El teatro mayor de Cervantes: Comentarios a contrapelo

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  • EL TEATRO MAYOR DE CERVANTES: COMENTARIOS A CONTRAPELO I

    Felipe B. Pedraza Jimnez

    UNIVERSIDAD DE CASTILLA-LA MANCHA

    ... conviene que esta reaccin no traspase el justo lmite,

    porque se trata, al fin, de obras de mrito muy relativo [ ... J.

    Obras, en suma, que slo interesan a la arqueologa literaria.}

    Estas retlexiones y comentarios adquirieron su primera forma para unas Jornadas sobre "Cer-vantes y el horizonte mediterrneo". programadas por Jos Monlen dentro de la XX edicin del Festival de teatro clsico de Almagro (julio de 1997). El VIII Encuentro de la Asociacin de Cervantistas me proporcion la oportunidad de reconsiderar este asunto. Lo que ahora presento es una reelaboracin para la imprenta de lo que siempre se pens, ms que como un artculo, como una propuesta para el debate.

    2 Marcelino Menndez Pclayo: "Cultura literaria de Cervantes y elaboracin del Quijote", en Es-tudios r discursos de crticu Illslrca r literaria, 1 (CSIC, Santander, 1941), pp. 323-356. La cita, en p. 325).

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  • El teatro de Cervantes en el libro y en la escena

    Al iniciar estos comentarios a contrapelo, conviene desmentir dos lugares comu-nes que navegan, viento en popa, por los mares del cervantismo. El primero afirma que el teatro mayor de Cervantes no ha sido atendido por los estudiosos: "La crtica tradicional suele menospreciar o pasar por alto sus escritos extensos para escena" afinna Wardropper3. Yo no s, ni nadie tal vez sabr, qu es "la crtica tradicio-nal'A. Tengo la impresin de que el adjetivo tradicional se aplica un tanto arbitraria-mente a cuantos estn en desacuerdo con los postulados del que escribe. Por lo que veo y observo, desde el siglo XVIII y particularmente en este que est acabando, las comedias y la tragedia cervantinas han merecido una inusual atencin. Dejemos a un lado -de momento- las curiosas opiniones de los crticos ilustrados como BIas Nasarre, Agustn Montiano y Luyando, Pedro Estala o Leandro Fernndez de Mora-tn. En el siglo XX se han sucedido anlisis y estudios, algunos monumentales: Co-tarelo y Valledor, Valbuena Prat, Casalduero, Marrast, Canavaggio, Meregalli, Friedman, Zimic, Paz Gago, Agustn de la Granja, etc.5, sin olvidar volmenes mis-

    3 Bruce W. Wardropper: "Comedias", en Suma cervantina, de J. B. Avalle-Arce y E. C. Ri\ey rramesis Books. London, 1(73), p. 147.

    4 Esta queja, aunque ms templada y puesta en razn, ya se oy en boca de don Marcelino ("Cul-tura literaria de Cervantes ... ", p. 325) : "Sobre sus comedias pesa una condenacin tradicional, y en parte injusta, contra la cual ya comienza a levantarse, entre los extraos, ms bien que entre los propios. una crtica ms docta y mejor informada".

    5 Me he limitado a sealar los estudios de conjunto sobre el teatro eervantino. La bi bl iografa so-bre piezas concretas es mucho ms amplia. Las referencias bibliogrficas son bien conocidas por los cervantistas. pero cumpliremos con la formalidad de researlas: Armando Cotarelo y Valle-dor: El teatro de Ce/wmtes (Madrid. 1(15); ngel Valbuena Prat: "Las ocho comedias de Cer-vantes", en Homenaje (l CeWllIIeS (Valencia, 1(50), tomo 11. pp. 257-267; Joaqun Casalduero:

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    Sentido)' forma del teatro de Cervames (Aguilar, Madrid, 1966; nueva edicin revisada: Gre-dos, Madrid. 1974, 2' ed.): Robert Marrast: Cerval/ts dramaturge (L' Arche, Paris, 1957); Jean Canavaggio: Cerva/lls dramaturge: lUZ thtre a naitre (Presses Universitaires de France, Pars, 1977); Franco Meregalli: '"Aproximacioncs al teatro de Cervantes", en BRAE, LX (1980), pp, 429-442, Y "Para una perspectiva del teatro de Cervantes", en Actas del coloquio Teora)' reali-dad ell el tea[ro espaiol del siglo XVII. La influencia italiana, Roma, 1978 (Publicaciones del Instituto Espaol de Cultura y Literatura, Roma, 1981), pp. 23-35; Edward H. Friedman: The unifying concepI: approaches [o the struc/ure ~f Cervantes' comedias (Spanish Literature Publ-cations, York, S. Carolina. 1(81); Stanislav Zimic: El fea/ro de Cerva/ltes (Castalia, Madrid. 1992); Jos Mara Paz Gago: "Texto y representacin en el teatro espaol del ltimo cuarto del siglo XVI (Cervantes y Lope: una perspectiva comparada)", en BlIlietin of the comediantes, XLV (1993), pp. 255-275; y Agustn de la Granja: '"Apogeo. decadencia y estimacin de las co-medias de Cervantes", en Cerval1les (Centro de Estudios Cervantinos, Alcal de Henares, 1995),

  • celneos, como el titulado Cervantes y el reatm6 , o las ocasiones en que las Jorna-das de Almagro se han ocupado de Cervantes 7, o la preferente atencin que le dedi-can las historias literarias y del teatro espaol8.

    A lo largo de la historia se han estampado numerosas ediciones del teatro com-pleto cervantino, y actualmente siguen en el mercado, al menos, cuatro de ellas9 .

    pp. 225-254. Adanse a estos trahajos, dos interesantes estudios que giran en torno a las rela-ciones de Cervantes con el teatro. aunque no se ocupen en exclusiva de las comedas y La Nu-mancia. Son los de Manuel Garda Martn: Cervalltes y fa comedia eS{Ja/iola del siglo XVII (Ediciones de la Universidad de Salamanca. 1980), Y Carlos A. Alboreda: Teora y formas del metateatro en Cervantes (Universidad de Salamanca, 1991).

    6 Cuadernos de teatro clsico. n 7 (1992). En varos pasajes de este trabajo citaremos algunos de sus artculos.

    7 Las XVI Jornadas de teatro clsico de Almagro (1993) se consagraron a Los imperios orientales ell el lean'o del Siglo de Oro, tema propuesto por el entonces director del Festival. En las actas (Universidad de Castilla-La Mancha -Festival de Almagro, 1994) se recogieron varios artculos en tomo al teatro cervantino: "El teatro de cautivos de Cervantes" de Antonio Rey Hazas (pp. 29-56), Y "Cervantes, Constantinopln y La gran sultalla" de Luciano Garca Lorenzo (pp. 57-72); y sobre otros asuntos conexos: "La psicosis del LUrco en los espaoles del Siglo de Oro" de Ricardo Gurca Crcel (pp. 15-28), "El juego de Lope con los lmites: Jorge Toledano" de Rosa Navarro Durn (pp. 73-92), "La jerga morisca en el teatro europeo" de Bruno Camus (pp, 93-104). En las XXI Jomadns (julio de (998) se han pronunciado interesantes conferencias sobre el teatro mayor de Cervantes de profesores como Francisco Ruiz Ramn y Jess Gonzlez Maes-tro, del que omos una atinada comunicacin en el VIII Encuentro de la Asociacin de Cervan-liSIas, y hombres de teatro como Manuel Canseco.

    8 Vanse algunos ejemplos de este fenmeno: la Historia de la literatura espaiiola de Juan Luis Alborg se ocupa delleatro mnyor de Cervantes en su tomo 11 (Gredos, Madrid, 1970,2" ed.), pp. 43-69; la Historia del teatro e5pm/ol. I de Francisco Ruiz Ramn (Ctedra, Madrid, 1979) se ex-tiende desde la p. 114 a la 123; el Manual de literatura espaijola, que estoy escribiendo en com-paa de Milagros Rodrguez Cceres, le consagra las pp. 23-41 de su tomo IV (Cnlit, Tafalla, J 981); la Historia del tea/ro espafol del siglo XVII de Ignacio Arellano (Ctedra, Madrid, J 995), las pp. 45-53, cte. etc. No incluyo en este cmputo los nnlisis y comentarios de los entremeses. El maestro Alberto Snchez, en la recensin de nuestro Manuaf... (Anales cervantinos, XXI, 1983, p. 232), hizo notar el contraste entre los reparos y censuras de carcter general y la "deta-llada exposicin analtica y objetiva de cada una de las comedias".

    9 La de ngel Vnlbuena Pral en las Obras completas de Cervantes (Aguilar, Madrid, 1952: hay reimpresiones posteriores); la de Francisco Yndurin ('"Biblioteca de autores espaoles", tomo CLVI, Atlas, Madrid, 1962); la de Rey Hazas y Sevilla, que ha conocido tres estampas: Teatro completo (Planetn, Barcelona, 1987), Obras completas de Cervantes, tomo 111 (Centro de Estu-dios Cervantinos, Alcal, J 995) Y en la nueva impresin acompaada de disquete informtico (Alianza Editorial, Madrid, 1 996-en curso de publicacin); y, la ltima por ahora, la incluida en las Obras completas, 1/. Teatro ("Biblioteca Castro", Turner, Madrid, 1993). Adems dispone-mos del facsmil de la prncipe (Real Academia Espaola, Madrid, 1984). Todava es fcil en-contrar en libreras de viejo la edicin de Schevill y Bonilla, en las Obras completas de

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  • No existe nada semejante respecto a los grandes creadores del teatro espaol. Por ejemplo, no disponemos de un estudio de la comedia de Lope que pueda paran-gonarse en rigor, entusiasmo y exhaustividad al libro de Canavaggio. Ni tan siquie-ra contamos con una edicin razonable de las obras dramticas del Fnix 10

    A la vista de estos hechos, no se puede, no se debe repetir la vieja cantilena de que la crtica no se ha ocupado del teatro mayor de Cervantes. Ni siquiera es acepta-ble, aunque sea exacta en su literalidad, la matizacin de Max Aub que encabeza el artculo de Wardropper: "El teatro de Cervantes es campo casi inexplorado si se le

    d ' b ,,11 M' . di' ., di compara con sus emas o ras . as atma a nos parece a apreclaclOn e maes-tro Alberto Snchez:

    La estimacin del teatro de Cervantes por el pblico y los estudiosos dista mucho de la Ifnea recta ascendente seguida por su obra narrativa. [ ... ] Es ms bien una l-nea ;spiral, que tiene prolongados descensos, pero eada vez vuelve a subir ms alta -.

    Si volvemos la mirada a la escena, nos encontramos con las mismas lamentacio-nes. En el programa de la representacin de La gran sultana. Adolfo Marsillach es-criba: "No tuvo suerte don Miguel en el teatro. En realidad, no la sigue teniendo,,13. y Joan de Segarra, en la crtica del estreno, le daba la razn: "Es que Cervantes se representa poco,,14

    Cervantes (Madrid, 1915-1922,6 vals). Ms inaccesibles en el comercio, pero no en las bibliote-cas. son las ediciones de Bias Kasarre (Antonio Marn, Madrid, 1749. 2 tomos), la de Cayetano Rosell (Rivadeneyra. Madrid, 1864; son los lOmos X-XII de las Obras completas de Cervantes) y la de la "Biblioteca clsica" de la Librera Hernando (1896-1897).

    10 Esla defic