La Historia de La Música

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La historia de la msica. Una pirmide de la complejidad?The history of music. A pyramid of complexity?

Nicolas DarbonMusiclogo y compositor. Institut d'Esthtique, des Arts et Technologies (IDEAT, CNRS), Pars. Profesor de la Universidad de Rouen, Francia.

Jos Luis Solana Ruiz (traduccin y adaptacin)Departamento de Antropologa, Geografa e Historia. Universidad de Jan (Espaa)

RESUMENSe analizan varias de las principales concepciones sobre la complejidad y simplicidad del lenguaje musical que se han dado a lo largo de la historia de la msica "clsica" occidental, desde el canto gregoriano hasta las msicas actuales. En ese recorrido histrico, se exponen los gneros, las tcnicas, los autores y las tendencias que se han asociado a la simplicidad/complejidad musical; se hacen explcitos los campos semnticos ligados a estas dos nociones; y se muestran las dificultades y los lmites que dichas asociaciones plantean.

ABSTRACTAn analysis is made of several main conceptions concerning the complexity and simplicity of musical language that have arisen through the history of classical western music, from Gregorian chant to contemporary music. In this historical survey, several types, technologies, authors, and trends associated with musical simplicity/complexity are examined. The semantic fields tied to these two notions are made explicit, and the difficulties as well as the limits imposed by the above-mentioned associations are shown.

PALABRAS CLAVEcomplejidad | simplicidad | historia de la msica | musicologaKEYWORDScomplexity | simplicity | history of the music | musicology

Proemio de Edgar Morin a la obra Musica multiplexde Nicolas DarbonNicolas Darbon se interesa tanto por los nuevos mtodos en musicologa como por las perspectivas transdisciplinares. Su pensamiento tiene bro y es original. Sus libros y artculos, publicados en el marco de la sistmica, la hermenutica y la nueva Historia de la msica, muestran sus cualidades de analista, de escritor capaz de una aproximacin renovadora a la msica. Encuentro muy interesante e indispensable la relacin, a la par dialgica y rotativa, entre complejidad y simplicidad que contiene Musica multiplex. Tengo la sensacin de que, mediante un notable esfuerzo de pensamiento, Nicolas Darbon ha elaborado una obra maestra.IntroduccinEl arte est siempre en movimiento, en una situacin de recomienzo, su equilibrio es inestable; pero, en el caso de la msica, cada inestabilidad, cada complexio oppositorum, resulta duradera. Algunos dicen que nos dirigimos hacia un estilo austero; otros, que nos dirigimos inexorablemente hacia una mayor complejidad (Igor Stravinsky; cit. en Schloezer 1923: 257; vase tambin Messing 1988: 87).La historia de la msica se resume, segn una teora comnmente admitida, en una complejizacin del lenguaje musical: acumulacin de armonas, multiplicacin de lneas meldicas, refinamiento formal, logros en el ritmo, los intervalos y el timbre. Por el contrario, podemos especular sobre una bipolarizacin neta de la simplicidad y la complejidad, un movimiento pendular que, segn las estticas, privilegia uno u otro concepto. Tercera va factible, que sintetiza esas dos concepciones: una especie de espiral, impulso a la vez cclico y progresivo. Esta espiral mantendra el binomio sin tratarse simplemente de una dialctica hegeliana, segn la cual, tras una fase de simplicidad, y una contrafase complejizante, sobrevendra una superacin hacia un concepto completamente nuevo y diferente. Con qu opinin quedarse? Cmo historiografiar sin simplificar las pirmides de la complejidad musical? Y qu enseanzas podran obtenerse de ello para las msicas contemporneas?Monodia / polifonaEs con cierto asombro como se ha considerado hoy la complejidady la variedad de lo que, a los odos contemporneos, parece ser el material ms depurado: la simplelnea meldica. Sin embargo, es en el interior mismo de esta simplicidad donde reposa la esencia del pensamiento medieval: la elaboracin de un universo complejo de razonamientos fundados en datos simples (Albert Seay 1975: 91; las cursivas son mas).El canto gregoriano constituye el comienzo de nuestra reflexin. Primera manifestacin musical escrita y acompaada de un corpus terico y filosfico ampliamente abordado por la musicologa y revisitado por la interpretacin, porta las huellas vivientes de una civilizacin para la que religin, vida social, cultural y filosfica se encuentran ntimamente ligadas. El hecho de poner msica a la palabra de Dios debe seguir los preceptos cardinales de la teologa. Ahora bien, en la meloda gregoriana la palabra es, segn Dom Joseph Pothier, el arte de la simplicidad: Expresar espontneamente lo que el corazn siente: he ah el gran arte. La verdadera grandeza, no se encuentra, en efecto, en la simplicidad? (Pothier 1880: 37). La abstinencia es el ideal monacal, occidental u oriental; el alma se desprende de las escorias de la vida secular. Sin esta simplicidad primera, no hay contacto con lo divino. La interpretacin es, pues, sobria, pura, moderada, sin efectos, sin teatralidad. Esta simplicidad expresiva pretende acercarse a la naturaleza, la cual, una vez alcanzada, es sinnimo de arte, pues en la naturaleza se encuentra el arte: Sed naturae ipsi ars inerit (Pero el arte se encontrar en la naturaleza; Quintiliano, cit. en Pothier 1880: 49).Una primera paradoja surge: para los tericos, la verdad natural y divina es una conquista, es la naturaleza corregida, idealizada; dicha verdad se obtiene tanto mediante la espontaneidad como mediante el control de s y el buen gusto. Permanecer en lo natural, es el arte supremo. Esa simplicidad y ese buen gusto constituyen el principal mrito de una buena ejecucin del canto gregoriano (Pothier 1880: 51). Lo natural es una simplicidad conquistada, del mismo modo que el clasicismo ha podido considerarse como un romanticismo domeado.Segunda paradoja, el recto tono encorseta la expresin en una monotona artificial; pero, al mismo tiempo, consuma el ideal monacal de simplicidad. El canto gregoriano se estructura en torno a una jerarquizacin por grados de la complejidad. Al contrario que las lecturas, los recitativos son embriones del canto (1-4); ascendemos progresivamente de la salmodia a la vocalizacin del aleluya (5-6-) (1):1. Parte hablada: modulacin premusical; punto de partida de origen divino.2. Recto tono integral; recitacin sin inflexiones; no cantado.3. Recto tono con inflexiones en la subdominante y acentuaciones.4. Recto tono vocalizado paso a paso, rtmicamente cerrado, homogneo.5. Tonos comunes: entonacin de las plegarias y lecciones de misa; las horas menores son ms simples que las horas mayores.6. Salmos: los cantos de las festividades mayores son largos y complejos.Ahora bien, esta pirmide es una construccin de la historia. Al principio, la simplicidad de los cantos permita una transmisin oral sin notacin: las melodas y los esquemas de composicin eran poco numerosos y relativamente fciles. La complejizacin no es el nico factor de la eclosin de la notacin; es ms bien la intrusin de la subjetividad y del individualismo lo que va a complejizar el repertorio y a llevar a la Iglesia a organizarse frente a la integracin de textos no bblicos, como el himno, de carcter popular, fcil de cantar.ltima paradoja, la monodia consigue crear una gran riqueza mediante la depuracin. Jacques Viret insiste en la relacin entre simplicidad mondica y riqueza formal, mientras que nuestro odo moderno se apoya en la polifona como criterio de complejidad. Hemos perdido la idea de esta riqueza, una vez que el desarrollo de la polifona y la armona nos ha acostumbrado a escuchar la meloda acompaada (Viret 1986: 14). La polifona es interna a la meloda -en forma de jerarquas entreveradas-, en la interrelacin sutil entre la lgica acentuada y semntica de la frase, la organizacin de intervalos y figuras de la meloda, y el recorte rtmico en varios niveles.Por ltimo, insistimos sobre la globalidad de la plstica meldica y el universo sonoro que genera, en el que las notas y su sucesin son menos importantes que los esquemas de la composicin y la atmsfera musical (aspecto importante, por lo dems, de todo aprendizaje de la msica). Esta atmsfera es propiamente religiosa, esttica como la estructura modal, y no dinmica como la progresin tonal. Estamos en un mundo musical de meditacin, en el que el hombre, al margen de Dios, es estrictamente nada, y as el ethosglobal de la monodia vincula, religa, la sensibilidad humana con la simblica divina.En ese estadio, parece ya que se tiendan naturalmente puentes con la poca contempornea. Sera el caso, por ejemplo, de las posibles races en las monodias de Jos Evangelista, de la inmovilidad expresiva de Olivier Messiaen y Arvo Prt, del estatismo transformacional de la msica espectral (con sus prolongaciones en el budismo zen), de las estticas de la ambigedad vocal de Betsy Jolas o de las msicas de la austeridad, de lo nfimo y del casi-nada.La liturgia va a complejizarse mediante aadidos e injertos multiformes; el compositor impone sus propios intereses; el juego de la complejidad consiste, entonces, en afirmar su arte, sin tener en cuenta el marco del equilibrio estructural de la liturgia. Si la msica es un espejo de la armona universal (es decir, divina), es tambin el espejo del mundo y del tiempo. El individualismo de los solistas y la virtuosidad de los chantres condujeron a una msica culta en la que la complejidad es el resultado directo de la dificultad, que contrasta con una msica de coro popular y simple.Ese perodo de crisis coincide con un nuevo desarrollo: la polifona. Este trmino se convertir aproximadamente en sinnimo de complejidad; la evolucin hacia la polifona ser considerada como una evolucin hacia la complejidad. El sistema consigue integrar esa novedad y conferirle fundamentos tericos. Como Albert Seay explica: Hasta el siglo XIII la teorizacin musical se comporta como un organismo viviente, en crecimiento continuo para absorber las novedades conforme aparecan (Seay 1975: 15).Ars simplex (2) / ars subtiliorEn el siglo XII, la msica se divide en dos campos, en dos estilos opuestos: los compositores de la escuela de Ntre-Dame de Pars (complejidad) y los juglares improvisadores (simplicidad):En suma, dos tipos de msicos: uno, escribe en su mesa de trabajo partituras complejas, sutilmente pensadas y elaboradas con mucha reflexin; el otro, extrae de los mismos sonidos una msica simple, espontnea. Es sabido lo que sucedi con ellos: el compositor obtuvo un gran xito, mientras que el juglar desapareci, o sobrevivi en la marginalidad de los rascatripas de las aldeas (Viret 2000: 20; las cursivas son mas).La victoria de la complejidad explica el tiempo presente? Los rascatripas no conocen un retorno con la valorizacin esttica de las msicas actuales?El Renacimiento ha fascinado a varios compositores contemporneos: Claude Le Jeune a Messiaen, Johannes Ockghem a Ligeti Para comenzar, digamos que el ars nova, denominacin que los musiclogos toman de Philippe de Vitry, compositor y terico del siglo XVI, se opone al ars antiqua. El concepto clave es aqu la novedad. Al realizarla, la musicologa valora una obsesin contempornea, que por lo dems solo es adaptada en Francia, ya que la anterior oposicin no se dio en Italia ni en Inglaterra (Seay 1975: 185). Se asocia todava ars nova a msica moderna, Neue Musik, etc. En el Renacimiento se quiere ver tambin una valorizacin de lo re-novado. Pero el trmino Renacimiento, que se invent en la era industrial, despus de 1850, ha sido cuestionado hoy, por tres razones: conlleva un juicio de valor a posteriori sobre la Edad Media; pretende un retorno a la antigedad, lo que es discutible; y presupone con respecto a sta una ruptura brutal no menos discutible (vase Bourguignon 1998: 89-90).La novedad mantiene con la complejidad una relacin estrecha: la conquista de nuevas tcnicas permite una acumulacin y complejizacin del discurso musical. Al ser el antiguo discurso forzosamente ms simple, la complejidad es un signo de refinamiento y modernidad. La oscilacin en nuestra percepcin de las civilizaciones extraoccidentales llamadas primitivas, que introduce el inters muy reciente -en la msica culta- por esas culturas, proviene ciertamente de nuestra toma de conciencia de la extrema complejidad de algunas prcticas musicales tnicas, del grado de sofisticacin y de la riqueza contenida en esas msicas, tal y como ha sido puesto de manifiesto por los etnomusiclogos. De golpe, nuestra modernidad se encuentra conmocionada, pues lo que era considerado como la infancia de la civilizacin se revela al menos tan sutil como la civilizacin que ha alcanzado el supuesto estado de alta madurez (sociedades evolucionadas, desarrolladas, etc.) (3).No obstante, el valor conferido a la complejidad es contestado cuando sta alcanza un grado que se juzga excesivo. Una de las primeras grandes controversias de la historia de la msica cristaliza en torno a ese concepto. En su bula de 1322, el papa Juan XXII condena el ars nova, llamada entonces la nueva escuela, por su obsesin por medir el tiempo, por subdividirlo hasta el punto de que las notas son casi imposibles de percibir (cit. en Fubini 1983: 53). De ese modo, prosigue, la multitud de sus sonidos desdea nociones de simplicidad y equilibrio que permiten distinguir las notas en el canto llano. Apuntemos que, si la simplicidad o la claridad son modus operandi, la finalidad contina siendo an expresar lo sagrado; pero, sin esos caracteres fundamentales de la escritura, no hay percepcin posible. Por otra parte, la conclusin que extrae de ello Enrico Fubini resulta esclarecedora en lo sucesivo. En ese texto, los antiguos valores de claridad y simplicidad se oponen a las novedades gratuitas, abstrusas, complejas, como es costumbre en toda batalla entre tradicionalistas e innovadores (en Fubini 1983: 53). La dialctica de lo simple y lo complejo se sita, pues, en el epicentro del combate entre los antiguos y los modernos.El ars nova consigui desvincular la msica de su funcionalidad litrgica; lo que importa son las construcciones isortmicas, las innovaciones formales y polifnicas, en un juego siempre ms sofisticado que algunos juzgaron gratuito y estril. La meloda acompaada de contrapuntos -gnero oficial- de Guillaume de Machaut o Vitry se distingue, as, por el extremo refinamiento y el aspecto artificial de su factura (Stenzl 1976: 56). El trnsito desde un ars nova a un ars subtilior muestra tambin la complicidad entre novedad y complejidad, al ser el ltimo la pura continuidad del primero. El trmino, inventado por Ursula Gnther en 1963 (4), corresponde a lo que se ha llamado tambin el perodo manierista o tardo. (Vemos cmo es costumbre considerar los finales de los ciclos estticos como manieristas, lujuriosos, flamgeros, incluso como decadentes). No sorprende que las especulaciones musicales se elaboren lejos del dominio de lo sagrado. El ars subtiliorpuede ser considerado como una prolongacin, pero tambin como un estilo autnomo; si los compositores lo utilizan en toda Europa, no lo hacen sistemticamente.Cul era el objetivo de esa complejizacin absoluta? El discurso de los tericos de la poca es interesante: al igual que Juan XXII, Jacques de Lige, en su Speculum musicae, critica el refinamiento arsnovesco, pero vinculando el subtilioral difficilior. Se trata, pues, de un problema de interpretacin conceptual. Por otra parte, sobreentiende que no hay ruptura aparente, ni por tanto novedad, nova (algo que, por lo dems, Jacques Chailley confirma), sino un sobreaadido enorme, lo que viene a ser lo mismo: los fundamenta(claridad, simplicidad) son negados.Una vez ms, el discurso de los musiclogos es bastante interesante. La generacin de finales de siglo (aos 1380-1390, comienzo del siglo XIV), atrapada entre Guillaume de Machaut y Guillaume Dufay, buscaba reformar el estilo precedente, en el sentido de majores subtilitates. Ursula Gnther no vacila al hablar de arte intelectual y de mtodos complicados. En general, los factores sociohistricos progresaban: una complejidad a imagen de la aristocracia, que coincida con un desmoronamiento poltico. Segundo objetivo: responder a los ataques de una elite social y al gran refinamiento de las cortes.Qu diferencia de matiz existe entre complejidad y complicacin? La Sumite carissimi(comienzos del siglo XV) de Zacharias es considerada durante mucho tiempo como la obra ms complicada de la historia de la msica (Stenzl 1976: 56). El ritmoes, como en el ars subtilior, el parmetro generador de complicacin: multiplicacin de los valores rtmicos, que llegan a ser ultracortos, interacciones conflictivas entre los ritmos. Parece que los musiclogos juzgan con severidad la sutilidad apreciada en Europa durante una treintena de aos. As, se considera complicada una obra compleja que sobrepasa un determinado umbral y esto se utiliza como justificacin mayor para negarle valor esttico real. Otros estilos y otras obras son no menos complejos, pero no son ya juzgados como complicados. Ser necesario, pues, preguntarse sobre el significado de complejidad y de complicacin. Veamos cmo ese estilo complicado es juzgado por tres musiclogos. Para Claude Ptillo, es una sobrepujanza que se pierde en un sutil delirio intelectual, enredado en un manierismo gratuito. Del mimo modo, para Jacques Chailley (1967-1992, vol. 1: 58) se trata, con respecto al ars nova de fin de siglo, de un exceso de complicaciones gratuitas, fruto de la psicosis del modernismo. Por su parte, Albert Seay subraya el carcter artificial sin finalidad esttica. Que ese estilo marcase el fin de un ciclo, desembocando en un callejn sin salida (5), contribuye a la debilidad esttica de su valor musical; finalmente, su gratuidad se debe a su carcter profano, al hecho de que un determinado pasaje hubiese podido escribirse de manera ms simple. Una ltima explicacin, interesante pero ciertamente parcial, insiste sobre la funcin didctica de esas especies de catlogos exhaustivos de signos, de esos repertorios de sutilizadas grficas, con vistas a probar o experimentar la lectura, incluso de hacer gala de saber y virtuosismo.Pero no todos los historiadores son negativos. Jrg Stenzl (1976: 53) habla de enriquecimiento extraordinario y Nors S. Josephson (1981: 640) de un estilo musical altamente refinado por la admirable cohesin de tonos y motivos. Aadiremos que la emancipacin de lo musical con respecto a lo textual suscita una dialctica que ser frtil en la historia musical: las concepciones heternoma/autnoma de la msica. Ahora bien, esta dialctica fue consecuencia de la complejizacin del lenguaje musical; no fue generada, por ejemplo, a partir de especulaciones teolgicas.Si nos detenemos en el ars subtilior, ste, ms all del hecho de que represente a una escuela, hace pensar inmediatamente en la New Complexity, prolongacin natural de la escritura serial de Xenakis, o incluso en obras como las de Mark Andr, autor de trabajos sobre la compossible musical del ars subtilior (Andr 1994). Por lo dems, los mismos medievalistas establecieron ese paralelismo. Jacques Chailley (1950: 242) compara la tcnica del hoquetus (6) de la polifona medieval con el swing negro americano y con las clulas desestructuradas de las series dodecafnicas.Albert Seay es ms explcito an:El rigor rtmico del motete y la organizacin compleja de su desarrollo son particularmente apreciados por un auditorio cultivado. ste experimenta el mismo placer intelectual que, en otras pocas, experimentaba un pblico igualmente cultivado cuando escuchaba fugas o sinfonas. El motete isortmico es muestra de un intelectualismo anlogo al que sostienen hoy las tendencias seriales: se organizan con rigor toda suerte de combinaciones; la tcnica dodecafnica, no es una aplicacin del principio de repeticin del color? (Seay 1975: 194).Un retorno a la simplicidad, la claridad y la expresividad va a producirse, quizs como reaccin contra ese estilo complicado. Se asocian con frecuencia la claridad y la expresividad, elementos relacionados con la percepcin y de carcter intersubjetivo, a la simplicidad, que parece de carcter sintctico y estructural; sealemos, tambin, que los elementos de simplicidad estaban ya presentes durante el periodo sutil. La edad de oro de la polifona (1420-1600) corresponde al retorno de lo audible, segn Johannes Tinctoris (De arte contrapuncti, 1477). Al callejn sin salida arsnovista, sucedera nada menos que una liquidacin del espritu medieval (Beltrando-Patier 1982: 127-128) hacia 1460, consecuencia de la retraccin de la msica pura constructivista en beneficio de una acrecentada preocupacin por la inteleccin del texto.Parece que las cimas de la historia musical fuesen descritas como fases de equilibrio y sntesis. As, la generacin de Josquin des Prs cultiva la homogeneidad de las voces, la calma y lo natural, se libera de sacudidas rtmicas, florituras y efectos teatrales; a medio camino entre la complejidad contrapuntstica y la simplicidad meldica, vincula scientia y sensibilitas. Esta transparencia devuelve su peso significante al texto bblico. La generacin de comienzos del siglo XV opt por una simplificacin de la escritura, que se percibe en las canciones francesas. Johannes Ockeghem simplifica las medidas; al privilegiar lo binario, aligera la notacin con fines expresivos. La calurosa luz de esta polifona ha sido comparada con el progreso de la ciencia gtica y el humanismo renaciente.No obstante, si la Misa del papa Marcelo (1567) de Giovanni Pierluigi da Palestrina, en la que el texto destaca con claridad, era en esta poca el modelo absoluto y oficial, un nuevo pico de complejidad contrapuntstica se alcanza con el motete de Thomas Tallis Spem in alium (1570), para cuarenta voces reales, escrito como respuesta a un reto lanzado por nobles ingleses. De manera ms evidente: la densidad del acompaamiento polifnico de los Ayres de John Dowland muestra que toda la complejidad polifnica del madrigal (Raynor 1976: 428) puede ser condensada en la simple (la nica) parte del lad.De manera general, los musiclogos son sensibles a los criterios clsicos de simplicidad, sensibilidad y equilibrio. Jacques Chailley (1950: 277), en particular, insiste en estos aspectos. Segn l, John Dunstable y el arte ingls huyen de los artificios sin salida del modernismo de Vitry, lo que permite a la simplicidad y lo natural recobrar sus derechos. En Borgoa, la oscilacin eterna del pndulo restablece el equilibrio; es un estilo ms nuevo y ms rico de promesas en su simplicidad que el de las escandalosas audacias de la difunta ars nova (Chailley 1950: 281).Aunque no sea nuestra intencin invalidar esta tendencia histrica a la simplificacin, sin embargo, es necesario recordar que los juicios de valor que la musicologa adhiere a este o aquel concepto deben ser colocados en el contexto histrico en que los musiclogos trabajan y viven. As, la insistencia de Jacques Chailley en criticar el modernismo sofisticado en beneficio de estilos equilibrados y clsicos, se debe en parte a su posicionamiento como compositor -que podemos calificar de neoclsico- y a su implicacin en los debates de su tiempo. Citemos, por ejemplo, la conclusin de su Trait historique danalyse harmonique (1951), referida a la msica atonal, que representa un tiempo fuerte poco clsico, en todo caso tan descaminado para l como el ars subtilior:No ser sino dentro de aproximadamente doscientos aos cuando podremos saber si las convulsiones a las que asistimos [habla de la msica contempornea] eran una simple fiebre pasajera, fcilmente explicable en virtud del desarrollo de una sociedad conmocionada por demasiados cataclismos, o si, principio todava informe de un mundo nuevo en gestacin, representaban las convulsiones agnicas de una civilizacin que ha llegado al trmino de sus posibilidades (Chailley 1951: 150; obra dedicada a Olivier Messiaen; vanse tambin los cuadros de las pgs. 22-23).Peter Niklas Wilson comparte esta visin del eterno pndulo enunciada por Chailley; antes del minimalismo, la simplicidad musical fue el objeto de una estrategia esttica. l ve tres polos histricos: adems del viraje decisivo de los siglos XIV y XV, en 1750 se anuncia una joven esttica musical burguesa, y, en la convergencia de los siglos XIX y XX, la msica reductora y dessubjetivizada de Erik Satie (Wilson 1988: 356-360). Jacques Chailley sostuvo, adems, en particular en su tratado, una concepcin acumulativa del lenguaje musical.Reforma / contrarreformaEl fenmeno de complejizacin resulta particularmente perceptible en la Italia del siglo XV, desde un triple punto de vista. Al comienzo del siglo XV, las formas haban vuelto a ser de nuevo simples, como las frottole o las ballate. Poticas, pero tambin populares, entre la fantasa y la improvisacin, en el transcurso del siglo XVI pierden su carcter elemental e inmediato, y el proceso de sofisticacin alcanza un grado extremo en las canzone, villanescas, etc. Paralelamente, hacia 1530, el refinamiento de la pareja msica-texto, el matrimonio entre la ciencia contrapuntstica del norte y la sensualidad meldico-armnica del sur, producen un nuevo gnero: el madrigal; a finales de siglo, la complejidad alcanza una nueva cumbre en el madrigal dramtico. Por ltimo, en el corazn del siglo XVI, la polifona, ars perfecta, conoce su apogeo. Alrededor de ella se desarroll la controversia sobre lo simple y lo complejo, en la que chocan planteamientos diferentes.Dos posiciones. Gioseffo Zarlino (1558: 12) no acepta las complicaciones creadas por el nuevo sistema polimodal; milita para reintroducir la pareja claridad-simplicidad, en lo sucesivo bien soldada. Intenta proponer un modelo racional al lenguaje musical, empresa que ser retomada entre otros por Jean-Philippe Rameau, fomentando una polmica esttica sustentada en argumentos cientficos, o pretendidamente tales. Aunque favorable a la diversidad de tcnicas, pero contrario a los desrdenes y las extravagancias de su poca, establece una nuova scienza fundada en el nmero (7).Por otra parte, Giovanni Mara Artusi defiende la polifona en nombre del racionalismo -e incluso del determinismo, pues condena en nombre de las leyes inmutables lo que llamar la seconda prattica-. El hecho de que opusiese la expresividad (del nuevo estilo) a la belleza (de la polifona tradicional) fue la causa profunda de su controversia con Claudio Monteverdi. Esta vez, nuevos satlites conceptuales, la subjetividad-expresividad y la belleza-objetividad, vienen a gravitar alrededor de la simplicidad y la complejidad, positivismo que, por supuesto, encontraremos ms tarde (en el caso de Eduard Hanslick, Igor Stravinsky, etc.).El problema de la audibilidad enunciado por Tinctoris se encuentra en el corazn tanto de la reforma protestante como de la contrarreforma catlica. Es lo que preconizan los padres del concilio de Trento (1545-63), que atacan las excrecencias del canto litrgico (8). El objetivo pedaggico es sociopoltico: hacerse comprender y apreciar por el pueblo. Conrad Rupsch, el consejero de Martin Lutero, deseaba que la meloda fuese simple, accesible, popular. La coral ser silbica, homortmica (ritmos primarios); la meloda se confiar al soprano, con intervalos unidos, por segmentos cortos y calibrados, de forma estrfica con repeticiones, en lengua verncula y con un vocabulario muy limitado. La coral es uno de los prototipos de la simplificacin musical. Todo el arte de los compositores hasta Juan Sebastin Bach consistir en introducir riqueza en el marco estrecho de esa forma.La msica instrumental es apta para expresar emociones. Ahora bien, la verdad de los afectos no es forzosamente compatible con la sofisticacin contrapuntstica. Por eso, el desahogo buscar la simplicidad mondica, la meloda acompaada. La teora de las pasiones, retomada de Platn por J. Mattheson, expresa esta idea de que se puede representar con simples instrumentos y mediante simples acordes la multiplicidad de las pasiones (Mattheson, cit. en Beltrando-Pattier 1982: 221-224).En Francia, la corte haba centralizado desde el siglo XVII la creacin musical; la poca contrapuntstica estaba definitivamente superada; dos pequeos gneros ocupaban el lugar de honor: el balet y el air de cour (9). Este ltimo, serio, afectado, acompasado, se caracteriza por su simplicidad, hasta el punto de convertirse en un timbre, es decir, en una meloda que se utiliza cambindole los lineamientos, la armona, las palabras, etc. El aire permanece asociado a lo popular, a la msica ligera y al air boire (10). Este ejemplo es til para recordar la conexin, que se hace con frecuencia, entre simplicidad y msica popular, as como, por extensin, entre la simplicidad y la danza, el divertimento (o, en nuestros das, las msicas comerciales).Rousseau / RameauSi lo difcil es lo bello, / qu gran hombre Rameau; / pero, si lo bello, por ventura, / no fuese ms que la simple naturaleza, / qu pequeo hombre Rameau! (Le Mercure de France, 1733, a propsito de Hippolyte et Aricie; cit. en Fubini 1983: 95).Una controversia marca un nuevo punto de anclaje, verdadero mar de fondo que fue removido en 1752. Se oponen, por un lado, el intelectualismo y la sofisticacin de la tragedia lrica clsica, por otro el sentimentalismo y la simplicidad de la pera italiana y, pronto, del prerromanticismo, del Sturm und Drang y quizs de un nuevo paradigma esttico. La msica es el escenario de una polmica vasta, pues domina en s misma a la vez tanto las especulaciones csmicas y fuertemente paralgicas del cuerpo sonoro y de la estructuracin armnica, como la materia ms evidente de la expresin afectiva, de la regresin inconsciente y del discurso sobre lo inefable. Catherine Kintzler explica bien cmo el arte clsico qued fascinado por la maquinaria (lo que hoy llamaramos las nuevas tecnologas), es decir, por la transposicin del universo, en calidad de ingenio mecnico, sobre la escena via los engaos de la percepcin, las ilusiones, los laberintos. Presupone un mundo hecho de leyes y relaciones que hay que formalizar; su esencia es objetiva. Si se considera, por el contrario, que la verdad es en esencia subjetiva, entonces, es necesario dedicarse al desvelamiento del sentido, despejar la capa de oscuridad que maquilla la realidad con reglas y nmeros; la imitacin no es ya una transposicin, una quintaesencia reveladora, sino un engao. Catherine Kintzler plantea claramente el debate esttico:A la complejidad de relaciones, Rousseau opone la simplicidad y la inmediatez de las fuentes originarias: tras el teln, no son piones y poleas lo que descubre, sino significaciones y emociones puras, tal como circularon entre los hombres en la simplicidad de los orgenes. () Hemos visto que el pensamiento clsico, debido a que ve la naturaleza como un conjunto de estructuras complejas y mecnicas, privilegia en su recorrido el artificio y todo lo que tiene que ver con la mediacin: revelar la naturaleza oculta es, ante todo, efectuar rodeos y utilizar aparatos, aparatos cientficos o de tramoya. Rousseau, de manera inversa, remite siempre en su sistema filosfico a la hiptesis de una naturaleza intuitiva, simple y transparente en su esencia. Si est oculta, es por causa, precisamente, de los artificios y las mediaciones de todas las especies. De manera que la historia terica de la humanidad es la historia del oscurecimiento progresivo de la simplicidad natural primitiva causado por las diferentes complejizaciones y especializaciones que se han ido sucediendo; las ciencias, las tcnicas, las artes, al aportar la discursividad, han introducido poco a poco la turbacin y la corrupcin . La historia del progreso es tambin la de una degeneracin (Kintzler 1988: 130).Varias interpretaciones musicales resultan posibles (simplicidad): 1) expresin premusical: voces, grito, estado de naturaleza; 2) msica elemental, ingenua, sincera: msicas tnicas, para nios; 3) msica no estandarizada, no civilizada, no sofisticada.El impacto sobre las msicas contemporneas es perceptible: de un lado, las escrituras surgidas de la tradicin armnica, combinatoria y tecnolgica (polo de lo complejo); de otro, las motivadas por lo que llamaremos el pensamiento de las profundidades, la msica del sonido, la materia sonora, las texturas, los arquetipos (polo de lo simple).Clasicismo / romanticismoIl faut croire la simplicit ["Es necesario creer en la simplicidad"] (Johann Wolfgang von Goethe, correspondencia con Zelter, 29 de marzo de 1827; en francs en el original; en Goethe 1948-1960, vol. 21: 729).El placer gana, pues, en espontaneidad. La situacin en Alemania en torno a 1750 es tal que incluso la misma obra de Juan Sebastin Bach se ve afectada por la polmica, en tanto que representante de la escuela contrapuntstica. Adolf Scheibe, crtico de una famosa revista de la poca, la emprende contra lo que va a convertirse en un nuevo ars vetus, el cual tiene al contrapunto del cantor de Leipzig como rasgo destacado. Scheibe (1745) considera que dicho contrapunto est pasado de moda, que es oscuro a fuerza de artificios, difcil, sobrecargado, pesado, laborioso, que torna al canto absolutamente incomprensible. Frente a esto, emerge el estilo galante, hecho de noble simplicidad, de Johann Hasse, Johann Joachim Quantz, Georg Philipp Telemann (vase Khn 1998: 36 y ss.). De manera general, Peter Schulz, en Lieder im Volkston bei dem Klavier zu singen (1784), subraya la importancia de la simplicidad (Simplicitt) y de la inteleccin (Fasslichkeit). Del mismo modo, Ferdinand Hand recuerda en steik der Tonkunst(1837) el papel de la simplicidad (Einfachheit) en la esttica del siglo XVIII (vase Budde 1981: 29).Por otra parte, la simplicidad no es un criterio suficiente, pues, al ser la msica menos una gramtica que una emanacin del sentimiento, ningn criterio es necesario. Es la poca de la Empfindsamkeit (sensibilidad, 1740-1760) encarnada por Carl Philipp Emmanuel Bach. La razn no llega a aprehender la calidad del sentimiento musicalizado, solo el buen gusto o la intuicin pueden prestar alguna ayuda. El tema barroco sinuoso, ornamentado, complicado, deja paso al tema clsico corto, simtrico, delimitado, convencional, peridico y estructurado. La msica se emparienta netamente con el modelo lingstico (frases, puntuacin). Si se permanece en el paradigma clsico, los principios de separacin, de lgica, de jerarqua, de reduccin son dominantes. Hay, pues, un hiato entre una msica fundada en la emocin y el buen gusto, y la naturaleza profundamente discursiva de la msica. En realidad, el clasicismo y el romanticismo -o el barroco-son complementarios, explica Pierre Fortassier, quien, no obstante, distingue en Europa dos corrientes contradictorias: razn y sensibilidad, Aufklrungy Sturm und Drang. De un lado, gusto por la claridad, la simplicidad, la universalidad (); de otro, reivindicacin del yo singular, necesidad de confesin y justificacin, lirismo personal (Fortassier 1976: 206-207). Por consiguiente, los musiclogos tienen tendencia a reencontrar en el seno de cada obra (eterna complejidad de la naturaleza humana) las pulsiones arquetpicas barroco-clsico, simplicidad-complejidad de las que habla Ren Huyghes (1985), cuando esas obras son clasificadas al mismo tiempo por los mismos musiclogos en corrientes histricas distintas y antagnicas, subtendidas por las mismas pulsiones.En relacin a los arquetipos musicales, pueden citarse dos procesos contrarios: la ornamentacin (complejizacin) y la reduccin(simplificacin), que podramos atribuir respectivamente, en especial con respecto a la morfologa de la meloda, a un pensamiento barroco, incluso romntico, y a un pensamiento clsico.La tcnica de la ornamentacin consiste en partir de un esquema preexistente para variarlo, amplificarlo, disminuirlo. Difcil en las polifonas complejas, su pleno desarrollo se alcanza en la monodia. Es una complejizacin que posee la ventaja de hacer visible la estructura fundamental, con lo que alimenta el encanto del juego entre una forma elemental y su transformacin, entre regla y licencia, entre constriccin y libertad, en beneficio de la sensualidad, de la ilusin, del saber hacer, del virtuosismo. La fuente de la polifona reside en la disminucin y el color sobre un fabordn o un organum. Passaggi, glosas, divisiones del renacimiento hasta el da capo del aria barroca: la ornamentacin procura innumerables formas. En este dominio hay, igualmente, picos de complejidad y grados cero. Por ejemplo, los adeptos al nuevo estilo de las dcadas de 1580 y 1590 acumulan ornamentos floridos en exceso y de una rapidez tremenda sobre lneas meldicas relativamente simples (Meyer Brown 1991: 59). En revancha, la reforma de la pera barroca que Christoph Willibald von Gluck emprende tiene como fin restringir la msica a su verdadera funcin, no entorpecer la accin mediante ornamentos intiles, superfluos. Gluck prolonga las ideas de Rousseau. Crea, adems, que mis mayores esfuerzos deban centrarse en buscar una bella simplicidad, y evitaba hacer alarde de dificultades en detrimento de la claridad (cit. en Cande 1978: 589). Esta prctica es comn a todas las pocas y a todos los estilos, tanto en la tradicin oral como en la escrita, aunque desaparezca de la msica culta en el siglo XX; signo de la hegemona de la escritura, y de un paso hacia el ars perfecta, al tener la obra solo una formulacin, la dada por el compositor (incluso en la obra abierta). La ornamentacin sugiere, tambin, un arte del embellecimiento, de la decoracin (bordados, florituras, floreos), de la guirnalda y del arabesco, en resumen: de la superficie y la ligereza, en contradiccin con la pretensin a la profundidad y la eternidad. Por ltimo, se vincula con la transcripcin, la variacin y la improvisacin, poco compatibles con el mito del genio nico y de la verdad profunda.La reduccin, por su parte, puede tomar diversas formas, sea en la interpretacin, en la audicin o, incluso, en la enseanza. En el siglo XX, las transposiciones de cantos de pjaros de Olivier Messian son muestra de una forma de reduccin, en el sentido de que eliminan las sutilidades naturales para seguir el rumbo del sistema temperado, sin hablar del timbre y del ritmo. La reduccin es uno de los procesos principales del pensamiento cartesiano: pasar de lo complejo a lo simple; el reduccionismo es una escuela de la simplificacin, una tcnica peligrosa en el dominio de las ideas. Incluso si, en msica, podemos dudar del valor esttico que puede tener reducir al piano una pieza para orquesta, no obstante, hubo compositores que lo hicieron, como, por ejemplo, Franz Liszt con las sinfonas de Ludwig van Beethoven. El air de cour era fruto de una reduccin histrica, la de la cancin polifnica a la pieza para lad. Se puede hablar, igualmente, de una condensacin de la compleja polifona del madrigal en el marco del ayreingls para lad. La forma depurada, destilada, quintaesenciada de una materia bruta, catica o malformada es uno de los principios del arte clsico. La dimensin suplementaria que asume la complejidad situada en un marco estrecho tiene un nombre: la densidad.Sealemos, por otra parte, el papel que la pera desempea en las contiendas estticas. Este gnero es fruto de una reaccin contra la complejidad del contrapunto madrigalista. Es el arma de la seconda prattica a favor de una riqueza mondica(como el gregoriano). Ms tarde, la pera ser el centro de la querella entre los antiguos y los modernos (1702) desencadenada por el abate Raguenet y el magistrado Lecerf de la Viville, querella que se metamorfosear en Querella de los Bufones (1752). Finalmente, el estilo que sucede al contrapunto florido del barroco tardo, via la Empfindsamkeit, es el estilo clsico, iniciado, segn Charles Rosen, por la dramaturgia.El romanticismo abre las puertas a una reflexin sobre el infinito. Las piezas ms simples son de una densidad inaudita, pero lo ms sorprendente es la multiplicacin: crecimiento numrico de la orquesta, inflacin de las formas. La msica instrumental expresa el infinito mejor que el canto, el cual, con las palabras, nombra, cosifica, retorna al mundo prosaico de las cosas y los seres. La msica instrumental es la nica verdaderamente romntica, pues el infinito es su nico objeto, pretende E. T. A. Hoffmann (1908). Al contrario, para Johann Gottfried Herder -quien, como Johann Georg Hamann, prolonga la revolucin rousseauniana- el canto es la ms verdadera de las lenguas posibles, aunque sea un hbrido de la palabra original (mtica), no lejos del instinto propio de la humanidad y de una convencin social y razonada.De ese preexpresionismo, que rechaza los comentarios analticos y tcnicos en favor de la metfora potica o metafsica (nico medio apto para acercarse al infinito), encontraremos un eco en los voluminosos comentarios de Wolfgang Rihm sobre su propia msica (y su negativa a analizar), as como, en menor medida, en los de Manfred Trojahn, compositor de la Neue Einfachheit.Entonces, cmo describir la msica? No es levantar un andamiaje determinista anticientfico? Friedrich Nietzsche explica bien que la inspiracin es una revelacin; la ms simple expresin traduce la ms exacta realidad:Se oye, no se busca; se toma, no se pregunta quin da. Como un centelleo, el pensamiento brota sbito con una necesidad absoluta, sin vinculacin ni bsqueda (). Lo que hay de ms extrao, es el carcter de necesidad por el que se impone la imagen, la metfora: se pierde toda nocin de lo que es imagen, metfora; parece que sea siempre la expresin ms natural, ms justa, ms simple, la que se nos ofrece (Nietzsche, Ecce homo; el subrayado es mo).Para Ludwig van Beethoven, como para Friedrich Wilhelm Joseph von Schelling, la msica es una encarnacin de lo infinito, totalmente. Hay, pues, una inasequible ambivalencia potico-sensitiva en la simplicidad del recorrido, orientado sobre la inspiracin, que aspira a dar cuenta de la riqueza infinita de la Idea en una sustancia musical maximizada.El Liedplantea un dualismo entre popular (Volkslied) y culto (Kunstlied) directamente relacionado con el binomio simple-complejo. Segn Mi-Young Kim (1995: 1-34) (11), la simplicidad constituye un ideal desde la escuela de Lieder de Berlin hasta Johannes Brahms; segn Marcel Beaufils (1982: 173), el Lied es simple, y sus poetas lo saben: Goethe y Heine sobre todo. Entre los msicos, el caso de Karl Loewe resulta instructivo: segn Marcel Beaufils (1956: 161), habla un alma simple con una determinada vulgaridad de elementos; su armona puede descender incluso hasta por debajo de la pobreza.Dodecafonismo / neoclasicismoSatie ensea la audacia ms grande en nuestra poca: ser simple (Jean Cocteau 1918: 67).La riqueza del lenguaje sonoro ha seguido tal progresin que llega con Richard Wagner, el posromanticismo y el impresionismo musical a una alteracin completa de los fundamentos del sistema tonal: politonalidad/polimodalidad, tonalidad suspendida, atonalidad (12); Arnold Schoenberg pretende construir un nuevo sistema, el dodecafonismo, a partir del cual se erigir, tras la segunda guerra mundial, el serialismo. Cuanto ms elevado es el ideal de un artista, estima Schoenberg, ms debe ese artista poder abarcar cuestiones, complejidades, asociaciones de ideas, problemas, sentimientos (Schoenberg 1924: 195). El lenguaje politonal de Darius Milhaud, la polimsica de Charles Ives, el acorde sobresaturado de 13y notas aadidas parecen inscribirse en un movimiento de complejizacin radical, y la etiqueta neoclsico, para Darius Milhaud, Arthur Honegger o Igor Stravinsky, parece discutible desde el punto de vista de la simplicidad. En todo caso, claramente inscrito en esa complejizacin, y reivindicndola cada vez ms, la esfera de influencia que lleva de Bayreuth a Darmstadt (pasando por Viena) prefigura el ars subtiliorde la New Complexity (13).Si la Zwlftonmusik(msica de doce sonidos) se vincula con bastante facilidad a la idea de complejidad, es en razn de su origen y de su prolongacin tras la guerra. En la poca posromntica, la msica alemana y austriaca es considerada globalmente por sus detractores como brumosa y degenerada. En la primera mitad del siglo XX, la obra de Stravinsky tuvo un aura mucho ms considerable. Se opone Schoenberg a Anton Webern, en virtud del expresionismo del primero y del clasicismo del segundo; Alban Berg se situara entre ambos, su concierto para violn se clasifica a veces dentro del neoclasicismo La razn mayor es, quizs, el temor y la dificultad de encontrarse ante un nuevo sistema tcnico y mental. Lo que ms nos interesa es su dimensin intelectual, su intelectualidad, por retomar un trmino de Franois Nicolas. Schoenberg escribe un Tratado de armona(1911) del que Luciano Berio habla en los siguientes trminos: Veo en este Tratado la tentativa desesperada de otorgar un certificado de racionalidad a una armona que se disuelve en todas las direcciones posibles (cit. en Weid 1997: 37). El racionalismo de Webern est a la altura de El arte de la fuga de Bach, por retomar la comparacin de Boulez, y conlleva una esttica alejada de la subjetividad.En torno a la dcada de 1920, la Neue Sachlichkeit(nueva objetividad) del joven Paul Hindemith propone una msica utilitaria (Gebrauchsmusik), en la que destacan las pulsaciones regulares y los valores rtmicos iguales (Motorik). Su tratado de composicin (Unterweisung im Tonstz, 1937) parte de los fundamentos de la msica tonal. Sin embargo, frente al wagnerismo y al impresionismo musical, la corriente ms militante a favor de la simplicidad se instala en Francia.Las obras de Erik Satie presentan una msica depurada: cada nueva obra de Satie es un modelo de renuncia (Cocteau 1918: 67). El itinerario biogrfico de Satie est hecho de renunciamientos relacionados con el academicismo del Conservatorio de Pars (nunca crear escuela) y el medio musical (se enrola en la infantera). Deja el ejrcito y se retira a un alojamiento monacal, conoce la pobreza, se refugia en Arcueil. Por ltimo, tal es su humildad que con 39 aos se inscribe como alumno en la Schola Cantorum. Se integra en el crculo de la Rosacruz, pero no permanece en ste durante mucho tiempo. Encarna el espritu crtico; cada vez, se separa de algo. En la msica, el proceso de renunciamientos comienza con un rechazo del gran estilo, en favor de piezas breves y de apariencia fcil (Gymnopdies, 1888), popular; contina con la ascesis religiosa: su Misa de los pobres(1895) revela una especie de arte pobre, interiorizado, purificado; y, cuando escribe un drama sinfnico, Scrates (1917), lo hace con austeridad.Si las caractersticas que se atribuyen a las obras de Satie (concisin, desnudez, sobriedad, brevedad, economa, modestia, candidez) delimitan una esttica de la simplicidad, nosotros retendremos el movimiento de desapego, de distanciamiento. Su estilo se cierra a las ilusiones de la profundidad (superficialidad, decoracin, exterioridad) y a las ilusiones del intelectualismo (irrisin, mistificacin). La simplicidad es, pues, un arma para un combate esttico que l radicaliza; basta con escuchar la msica de Entreacto, cortometraje de Ren Clair, con decorados de Picabia, para darse cuenta de que el valor musical reside mucho menos en su eventual contenido (prosaico en extremo) que en su recorrido esttico. Nos aproximamos al concepto de no obra, de transferencia del valor a la funcin y no ya al objeto.El gallo y el arlequn(1918) de Jean Cocteau est considerado como el manifiesto del Grupo de los Seis. Es un conjunto de cortas notas alrededor de la msica de algunas pginas, pero al principio fue redactado como una letra abierta en la que Satie es la figura central. Define claramente una esttica de la simplicidad:La palabra simplicidad, que aparece con frecuencia a lo largo de estas notas, merece ser concretada un poco. La simplicidad no tiene por qu tomarse como sinnimo de pobreza, ni como un repliegue. La simplicidad progresa con el mismo ttulo que el refinamiento, y la simplicidad de nuestros msicos modernos no es ya la de los clavecinistas. La simplicidad que surge como reaccin a un refinamiento, emerge de ese refinamiento; libera, condensa la riqueza adquirida (Cocteau 1918: 43).Estas precisiones del prlogo nos parecen un tanto sospechosas (escritas tras una relectura, con el fin de matizar la declaracin?), pues el refinamiento del que se trata es, por otro lado, condenado con vigor. La oposicin que Erik Satie establece consiste en un retorno a la simplicidad. Es, adems, la nica oposicin posible en una poca de refinamiento extremo (Cocteau 1918: 68). El campo semntico no deja lugar a dudas, es el de la bruma, la penumbra (14), el enmaraamiento, el tinglado, el artificio, lo superfluo, la superchera. Califica la esttica a combatir.Hastiado de lo vago, de lo difuminado, de lo superfluo, de los adornos, de los malabarismos modernos, y con frecuencia seducido por una tcnica de la que conoce hasta sus mnimos recursos, Satie se privaba voluntariamente para podar en pleno bosque, permanecer simple, ntido, luminoso (Cocteau 1918: 52).Vemos qu aspectos reviste la simplicidad: la franqueza, la nitidez, la claridad, la luz, pero tambin el silencio y la vida (de los que se apropiar John Cage). El impresionismo tema el plano desnudo, el vaco, el silencio. El silencio no es necesariamente un vaco; es necesario llenar el silencio y no un relleno de murmullos (Cocteau 1918: 61). Esta esttica choca con el pblico: Lo bello tiene un aspecto fcil. Es lo que el pblico desprecia (Cocteau 1918: 51); con motivo del escndalo de Parade(1916), Cocteau expresa una duda sobre la recepcin de las obras sin pretensin, sobre el papel del tiempo, sobre las imposturas, las modas: El pblico execra la franqueza (1918: 67). Si la renovacin se dirige hacia la simplicidad, deber forzar el paso. El pblico, rendido a las sobrecargas, no aprecia las obras austeras. Para el pblico musical, la austeridad pasa por el vaco y el relleno por la prodigalidad (Cocteau 1918: 72). De ah esta recomendacin: Lo que el pblico te reprocha, cultvalo, eres t (Cocteau 1918: 70).La msica de Satie no fue solo un punto de confluencia para la Escuela de Arcueil, sino tambin para el Grupo de los Seis, y, en consecuencia, desempea un papel importante. Georges Auriac seala que Guillaume Apollinaire sita en Parade el punto de partida del espritu nuevo; un nuevo espritu que ensea a dirigirse hacia la simplicidad emotiva, hacia la firmeza de la expresin, especie de afirmacin lcida de sonoridades y ritmos con un propsito preciso, acentuado (Excelsior, 1917). El espritu nuevo era, en efecto, la modernidad ms contempornea. Auriac reconoce que la idea de simplicidad emotiva corresponde bien a la msica de Francis Poulenc. Igualmente, para Satie simplicidad y expresin no son contradictorias: Que la expresin encuentre su forma ms simple (cit. en Van Vechten 1915: 93).Una esttica de la simplicidad, pues, pero ms an una nueva simplicidad: Satie inventa la nueva simplicidad, precisa Cocteau (1948: 81). Lo que confirma en otro artculo: no un retorno a viejas simplicidades, un pastiche de los clavecinistas. Satie proporciona una nueva simplicidad, contra todos los refinamientos que lo han precedido (Cocteau 1924: 223).La expresin nueva simplicidad termina por emplearse un poco por todas partes, especialmente con sentidos aproximativos muy diferentes. Para Scott Messing (1988: cap. 2, Jean Cocteau and The New Simplicity), el uso de esa expresin est justificado, precisamente en virtud de los textos anteriormente citados, para designar la esttica de la poca.A Cocteau y al Grupo de los Seis se les cuelga la etiqueta neoclsico, pero el trmino apareci primero en poesa (Jean Moras), luego en las bellas artes (retorno a la antigedad), y por ltimo en la msica despus de 1914; de ah la malversacin de su definicin (se emplea, entonces, tambin mucho, el trmino neobarroco!). Parece abusivo clasificar a Satie dentro del neoclasicismo, puesto que no integra a Bach ni a ningn clsico en su discurso, a no ser como caricatura; por otra parte, si su medievalismo se considera como un retorno a, entonces, la historia de la msica est poblada de neoclsicos; por ltimo, en este orden de ideas, Debussy sera un autntico neoclsico, que mira de soslayo a Rameau. Si esta posibilidad resulta impensable, sera preponderante, entonces, el criterio de simplicidad? Podemos, finalmente, sorprendernos de los retornos a Bach o Brahms, que representan dos formas de complejidad, contrapuntstica y meldico-armnica.El compositor emblemtico es Igor Stravinsky, de quien resaltaremos sobre todo el primitivismo, en el sentido, no de prstamo de las culturas primitivas, sino de recuperacin de fuerzas primordiales (puede, pues, asociarse a Andr Jolivet). Por ejemplo, escribe a Charles Ferdinand Ramuz, a propsito de Mavra(1935) -alegora de retorno a la tierra-, que su msica es muy simple, incluso ms que la de La historia del soldado[1918] (Robin 1984: 75). De La consagracin de la primavera(1913) a Pulcinella (1919), pasando por la Sinfona clsica (1917) de Serge Prokofiev, El gallo y el arlequn y las piezas de Erik Satie, puede decirse que, en los aos que rodean a la primera guerra mundial, el concepto de simplicidad est bien considerado.La lectura sociopoltica de Michel Faure muestra que Satie, y a travs de l los valores de la simplicidad y la banalidad, juega en realidad la funcin de estandarte designado por la burguesa con el fin de desaristocratizar la msica a la par que mantena la preeminencia cultural en algunos crculos sociales. As, nos alejamos de las sutilidades y complejidades simbolistas para explotar una aridez que marca la tnica en el Grupo de los Seis (Faure 2000: 230). En la produccin de lo bello musical, por retomar los trminos de Pierre Bourdieu, la simplicidad desempea en la poca un papel decisivo.Erik Satie se convirti en un modelo para los compositores que aspiraban a una forma de minimalismo y a una actitud de renuncia (John Cage, Tom Johnson).En Alemania, Ferruccio Busoni teoriza la Junge Klassizitt(joven clasicismo); su visin organicista del arte tendr una repercusin bastante amplia. La simplicidad es uno de los componentes del clasicismo: Es clsico lo que es bello, grande, simple, solemne (Busoni 1936: 27-28). El ideal es Wolfgang Amadeus Mozart, y la anttesis Richard Wagner; Busoni se posiciona contra el dodecafonismo. Rechaza el trmino neoclasicismo por lo que implica de retorno a, y prefiere la expresin Joven Clasicismo por su bsqueda de la forma ms primitiva y su deseo de regeneracin (Debusmann 1949: 14). Recordemos que el neoclasicismo era, en sentido amplio, un movimiento del gusto y del estilo, general e internacional, que comienza a finales del siglo XVIII y contina en el siglo XIX, caracterizado por el racionalismo y el primitivismo (en el sentido de que intenta remontarse a las fuentes para fundar un orden nuevo). Busoni no se apoya en l forzosamente, pero la idea de regeneracin est ah.La analoga que Busoni establece entre la Junge Klassizitt y el desarrollo orgnico de lo vegetal est tomada de Johann Wolfgang von Goethe. As como el rbol tiende hacia la luz, un compositor moderno se desarrolla orgnicamente a partir del pasado y tiende hacia la simplicidad y la belleza. La nocin de economa debe ser su finalidad; debe poner el acento en la dimensin horizontal ms que en la vertical, en la meloda ms que en la armona; por ltimo, debe renunciar a la sensualidad y la subjetividad, en favor de lo objetivo, lo absoluto, lo sereno, lo puro. En efecto, la sustancia artstica se halla enteramente contenida en las proporciones (luego, en los nmeros). Vemos claramente cmo la esttica busoniana-que inspirar a Wolfgang Rihm, pero tambin a Michael Finnissy- se relaciona con el concepto de simplicidad.Minimalismo / maximalismo (15)La simplicidad se asocia frecuentemente con el minimalismo americano, el cual ha tenido resonancia en el mundo entero. Las msicas repetitivas, referencia mayor de la autoproclamada Nueva Msica (16), estn muy concernidas por la economa de medios, al igual que el movimiento pictrico que les da nombre. No pretendo aqu insistir una vez ms en las caractersticas de las msicas repetitivas, sobradamente conocidas, sino acercarme a su evolucin reciente (17).El pionero, junto a John Cage, es La Monte Young. Su msica ha sido calificada de conceptual. Una nica nota puede ser tocada durante una duracin indeterminada (Tro para cuerdas, 1958; Arabi number (any integer) to Henry Flynt, 1960). La Monte Young comienza confirmndose como jazzista (con Ornette Coleman, Eric Dolphy); luego, descubre a Webern y escribe piezas dodecafnicas. En 1959, encuentra a John Cage y Karlheinz Stockhausen en Darmstadt. En 1962 se afirma su deseo de construir piezas que duren indefinidamente. Con sus instalaciones, quiere sumergir al oyente en el simple sonido. Se convierte en discpulo de Pandit Prn Nath, especialista del raga hind, con quien comprende la transformacin progresiva de una nota continua. As, sus Dream Houses pueden durar varios das, incluso varios aos; una de ellas dura desde 1993 en la Mela Foundation de New York.En Francia, esta generacin minimalista ha encontrado eco en el caso de Luc Ferrari (Tautologos I y II, 1961). La filiacin Satie-Cage prosigue en Renaud Gagneux (Carillons, 1961), quien tiende ms bien hacia la simplificacin de una msica para or y no para escuchar, la cual constituye, segn Jean-Yves Bosseur (1979: 154), una especie de msica de amueblamiento que puede tener una funcin de encantamiento.La evolucin musical que se ha producido desde hace una veintena de aos ha sido denominada como posminimalista; congrega a compositores americanos nacidos entre 1947 y 1968. Esta potente corriente se dispersa por el mundo entero: el Holy Minimalismde Arvo Prt en Estonia, las escuelas belga, alemana, hngaraA propsito de la escuela hngara, Mrta Grabcz (1988: 101-121) distingue dos olas. En la dcada de 1970, la inspiracin americana se une con el espritu hngaro para producir microestructuras minimalistas (la miniatura es muy hngara, como muestra, por ejemplo, el caso de Gyrgy Kurtg). Los americanos convocados son, adems de La Monte Young y John Cage, Christian Wolff y Morton Feldmann: ausencia de acontecimiento, indeterminacin, silencio, tiempo cero, tranquilidad. La dcada de 1980 prosigue sobre nuevas variaciones. Al referirse a un concierto de 1987 del Studio de Msica Nueva, Mrta Grabcz distingue tres tendencias: las micro composiciones sobre procesos generadas mediante reglas preestablecidas, con frecuencia extramusicales; el drama musical y la narratividad; y una amalgama de msicas procesales y narrativas. Finalmente, la espiritualidad se despliega en una obra muy repetitiva: la cantata The Apocalypse of Enoch(1977) de Lszl Melis (18). Mezcla textos de orgenes muy diversos y antiguos para dar cuenta de la belleza que subsiste todava en el Gnesis, despus de la condenacin.La escuela posminimalista inglesa parece particularmente activa y ha obtenido difusin internacional: Gavin Bryars (1953), Steve Martland (1959), Mark-Anthony Turnage (1960), Graham Fitkin (1963). Sorprender que su estilo se parezca mucho al americano? En Australia, los representantes son Nigel Westlake, Graeme Koehne, Moya Henderson, Sarah Hopkins y Ros Bandt. Es necesario decir que el posminimalismo, cuyo modelo sigue siendo americano (John Adams en particular), conoce en la expansin planetaria una forma de hibridacin. Aunque sea difcilmente definible -porque se confunde con frecuencia con otras etiquetas, como las de Nueva Msica, neotonalidad, posmodernidad-, puede decirse que tiende mucho menos que el primer minimalismo hacia la economa radical de medios y las ilusiones geomtricas; influencias africanas, orientales, rock, jazz, en definitiva, una World Music culta. Michael Gordon confa cnones y sutilidades rtmicas a grandes formaciones orquestales; algunas sinfonas de Glenn Branca requieren un nmero impresionante de guitarras elctricas; Lois von Vierk realiza transformaciones graduales sobre una rtmica rock endiablada; Rhys Chatham sale del marco cromtico temperado.Podemos, como hace Stphane Lelong, insistir en las escuelas holandesa (Louis Andriessen) y francesa. sta ltima, bajo la denominacin de Nueva Msica, engloba a Nicolas Bacri, Guillaume Connesson, Thierry Escaich, Anthony Girard, Pascal Zavarro, Jean-Franois Zygel. Connesson y Zygel parece que son los ms reivindicativos, los ms polmicos, junto con el literato Benot Duteurtre (1995). Este grupo combate frreamente la ideologa de la modernidad tal como se ha presentado en Darmstadt desde la segunda guerra mundial. As lo manifiesta Nicolas Bacri, quien afirma que su trayectoria musical ha seguido un proceso de simplificacin. Ciertamente, sus primeras obras estaban dedicadas a Michel Philippot, Denis Cohen, Elliot Carter Pero, cuando tom conciencia de la ideologa que serva de base a todo eso, [comprendi] la coherencia profunda de ese sistema de pensamiento, estado del espritu al que, en lo sucesivo, se siente ajeno (Nicolas Bacri, cit. en Lelong 1996: 58). El trmino justo sera probablemente tonalizacin, pues en ese grupo solo Anthony Girard otorga netamente importancia al concepto de simplicidad. l se sirve de tcnicas posminimalistas alejadas del expresionismo alemn.En cuanto al maximalismo, ste prosigue una tendencia del siglo XIX ligada, desde la poca barroca, a la adaptacin de los instrumentos musicales a las exigencias socio-estticas del concierto pblico. La pltora orquestal posromntica dio paso, no obstante, al conjunto moderno de geometra variable. Cmo puede verse el maximalismo como muy contemporneo? Retorna el gusto por las formaciones sinfnicas o por gneros maximalistas como la pera. Adems, los maximalistas, como ocurre de manera destacada en el caso de Ferneyhough, pueden elaborar partituras repletas de signos. Para David Alberman (en Bons 1990: 8), segundo violn del Cuarteto Arditti -el conjunto que ha creado numerosas piezas para cuerdas de la New Complexity-,el maximalismo explota hasta la menor parcela de la memoria perceptiva, mientras que el minimalismo intenta crear una msica que debe ser percibida inmediatamente. Encontramos aqu las nociones de dificultad y de cantidad de memoria del universo informtico. Sin embargo, en los conjuntos, los gneros, las formas, las duraciones de las obras, los lugares y los pblicos apuntados, el maximalismo nunca alcanza las cumbres ya conocidas. La propensin a los extremos puede igualar, incluso superar, lo que ha sido hecho en materia de registros, alturas, volmenes, dinmicas, desde la dcada de 1950?Meredith Monk es uno de los representantes emblemticos de la interdisciplinariedad. Bruno Letort (1998) ha reagrupado las interconexiones entre estilos, formas, lugares de difusin, soportes, bajo la denominacin de Msicas Plurales. Aqu se encuentra, ciertamente, el maximalismo ms contemporneo. No ya en las categoras del lenguaje musical (gnero, forma, formaciones instrumentales) consideradas de manera autnoma, sino en las relaciones que se tejen entre ellas y que producen obras y espectculos plurales. David Shea, alumno de Morton Feldman, elabora experiencias a partir de soportes sonogrficos variados; trabaja con John Zorn, que se restringe a la msica sinfnica, improvisada, rock, electrnica.Paradjicamente, este maximalismo es en gran parte hijo del minimalismo. Blgica, citada bajo esta etiqueta, es la patria del grupo Maximalist!, grupo bruselense, fundado por Thierry de Mey y Peter Vermeersch en 1984, que surgi del espectculo de Anne Teresa de Keersmaeker Rosas und Rosas (19). Vertiente musical de la ola belga coreogrfica, est preocupado por situar de nuevo al cuerpo y a la escena en el centro de los progresos pluridisciplinarios. El artista Thierry de Mey es a la vez compositor, cineasta y coregrafo; obtiene su materia prima del crculo de artistas con quienes trabaja (Peter Vermeersch, Walter Hus, Eric Sleichim, Fraois Deppe, Dirk Descheemaeker, Jean-Luc Plouvier). Maximalist! ha suscitado vocaciones: Sub Rosaes el sello del underground neoyorkino.No parece que el maximalismo se haya apagado en la cultura posindustrial: la informtica destrona a la fbrica, pero la cultura de masas, en todos los sectores de la sociedad, ocupa el lugar de honor. Los medioambientalistas sonoros, las instalaciones multimedia prolongan las experiencias cageanas de la dcada de 1960. Ese tipo de realizaciones inclua, segn Pierre Albert Castanet, polifonas de pantallas televisuales, contrapuntos de imgenes diapositivas, heterofonas radiofnicas, ejercicios gmnicos o percusiones personales (Castanet 1999: 68). Tras los politopos xenaquienses, las instalaciones actuales parecen desarrollarse de un modo cientfico en los juegos de espejos que reflejan los laberintos emancipadores de la sociedad progre del 68; pero ese modo es bastante menos sociopoltico que lo que Castanet (1999: 72-74) llama las kerms multimedia del arte del libreto de Votre Faust (1960-67) de Pousseur/Butor. El maximalismo, pues, es tambin hijo del complejismo posserial.Encontramos el arquetipo de la red en la frontera del pensamiento hiperracionalista y del paradigma de la complejidad. La red rige todos los dominios del pensamiento contemporneo; ella misma resulta de la religacin. La instalacin realista, ecolgica, conoce hoy manifestaciones colosales: la informtica, la malla planetaria. La interactividad es una de las vertientes ms interesantes de ello. Voie de sable(1988) es una pieza interactiva para clarinete y dispositivo (MacIntosh II) elaborada en el GRAME (Centre national de cration musicale, Lyon). El ordenador, oyendo al clarinete, dirige un sintetizador y una mesa de mezclas; el clarinetista reacciona a esta nueva proposicin; y as sucesivamente El prlogo de la mquina es interrumpido por el instrumentista; tres secciones siguen, la primera de tipo armnico; la segunda, de tipo rtmico (de forma aleatoria); la tercera, de tipo dinmico (sobre una nica nota, utilizada por el ordenador para modular sus respuestas). La interrelacin viviente entre el instrumentista y la mquina es nueva, y, como el GRAME en su conjunto, funciona en equipo: una coescritura que se extiende a los nombres de los creadores de la obra, Jrme Dorival y Yann Orlarey. Es verdad que la complejidad de la programacin poda parecer penosa en la dcada de 1980, pues precisaba largos meses de trabajo; pero, ocurra de manera distinta en la escritura musical tradicional? Ante esta interactividad difcil y modernista, la asociacin Un Drame Musical Instantan (20), dirigida por Jean-Jacques Birg, busc una forma para el gran pblico en general. De ah la invencin, a finales de la dcada de 1990, de instrumentos ejecutables por el tocador (la nocin de intrprete, en el sentido clsico, se ha quedado caduca).Esta ltima poca consagra la aparicin de la red mxima: Internet. Todo parece vincularse anrquicamente. Pierre Albert Castenet muestra las estrechas relaciones que vinculan en este fin de siglo el ciberespectculo culto con la cultura popular. Durante una ceremonia de Rave ciberntica titulada Sir Cus Cybernaut System(Pars, Zenith, 1995), almas fanticas de Tecno han celebrado las bodas multimedia entre la informtica y la interactividad generalizada (Castanet 1999: 160). La historia sigue lo que Hugues Dufourt llama una dialctica de sonido mecanizado, la lgica del progreso tecnolgico lleva a la fabricacin de instrumentos, a la creacin y al pensamiento musicales a cortejar el instrumento del futuro, el ordenador. En una sociedad del aislamiento fsico y del individualismo, tal como la permite Internet, la informtica desmaterializa la relacin con el sonido, y ella misma no es ms que el producto puramente simblico de una interconexin de redes (Castanet 1999: 209 y 388).Neue Einfachheit / New ComplexitySi en el siglo XX las artes parecen tender hacia formas de abstraccin y simplificacin, la msica habra seguido -segn la historia oficial- un camino a parte La segunda guerra habra establecido una escisin: a la simplicidad neoclsica sucedera la complejidad serial. Luego, en la dcada de 1970, el minimalismo americano y la posmodernidad restableceran los derechos de lo simple. Pensamos, por el contrario, que las corrientes coexisten la mayor parte del tiempo, se solapan, se metamorfosean. La posmodernidad, incluso mal definida, puede considerarse tambin como el reino de lo complejo. ste sera, entonces, el reino musical de lo uno-mltiple y de la unitas multiplex -y eso no sera lo nico. Por otro lado, en la dcada de 1970 vemos emerger una corriente musical llamada Die Neue Einfachheit(La Nueva Simplicidad); y, en la dcada siguiente, una corriente simtricamente contraria, al menos en apariencia: The New Complexity (La Nueva Complejidad). La historia de la msica parece, as, desembocar en una dialctica esttica notable. Lo que obliga al musiclogo a adoptar una actitud retrospectiva y, a la luz de esta nueva preocupacin, a reconsiderar la misma historia (21). Tal es el resultado de esta historia musical de lo simple y lo complejo: desembocamos en una controversia encarnizada, que excita a unos y fatiga a otros.La Neue Einfachheit y la New Complexitytienen -lo que puede resultar sorprendente- un gran parecido. Nacidas del mundo anglosajn, estas escuelas constituyen, ambas, un posicionamiento esttico que est a la vez a favor de la modernidad (el deseo de novedades) y de la tradicin (se reconoce ya una revalorizacin de este concepto). Si la esfera de la complejidad es simtricamente inversa a la de la simplicidad, los conceptos circunscriben un espacio tanto cuantitativo (lo uno y lo compuesto) como cualitativo (en tanto que valores). Por increble que parezca, estas escuelas congregan a un mismo nmero de compositores mayores (cinco), cuentan cada una con una figura emblemtica de talla internacional, Wolfgang Rihm y Brian Ferneyhough, y tienen un segundo crculo de seguidores ms o menos extenso, compuesto frecuentemente por alumnos (22). Ambas cuentan con un manifiesto aparecido en una revista; en un caso, como un conjunto de artculos redactados por los mismos compositores (Neue Zeintschrift fr Musik, nm. 140, 1979); en el otro, como un conjunto de entrevistas y de anlisis junto a una introduccin del musiclogo Richrad Toop (Contact, a journal of contemporary music, nm. 32, 1988). Poseen, finalmente, un proyecto esttico que ha cobrado coherencia ms merced al medio musical que por los mismos actores, desde el punto de vista de los escritos.Los compositores han participado en revistas, coloquios, conciertos, festivales, organizados alrededor de sus etiquetas; han sacado ms o menos provecho de la publicidad as generada, y no han declinado sistemticamente las invitaciones. Es necesario, pues, situar, junto a sus tomas de posicin a posteriori escpticas ante las consagraciones, una reflexin sociohistrica sobre la produccin del valor y una aproximacin analtica de estilos que tienen lneas de fuerza comunes.Para hacerse una idea de las posiciones de la poca, presentamos a continuacin el comienzo de las introducciones de esos dos manifiestos.El primer texto, Junge Avantgarde (Neue Zeintschrift fr Musik), expresa un rechazo de las posturas posserialistas y un cuestionamiento del estilo pretendidamente neorromntico y kitsch:Los jvenes compositores han entrado, parece que desde hace poco, en una edad de oro. Les ofrecen contratos, sus obras son interpretadas, incluso reinterpretadas. Resulta evidente que una nueva generacin de compositores alemanes ha conseguido lo que generaciones anteriores tan solo llegaron a soar: hacerse un hueco en la conciencia musical del pblico.Cmo ha ocurrido este cambio en el medio socio-musical? En qu se funda el xito de esta generacin de msicos? Por ahora, estamos solo en el estadio de las suposiciones. El xito de esta msica alemana -ocurre lo mismo en el extranjero-seguramente debe relacionarse con el lenguaje musical de dicha generacin. Con respecto a la diversidad de sus formas individuales, es ms flexible en sus medios de expresin que la msica serial de la dcada de 1950 y que la Klangfarbenkomposition de la dcada de 1960. Encontramos en sus obras, no solamente figuras, gestos, estructuras o resonancias armnicas, sino tambin temas y preferencias por la armona. Y, en consecuencia, la composicin toma forma mediante mtodos que retornan a la tradicin, que evolucionan bajo la influencia de una armona que posee una gravitacin, y a travs de organizaciones temporales areas, que respiran, es decir, que no estn asfixiadas por un exceso de estructuracin o que solo tienen impacto en la latencia de estructuras sonoras imbricadas Al margen de tales aspectos concretos y musicales, la aspiracin emocional de las obras de esos jvenes compositores ha fascinado o bien ha suscitado reacciones en contra. Segn el punto de vista ideolgico de la recepcin crtica, las primeras obras que se escucharon hacia 1975 fueron tachadas de kitsch, neorromnticas, sin gusto, o bien fueron saludadas como una ruptura o incluso como una evasin fuera del gueto de las composiciones posseriales marcadas por el timbre, las cuales haban llegado a resultar insoportables (La redaccin de NZ, Neue Zeitschrift fr Musik, nm 140, 1979).El segundo texto, Four facets of The New Complexity (Contact, a journal of contemporary music), que forma parte de un artculo de Richard Toop, expresa un rechazo de las posturas tradicionalistas britnicas y afirma los puntos de contacto entre los compositores:Las pginas que siguen proporcionan una visin de las prioridades en la nueva msica britnica, que no es compartida globalmente por el establishmentmusical britnico, aunque cuenta con simpatizantes un poco por todas partes. De los cuatro compositores aqu considerados (del ms anciano al ms joven: Michael Finnissy, James Dillon, Chris Dench y Richard Barett), ninguno estaba incluido en New Sound, New Personnalities de Paul Griffith, obra que puede ser considerada como un buen indicador de los gustos comnmente establecidos. No obstante, poseen suficiente fuerza para aparecer, en compaa de Brian Ferneyhough, como los sujetos constituidos (o las vctimas) de un nuevo eslogan: La Nueva Complejidad.Definir algo, escribe Nietzsche, es comenzar a mentir. Si dejamos de lado lo que de inapropiado hay en la etiqueta de Nueva Complejidad, podemos agrupar bajo ella a compositores que, desde otros puntos de vista, podran preferir permaneces separados. Pero, as como no hay humo sin fuego, del mismo modo, raros son los casos que no contienen algunos granos de verdad. Existen, claramente, puntos de contacto entre esos cuatro compositores, como existen diferencias que, en los dos o los tres ltimos aos, han llegado a ser bastante pronunciadas para, quizs, contemplarlos como una posible -aunque desaparecida- unidad. Mi deseo de verlos de esta forma proviene de la conviccin, con frecuencia expresada por otro lado, de que ellos representan, junto con Birtwistle y Ferneyhough, una de las raras fuentes de luz posibles en una escena que de otro modo estara dominada por (por inventar un nuevo eslogan) El Nuevo Capitulacionismo (Richard Toop, Contact, nm. 32, 1988: 4).Esas corrientes de las dcadas de 1970-1980 han sido presentadas en Francia de manera sucinta por algunos musiclogos (23). A finales del siglo XX, Neue Einfachheit y New Complexity parecan desaparecer de los programas y de los artculos de prensa, al menos con esas denominaciones. La msica de algunos permanece an coherente y autocentrada (Ferneyhough) mientras que la de otros es ms permeable (James Dillon y Wolfgang Rihm han sido sensibles al espectralismo). En caambio, despojados de sus maysculas, los conceptos de simplicidad y de complejidad, como las expresiones nueva simplicidad y nueva complejidad, siguen an activos en todo el mundo.Modernidad / posmodernidad / hipermodernidadEn qu contexto artstico evolucionan los conceptos en el siglo XX? Detengmonos un instante, para comprender mejor la msica, en los grandes dominios de la sensibilidad y del arte.Tras salir de las ruinas de la guerra, el arte, la arquitectura, el design, todo un modo de vida aspira a una forma de simplicidad. El modernismo es una decantacin: Sers el simplificador de la pintura! (Gustave Moreau a Henri Matisse); Permanezco solo en lo esencial (Constantin Brancusi). El primitivo de ayer, las artes primeras de hoy, el japonismo, el arte naif emergen en ese ambiente: colores lisos de Henri de Toulouse-Lautrec, lneas naturales e infantiles del Aduanero Rousseau.El constructivismo desemboca en la abstraccin. Bsqueda del punto invisible, de valor cero, en el que la forma es la ms reducida (Wassily Kandinsky). Bsqueda de la pureza absoluta, asctica, teosfica, en la que las leyes del mundo se condensan en las formas elementales de Pieter Cornelis Mondriaan [Piet Mondrian]. Bsqueda de la imposibilidad afirmativa: la ausencia se convierte en presencia en Cuadrado blanco sobre fondo blanco(1918) de Kasimir Severinovitch Malvitch. En los mrgenes del nihilismo suprematista, situamos el objetivismo de Wladyslaw Strzeminsky, el purismo de Robert Delauny. La ltima etapa de la reduccin de medios es, quizs, el monocromo de Yves Klein.En el gesto y en el recorrido, el surrealismo y Dad, mutacin posible de un rousseaunismo a la bsqueda de la verdad primera, huyen de la complicacin y la sofisticacin para ir hacia la infancia, lo irracional, el inconsciente, la ligereza. El testigo ser recogido por un determinado neodadasmo americano que, en la dcada de 1950, agrupa a Asger Jorn, John Cage, Merce Cunningham. El objetivo es reconciliar el arte y la vida. Hasta el reconocimiento del genio de las enfermedades mentales (Paul Klee). El ensayo de Hans Prinshorn, Lart des fous (1922), acaso no muestra, en efecto, que las aspiraciones contemporneas llegan a su culminacin en el caso de los nios, el primitivo y el esquizofrnico? Lo que implica, bien entendido, una revisin del estatus del creador (vase Ferrier 1997).Si el arte se difunde por todas partes, si progresivamente alcanza un estado gaseoso (Yves Michaud), del design a los edificios pblicos, del paisajismo al urbanismo, los valores cardinales son la transparencia y la pureza. La simplicidad de las curvas, de las proporciones, de los adornos resulta evidente cuando se comparan las sillas y los sillones de los dos siglos. De una parte, las producciones neogticas o art nouveau repletas de flores, de florituras y de las formas frondosas del bosque; de otra, las sillas de Charles Rennie Mackintosh (1911), de la Bauhaus (1927), de Arne Jacopsen (1957) y de Philippe Stark (1990). La novedad arquitectnica, en el siglo XX, reside en la claridad, el aligeramiento, la simplificacin geomtrica, la repeticin mecnica de motivos y proporciones: los cuadrados de la pera Bastilla, los rombos de la pirmide de los Louvres. Intil recordar el camino recorrido a lo largo del siglo a favor de la sobriedad (Louis Sullivan), la pureza (Adolf Loos), la desnudez (Meis van der Rohe), la depuracin (Otto Wagner)El contexto artstico de la posguerra prosigue, pues, esa caza desenfrenada de lo simple. El Arte Bruto, a partir de 1947, reclama un recorrido espontneo, impulsivo, antiintelectual y anticultural (Jean Dubuffet), lo mismo que el Letrismo que aspira al lenguaje prearticulado, corporal. Alrededor de la dcada de 1960, el Arte Minimal hace de la experiencia esttica su fin; su fuerza y su eficacia reposan en la simplicidad del fenmeno (Robert Morris). En esa poca, el Arte Pobre en Italia y, luego, el movimiento Anti-Forma en los Estados Unidos reivindican, contra la sociedad de consumo, la banalidad de los medios: Suprimir, eliminar, reducir las cosas al mximo, empobrecer los signos para condensarlos en su dimensin de arquetipos (Germano Celant, LArte Povera). El Grupo Cero en Alemania parte de la zona cero, seguido del Grupo Nul en los Pases Bajos, el cual compone sus monocromas con la menor cantidad de medios posible.Sin embargo, a finales del siglo, el arte entra en una poca (posmoderna?) llena de paradojas. Ese ideal de simplicidad, esa politizacin (oponerse a un mundo profuso, atestado), va a reducirse. No en beneficio de un retorno a lo complicado, sino ms bien en beneficio de una apertura al mundo: lo bello rene el mundo, que es caos (he desarrollado esto en Darbon 2006: cap. 1). A los ojos desengaados de Occidente, la ciencia descubre poco a poco la madurez, la sutileza, de innumerables civilizaciones primeras, y los artistas se apoderan de ellas. Si Ousmane Sow esculpe en Senegal figuras animales y humanas, construidas con un material cuya composicin l ha ideado, acenta en ellas sus desequilibrios y las geometras cientficas, las deformaciones exageradas (su exposicin en el Pont des Arts de Pars, en 1999, result sorprendente).En consecuencia, asistimos a una victoria de la vida en su caomplejidad. Caomplejidadque integra dialgicamente lo simple. La maison du jouir (1901) de Paul Gauguin remonta hasta las fuentes, a la humanidad en la niez; pero el pintor se da cuenta, mucho antes que la antropologa del arte, de que esa infancia ocenica posee un grado real de complejidad, puesto que su arte de la decoracin est muy avanzado (vase Ferrier y Le Pichon 1995: 32). Por otra parte, todo retorno al estado de naturaleza, voluntario o no, no toma la forma pantesta de una comunin con el caos originario? Nos encontramos ya aqu con la virginidad a la que Paul Czanne se refiere cuando habla del acto de pintar: Respiro la virginidad del mundo. Un sentido agudo de matices me trabaja. Me siento coloreado por todos los matices del infinito. Constituyo una unidad con mi cuadro. Somos un caos irisado (Ferrier y Le Pichon 1995: 70).El grupo COBRA (1948-1951) constituye una tentativa simple en el recorrido: conectar con lo que Carl Gustav Jung llama el inconsciente colectivo, hacer resurgir una cultura soterrada y autntica mediante la espontaneidad y el salvajismo del acto artstico. Sin embargo, no plantea una problemtica pequea, sino importante. Al romper con el intelectualismo y el principio esttico, todo es importante, la vida misma en su multiplicidad. Ampliamente en contra de la abstraccin, este expresionismo fundamental cobra cariz, en el caso de Asger Jorn, de un estado de furor: manchas, torbellinos, garabatos. Las formas se hacen imprecisas, lo que cuenta es el movimiento de la vida.En suma, el arte del siglo XX experimenta la hegemona de lo simple bajo todas sus formas, del racionalismo al primitivismo, quizs como reaccin a un mundo que se embala peligrosamente. La pulsin compleja, del mismo modo, va a ganar terreno al amparo de una determinada posmodernidad. Es interesante constatar que en msica la simetra simplicidad-modernidad y complejidad-posmodernidad parece invertirse completamente en el espritu de los observadores. A pesar de su esencia pluralista y ambigua, la posmodernidad musical, que correspondera a un retorno a la tonalidad, sera ms simple de escuchar, al entrar en la esfera mullida, burguesa y retrgrada del confort y del sentimientoCodaExiste an una esttica musical despus de Adorno?Este es el ttulo de un artculo del filsofo Enrico Fubini. El mundo de la composicin que se autodeclara modernose ha referido sempiternamente al autor de la Teora esttica. Ahora bien, el pos 68 marca una ruptura:La msica de los aos cincuenta, la del serialismo integral y fantico, duro y exclusivo, intolerante y totalitario, era solo el prembulo, la antecmara indispensable, para llegar a nuestro mundo musical, al que podemos provisoriamente describir como del triunfo del pluralismo (Fubini 1996: 96).As, pues, el adornismo pierde su influencia, aunque tal asercin muestra la permanencia de una concepcin hegeliana del espritu. El pos 68 representa, probablemente tambin en el caso de la msica, la lnea divisoria entre el antes y el despus, entre la modernidad y la llamada posmodernidad. Lo mltiple, concepto dominante, estara hoy en todas las bocas para designar tanto las experiencias como los lenguajes. Para Fubini, no puede, pues, existir teora esttica potente cuando no existe ya un lenguaje musical vigoroso. Adorno representa el canto de cisne de la filosofa de la msica.La hipermodernidad es un concepto reciente producido por la sociologa. Si la posmodernidad se constituy como una ruptura, la hipermodernidad designa una prominencia de la modernidad, incluso una bifurcacin, una nueva fase del capitalismo ms reciente: hiperconsumo, hiperproduccin. Una rabia intensa invita a la bulimia sonora, ms all de las normas y los marcos. Segn Nicole Aubert, el individuo hipermoderno emerge en la dcada de 1970 en Europa occidental y Amrica del Norte, en una sociedad lquida sin fronteras precisas. Vive por exceso o en el exceso, sobreexcitado, estresado, requerido a hiperactuar en la urgencia. La msica hipermoderna encuentra su nicho ecolgico en las nuevas tecnologas, que suponen una verdadera mutacin en cuanto a la expansin de los poderes conferidos al artista -pero tambin en cuanto a la necesidad que tiene de dominar un oficio con potencialidades infinitas y tiles hiperevolutivos. En reaccin contra el posmodernismo (nocin-maletn que mezcla neotonalidad y poliestilstica), el compositor hipermoderno proseguira y acentuara el extremismo caracterstico de las msicas modernas. Feneyhough, ese nuevo complejo, podra corresponder a este prototipo; Mahnkhopf, su alumno, se adscribe a una visin adorniana radical y busca una modernidad ultraexacerbada. Si se mantienen la simplificacin y el desvo conceptuales que prevalecen en los msicos, el hipermoderno se opone al posmoderno en las msicas contemporneas. Antiposmoderno, el hipermoderno lucha contra el todo vale y el retorno a, mediante la adopcin de una especie de totalitarismo del valor del progreso. Sin embargo, el modelo sociolgico muestra que se trata de una prolongacin hiperblica tanto como de una superacin axiolgica: ecologa y sociabilidad se aaden en teora al progreso y la razn.Queda por saber si la complejidad no es el rgimen natural del hombre, y si la simplicidad no es una resistencia de la razn. Por tanto, cul de los dos conceptos encarna realmente las aspiraciones progresistas y conservadoras, las voluntades de resistencia o de pertenencia? Estas consideraciones socioestticas, incluso ideolgicas y polticas, estn lejos de ser ignoradas por una msica tan pronto contempornea (otro trmino para lo moderno, incluso para lo hipermoderno), tan pronto posmodernaAs, la dialctica de lo simple y lo complejo no concluye aqu; muy al contrario: es aqu donde comienza. Si la disputa a distancia, ms o menos voluntaria, entre Neue Einfachheity New Complexity, es decir, en relacin a las obras de diez o veinte compositores (y la atencin que se le concede), seala un verdadero problema contemporneo, hay que comprender lo que se entiende por simplicidad y por complejidad, tras delimitar sus contornos a travs del conjunto de producciones musicales. [Nota del traductor: Nicolas Darbon acomete en buena medida esas tareas en los distintos captulos de su obra Musica multiplex.]

ANEXO. Glosario- aleatorio. Sometido al azar; en msica, las obras abiertas pueden contener un determinado grado de aleatoriedad; W. Lutoslawski utiliza la tcnica de lo aleatorio controlado.- ambigedad. Propiedad de un elemento al que corresponden varias interpretaciones o representaciones lgicas distintas.- ambivalencia. Carcter de lo que posee un doble aspecto, un doble sentido; unin de dos valores contrarios.- ars nova. Estilo musical del siglo XIV caracterizado por la polifona y que designaba, al principio, una nueva notacin; se opone al ars antiqua, primera edad de la polifona, entre los siglos IX y XIII, y precede al ars subtilior.- ars subtilior. Estilo musical de finales del siglo XIV y comienzos del XV, que se desarrolla tanto en Francia como en Italia e Inglaterra, caracterizado por la complicacin del ritmo mediante valores muy cortos y superposiciones sofisticadas; le sucedi un estilo polifnico ms simple, la escuela franco-flamenca.- atonalidad, atonalismo. Ausencia de tonalidad en un sistema musical; las obras llamadas atonales libres de A. Schoenberg y sus discpulos, a comienzos del siglo XX, prolongan el cromatismo desarrollado por R. Wagner, en particular en Tristn e Isolda (1859); la atonalidad favorece la equivalencia de los intervalos; en ella, las notas no experimentan ley de atraccin particular, no existe ya tnica, trada, funcionalidad armnica, y la nocin de consonante/disonante queda abolida.- Aufklrung. Perodo de la Ilustracin en Alemania (1720-1785); marcado por influencias racionalistas, posee como valores la tolerancia, el espritu crtico y el humanismo; le sucedi el Sturm und Drang, que rehabilit lo irracional, la pasin, lo maravilloso.- binario. Organizacin rtmica en la que cada duracin utilizada es divisible por dos (una blanca vale dos negras, por ejemplo), en particular el valor que determina la pulsacin, por oposicin al sistema ternario.- caomplejidad. Trmino del autor que rene los conceptos de caos y complejidad; Qu es la complejidad? A primera vista, es un fenmeno cuantitativo, la extrema cantidad de interacciones e interferencias entre un gran nmero de unidades. [Pero] comprende tambin incertidumbres, indeterminaciones, fenmenos aleatorios. En un determinado sentido, la complejidad est siempre en relacin con el azar (Morin 1976: 48-49).- combinatoria. Relativa a las combinaciones; se opone a aleatorio; el trmino combinatoria se desarroll en msica cuando los compositores construyeron sus propios sistemas musicales (escalas, series de alturas) para paliar la desaparicin de la tonalidad, en una perspectiva posserial o en cualquier otra.- constructivismo. En pintura, escuela surgida de la vanguardia rusa, a comienzos del siglo XX, que se opuso al arte ornamental, afirm el primado de la funcin, y desemboc en la abstraccin y la escuela de la Bauhaus; una tendencia parecida condujo al serialismo en msica, que puede ser considerado como un constructivismo, en el sentido amplio del trmino; se opone a la indeterminacin y lo aleatorio.- contrapunto, contrapuntstico, canon. Trmino que apareci en el siglo XIV (contray punto, en el sentido de nota) y que designa el arte de superponer varias lneas meldicas; es el arte que dirige la polifona; el canon es una forma de contrapunto estricto.- dialgica. Principio de la complejidad desarrollado por E. Morin; si la dialctica marca una oposicin, la