Joven guardia #5

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¡NI DERROTA, NI CLAUDICACIÓN APLASTEMOS LA CONSPIRACIÓN!

Text of Joven guardia #5

  • 5 Contra la precariedad laboral!Anlisis de la ley de empleo juvenil

    14 TRAZO ROJO

    15 ANOTACIONES

    3 EDITORIAL El velo se ha rasgado y hemos visto la luz

    4 La Comisin Nacional de Atletaslucha por democratizar las federaciones

    LUCHAS JUVENILES

    13 - Juventud peruana conquista derogacin de rgimen laboral- Fue el Estado!

    12Contra la Injerencia Imperialista

    Juventud del mundo solidaria con Venezuela

    ANTIIMPERIALISMO

    Dziga Vrtov

    Sucre. Ejemplo para los jvenescomunistas venezolanos

    LA JOTA

    6-7 Derrotemos el legado del puntofijismo! Nueva Ley de Universidades ya!

    TEMAS

    10-11

    8-9 La Salida: Un nuevo captulo de la contrarrevolucin

    Da internacional de la mujer trabajadoraPanorama y banderas de lucha

    Directora: Consejo de Redaccin:

    Diagramacin y Diseo: Correo:

    Direccin:

    Neirlay AndradeComisin Ejecutiva Nacional de la JCVMara Alvarado, Rayner Abreu y Elio Barazartejovenguardia1953@gmail.comCalle Jess Fara, Esquina San Pedro, Edif. Cantaclaro. Parroquia San Juan, Caracas.

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  • Una extraordinaria coincidencia histrica hace que esta frase del Libertador Simn Bolvar expre-sada hace casi exactamente 200 aos adquiera una vigencia im-presionante en la actual fase de la lucha del pueblo trabajador vene-zolano por su emancipacin. Se trata de la colosal obra conocida como La Carta de Jamaica; una extraordinaria pieza escrita tras los desastrosos hechos que mar-caron 1814, el ao terrible. Las inmensas dificultades que la causa independentista atra-ves aquel ao aciago, no lograron extinguir el fuego de Bolvar y su confianza en la justeza de la cau-sa por la que luchaba. Convencido de que haba llegado el momento histrico para el ideal de la libe-racin de nuestros pueblos en medio de la funesta derrota y la escases de medios para salir ade-lante Bolvar lanzo aquella frase: El velo se ha rasgado y hemos visto la luz y se nos quieren vol-ver a las tinieblas. As como fue difcil 1814 para los patriotas y la causa emancipadora, el ao 2014 signifi-co tambin un episodio sumamen-te complejo para el proceso boli-variano y el pueblo. La crisis del modelo capitalista rentstico hizo caer todo su peso sobre nuestra clase trabajadora golpeando se-veramente el salario y sus condi-

    ciones de vida. El imperialismo y la derecha local, aprovechando las debilidades y errores del pro-ceso y en complicidad con altos funcionarios del aparato estatal burgus impulsaron un agresivo plan a fin de asfixiar la dbil eco-noma: fuga de capitales, fraude en las importaciones, contrabando de extraccin, precios especulati-vos y acaparamiento. Tampoco podemos olvidar la virulenta ofensiva del ncleo neo-fascista y fuerzas paramilita-res que desde febrero actuaron a sus anchas causando Los asesinatos de Robert Serra y Eliecer Otaiza, as como la quema de la sede nacional de la JCV son parte de un plan multifactico del imperialismo que trata de gene-rar un clima de ingobernabilidad, cansancio y miedo en la pobla-cin para s alcanzar su objetivo estratgico: liquidar el proceso de cambios en Venezuela y reiniciar sus planes de dominacin sobre un continente con tantos recursos apetecidos por los monopolios. ... Se han rotos las cadenas; ya hemos sido libres, y nuestros enemigos pretenden de nuevo esclavizarnos... El proceso bolivariano ini-ciado hace 15 aos es para no-sotros como el grito rebelde de independencia de 1811 y la cam-paa admirable de 1813; nuestro

    pueblo fue por instantes libre del coloniaje y logr expulsar a los invasores. El actual proceso de cambios le ha demostrado a los trabajadores que es posible de-rrotar a nuestros enemigos; que la riqueza producto del trabajo puede ser aprovechada en bien colectivo; que no necesitamos de los capitalistas para salir ade-lante... El velo esta rasgado y hemos visto la luz nuevamente. Ante la dificultad debemos ser tan osados como en 1815; frente a las pretensiones del ene-migo de volvernos a las tinieblas de la dominacin imperialista, es momento de romper el velo por completo y profundizar el proceso. 2015 debe ser un ao de victorias de la clase trabajadora, los jve-nes, estudiantes y sectores po-pulares; nuestro camino no ser jams la entrega y la rendicin frente al enemigo de clase; nues-tro movimiento debe sobreponer-se a los obstculos y luchar para conquistar el poder poltico. Debemos avanzar con pie firme hacia la construccin de una correlacin de fuerzas obre-ro-popular que nos permita la victoria absoluta de una idea y un proyecto para los que ha llegado la hora histrica en nuestro pas: el Socialismo-Comunismo.

    3EDITORIAL

    El velo se ha rasgado y hemos visto la luz

  • 4 LUCHAS JUVENILES

    La lucha por la democratiza-cin de las federaciones depor-tivas venezolanas ha sido una de las principales banderas de lucha de la Comisin Nacional de Atletas desde su creacin en 2006. Tras la aprobacin de la Ley del Deporte en 2011, las primeras batallas estuvieron di-rigidas a que cada instancia de-portiva se adecuara a la nueva legislacin.

    Uno de los puntos lgidos del instrumento legal est reco-gido en el artculo 50, donde se orienta la democratizacin de las bases electorales para combatir el histrico nepotismo y el carcter casi monrquico de las federaciones deportivas nacionales.

    Bajo este marco jurdico, ac-tualmente, todas las instancias directivas de las federaciones son ilegales. La lucha contra este monstruo es, desde luego, desigual: la Comisin no cuen-ta con ningn tipo de financia-miento estatal (mucho menos privado) y cualquier tipo de ac-

    cin para denunciar la actual situacin o impulsar transfor-maciones corre literalmente por los bolsillos de sus miembros.

    La primera acusacin pbli-ca ante el Tribunal Supremo de Justicia la hace la Federa-cin de Coleo. Se denuncia la existencia de estatutos antide-mocrticos y de realizacin de elecciones de segundo; prc-tica que facilita la compra de votos entre los delegados en-cargados de elegir a los fede-rativos.En diciembre de 2013, el TSJ anul las elecciones; sin embar-go, su mandato no era vinculan-te y las mafias enquistadas en el seno de las federaciones se han valido de este detalle para evitar a toda costa las eleccio-nes democrticas

    La segunda batalla ante el mximo ente judicial del pas la lider la Federacin de Le-vantamiento de Pesas. Una vez ms el Tribunal Supremo favoreci a aqullos que exi-gan el cumplimiento de la ley, especialmente el principio de democracia participativa. El pa-sado 15 de enero, durante una asamblea extraordinaria se constituy una Comisin Elec-toral acorde a la ley y que tiene la misin de convocar a la elec-cin de la nueva Junta Directiva de la Federacin. De tal modo, que este gremio se prepara para los primeros comicios de-mocrticos de su historia.

    La Comisin Nacional de Atletaslucha por democratizar las federaciones

    Joven Guardia

  • 5LUCHAS JUVENILES

    La JCV inici 2014 con una cam-paa contra la precariedad laboral juvenil bajo la consigna: por un empleo con derechos; organzate y lucha. Esta campaa retom las propuestas construidas a travs de un amplio debate entre 2010-2012, durante la discusin de una nueva Ley Orgnica del Trabajo, y se cristalizaron en un proyecto de captulo especial para la juventud trabajadora.El objetivo era conquistar el reco-nocimiento de los derechos fun-damentales de la juventud traba-jadora. Las propuestas no fueron consideradas y se mantuvo la si-tuacin de indefensin legal de la juventud trabajadora frente a los mltiples mecanismos empleados por los patronos para vulnerar y explotar al mximo la fuerza de trabajo juvenil.El ao pasado, el Gobierno Nacio-nal present el Proyecto de Ley del Emprendimiento Productivo para la Juventud. En medio de las dificultades generadas por la poca difusin del proyecto y la ausencia de espacios para el debate con las organizaciones, la JCV se aboc

    una vez ms a la discusin. La ley aprobada en octubre por el presi-dente Nicols Maduro representa un paso positivo para el estable-cimiento de un marco legal que reconozca y regule las relaciones laborales de un sector tan fuerte-mente golpeado por el capital. Destacamos la incorporacin de algunas de las banderas alzadas por la Jota como la obligatoriedad del patrono de respetar el derecho del joven trabajador al estudio, sin menoscabo del salario; la obliga-toriedad de las pasantas remune-radas y ajustadas al rea de for-macin acadmica del pasante y la eliminacin del mecanismo irra-cional de exigencia de experiencia laboral previa. Estas conquistas son fruto de nuestra lucha consecuente; sin embargo, la ley cuenta con defi-ciencias que habamos seala-do durante los meses de debate. Una de ellas es la concesin he-cha al capital con la reduccin de porcentajes del impuesto sobre la renta a la ganancia neta por con-tratar fuerza de trabajo juvenil. Se trata de subsidio directo a la

    empresa privada que no solo ob-tiene ganancias de la explotacin de nuestros jvenes, sino que por eso recibe beneficios fiscales.Tambin persiste la tendencia de presentar como gran solucin al problema del desempleo juvenil las pequeas iniciativas empre-sariales, financiadas con crditos otorgados por la banca estatal. Cuestionamos esta va porque afianza la ilusin pequeoburgue-sa de ascenso social entre los jvenes estudiantes y obreros.Mantenemos firme nuestra lucha por un programa nacional de em-pleo para la juventud que permita orientar la fuerza de trabajo que egresa del sistema de enseanza hacia grandes proyectos industria-les de inversin estatal y mixtos. Hoy, la mayora de los jvenes estn empleados en el sector