia de sus 20 aos, haban iniciado las protestas en San Cristbal en febrero del 2014 y cmo, sin proponrselo, se vieron envueltos en una cadena de acontecimientos que los hicieron el punto neurlgico de las manifestaciones en Venezuela. Cuando el relato se refiri al asesinato de Daniel Tinoco, quien estaba a su lado en ese justo mo-

    mento, le dije que quera grabar su testimonio. Dud. Para darle confianza le dije que no le hara preguntas y slo quedara registrado lo que deseara contarme. All comenz a hablar.Al igual que yo, quien lea tendrn su propia opinin sobre los adolescentes que protagonizaron las gua-rimbas en el ao 2014. Pero coincidirn conmigo en que los medios, partidos polticos y autoridades han dicho bastantes cosas sobre ellos y que muy pocos

    (incluso como sabe Laura Weffer, a quien censuraron los artculos) les han permitido que hable su propia voz, equivocada o no, tan legtima como cualquiera. Lo interesante de Carlos (nombre ficticio) es que su familia particip en la lucha armada de izquierda, por lo que sus referentes no son, precisamente, de ultraderecha. A continuacin, algunos fragmentos de aquella con-versacin, alrededor de las circunstancias que rodearon el asesinato de Daniel Tinoco, el 10 de marzo de 2014:

    1 ao de impunidadEl asesinato de Daniel Tinoco se mantiene en impunidad. Segn Contrapunto.com, el Ministerio Pblico design a la fiscal 4ta del estado Tchira, Andrena Torres, para realizar la investigacin, la cual se encuentra en un punto muerto. Mientras, el gobierno contina asegurando que todas las muertes fueron producto del terrorismo opositor.

    Imagen del tanque de guerra que serva como barricada en la Avenida Carabobo de San Cristbal / Internet

    Aragua: Asesinan a manifestante en accin directaEl pasado 15 de junio en la poblacin araguea de San Francisco de Ass, una poblada incendi el modulo policial tras el asesinato de Francisco Olivero, de oficio carnicero, al ser extorsionado. Segn el sentir popular, los antisociales contaban con la tolerancia uniformada. En medio de la quema, fue asesinado Luis Franco de un disparo, segn los testigos, proveniente de los poli