El Ultimo Sueno

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  • AGRADECIMIENTOS

    Mil gracias intangibles a mis seres queridos, los que ya

    no estn pero nunca desaparecen y para los que me acompaan

    en mi vida apoyndome y dndome cario, fuerza y alegra.

    A mi querida madre, Amparo, que resiste contra viento

    y marea para permanecer a mi lado el mximo tiempo posible,

    luchando y dndome ejemplo de fortaleza y tambin todo su

    amor.

    A mi pareja, mi alma gemela, Aghata, pues sin ella esta

    obra no existira. Por aquel invernal da en la playa, cuando me

    alent para comenzar lo que pareca un sueo imposible y que

    hoy est aqu, tan real como mi amor por ella.

    A mi amiga cristalera, Vanesa, pues gracias a ella he

    conocido un nuevo mundo, he crecido como persona y como

    artista, y cuya alegra y positivismo siempre me inspiran.

    A todos esos amigos que leyeron esta historia antes que

    nadie para darme su sincera opinin, y ayudarme a seguir

    soando un poco ms.

  • A mis ntimos, Emilio, Eduardo, Jos Luis, Sergio,

    parte de ellos y de nuestras experiencias vividas juntos me

    ayudaron a dar forma a los personajes de mi historia. Y a los

    buenos amigos/as que no he mencionado pues soy lo que soy

    por ser su amigo, hay un poco de todos en la historia.

    Y por ltimo un especial agradecimiento a mi padre y a

    mi abuela, tiempo hace que no estn a mi lado, pero su cario

    sigue junto a m, y estn sin duda en cada una de las pginas de

    esta novela, en algn personaje, y en todas las lecciones que he

    intentado transmitir.

    Con todo mi cario

    GRACIAS A TODOS.

  • Prlogo

    Llevo semanas sin poder dormir bien, repaso mis

    notas de la consulta. Investigo por Internet los cientos de

    datos que me dio. Era un enigma guardado en un recipiente

    tan pequeo.

    Durante las siguientes semanas le segu la pista y me

    puse en contacto con esa especie de gur para saber cmo le

    iba. Pero creo que por ms que me hubiera explicado, mi

    mente estaba cerrada a esa clase de conocimiento.

    Y me he enterado que hace una semana que no acude

    al mdium. Me carcome el remordimiento, el pensar que le

    abandon y le dej en manos de un charlatn. An recuerdo

    el primer da que conoc a ese pequeo prodigio.

    El joven Simn estaba sentado en la sala de espera de

    mi consulta, con sus seis aos de edad, que no le permitan

    tocar el suelo con los pies.

    A su lado su querida madre, vestida con sus mejores,

    aunque modestas ropas, intentando dar una buena y

  • respetable impresin pese a su evidente humildad, reflejada

    en su cabello mal peinado y sus zapatos desgastados.

    Aquel primer da llegaron pronto a mi consulta, ya

    que por las malas combinaciones de autobs que haba desde

    su barrio del extrarradio hasta el centro de la ciudad deban

    salir con demasiada antelacin. La madre tena un rostro de

    preocupacin, mientras observaba con timidez a las personas

    presentes en la sala.

    Mientras tanto yo reciba a mi primer paciente, el Sr.

    Bani, con sus finas gafas y su extremado nerviosismo, y

    pude observarlos a los dos all sentados.

    Simn, despus de este seor entraremos nosotros

    le dijo su madre mientras le acariciaba la mano .

    Quieres que te d tu cmic? y continuaron su espera.

    Tras la hora de consulta, mi recepcionista les dio

    paso. La mujer entr con el nio de la mano, con cara de

    extraeza, al desconocer que mi consulta tena una puerta

    secundaria por la que solan irse mis pacientes. Una forma

    de darles cierta privacidad ante el afloramiento de sus

    emociones.

  • Por favor, tomen asiento. Ahora estoy con ustedes

    les dije.

    Cerr la puerta y me sent en mi enorme mesa. Abr

    la carpeta con el expediente del nio. Mientras lea el perfil

    diagnosticado por el mdico de Simn, le iba observando.

    La seora se iba poniendo nerviosa ante el silencio de la

    estancia, roto slo por un tictac de un reloj de pared

    antiguo.

    Bueno, por lo que veo aqu lo ha derivado a m

    el doctor Ross Segu observando el expediente, al

    tiempo que la madre me responda asintiendo con la

    cabeza. Mientras tanto Simn estaba all como si la historia

    no fuera con l. Al parecer les cubre el seguro privado

    de la fbrica de su marido. Muy bien, muy bien Y

    cunteme un poco qu le pasa a Simn.

    Ver doctor Daz, em Como habr podido

    leer, el nio est siempre cansado, duerme muchas horas,

    pero no descansa me comentaba mientras coga de la

    piernecita a Simn. Y al levantarse, adems de cansado,

    nos cuenta sueos largusimos. No sabemos qu hacer y los

    medicamentos para dormir no le ayudan.

  • Bueno, las pastillas no son siempre la solucin

    idnea

    Me adelant en la silla apoyndome en el escritorio

    y me dirig a Simn As que sueas mucho y luego ests

    cansado?

    Simn me mir y asinti con la cabeza. Madre e hijo

    se quedaron mirndome, a la espera de la siguiente pregunta.

    Les expliqu que las sesiones seran en exclusiva con Simn;

    la madre tendra que permanecer en la sala de espera. Fue una

    noticia que la madre recibi con cara de desconcierto. Ella no

    se separaba nunca del nio, pero no tena otra opcin. As que

    la acompa a la sala de espera y me qued a solas por

    primera vez con Simn.

    Vamos a ver, Simn, cuntame eso de los sueos

    que tienes y que ests siempre cansado. Explcamelo le

    dije mientras le observaba con su inocente ausencia.

    Son sueos muy largos, seor. Empiezan desde

    pequeo y me hago mayor me respondi Simn sin dar

    muchas ms explicaciones.

    Vale, muy bien le respond. Y esos sueos,

    cunto tiempo hace que los tienes?

  • No lo s respondi sin saber muy bien qu

    decir. Poco.

    Bien Y ya estabas cansado antes de tener

    esos sueos o ests as de fatigado desde que los tienes?

    prosegu la entrevista, mientras tomaba notas.

    Estoy cansado ahora, con los sueos me dijo

    mientras ojeaba, distrado, los cuadros y objetos de la

    estancia.

    La sesin se alarg durante quince minutos ms.

    Elabor un batera de preguntas cortas y sencillas para que

    el nio colaborara y me siguiera el ritmo. Tras un rato de

    notas e interrogatorio, hice pasar a la madre a la sala. La

    mujer entr algo acelerada, aunque intentaba disimularlo.

    Se sent al lado de su hijo y le cogi rpidamente de la

    mano.

    Bueno, de momento voy a pedir que le hagan

    unas pruebas, ms que nada para descartar patologas

    fsicas Observ en la seora una mueca de

    preocupacin. Las pruebas las costear el seguro, ya que

    son demandadas por esta consulta del dr. Ross. Por eso no

    se preocupe A lo que la mujer pareci respirar ms

    tranquila, aunque un poco avergonzada.

  • Y venimos a la consulta una vez al mes?

    pregunt la mujer.

    No, pese a la recomendacin del mdico de

    cabecera, no creo que sea suficiente le contest

    tajantemente. Ya lo aclarar con l esta tarde, pero al

    menos me gustara ver a Simn una vez a la semana, o a ser

    posible dos.

    La consulta concluy y la mujer, muy agradecida, me

    dio dos besos. Me agach para despedirme de Simn y, al

    extender su mano para saludarme como hacen los adultos, el

    nio me cogi del antebrazo y me salud.

    Me qued muy extraado y mientras vea a los dos

    saliendo, me dirig rpido a mi escritorio y tom unas ltimas

    notas en mi blog.

    A los cuatro das madre e hijo acudieron a un caro

    hospital al que personalmente les haba recomendado, por mi

    amistad con varios neurlogos, para que a Simn le hicieran

    un escner en el cerebro. Por lo que me comentaron mis

    colegas, la mujer les dio la impresin de encontrarse

    incmoda, en un mundo donde su humilde condicin le haca

    ponerse a la defensiva. Tras varias horas de espera, por fin

    lleg el turno para la prueba.

  • De Simn me contaron lo educado que era para su

    corta edad. Me detallaron, adems, lo entretenidos que

    estuvieron con el cro, mientras les narraba historias de lo

    ms pintorescas de la Antigua Grecia, algo que me llev a

    recordar ese extrao saludo con el antebrazo que me propin

    en nuestra despedida.

    En las siguientes consultas indagu sobre su ncleo

    familiar, la relacin entre sus padres. As que llam a mi

    colega y mdico de cabecera de Simn, el Dr. Ross, pues lo

    trataba a l y a sus padres desde haca tiempo.

    Qu te ha parecido el cro? me pregunt mi

    colega es toda una incgnita, verdad?

    Y tanto que s le respond lo que ms me

    inquieta es su madurez, para la edad que tiene y su relacin

    con sus padres.

    Qu quieres saber exactamente? el Dr. Ross

    siempre tan directo.

    Intento encontrar algn atisbo de disfuncionalidad,

    ms all de lo comn, que haga a Simn evadirse en su

    subconsciente por las noches le respond sin duda su

    madre ejerce una excesiva proteccin sobre el nio, y su

  • inseguridad constante denota que podra haber problemas

    serios con el padre. T los conoces ms, cmo es la familia?

    Bueno... en cuanto comenz a responder deduje

    que no iba a ser la descripcin de la casa de la pradera

    Son una familia chapada a la antigua, ella muy creyente y l,

    sin duda, es un hombre seco y autoritario . Confirmaba lo

    que imagin pero tampoco podra decirte algo ms

    concreto, nunca hubo episodio