La Subcontratación en Chile. Una Aproximación Sectorial - Silva

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  • LA SUBCONTRATACIN EN CHILE: APROXIMACION SECTORIAL Diciembre, 2007 Consuelo Silva

    RESUMEN

    Este artculo ha sido elaborado en el marco del funcionamiento de la Comisin Equidad y Trabajo. Cabe sealar que la temtica de la subcontratacin es bastante amplia y han quedado muchos aspectos que no han sido abordados en este artculo. Sin embargo, ste pretende dar cuenta del impacto de la subcontratacin a nivel nacional y sectorial. Para ello se presenta un anlisis sobre la generalizacin de la prctica de la subcontratacin en Chile durante los ltimos 30 aos, as como tambin de las condiciones institucionales, polticas y econmicas en que esta prctica se desarrolla.

    AUTOR

    Consuelo Silva: Economista, investigadora de la Universidad de Santiago de Chile - USACH . [email protected]

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    Introduccin La subcontratacin est aumentando en todo el mundo y Chile no es la excepcin. Segn datos entregados por la Encuesta Laboral (ENCLA 2004) de la Direccin del Trabajo, el porcentaje de empresas chilenas que subcontratan creci de un 43% en 1999 a 50,5% en 2004, un crecimiento de 7 puntos en slo 5 aos. Durante 2006, la proporcin de empresas que declar subcontratar alguna fase de su proceso productivo, se mantuvo en un nivel similar al de las mediciones anteriores.1 Esta prctica aparece mucho ms extendida en las empresas de mayor tamao. Por otra parte, el Ministerio del Trabajo estima que el 35% de la fuerza laboral, equivalente a un milln doscientos mil trabajadores, trabaja bajo un rgimen de subcontratacin.2 De acuerdo al mismo Ministerio del Trabajo (2005), esta mayor subcontratacin en el pas arroja un balance mixto, pues se han desarrollado modalidades virtuosas de empleo, pero tambin otros claramente precarios. Las primeras elevan la productividad y la competitividad de la economa en su conjunto, contribuyendo a expandir los puestos de trabajo disponibles. Las segundas, en cambio, se asocian a la prdida de derechos laborales y previsionales, junto con condiciones de trabajo deficitarias en reas tan centrales como higiene y seguridad, organizacin y negociacin colectiva, capacitacin y desarrollo laboral. Justamente para evitar que la expansin de estas nuevas formas de empleo se traduzca en precariedad laboral es necesario readecuar la regulacin y fiscalizacin. Con ese fin el Ejecutivo envi al Congreso en 2002 un proyecto de Ley sobre Subcontratacin y Suministro de Personal, el que despus de intensos y largos debates fue aprobado como ley. Como es sabido, ella entr en vigencia en enero de 2007. La nueva Ley establece un rgimen jurdico que regular las llamadas relaciones laborales triangulares. Esta clase de relaciones resulta de la implementacin de las estrategias empresariales que buscan la descentralizacin productiva a travs de la externalizacin. Es decir, ciertas actividades son desplazadas hacia fuera de la empresa, las que son asumidas por otra empresa, en principio, distinta y ajena, que se encarga de la ejecucin de la tarea desplazada con el uso de sus propios trabajadores, dando lugar al fenmeno del outsourcing o triangulacin laboral: 1) la empresa que externaliza, 2) la empresa que asume la actividad productiva externalizada, y 3) los trabajadores de esta ltima, que en los hechos prestan servicios para ambas empresas. Sin embargo, la triangulacin laboral puede adoptar, en lo fundamental, dos modalidades que la nueva ley distingue claramente: la subcontratacin laboral y el suministro de trabajadores por la va de una empresa de trabajo temporal. La primera se refiere a la situacin en que una empresa, duea de una obra o faena, contrata a otra empresa, denominada contratista, mediante un contrato civil o comercial, para que ejecute a su

    1 Direccin del Trabajo (2006). ENCLA. Informe de Resultado de la Quinta Encuesta Laboral. Pg. 31. Santiago, Chile. 2 Ver Ministerio del Trabajo (2006): Agenda Laboral, No 28, pp. 7, diciembre.

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    cuenta y riesgo, con sus propios trabajadores, un determinado trabajo o servicio. La segunda, en cambio, consiste en que una empresa, cuyo giro corresponde al suministro de trabajadores (empresa suministradora o de servicios transitorios), pone a disposicin de otra empresa (denominada usuaria), por el pago de un precio determinado, los servicios laborales de sus empleados, reteniendo para s la calidad formal de empleador. La nueva Ley define ambas situaciones y regula a las empresas de servicios transitorios y el rgimen de trabajo en subcontratacin. Para el subsecretario del trabajo, Zarko Luksic, la ley de subcontratacin es la reforma laboral ms importante en 20 aos y es un hito del gobierno de la presidenta Michelle Bachelet. No hay duda que esta es una ley de gran pertinencia, ya que las partes ms novedosas de su articulado estn referidas al fenmeno del suministro de personal que hasta ahora no estaba regulado. Esto generaba un vaco legal, puesto que no poda determinarse quin es el empleador para efectos laborales, y la empresa usuaria no se asuma directa ni indirectamente como responsable solidario o subsidiario (para lo cual contaba con el apoyo de la Corte Suprema). Adems en estas condiciones quedaban una serie de derechos constitucionales y laborales, especialmente los de carcter colectivo (la sindicalizacin y la negociacin colectiva, por ejemplo), sin poder ser ejercidos por los trabajadores y trabajadoras. No obstante, a pesar de sus notorios avances, la nueva Ley presentara segn los trabajadores una serie de insuficiencias ya que no da cuenta de graves problemas que an subsisten en el mundo de la subcontratacin. Entre ellos destacan la existencia de discriminatorias condiciones de trabajo y salariales entre los trabajadores subcontratados o suministrados y los trabajadores directos de la empresa principal o de las empresas usuarias, que realizan el mismo trabajo; as como la irrelevancia de negociar colectivamente con la empresa contratista, cuando todas las decisiones econmicas ms importantes las toma la empresa principal. En medio de la discusin e implementacin de la nueva ley, numerosos trabajadores subcontratados se han venido concertando para negociar incrementos salariales y mejoras en las condiciones de trabajo. Este ha sido el caso de los trabajadores pertenecientes a grupos de empresas subcontratistas de compaas principales, como Codelco y la forestal Celco. Algunos analistas estiman que estas movilizaciones podran ser el comienzo de un nuevo sindicalismo en el pas. En este artculo se pretende dar cuenta del impacto de la subcontratacin a nivel nacional y sectorial. Para ello se presenta un anlisis sobre la generalizacin de la prctica de subcontratacin en Chile durante los ltimos 30 aos, as como tambin de las condiciones institucionales, polticas y econmicas en que esta prctica se desarrolla. 1. El Comportamiento de la Subcontratacin Durante los ltimos 30 Aos En Chile, la contratacin de servicios con terceros y de mano de obra para ciertas actividades menores a travs de un intermediario, es una prctica antigua tanto en empresas

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    del Estado (gran minera del cobre y en el petrleo) como en empresas privadas, siendo la actividad de la construccin la ms notoria, ya que por sus propias caractersticas tcnicas, se ha desarrollado en una trama de contratos y subcontratos de determinadas etapas de cada obra. Sin embargo, la extensin, generalizacin y adquisicin de un nuevo sello de esta prctica se habra producido desde los propios inicios del actual modelo econmico a mediados de los aos setenta. Fueron especialmente determinantes para ello la liberalizacin de las normas de contratacin laboral (el llamado Plan Laboral de 1979 y luego el Cdigo del Trabajo) as como el proceso de fragmentacin vertical de las empresas en unidades econmicas ms pequeas y de su eslabonamiento horizontal. Todo ello en medio de un discurso que ensalzaba al empresario privado y al agente individual3. En este sentido, la subcontratacin se vio estimulada todava ms con el Decreto No 16.757 de 1979. Este Decreto ampliaba las funciones de los subcontratistas a todas las reas de las empresas, terminando as con la exclusin de las labores inherentes a la produccin principal y permanentes de la empresa, as como de las labores de reparacin o mantencin habituales de los equipos, que impona la Ley No 1.263 el Rgimen de Contratistas- desde 1975. Es en ese entonces cuando aparece la figura del subcontratista en Chile. Con estos dos Decretos y el Plan Laboral, junto a una elevada tasa de desempleo, el empresariado se gener inmejorables condiciones para atomizar a los trabajadores y para reducir a su mnima expresin la organizacin sindical. Adems posibilit que los empresarios traspasaran de manera creciente sus riesgos del negocio a los trabajadores; facilitando as la vida empresarial, incluso el cierre de empresas. Claro que no se trata slo de una prctica flexibilizadora que se apoya en la nueva Legislacin laboral, sino tambin de una desregulacin de hecho de las relaciones laborales que se impone inmediatamente despus de septiembre de 1973. Debe recordarse que en ese perodo las negociaciones colectivas fueron eliminadas, se suspendi el derecho a la huelga y la actividad sindical fue prohibida, abandonndose el sistema de negociacin salarial vigente. El reajuste de salarios qued determinado por las seales y recomendaciones del gobierno y las fuerzas de un mercado atomizado por el lado de la oferta (N. E. Garca, 1992, pp. 85). Por otra parte, despus del cuasi-colapso econmico de 1982-83, la mayora de las empresas se ajust al nuevo entorno recurriendo a la racionalizacin y descentralizacin productiva (externalizacin) y experiment un crecimiento considerable como resultado de una variedad de estrategias que buscaban sacar ventajas de la nueva legislacin laboral y de la onda expansiva que iniciaba la economa chilena. Al mismo tiempo, y en contraste

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