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Bruzos, A. - Análisis de la enunciación irónica: Del tropo a la polifonía 25 Pragmalingüística, 13, 2005, 25-49 ANÁLISIS DE LA ENUNCIACIÓN IRÓNICA: DEL TROPO A LA POLIFONÍA Bruzos Moro, Alberto 401 East Pyne Building Princeton University 08544 New Jersey (EEUU) E-mail: [email protected] (Recibido septiembre 2005; aceptado septiembre 2005) BIBLID[1133-682X (2005) 13; 24-49] Resumen Las primeras teorías pragmáticas que intentan una definición de la ironía se limitan a prolongar la concepción de este fenómeno como un tropo propia de la retórica clásica. Esta continuidad, asumida por Kerbrat-Orecchioni, es sin embargo solapada en otros casos bajo una terminología de nuevo cuño, la cual en realidad también re- produce de manera especular el esquema tropológico. La novedad de un modelo teórico como el análisis po- lifónico de Ducrot consiste precisamente en que se trata de una verdadera alternativa, una manera original y diferente de entender la ironía articulada en términos puramente discursivos. Plabras clave: Ironía, Retórica, Actos de habla, Implicatura, Polifonía. Abstract The pragmatic theories that firstly tried to define irony hardly reached further than the rhetorical conception, according to which irony is just a trope. This continuity is seldom assumed by modern authors. Actually, Kerbrat- Orecchioni seems to be the only one that considers her work in this way, while other theories present the same tropological pattern but covered under a new terminology. Quite the opposite, the polyphonic perspective by Ducrot is an original, purely pragmatical and really alternative account of irony. Key words: Irony, Rhetoric, Speech acts, Implicature, Polyphony. Résumé Les premières tentatives théoriques de donner une définition pragmatique de l’ironie se sont bornées à prolonger la conception rhétorique, selon laquelle l’ironie est un trope. Sauf dans le cas de la théorie de Kerbrat- Orecchioni, cette continuité du modèle tropologique reste cependant dissimulée derrière une terminologie modernisée. C’est le point de vue polyphonique de Ducrot qui est parvenu a jetter une lumière nouvelle sur l’ironie. Mot clés:Ironie, Rhétorique, Actes de parole, Implicature, Polyphonie. Sumario 1. La ironía como tropo. 1.1. La tradición retórica. 1.2. Kerbrat-Orecchioni. 1.3. Evaluación del enfoque retórico. 2. La ironía como contenido implícito o derivado. 2.1. La concepción pragmática de la ironía. 2.2. La ironía como implicatura conversacional. 2.3 .Actos de habla. 2.4. Evaluación del enfoque pragmático. 3. La ironía como propiedad de la enunciación: El enfoque polifónico. 4. Conclusión. Referencias bibliográfi- cas.

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    Pragmalingstica, 13, 2005, 25-49

    ANLISIS DE LA ENUNCIACIN IRNICA: DEL TROPO A LAPOLIFONA

    Bruzos Moro, Alberto

    401 East Pyne BuildingPrinceton University

    08544 New Jersey (EEUU)E-mail: [email protected]princeton.edu

    (Recibido septiembre 2005; aceptado septiembre 2005)

    BIBLID[1133-682X (2005) 13; 24-49]

    Resumen

    Las primeras teoras pragmticas que intentan una definicin de la irona se limitan a prolongar la concepcinde este fenmeno como un tropo propia de la retrica clsica. Esta continuidad, asumida por Kerbrat-Orecchioni,es sin embargo solapada en otros casos bajo una terminologa de nuevo cuo, la cual en realidad tambin re-produce de manera especular el esquema tropolgico. La novedad de un modelo terico como el anlisis po-lifnico de Ducrot consiste precisamente en que se trata de una verdadera alternativa, una manera original ydiferente de entender la irona articulada en trminos puramente discursivos.

    Plabras clave: Irona, Retrica, Actos de habla, Implicatura, Polifona.

    Abstract

    The pragmatic theories that firstly tried to define irony hardly reached further than the rhetorical conception,according to which irony is just a trope. This continuity is seldom assumed by modern authors. Actually, Kerbrat-Orecchioni seems to be the only one that considers her work in this way, while other theories present the sametropological pattern but covered under a new terminology. Quite the opposite, the polyphonic perspective byDucrot is an original, purely pragmatical and really alternative account of irony.

    Key words: Irony, Rhetoric, Speech acts, Implicature, Polyphony.

    Rsum

    Les premires tentatives thoriques de donner une dfinition pragmatique de lironie se sont bornes prolongerla conception rhtorique, selon laquelle lironie est un trope. Sauf dans le cas de la thorie de Kerbrat-Orecchioni, cette continuit du modle tropologique reste cependant dissimule derrire une terminologiemodernise. Cest le point de vue polyphonique de Ducrot qui est parvenu a jetter une lumire nouvelle surlironie.

    Mot cls:Ironie, Rhtorique, Actes de parole, Implicature, Polyphonie.

    Sumario

    1. La irona como tropo. 1.1. La tradicin retrica. 1.2. Kerbrat-Orecchioni. 1.3. Evaluacin del enfoqueretrico. 2. La irona como contenido implcito o derivado. 2.1. La concepcin pragmtica de la irona. 2.2.La irona como implicatura conversacional. 2.3 .Actos de habla. 2.4. Evaluacin del enfoque pragmtico. 3.La irona como propiedad de la enunciacin: El enfoque polifnico. 4. Conclusin. Referencias bibliogrfi-cas.

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    1. La irona como tropo

    1.1. La tradicin retrica

    De acuerdo con la tradicin retrica, la irona es el tropo mediante el cual se dice lo con-trario de lo que realmente se piensa y se significa. Como todo tropo, la irona es una desvia-cin del discurso apto.

    El requisito fundamental del discurso es que sea apto (que sea conveniente, adecuado, con-gruente, apropiado) a lo que exigen las circunstancias, los fines de la intervencin y las ca-ractersticas del tipo o gnero al que pertenece el discurso. Esta cualidad es lo que los griegosllaman prepn y los romanos aptum: la adecuacin, la conveniencia o congruencia conlos factores externos e internos de la produccin del discurso, el que este ltimo sea apro-piado para la consecucin de los fines prefijados, y, en general, acorde con la situacinadems de con las reglas (Mortara Garavelli (1988: 129)).

    Ahora bien, la desviacin del tropo no es un error ni un defecto, sino una manera conven-cional de contravenir el discurso para darle cierto sentido.

    El tropus como immutatio reemplaza un verbum propium por una palabra con la que no tie-ne relacin semntica. Por tanto, el tropus es en efecto una impropietas. [...] Pero lavoluntas semntica del hablante quiere que la nueva palabra inserta en el contexto lingsticotenga el mismo significado que la palabra a la que reemplaza: as pues, el tropus le da a lapalabra usada como tropo un nuevo sentido, por medio de la voluntas semntica del hablan-te, que el oyente puede distinguir mediante el contexto lingstico y la situacin. Por tanto,[...] se puede definir el tropo como verbi vel sermonis a propia significatione in aliam cumvirtute mutatio (Quintiliano, Inst. 8.6.1): el tropo es un desvo del significado cum virtute[con intencin], es decir, no como un vitium o impropietas (Lausberg (1973: 552)).

    Dentro del conjunto de los tropos, la irona se distingue por decir lo contrario de lo quese cree y de lo que realmente es (Mortara Garavelli (1988: 190)). Resulta fundamental que estacontradiccin se muestre voluntaria (cum virtute); de lo contrario, el enunciado no se interpre-tara como un tropo irnico, sino como una incoherencia, un error o una mentira. Es decir, elirnico simula la ineptitud de su discurso. Aunque, en realidad, lo que hace es simular que lasimula: para convertir el desliz en ingenio, la inepcia en irona, el locutor ha de indicar su vo-luntad irnica como parte del sentido de la enunciacin. La irona es una pseudo-pseudologa,una mentira que al proferirse se destruye a s misma como mentira (Janklvitch (1964: 60)).

    En definitiva, la incongruencia de la irona es una licencia (licentia), pues est justificadapor una exigencia mayor que la que contraviene (Mortara Garavelli (1988: 129)), o, ms exac-tamente, por una norma ms general: la estrategia discursiva propia de la enunciacin irnica.El hablante est tan seguro de su propia posicin y de la comprensin y simpata de su audien-cia, que no emplea el discurso propio, sino el de su oponente, cuya debilidad y falsedad exponepor medio del contraste (Lausberg (1973: 582)). La irona es una estrategia argumentativa contres ingredientes bsicos: simulacin, contradiccin y juicio de valor negativo.

    A lo largo de toda la tradicin retrica, que prosigue adems en buen nmero de los trabajoslingsticos contemporneos, la nocin de contrario aparece en el centro de la definicin dela irona. A una distancia variable de este ncleo gravita la referencia a la broma o la burla.[...]Toda irona es un juicio de valor (Schoentjes (2001: 98-99)).

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    1.2. Kerbrat-Orecchioni

    Los trabajos contemporneos que prolongan la concepcin de la irona como tropo supo-nen una autntica traduccin de la terminologa retrica a la lingstica. As, segn Kerbrat-Orecchioni (1980b: 334), el tropo es una enunciacin caracterizada por el siguiente esquema:

    dice explcitamente pLocutor indica p= p (e incluso totalmente antonmico de p en la antfrasis)

    quiere que se entienda ppiensa p

    La enunciacin trpica incluye un contenido implcito (p). Pero lo que realmente laidentifica es el hecho de que dicho contenido (p) no se aade al contenido explcito o lings-tico (p), sino que se convierte en el objeto esencial del mensaje (ib.: 88).

    El tropo no se identifica como tal ms que desde el momento en que se produce, bajo lapresin de ciertos factores co(n)textuales, una inversin de la jerarqua habitual de los nive-les semnticos: sentido literal degradado a contenido connotado, sentido derivado promovi-do a contenido connotado.[...]La jerarqua de los valores en el discurso se invierte en relacin con su jerarqua en la lengua(ib.: 96; 107).

    De los tres ingredientes de la irona, la simulacin es en realidad comn a todos los tropos,pues los diferencia de la mentira.

    Producir un tropo es fingir sin intencin de engaar (Searle); supone decir p, pensando p,pero con la intencin y la voluntad de que p, que corresponde para el locutor al verdaderosentido del enunciado, sea en efecto reconocido como tal por el oyente (ib.: 335).

    Por tanto, los rasgos esenciales para distinguirla del resto de los tropos son la contradic-cin y el juicio crtico.

    La irona se caracteriza as por dos propiedades, de las cuales una puede considerarse denaturaleza pragmtica (ironizar es burlarse de un objetivo) y la otra de naturaleza semn-tica (ironizar es decir lo contrario de lo que se quiere dar a entender): la irona es una burlapor antfrasis o una antfrasis con funcin de burla (1986: 256).

    1.3. Evaluacin del enfoque retrico

    La propia Kerbrat-Orecchioni advierte que su definicin no es del todo satisfactoria. Porlo pronto, habra que precisar qu se entiende por una relacin semntica de contradiccin uoposicin. Adems, la irona se manifiesta a menudo por medio de otros desvos distintosde la antfrasis. En concreto, mediante la hiprbole meter la pata y decir: Soy un genio!,lo que no quiere decir que me considere estpido y la ltotes decir bajo un chaparrn, ca-

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    lado hasta los huesos: Me parece haber sentido unas gotitas de lluvia (Kerbrat-Orecchioni(1980: 118-119)). As pues, la anterior definicin de la irona (antfrasis con funcin de bur-la) debe matizarse al menos en dos aspectos:

    1) El contenido implcito (p) no siempre es lo contrario del significado literal o lings-tico (p) (ib.)La irona no se identifica plenamente con la antfrasis, por ms que sta sea uno de susmedios de expresin preferidos. Hay enunciados que, en ciertos contextos, puedencobrar un sentido irnico irreducible a la mera inversin semntica caracterstica deltropo.

    2) En consecuencia, lo que parece definir la irona es su valor ilocutivo de burla ocrtica negativa.

    De los dos componentes, semntico y pragmtico, de la irona, el segundo prevalece sobreel primero: es el valor pragmtico de una secuencia, ms que su estructura semntica, lo quenos hace sentirla intuitivamente como irnica; ironizar es burlarse, ms que hablar porantfrasis (Kerbrat-Orecchioni (1980: 120)).

    La irona sigue siendo una inversin, lo que ha cambiado es su mbito de incidencia: noes un fenmeno necesariamente semntico, sino ms bien pragmtico o ilocutivo. La ironaes una reprobacin que adopta la forma de un elogio (ib.: 121), la blme par la louange propiade la irona verbal segn Schoentjes (2001: 98-99).

    Hay, pues, un cambio de perspectiva. Lo crucial no es ya que se produzca el uso antonmicode una unidad semntica (lingstica: una palabra, un sintagma), sino que un enunciado (unaunidad pragmtica o discursiva) se use en el sentido inverso al habitual (de acuerdo con su sig-nificado lingstico).

    (1) Un condenado a muerte dice en la silla elctrica: Es un placer tratar con personas civili-zadas.1

    La contradiccin no ha de buscarse en el nivel semntico: por supuesto, es un placer tra-tar con personas civilizadas. La irona opera en la enunciacin, en el nivel pragmtico: la dis-cordancia no se da entre dos contenidos semnticos, ya fueran p y su contrario, ya fueran p yno-p, sino entre el valor ilocutivo de la oracin y el del enunciado irnico. La inversin, comoha de reconocer Kerbrat-Orecchioni, no evoca un contenido semntico por antfrasis (disgustopor placer? salvajes por civilizados? ser ejecutado por por tratar con?), sino que debe en-tenderse en el plano ilocutivo: un elogio se vuelve reprobatorio. La irona resulta ser de he-cho una inversin ilocutiva2, y no (o mejor: y slo facultativa y colateralmente) una inversinlxica.

    Sin embargo, no se da cuenta Kerbrat-Orecchioni de que al cambiar de mbito el proble-ma contraviene los lmites de anlisis que ella misma haba establecido?

    1 A falta de una marca tipogrfica de irona, en los ejemplos aparecern tachados aquellos enunciados o segmentos de unenunciado que requieran un sentido irnico. Por supuesto, se trata de una marca puramente personal, convencional ycircunstancial, y por tanto no se pretende que se generalice su uso ni mucho menos, con el fin de naturalizarla, elaborar undiscurso acerca de la relacin entre la negacin del tachado y la de la irona.2 Berrendoner (1981) es todava ms concreto al caracterizarla como una inversin argumentativa.

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    El enfoque tropolgico de la irona restringe doblemente3 el campo de expansin del fen-meno. En efecto, nos constrie a considerar [...] la irona que no excede la dimensin de lapalabra o el sintagma, excluyendo la que se da en una sintagmtica ms amplia, que im-pregna la totalidad de un texto y que caracteriza la actitud discursiva global de suenunciador (Kerbrat-Orecchioni (1980: 108)).

    La irona como inversin ilocutiva, como reprobacin que adopta la forma de un elogio,deja de considerarse en cuanto tropo (fenmeno semntico: sustitucin de un trmino por otro)para entenderse como figura. Giro que, por lo dems, reproduce el que se haba dado en la pro-pia tradicin retrica.

    Ya Quintiliano contrapuso la irona que es un tropo a la que es una figura.

    La irona que es una proposicin [schema] no es de un gnero distinto a la que es un tropo:en ambas se piensa algo contrario a lo que se dice. Pero si se considera con detenimiento, esfcil advertir que son distintas: primero, porque el tropo es ms claro, ya que por ms quediga algo distinto de lo que siente, no lo oculta; pues casi todas las palabras usadas son rectas,como en Catilina: a quo repudiatus ad sodalem tuum, virum optimum, Metellum demigrasti(Cic. Catil. 1.19): la irona no est ms que en dos palabras, por lo que el tropo es ms breve.En cambio, en la figura la simulacin de la intencin no se delata, sino que ms bien se es-conde; de modo que si en el tropo las palabras difieren unas de otras [pues unas son rectaso neutras y otras, irnicas], en la figura el sentido del discurso concuerda [es homogneo]en su expresin y su asunto (Lausberg (1973: 902)).

    Lo que distingue al tropo es su menor extensin y su concrecin: es una inversin lxica,que puede localizarse en una palabra o sintagma de la secuencia. Por tanto, la expresin ir-nica, la cual debe ser reemplazada por el intrprete por su contraria, contrasta con el resto delenunciado, que es empleado en sentido recto o neutro.

    En la retrica, el trmino antfrasis se restringa normalmente a este tipo de irona, el tro-po semntico (ib.: 904): antifrasis est unius verbi ironia, ut amice, ad quid venisti? (Mat.26: 50) (Beda, citado en Lausberg (1973: 585)). As, bajo el mueco del guiol de Canal +que representa a Javier Clemente, la antfrasis:

    (2) Entrenador ofensivo.

    Por el contrario, en la figura no puede aislarse una porcin irnica del enunciado, sino quelo que se desva es el sentido del conjunto. La interpretacin es ms compleja que en el casodel tropo, pues muchas veces no parece que baste con una mera inversin en el sentido con-trario, aparte de la dificultad de fijar el resultado en palabras. As sucede, por ejemplo, con (1)o (3).

    (3) El hombre es un prodigio de la naturaleza. Es el nico cuadrpedo de dos patas.4

    As pues, la retrica contemplaba ya la conclusin a la que llega Kerbrat-Orecchioni. Comoobserva Lausberg, la irona se entiende mejor como figura conceptual, puesto que incluso lairona que se expresa por medio de una sola palabra impone su propio color a todo el enuncia-do o el contexto del enunciado (1973: 585).

    3 La otra restriccin se refiere a la irona verbal, por oposicin a la irona de situacin, a la cual excluye.4 Tomado de una vieta de Chumy Chmez.

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    Mientras que los casos de inversin ilocutiva o figura no siempre pueden explicarse me-diante el modelo del tropo, s que puede entenderse la antfrasis como la concrecin lxica deuna inversin ilocutiva. As, (2) puede analizarse como un enunciado irnico por inversinilocutiva (argumentativa): una reprobacin con la forma de un elogio. Lo mismo que (4) su-pone una inversin del agradecimiento (literal) al reproche (figurado o irnico).

    (4) Lo digo porque s. Gracias por una explicacin tan minuciosa.

    La inversin irnica se da en el sentido del enunciado en conjunto, aunque a veces, cuan-do se ajusta al modelo de la antfrasis, parece recaer y concentrarse en una determinada pala-bra o un sintagma. El sentido irnico global del enunciado es el marco en el que el tropo pue-de ser focalizado. Debido a ello, ste ha de analizarse en relacin con la figura, la cual hacereferencia indistintamente a la palabra, al enunciado o al discurso (Ricoeur (1975: 76-77)).

    En resumidas cuentas, el anlisis de la irona como tropo semntico acaba por transgredirsus propias premisas. No podra ser de otra manera: la irona no es un fenmeno semntico, unhecho de lengua, y por consiguiente no puede describirse como tal ms que de un modo par-cial e impreciso.

    2. La irona como contenido implcito o derivado

    2.1. La concepcin pragmtica de la irona

    La perspectiva de la pragmtica parte del punto en que a la fuerza concluye la concepcinretrica: la irona es una figura, una inversin ilocutiva, normalmente del elogio (literal) a lareprobacin (implcita). Esta inversin del sentido del enunciado se corresponde a veces, aun-que no necesariamente, con un tropo o inversin semntica localizado en la oracin, un con-tenido positivo patente que enva a un contenido negativo latente (Kerbrat-Orecchioni (1980:121)).

    La nocin sigue siendo la misma, lo que ha cambiado es el dominio de aplicacin del an-lisis: ya no se considera la faceta semntica de la irona, sino ante todo su funcionamiento prag-mtico o discursivo. Sin embargo, persisten los postulados del modelo tropolgico: la idea deun significado propio y uno figurado, de una desviacin y de una sustitucin que efecta elintrprete para restablecer el sentido (Ricoeur (1975: 69-70)). Slo que ahora lo desviado,lo que ha de ser sustituido o enmendado, ya no es un significado lxico contradictorio, sinoun valor ilocutivo improcedente. La definicin de Greimas & Courts, por su abstraccin y ge-neralidad, puede servir como modelo.

    [La irona es] una figura de pensamiento (no-tropo), un acto de lenguaje de disimulo trans-parente, es decir, un procedimiento de enunciacin complejo [...] en el cual un destinador dediscurso trata de transmitir a un destinatario un mensaje implcito cuyo sentido es diferente(a menudo contrario o contradictorio) al del mensaje explcitamente manifestado (1986:149).

    Aunque dentro de la propia pragmtica existen distintas teoras de la irona, todas las re-cogidas en este apartado recurren a un modelo secuencial para definirla: la irona es 1) una trans-

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    gresin ilocutiva manifiesta, cuyo reconocimiento fuerza al intrprete a no conformarse conel sentido literal del enunciado y a emprender 2) un proceso de reinterpretacin o de recons-truccin del sentido irnico.

    Attardo lo denomina modelo de dos etapas (two-stage model).

    Podemos describir un modelo pragmtico standard como un modelo de dos etapas queestablece que el significado directo, no figurado o literal de la expresin lingstica se pro-cesa primero, y que al significado indirecto, figurado o no literal se llega mediante unaimplicatura (u otro proceso de inferencia) (2000: 810).5

    2.2. La irona como implicatura conversacional

    En trminos de Grice, la irona es una implicatura conversacional particularizada.Implicatura, porque como contenido implcito se opone a la informacin propiamente semn-tica, al contenido proposicional o significado lingstico de la oracin enunciada.Conversacional, porque se genera mediante la violacin abierta de una de las mximas que re-gulan la conversacin: en concreto, la mxima de Cualidad (Trate de decir la verdad). Parti-cularizada, por su dependencia del contexto. Reproduzco el anlisis del propio Grice.

    Irona. X, con quien A ha mantenido hasta la fecha relaciones muy estrechas, ha traicionadoun secreto de A al pasar cierta informacin a un rival de ste en los negocios. A y susinterlocutores saben ambas cosas. A dice X es un magnfico amigo. (Glosa: Es del todoobvio, tanto para A como para sus interlocutores, que lo que A ha dicho o aparentado quedeca es algo que no cree; y estos segundos saben que A sabe que esto es patente para ellos.As pues, y a menos que su proferencia carezca de toda razn de ser, A debe estar tratandode que se fijen en una proposicin manifiestamente relacionada con la primera; de entre laspresuntas candidatas, la primera a tener en cuenta es la contradictoria de la que parece haberexpresado) (1975: 524).

    El enunciado irnico es una falsedad evidente; transgrede abiertamente la mxima de Cua-lidad, pero slo con el fin de alertar al intrprete para que lo reinterprete en el sentido contra-rio. El contenido irnico es la proposicin contradictoria de la expresada de modo literal.

    (1)

    TRANSGRESIN ABIERTA

    (Significacin original o literal)

    (2)

    REINTERPRETACIN

    (Significacin derivada o irnica)

    5 A propsito, es discutible que sea Grice el responsable del modelo bsico de dos etapas de la irona (Attardo (2000: 801)),a menos que se sobrentienda el responsable de haberlo trasladado de la retrica a la pragmtica.

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    Attardo (2000) matiza o, en sus propios trminos, extiende el anlisis de Grice. Segnl, no todo enunciado irnico vulnera una mxima; en algunos casos, lo que sucede es que noresulta adecuado al contexto (2000: 816). Por ejemplo:

    (5) sta es la noche ms feliz de mi vida (dicho al medioda).

    (6) Dos granjeros estn hablando en una zona desolada por la sequa. Uno de ellos dice: Noes maravillosa la lluvia en primavera? 6

    De acuerdo con Attardo, no puede decirse que (5) sea verdadero ni falso, mientras que (6)seguramente exprese la verdadera opinin del granjero.

    [As pues,] estos ejemplos no seran irnicos de acuerdo con una concepcin de la ironacomo la de Grice, puesto que no violan ninguna mxima; sin embargo, suponen un enun-ciado inadecuado [an inappropiate utterance], dado el contexto en que suceden. Tambinla violacin de una mxima, obviamente, genera un enunciado inadecuado. Por consiguien-te, todos los ejemplos de irona que pueden explicarse por medio de una implicatura pue-den explicarse tambin como enunciados inadecuados (ib.: 817).

    En consecuencia, un enunciado es irnico cuando, manteniendo su relevancia, viola demodo explcito o implcito las condiciones de adecuacin contextual (ib.). Esta inadecua-cin contextual relevante hace que el intrprete emprenda la reconstruccin del significa-do que pretende comunicar el locutor (ib.: 814).

    En otras palabras, tras reconocer un texto (o parte de l) como irnico, el intrprete asumeque la mxima de relevancia se mantiene y que la relevancia de irona apunta hacia un sig-nificado por antfrasis (es decir, en la direccin contraria a lo que el locutor dice), con unnfasis especial en los juicios de valor de ste (ib.: 816).

    (1)

    Enunciado p (Violacin abierta de la

    mxima de Cualidad)

    (2)

    Implicatura conversacional (Contradictoria de p)

    6 Ambos ejemplos son del propio Attardo (2000: 816).

    (1)

    Enunciado p (Inadecuacin contextual

    relevante)

    (2)

    Contenido irnico implcito (Antfrasis de p)

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    El planteamiento de Attardo es bastante confuso. Ciertamente, los ejemplos (30) y (31) nosuponen una violacin de la mxima de Cualidad, a la que Grice vincula la irona, y por tantono seran enunciados irnicos si se toma su definicin en sentido estricto. Sin embargo, si delo que se trata es de extender el anlisis de Grice, s que suponen la violacin abierta de unamxima, en concreto la de Relacin Sea relevante. La inadecuacin contextual rele-vante de Attardo no es ms que otra manera de decir violacin abierta de una mximaconversacional, sea la de Cualidad, la de Cantidad Sea preciso, no diga ni ms ni menosde lo necesario; v. ejemplo (7), la de Relacin o la de Modo Sea claro, evite la oscuri-dad, djese de ambigedades; v. ejemplo (8).

    (7) Ni nada ms innoble, amigo mo, que cebarse en m, que no practico deporte alguno, nosigo dieta ni pruebo el pomelo, porque no me gusta, y, encima, fumo, usted, un Tarzn delos mares, un Maciste escandinavo, un digno sucesor del celebrado Charles Atlas, a quien sujuventud probablemente impidi conocer, pero quien, con sus genuflexiones atigradas, tantasenvidias concit y tantas esperanzas vanas hizo concebir a los alfeiques de entonces,piltrafas de ahora.7

    (8) We are all here in earth to help each other, but what the others are here for, Godonly knows.8

    El comentario de Kaufer (1981) a propsito de la teora de Grice parece mucho ms acer-tado que el de Attardo.

    Estos casos no desbaratan de por s el modelo pragmtico de Grice. Todo lo que muestran esque su asociacin especfica de la irona con la violacin abierta de las mximas que orde-nan decir la verdad es inadecuada. Pero es posible enmendar este anlisis especfico dentrotodava del propio marco de Grice, asociando la irona tambin con la violacin transparentede otras mximas. Al menos por lo que parece, todas las ironas verbales pueden explicarsecomo una violacin abierta de alguna de las mximas de Grice (Cualidad, Cantidad, Rela-cin o Modo) (Kaufer, 1981: 500).

    Adems, Kaufer seala con acierto que es imposible explicar la irona sin considerar su di-mensin retrica o discursiva. En particular, los actores de la enunciacin y sus valoracionesy expectativas en un determinado contexto de comunicacin.

    En definitiva, la transgresin irnica puede describirse como la oposicin entre dos con-juntos de expectativas: por un lado, las relacionadas con la actitud subjetiva del locutor; porotro, las propias de la emisin del enunciado literal (ib.: 504). Mediante este conflicto, el lo-cutor pretende significar un juicio de valor hacia su propio enunciado: [su] menos que totalcompromiso con lo dicho (ib.: 505). Adems, secundariamente, hacia su audiencia: el vnculocon quienes estn de acuerdo con su evaluacin (his confederates) y la disociacin de susvctimas (ib.).

    Tambin para Holdcroft (1983) lo que comunica la irona es una actitud hacia lo dicho,antes que un contenido sustancial. Esta actitud es un atentado encubierto contra el Principiode Cooperacin que sustenta la racionalidad de la conversacin y preside sus mximas.

    7 Eduardo Mendoza: El misterio de la cripta embrujada. (Irona por elogio hiperblico y excentricidad del discurso).8 W. H. Auden; tomado de Booth (1974: 1). En la misma pgina aparece citado, por cierto, otro ejemplo de irona atribuidoa D. C. Muecke que viola la mxima de Modo ms bien que la de Cualidad: Puesto que [...] ya Erich Heller, en su IronicGerman, no ha definido de una manera absolutamente precisa la irona, no tendra mucho sentido no definirla de nuevo.

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    Holdcroft, como l mismo explica (1983: 508-511), tiene en mente la irona de Scrateso, para ser ms exacto, del Scrates caracterizado por Kierkegaard (1841). En los dilogos dePlatn, Scrates practica la irona como una actitud vital absoluta y permanente, por encimade hacerlo como figura o recurso puntual. La irona con la que Scrates combate y ridiculiza alos sofistas se distingue por un rechazo radical e implcito a tomarse en serio su lenguaje, an-tes que por la violacin puntual de tal o cual mxima. Es ms, Scrates aparenta una adhe-rencia a las mximas precisamente para ocultar la subversin del discurso de sus adversarios(Holdcroft (1983: 510-511)).

    Frente a un saber tontamente engredo que est al tanto de todo, lo irnicamente correcto essumrsele, mostrarse fascinado ante tanta sabidura, alentarlo con un rotundo aplauso, hacerque se eleve ms y ms en una locura ms y ms elevada, si bien el ironista es en el fondoconsciente de que todo eso es vacuidad e inconsistencia. Ante una inspida e inepta exalta-cin, lo irnicamente correcto es desbordarla con jbilo y alabanzas ms y ms rimbomban-tes, si bien el ironista es consciente de que esa exaltacin es la cosa ms tonta del mundo. Ycuanto mayor es el engao que el ironista consigue, cuanto ms prspera es su falsificacin,tanto mayor es su satisfaccin [...] La satisfaccin del ironista est en el hecho mismo deaparentar que ha cado en la misma trampa en la que el otro est preso (Kierkegaard(1841: 277-278)).9

    2.3. Actos de habla

    Dentro del marco terico de los actos de habla, la irona se define como una violacin trans-parente de la mxima de sinceridad (transparent insincerity) (Haverkate (1990: 102)).

    De acuerdo con Searle, la sinceridad del locutor se refiere a su estado psicolgico en elmomento de la enunciacin, y es una condicin necesaria para la realizacin de cualquier actode habla. La sinceridad del locutor es, por tanto, un postulado que identifica su intencin sig-nificativa (su estado psicolgico) con la significacin efectiva de su enunciado, lo que ase-gura la coincidencia entre lo que se piensa y lo que se dice.

    Esta ley vale independientemente de si el acto es sincero o insincero, esto es, independien-temente de si el hablante tiene o no efectivamente el estado psicolgico expresado. As, ase-verar, afirmar, enunciar (que p) cuenta como una expresin de creencia (de que p) (Searle(1969: 72-73)).

    Haverkate opone la mentira a la irona como paradigmas de las dos maneras de vulneraresta norma. En ambos casos, el locutor dice algo distinto de lo que en realidad piensa. Ahorabien, la mentira supone una violacin encubierta (non-transparent violation) de la condi-cin de sinceridad; por el contrario, la violacin de la irona es transparente, es explcita yquiere expresarse (Haverkate (1990: 101-102)). Como dice Janklvitch:

    9 Dice Scrates: Mi arte es similar al de las parteras, pero se diferencia en que asiste a los hombres y no a las mujeres, yexamina las almas de los que dan a luz, y no sus cuerpos. Ahora bien, lo ms grande que hay en mi arte es la capacidad quetiene de poner a prueba por todos los medios si lo que engendra el pensamiento del joven es algo imaginario y falso o fecundoy verdadero. Eso es as porque tengo, igualmente, en comn con las parteras esta caracterstica: que soy estril en sabidura.Muchos, en efecto, me reprochan que siempre pregunto a otros y yo mismo nunca doy ninguna respuesta acerca de nada pormi falta de sabidura, y es, efectivamente, un justo reproche. La causa de ello es que el dios me obliga a asistir a otros peroa m me impide engendrar. As que no soy sabio en modo alguno, ni he logrado ningn descubrimiento que haya sidoengendrado por mi propia alma (Platn (Teeteto: 150)).

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    El mentiroso no se ocupa ms que de espesar el allo [] de su alegora, de hacer de l unapantalla opaca y un seudnimo impenetrable, mientras que la alegora irnica no tiene otrapreocupacin que volver su allo ms transparente, tan transparente, tan fino, tan difano queeste allo coincida al lmite con y que pueda leerse en filigrana la intencin misma delirnico (1964: 61).

    La finalidad de esta insinceridad manifiesta es producir ciertos efectos retricos en losinterlocutores (Haverkate (1990: 102)).

    Searle distingue estos efectos secundarios de la enunciacin irnica de los que tambinproducen la metfora y los actos de habla indirectos. En todos estos fenmenos hay una vio-lacin subyacente de la condicin de sinceridad: el significado del hablante y el significadooracional son diferentes (1979: 108).

    Sin embargo, el acto de habla indirecto se distingue de los tropos propiamente dichos (me-tfora e irona) porque su interpretacin conlleva un proceso de adicin semntica, y no de sus-titucin. En el acto de habla indirecto, el hablante quiere comunicar algo ms: el significadooracional es parte del sentido del enunciado, pero no lo agota (ib.: 109). Mientras que tanto ellocutor de un enunciado metafrico como el de uno irnico quieren comunicar algo distintodel significado oracional; en el caso de la irona, justamente lo contrario. Por tanto, el intr-prete de un enunciado irnico accede al sentido una vez que ha rechazado el significadooracional y lo ha sustituido por su opuesto.

    Dicho con cierta tosquedad, el mecanismo por el que acta la irona es que el enunciado, sise toma literalmente, es obvio que resulta inadecuado a la situacin. Puesto que esburdamente inadecuado, el oyente se ve forzado a reinterpretarlo de modo que recobre sucoherencia, y la manera ms natural de hacerlo es interpretarlo en el sentido opuesto a suforma literal (1979: 108-109).

    En lo esencial, la concepcin de Haverkate y Searle coincide plenamente con la de Grice.La nica modificacin es terminolgica. Por lo dems, sus respectivas definiciones se super-ponen a la nocin clsica de la irona como una falsedad manifiesta que quiere ser interpreta-da en el sentido contrario.

    En su artculo The theory of ironic speech acts (1981), Amante repite la misma formulasecuencial del tropo (transgresin reinterpretacin).

    La irona consiste en una variedad de contradiccin u oposicin; el reconocimiento de estacondicin hace que la audiencia reprocese el acto ilocutivo (Amante (1981: 92)).

    No obstante, su descripcin de estos dos momentos o etapas es distinta de las de Searle yHaverkate. Para empezar, Amante considera que el acto de habla irnico no es una mera ano-

    (1)

    Enunciado p (Violacin transparente de la condicin de sinceridad)

    (2)

    Contenido irnico

    (Contrario a p)

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    mala o distorsin de las normas que rigen los actos de habla no irnicos, sino una autnticacategora convencional que, como los actos de promesa analizados por Searle (1969: 62-70),sigue sus propias reglas y condiciones (Amante (1981: 77)). Ahora bien, los actos de habla ir-nicos tienen la peculiaridad de ser parasitarios: el vehculo del acto de habla irnico es un actode habla no irnico (ib.).

    La irona obra negando encubiertamente una o ms de las condiciones y reglas quesubyacen a la mayora de los actos de habla no irnicos (ib.).

    Si bien esta negacin encubierta suele incidir en la condicin de sinceridad, en reali-dad puede afectar a cualquiera de las otras reglas estipuladas por Searle (1969: 70-71): de con-tenido proposicional, preparatorias y esenciales (Amante (1981: 78-79)).

    Esto no contradice en absoluto la concepcin de Searle y Haverkate, pues la transgresinirnica de estas otras condiciones siempre puede formularse en trminos de la condicin de sin-ceridad. Por ejemplo:

    (9) Los aficionados de un equipo de ftbol que ha encajado un vergonzoso 0-8 jalean alfinal del partido: Campeones, campeones!

    El enunciado irnico de (9) quebranta las condiciones preparatorias todas aquellas quedeben darse para que tenga sentido realizar el acto ilocutivo (Escandell Vidal (1996: 68)).Obviamente, para que se cumpla un acto de elogio u ovacin ha de darse como condicinprevia un hecho u situacin que lo merezca, y no todo lo contrario. Sin embargo, puesto quela transgresin es manifiestamente irnica y, por tanto, ha de interpretarse en un sentido opuestoal significado proposicional, el resultado de la irona es necesariamente una violacin abiertade la condicin de sinceridad: el locutor asevera o enuncia p, cuando de hecho piensa o creelo contrario.

    La negacin o transgresin de estas condiciones se debe a que el enunciado irnico con-traviene de modo voluntario una serie de expectativas (Amante (1981: 79-80)). En conse-cuencia, el contenido proposicional de un acto de habla irnico es doble.

    Los actos de habla irnicos se diferencian de los que son ms normales [more normal ones]en que estn compuestos por dos proposiciones relacionadas, p y p, mientras que normal-mente slo hay una proposicin por acto ilocutivo. Ambas proposiciones son predicadas:pueden aparecer juntas en la misma oracin, en cuyo caso una puede ser explcita y la otraimplcita de modo opcional; o bien pueden estar separadas en diferentes clusulas de lamisma oracin; o bien pueden situarse en oraciones totalmente distintas. Estas proposicionesdeben entrar en conflicto: p=p (ib.: 82).

    El acto de habla irnico, tal como lo describe Amante, no culmina con la sustitucin delsignificado proposicional por su contrario, sino que ms bien consiste en un conflicto entreambos. Ahora bien, Amante sita el conflicto en el nivel semntico (como la yuxtaposicinde dos proposiciones), aceptando as que la irona transmite un contenido sustancial. ste,sin embargo, no sustituye al significado de la proposicin enunciada y lo anula, sino que se leaade. El acto de habla irnico es un genuino acto de habla indirecto.

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    La fuerza ilocutiva del acto de habla persiste aunque ms bien curiosamente atenuada, demodo que se le aade algo as como un efecto perlocutivo. Este efecto aadido, en el que secombinan elementos ilocutivos y perlocutivos, es lo que denominar un efecto afectivo: to-dos los actos de habla irnicos son actos de habla afectivos (ib.: 77).

    Los actos afectivos remiten a s mismos, dirigen la atencin del interlocutor sobre la pro-pia enunciacin y su fuerza ilocutiva, impregnndolos de una determinada actitud o intencindel locutor. Son en parte perlocutivos y en parte ilocutivos (ib.: 91).

    El efecto [afectivo] se dirige hacia el propio mensaje, no hacia eventos futuros como en elcaso de los actos plenamente perlocutivos. Como los actos ilocutivos, los actos afectivos lle-van a reconocer la intencin del hablante10: en la irona, la audiencia reconoce su intencincontraventora [counterfactual intentions] (ib.).

    A este respecto, la definicin de la irona de Amante se aproxima ms a las de Kaufer yHoldcroft que a la del propio Searle.

    2.4. Evaluacin del enfoque pragmtico

    Por encima de discrepancias puntuales, la diferencia entre todas estas teoras no es tantoconceptual como terminolgica. Esencialmente, todas conciben igual el fenmeno, aunquedescriban de manera distinta sus dos etapas. En concreto, lo que las diferencia son las respues-tas que dan a las mismas preguntas:

    a) Cul es la transgresin de la significacin original que provoca una reinterpretacinirnica?

    b) En qu consiste esta reinterpretacin, qu tipo de contenido y de procesos conlleva?

    (1) Transgresin (2) Reinterpretacin

    10 Es decir, a diferencia de los actos perlocutivos, son convencionales.

    Violacin abierta de la mxima de Contenido irnico (contrario al Cualidad (Grice) significado oracional) (Grice, y, en general, Attardo). de cualquier mxima (Kaufer, Holdcroft, Attardo). Actitud o juicio de valor (Holdcroft, Kaufer). Violacin transparente de la Contenido irnico (contrario al condicin de sinceridad (Searle, significado oracional) (Searle, Haverkate) Haverkate) y, en general, de cualquiera de las y, adems, un condiciones que sustentan los actos efecto afectivo (Amante). de habla (Amante).

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    Al margen de cada respuesta particular, estas preguntas suponen y reclaman de antemano,como algo incuestionable, el modelo de explicacin secuencial (transgresin reinterpretacin),junto con la idea de que la irona transmite un contenido implcito o derivado, ya seaproposicional, ya evaluativo o afectivo. En otras palabras, en la pregunta est ya prevista laconcepcin de la respuesta: una pregunta bien o mal planteada lleva consigo el germen de la ver-dad o el error, de modo que para evitar los errores de una mala pregunta es intil buscarle una res-puesta alternativa, pues slo desaparecern una vez que toda la cuestin se replantee radicalmen-te.

    Por lo dems, la coincidencia de todas estas teoras no tiene nada de extraordinario; sim-plemente, se debe a que prolongan el esquema retrico del lenguaje figurado, comn a troposy figuras.

    El lenguaje figurado supone una desviacin con respecto al lenguaje neutro, la transgre-sin de la norma(lidad) discursiva, de modo que la expresin figurada sustituye a otra neutra(normal) equivalente, la cual puede restituirse mediante una traduccin. As, toda figura pue-de traducirse en trminos neutros; esta traduccin, que enmienda el uso desviado, es la inter-pretacin de la figura (Ricoeur (1975: 186-194)).

    No es de extraar, por tanto, que la misma concepcin de fondo se repita en anlisis de lairona ajenos a un enfoque propiamente lingstico o semiolgico. En concreto, en dos de lasdescripciones clsicas en el mbito de la teora de la literatura, la de Wayne C. Booth y la deD. C. Muecke.

    Segn Booth (1974: 10-13), la interpretacin de la irona interpretable (su irona estable,opuesta a la inestable11) supone una compleja reconstruccin del significado que puede di-vidirse en cuatro pasos.

    Paso uno. El intrprete rechaza el significado literal porque advierte alguna incongruenciaen las palabras o entre las palabras y alguna otra cosa que conoce.

    Paso dos. Se buscan interpretaciones alternativas que devuelvan la coherencia al enuncia-do: es un error, un desliz, una errata, una mentira, una irona?

    Paso tres. Se decide sobre las creencias del locutor. Es esta decisin la que liga de mane-ra tan slida la interpretacin de las ironas estables con la intencin del autor (locutor), laque nos hace optar finalmente por una de las alternativas barajadas en el paso anterior.

    Paso cuatro. El intrprete elige finalmente un significado coherente con el resto del textoy con las presuntas creencias del locutor (es decir, con nuestra situacin de discurso o contex-to).

    Esta reconstruccin responde a la necesidad de armonizar el enunciado transgresor odiscorde con todo un organismo de supuestos y de creencias previos y prevalentes.

    Los cuatro pasos pueden descubrirse siempre por medio del anlisis, incluso en los casosms simples. Por ejemplo, un amigo dice: Crees que va a llover?1. El significado superficial no tiene sentido, pues ya est lloviendo.2. Alternativas: no se ha dado cuenta de ello (imposible), o bien delira y no distingue la lluviadel sol (improbable), o bien bromea.3. Decido que no puede no saber que est lloviendo.

    11 La irona estable implica una estructura de significados, un orden que el intrprete ha de reconstruir de manera correcta(Booth (1974: 242)). Sin embargo, el nico significado de la irona inestable es que no hay significado, y cualquierreconstruccin posible de esta irona es tan vulnerable y voltil como cualquier otra (ib.: 259).

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    4. Construyo un significado en armona con esta decisin: Sus palabras significan hola mibuen amigo que entiende que le digo no es un da lluvioso el que estamos soportando juntosbromeando un poco sobre lo que de otro modo habra sido una razn para gruir y quejarseest bien encontrarse contigo que gracias a Dios entiendes las bromas irnicas cuando lasoyes y no eres demasiado crtico aunque sta sea ms bien burda y endeble (ib.: 12).

    Lcidamente, Booth se guarda de afirmar que sus cuatro pasos reproduzcan lo que un in-trprete hace de manera consciente y secuencial ante todo caso de irona. Estos pasos, dice,son a menudo virtualmente simultneos. Pero los cuatro pueden aislarse cuando alguien seenfrenta a una opcin de lectura [de interpretacin] en cualquier punto (ib.). Es decir, ms querepresentar un acto de interpretacin habitual, que de hecho es un sencillsimo, rpido y de-licioso salto de intuicin (ib.), describen lo que sucede cuando, excepcionalmente, dudamosdel sentido, o lo consideramos de una manera ms detenida, o tenemos que convencer a algnotro de la validez de nuestra interpretacin. Entonces buscamos razones donde normalmenteslo hay una reaccin intuitiva, una interpretacin desasistida de causas.

    Por su parte, Muecke (1982: 39-41) tambin considera la irona verbal (o instrumental, ensus propios trminos), en cuanto proceso comunicativo, como la transformacin del signifi-cado literal en otro transliteral y efectivo. Esta operacin responde a una serie de seales pre-sentes en la enunciacin: contradicciones, exageraciones, gestos convencionales, etc. Adems,no slo supone una inversin del sentido original, sino que tambin le da una coloracinafectiva (de comicidad, distancia, objetividad, antipata, etc.) (ib.: 45-49).

    La irona instrumental es un juego para dos. [...] El irnico, en su papel de ingenuo, profiereun texto [un enunciado] pero de tal modo o en tal contexto que incite al lector [al intrpre-te] a rechazar su significado literal expreso a favor de un significado transliteral no expre-so y con sentido contrastante. En ocasiones ste puede ser totalmente concreto; Qu caratan limpia traes!, por ejemplo, no representa un gran reto. Pero en general el significadotransliteral se entiende mejor como una esfera semntica latente [...]. El juego se da cuandohay, en trminos de Aristteles, no slo una peripeteia o inversin en la comprensin del lec-tor [del intrprete], sino tambin una anagnorisis o reconocimiento del irnico y su inten-cin real tras la simulacin (ib.: 39).

    El primer problema para aceptar este tipo de teoras es la imprecisin del contenido irni-co (contrario, reconstruido o inferido) que postulan. En la mayora de las enunciacio-nes irnicas, resulta difcil, sino imposible, establecer un significado alternativo neto. Inclu-so cuando la irona se concreta en un tropo o inversin lxica puntual, el enunciado irnicono comunica exactamente lo contrario de lo que dice de manera literal.

    La irona no se contenta, como el juego, con anular lo hecho al deshacerlo, de modo que elstatu quo recupere la misma forma que tena antes de la partida, como si nada hubiera pasa-do. La irona es un progreso, no un islote de vana gratuidad. [...] Dado que devuelve sin re-construir explcitamente, nos da siempre algo ms, algo distinto (Janklvitch (1964: 58)).

    De ah que se acuda a la idea de un efecto perlocutivo adicional, de un valor afectivo o unaactitud todava ms arduos de definir.

    Pero el problema persiste aunque se renuncie a la idea de que ha de existir lo que Ricoeur(1975: 70) denomina una parfrasis exhaustiva, una formulacin que restituya el conteni-do irnico que el locutor ha pretendido y pensado pues [ironia est] cum aliud in pectore

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    reclusum, aliud in lingua promptum habemus, segn Cicern, citado por Lausberg (1973: 582). Ese aliud in pectore reclusum se vuelve as ms bien toda una esfera semntica la-tente, la inversin argumentativa o axiolgica del aliud in lingua promptum. Lo que se re-construye o invierte no es ya una proposicin determinada, sino una posicin u orientacinargumentativa: el elogio irnico se traduce en reprobacin, el consentimiento se vuelve ne-gativa.

    Ciertamente, hay enunciados irnicos, como (7), en que la inversin no parece radical, enque el sentido original no es erradicado y sustituido por la interpretacin inversa, sino que per-siste y, en cierto modo, la reprobacin convive con el elogio, la negacin con la conformidad;efecto que tambin podra describirse diciendo que el elogio resulta atenuado, que la confor-midad se da con reservas. Es el caso tambin de (10), tomado de la novela Plataforma (2001)de Michel Houellebecq, cuyo narrador dice:

    (10) Tailandia era el tercer productor mundial de caucho. As que aquella confusa vegeta-cin serva para fabricar preservativos y neumticos; el ingenio humano es realmente nota-ble.

    No parece fcil determinar lo que quiere decir de manera implcita. Acaso que el inge-nio humano es escaso, que lo notable es la estupidez, o que no piensa realmente lo que dice?Quiere decir que el ingenio humano no es ni notable ni ingenioso y hacer, en pocas palabras,una evaluacin negativa por medio de una aparentemente positiva, de manera que la primeraanule y sustituya a la segunda? El significado lingstico de El ingenio humano es realmentenotable, no es matizado, ms que negado o invertido? Es el elogio del locutor una burla (unaburla de qu: del ingenio humano, de quien le da importancia a datos como que Tailandia seael tercer productor mundial de caucho, de la produccin mundial de preservativos y neumti-cos?), o se trata ms bien un elogio atenuado (el locutor piensa realmente que el ingenio hu-mano es notable, pero lamenta que se use para fabricar preservativos y neumticos)? Todo loque hay es una contradiccin, o mejor, una sutil discordancia argumentativa entre el enunciadoEl ingenio humano es realmente notable y el contexto, tambin explcito, que debera justifi-car ese juicio: el hecho de que nos las hayamos ingeniado para convertir aquella confusa ve-getacin en preservativos y neumticos. Lo que no deja de ser, se mire como se mire, inge-nioso. (Ojo: Houellebecq evita decir inteligente).

    Lo mismo puede decirse de la continuacin de la misma novela:

    (11) (a) Se puede criticar al hombre por muchas razones, (b) pero no podemos negar que setrata de un mamfero ingenioso.12

    Pero anuncia un argumento opuesto a la crtica de (a); sin embargo, el elogio aparente deingenioso queda matizado no slo por el sentido que cobra ingenio en el contexto del enun-ciado anterior de la novela es decir, (10), sino tambin por la cursiva y por el contraste conla denominacin mamfero. Ahora bien, cul es la intencin definitiva del locutor, elogiar elingenio humano o burlarse de l? El sentido parece ms bien una ambigua combinacin deambos efectos, de ambas actitudes u orientaciones argumentativas, ninguna de las cuales lle-ga a suprimir a la opuesta debido a su situacin de equilibrio. (En el fondo, la ambigedad ra-

    12 Michel Houellebecq: Plataforma. La cursiva de ingenioso se debe al propio novelista.

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    dica tambin en que ser calificado de mamfero ingenioso, sin llegar a ser un elogio rotundo,con todo es ya alguna cosa).

    De hecho, Houellebecq logra el mismo efecto ambiguo en muchos otros pasajes de lamisma novela:

    (12) [El polica] me miraba con una simpata teida de seriedad. Tena conciencia de laexistencia del sector cultural; una conciencia vaga, pero real. En su profesin, deba de co-nocer a toda clase de gente; seguro que ningn medio social le resultaba completamenteajeno. La polica es un humanismo.

    (13) As que aquel alegre muchacho haba sido charcutero (en Clamart, precis su mujer);haba hecho alarde de sus piruetas y ocurrencias en un establecimiento modesto, dedicado ala alimentacin de los humildes.13

    Precisamente a causa de este tipo de ejemplos, se suele distinguir entre una irona estable(Booth) o correctiva (Muecke), en la que un trmino de la dualidad esencial contradice efec-tivamente e invalida al otro , y otra inestable o heurstica, que no se resuelve a favor de nin-guno de los elementos es oposicin, siendo el efecto final el de una visin paradjica de lascosas (Ballart (1994: 191-192)).

    Esta ltima irona irresoluble no supone una interpretacin malograda. Al contrario, la in-determinacin constituye su sentido esencial: la orientacin argumentativa del enunciado esambigua, apunta en dos sentidos opuestos y, sobre todo, en ninguno de ellos de manera defi-nitiva. El enunciado representa un drama, un dilogo de voces que tiran en direcciones con-trarias, pero cuyas fuerzas permanecen en equilibrio.

    3. La irona como propiedad de la enunciacin: El enfoque polifnico

    Segn Ducrot, la enunciacin irnica es un tipo de enunciacin polifnica. En concreto,la enunciacin es irnica cuando el locutor introduce en ella un punto de vista diferente delpropio, del que se disocia y se burla implcitamente.

    La polifona se caracteriza por la confrontacin, en el mismo enunciado, de varias pers-pectivas que se yuxtaponen, se superponen o se responden. Supone, por tanto, una concep-cin teatral de la enunciacin [...]. La enunciacin aparece como la puesta en escena de dife-rentes actitudes, independientes las unas de las otras o que dialogan entre ellas (Ducrot (1989:189-180)).

    Obviamente, no toda enunciacin polifnica es irnica. Ducrot (1984: 200-214) distin-gue dos tipos de polifona:

    1) La doble enunciacin, en la que un enunciado presenta marcas semnticas (decticos)de primera persona que remiten a dos locutores diferentes. Es el caso del estilo directo (Juanme ha dicho: Me duele mucho), los ecos imitativos (A: Me duele, B: Me duele, me due-le; no creas que me das lstima) o el discurso hipottico (Si alguien me dijera: me duele...).

    13 La irona es delatada por el excesivo entusiasmo, por el rimbombante discurso de la bonachonera y la novela juvenil(subrayado), as como por la indiferencia que en el fondo, como sabe el lector de la novela, siente el narrador por el personajedescrito.

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    El sentido del enunciado atribuye a la enunciacin dos locutores distintos. [...] Desde el puntode vista emprico, la enunciacin es obra de un solo sujeto hablante, pero la imagen que elenunciado da de ella es la de un intercambio, un dilogo o incluso una jerarqua de mani-festaciones (ib.: 203).

    2) La enunciacin en que, en lugar de existir dos locutores identificados semnticamente(mediante los correspondientes decticos), se produce un desdoblamiento implcito entre ellocutor nico y otros entes discursivos subordinados a l y a los que Ducrot denominaenunciadores.

    Llamo enunciadores a los orgenes de los diferentes puntos de vista que se presentan en elenunciado. No son personas sino puntos de perspectiva abstractos. El locutor mismo puedeser identificado con alguno de estos enunciadores, pero en la mayora de los casos los pre-senta guardando cierta distancia frente a ellos (Ducrot (1990: 20)).

    En la doble enunciacin, la polifona se origina por la fusin de dos enunciaciones dis-tintas, con sus respectivos centros de referencia interna; normalmente, una se inscribe en la otray se le subordina. La polifona es una confluencia de voces: los locutores de las enunciacio-nes fusionadas no coinciden, las marcas de primera persona de cada una de ellas se refieren aseres distintos. Puesto que se trata de enunciaciones distintas, cada una indica un origen dife-rente. Incluso cuando el locutor de ambas apunta al mismo ser emprico, el mismo sujeto ha-blante, quien por ejemplo se cita a s mismo (Entonces, yo le dije: Me duele), persiste laescisin en dos seres discursivos (dos locutores): el yo-aqu-ahora que cita y el yo-all-enton-ces citado (Berrendoner (1981: 164)).

    Sin embargo, los enunciados polifnicos cuyo sentido presenta varios enunciadores su-ponen una sola enunciacin y, por consiguiente, un nico locutor. l es el responsable del sen-tido, de organizar los puntos de vista o actitudes de los enunciadores, como el autor de una mi-niatura dramtica. No existen, por tanto, marcas semnticas de primera persona referidas a otroslocutores.

    En consecuencia, los enunciadores no son los sujetos de ningn acto de palabra. Son, msbien, puntos de vista, actitudes, orientaciones discursivas, centros de perspectiva (trminoque Ducrot toma de Genette), difciles de definir (y a veces tambin de percibir) de manera pre-cisa (Ducrot (1984: 208-214)). Tal como yo lo veo, su funcin es manifestar, en el marco deun mismo enunciado, orientaciones argumentativas o tipos de discurso en confrontacin, loscuales pueden ser asimilados o no al locutor, esto es, con los cuales el locutor puede compro-meterse o disputar en mayor o menor grado. Dicho de manera un tanto simple, el locutor pue-de alinearse (A) con o (B) contra la orientacin o el discurso indicados por un enunciador par-ticular, o bien (C) mantener una postura neutral u objetiva al respecto.

    (A) Como consta en la Declaracin de los Derechos Humanos, la tortura es una prcticaaberrante.(B) No es cierto que haya circunstancias que justifiquen que se recurra a la tortura.(C) En algunos pases, la tortura es un recurso policial.

    Dado que solamente una enunciacin entra en juego y, por tanto, todas las marcas semnticasde deixis la sealan a ella y se organizan tomndola por nico punto de referencia, esta polifonaes mucho ms sutil y compleja que la originada por una doble enunciacin.

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    Por supuesto, en la lengua existen unidades semnticas y estructuras gramaticales desti-nadas a manifestarla. Por ejemplo, en (A) el enunciador (La tortura es una prctica aberran-te) es atribuido de manera explcita (Como consta en...) a una determinada entidad discursiva(en este caso un documento, la Declaracin de los Derechos Humanos), a cuyo punto de vistase suma el locutor. Mientras que en (B) el locutor rechaza un enunciador (Hay circunstanciasque justifican que se recurra a la tortura) implcito en la estructura pragmtica de la nega-cin polmica no es cierto que.14

    Pero si bien siempre hay algn ndice material que la marque (como los vistos o, por ejemplo,la entonacin o, en la lengua escrita, las comillas, la cursiva o algn procedimiento equiva-lente15), puede ser que no se trate de un procedimiento propiamente lingstico, de modo quea menudo la nica pista es la connotacin de un modo de discurso distinto del que, de manerams o menos coherente, sostiene el locutor. Esta disonancia puede ser tan leve que pase des-apercibida y que, errneamente, se asimile la perspectiva al responsable central del discurso.

    Hay una ancdota de Boris Pasternak que ilustra oportunamente este punto. El poeta rusose queja en una carta de que no se hubiera entendido el uso polifnico de algunos materialesque haba introducido en sus poemas El ao 1905 y El teniente Schmidt, y que por consiguientese le hubiera imputado la responsabilidad directa (como locutor) de su banalidad y su ranciolirismo.

    El autor [dice el propio Pasternak], haciendo uso de materiales documentales de aquellapoca, los trat y desarroll sin romanticismo, de manera altamente realista, considerandocomo fin de ambos poemas pintar un cuadro de poca, costumbrista. [...] Por eso, cuando,con su alto nivel y dramatismo, los documentos mostraban rasgos de limitacin, de redun-dancia poltica, o eran de algn modo ridculos, el autor los traslad al poema, en vista delproyecto y de la intencin final, convencido de que su retrica se delatara por s misma. Eraimposible proveerlos de comentarios. Pero cierta irona del captulo III, que en la opinindel autor era absolutamente evidente (se trata del tono de la fanfarronera intelectual), al nohaber sido explicada qued incomprendida por la mayora e incluso por ciertas personas dealta inteligencia receptiva, como Tsvietieva y Mayakovski.16

    La irona es precisamente una enunciacin polifnica cuyo locutor polemiza implcita-mente con al menos un enunciador o punto de vista. El locutor presenta el enunciado comosi expresara la posicin de un enunciador E, posicin que por otra parte se sabe que el locutorL no toma bajo su responsabilidad y que, ms an, la considera absurda. Sin dejar de aparecer

    14 Cf. Ducrot (1984: 219-225) para un anlisis polifnico detallado de la negacin.15 Hay muchas variaciones posibles. Por ejemplo: (A) Como consta en la Declaracin de los Derechos Humanos, la torturaes una prctica aberrante. (A) Como consta en la Declaracin de los Derechos Humanos, la tortura es una prctica aberrante. Obsrvese que la asepsia del ejemplo (C) depende no slo de la ausencia de trminos axiolgicos o evaluativos, sino tambin,en buen grado, de la de este tipo de marcas . As, ya no seran tan objetivos: (C) En algunos pases, la tortura es unlamentable/ miserable/ inevitable/ eficaz recurso policial. En algunos pases, la tortura es una artimaa/ treta/ argucia/prerrogativa policial. Como tampoco: (C) En algunos pases, la tortura es un recurso policial. O bien: (C) En algunospases, la tortura es un recurso policial.A lo que habra que aadir la dificultad de situar argumentativamente el discurso del locutor y, en relacin con l, laenunciacin particular. Por ejemplo: En algunos pases, la tortura es una artimaa policial. Es artimaa un trminosimptico o antiptico para el locutor? Pues artimaa lo mismo puede comportar una connotacin negativa (como artificioo astucia para engaar a alguien, DRAE), que una connotacin positiva (pues como astucia o maa minimiza la gravedadde la tortura, la cual es obviamente bastante peor que eso). La respuesta depende en buena medida de la posicin discursivageneral del locutor; esto es, de las opiniones, creencias, actitudes, simpatas y antipatas (en este caso, hacia la polica y latortura) coherentes con su discurso y, por tanto, implcitas en l.16 B. Pasternak, R. M. Rilke. & M. Tsvietieva: Cartas del verano de 1926, Grijalbo-Mondadori, Barcelona, pg. 287.

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    como el responsable de la enunciacin, L no es homologado con E, origen del punto de vistaexpresado en la enunciacin (Ducrot (1984: 215)).

    Es fundamental que la perspectiva de E no sea desaprobada o rechazada por L de maneraexplcita, es decir, semnticamente (como parte del significado oracional).

    La posicin absurda es directamente expresada (y no transmitida) en la enunciacin irnica,y al mismo tiempo no es puesta a cargo de L [...]. En la irona es esencial que L no ponga enescena a otro enunciador, E, quien por su parte sostendra el punto de vista razonable. Si Ldebe marcar que l es distinto de E, lo hace de una forma muy diferente, recurriendo porejemplo a una evidencia situacional, a entonaciones particulares, y tambin a ciertos girosespecialmente irnicos (como Muy bonito!, Casi nada!, etc.) (ib.: 215-216).

    Ducrot define la enunciacin irnica como un tipo de enunciacin humorstica, en queel punto de vista absurdo es atribuible a un personaje determinado, que se busca ridiculizar(1990: 21). Mediante este procedimiento, el locutor significa el contenido o pensamiento delenunciado y, adems, indica de manera implcita su actitud hacia l (Esto es absurdo) y ha-cia quien se identifique con el personaje o enunciador al que se le atribuye o pueda atribursele(Este tipo es estpido).

    En definitiva, atendiendo al cuadro superior, la enunciacin irnica es una enunciacinhbrida, lingsticamente (explcitamente) similar a la categora (A), pero pragmticamente (im-plcitamente) equivalente a la categora (B).

    De la oposicin polifnica explcita (B) se diferencia por la ausencia de marcas semnticasen el enunciado que indiquen la oposicin entre E y L. Por ejemplo, L habla a R de un empleadosuyo (de R), cuya honradez haba sido ensalzada por ste y que, a la postre, acab por estafar asu patrn.

    (a) Neutra (no irnica): No s qu pudiste ver en l de honrado.Oposicin L/ E (E=R)

    (b) Irnica: (14) Un hombre ciertamente honrado.

    doble enunciacin polifnica (A) L se asimila

    a E desdoblamiento locutor/ enunciador (B) L se opone a E Enunciacin

    (C) L se diferencia no un nico de E

    polifnica locutor y punto de vista

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    En ambos casos, la polifona se concentra en el calificativo honrado (discurso de R), al queL se opone explcitamente en (a): No s qu..., e implcitamente en (b): dada la situacin de dis-curso (la estafa y, quiz tambin, la mala opinin, ya previamente manifiesta, que puede serque tuviera L del estafador). La irona conlleva adems un efecto implcito de mofa, que la opo-sicin polifnica neutra (B) puede expresar slo de manera explcita: ES RIDCULO QUE lo toma-ras por un hombre honrado, HAY QUE SER TONTO PARA tomarlo por un hombre honrado, etc.

    Por otra parte, la enunciacin irnica se diferencia de la asimilacin genuina de L a E (A)por la presencia de marcas no lingsticas, sino de naturaleza discursiva, que, de manera im-plcita, indican precisamente lo contrario: la polmica entre ambas perspectivas. Estas marcasson inherentes a la propia enunciacin, a la gestualidad locutoria (Berrendoner (1981: 177))en que consiste: la puesta en escena del enunciado en una determinada situacin de discurso,originando un signo complejo (enunciado y contexto). As, basta con cambiar la situacin dediscurso de (14) el empleado ha demostrado ser un trabajador modlico que antepone el be-neficio de su patrn y su empresa a la salud y el bienestar propios para que se mantenga laasimilacin de L a E semnticamente expresa en el enunciado. Por lo dems, incluso en estecaso la polifona persiste debido al ciertamente, unidad que supone un enunciador distinto deL, cuya opinin suscribe ste.

    Siendo estrictos, la irona no siempre consiste en un conflicto ntido entre la perspectivadel locutor y la expresada por el enunciado. En el caso de la irona inestable (Booth) o heurs-tica (Muecke), la verdadera posicin del primero resulta voluntariamente ambigua. Entoncesla irona permite argumentar en dos sentidos opuestos sin la necesidad de comprometerse demanera definitiva con ninguno de ellos; ya sea como maniobra defensiva, para eludir la san-cin de normas sociales o discursivas (Berrendoner (1981: 196-199)), ya por la lucidez de quela propia realidad de que se habla es paradjica, de que toda opinin es relativa y de que la ver-dad debera ser un punto intermedio lgicamente inaccesible de ah que Janklvitch (1964:133) llame a la irona victoria sobre el tercio excluso.

    Presentado como el responsable de una enunciacin donde los puntos de vista no son atri-buidos a nadie, el locutor parece entonces exterior a la situacin de discurso: definido por lasimple distancia que establece entre s mismo y su habla, se coloca fuera de contexto y conello obtiene una apariencia de despreocupacin (Ducrot (1984: 217)).

    En este tipo de enunciacin irnica, el sentido permanece abierto. Lo que no slo se debea que sea imposible expresarlo en palabras, traducirlo a un contenido irnico neto; antes deello, lo imposible es orientar argumentativamente el enunciado. Si bien hay una disociacinentre el locutor y el enunciador (o entre varios enunciadores distintos), un conflicto entre va-rios tipos o universos de discurso, estos dialogan en equilibrio, sin que pueda determinarse deuna vez por todas con cul de ellos coincide la autntica voz del locutor. El sentido de la enun-ciacin es una disonancia irresoluble (Janklvitch (1964: 135)).

    A los ejemplos ya vistos17 puede aadirse este ambiguo cumplido de Lichtenberg:

    (15) Si el Papa quisiera casarse, no sabra proponerle esposa ms virtuosa.

    17 En concreto, los sacados de la novela de Houellebecq: (10-13). Comprense, por ejemplo, con (1), donde la dificultad dela interpretacin radica tan slo en la localizacin precisa de la inversin lxica (y, por tanto, en la reconstruccin de uncontenido irnico implcito), y en absoluto en su orientacin argumentativa.

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    El matiz irnico lo marca la inconveniencia de la prtasis, ms bien por su excentricidadque por su falsedad o por un litigio argumentativo propiamente dicho con la apdosis (pues,en realidad, el beneplcito del Papa es un argumento a favor de la virtud conyugal). Cuandoalguien quiere hacer un cumplido claro, sin ambages, no recurre precisamente a una hiptesisdescabellada, incluso ridcula, y adems con el Papa de por medio, habiendo tan buenas alter-nativas: Si mi mejor amigo/ mi hermano/ mi hijo, etc. quisiera casarse.... Esta torpeza tanflagrante (el absurdo del que habla Ducrot) libera al locutor de suscribir el sentido de su enun-ciado: el punto de vista absurdo no es atribuido al locutor (Ducrot (1990: 20)), e indica asla presencia de una perspectiva (un enunciador) de la que, sin llegar a oponrsele, se disocia odistancia. El cumplido sigue siendo un cumplido, pero con un matiz irnico que lo contiene,que atena su valor pragmtico. Adems, la locucin de (15) ha de imaginarse naturalmen-te ejecutada con una entonacin irnica, una mscara de falsa estupidez o un guio de com-plicidad perversa, ndices externos y suplementarios de la irona.

    Es a esta clase de irona a la que se refieren quienes, como Bozal y Kundera, ponderan suflexibilidad y tolerancia.

    La irona es el marco en el que las evidencias se impregnan de lo mejor que la modernidadposee: la capacidad de dudar (Bozal (1999: 107)).

    La irona irrita. No porque se burle o ataque, sino porque nos priva de certezas revelando elmundo como ambigedad (Kundera (1986: 147)).

    Por el contrario, la irona estable o correctiva ataca y se burla, es un arma argumentativacuya ambigedad es un mero artificio. El locutor confirma slo en apariencia el punto de vis-ta del enunciador, al que en realidad se opone y, adems, ridiculiza. Por ejemplo, el siguienteextracto de una carta en la que Gustav Mahler se dirige a su amigo Bruno Walter como si am-bos compartieran la opinin (el discurso) de quienes critican al compositor.

    (16) La obra entera [la Tercera Sinfona] est, desde luego, teida con mi deplorable sentidodel humor y aprovecha a menudo la ocasin para someterse a mi lamentable aficin por lossonidos desagradables. Bastante a menudo los msicos no se prestan la menor atencinmutua, y es toda mi naturaleza morbosa y brutal la que se revela en su entera desnudez.Cualquiera sabe que no puedo pasarme sin trivialidades. Esta vez, sin embargo, se han fran-queado los lmites de lo soportable. A veces se tiene la impresin de haber entrado en unatasca o en una pocilga!.18

    El acierto fundamental del anlisis polifnico de la irona estriba en que el enunciado ir-nico no se describe ya en trminos tropolgicos, como una transgresin seguida de unareinterpretacin conciliadora. La interpretacin irnica no rectifica una interpretacin literal

    18 Bruno Walter: Gustav Mahler, Alianza, Madrid, 1982. Es evidente que Mahler usa las comillas para sealar que se trata deldiscurso de sus amigos, los crticos y no del propio. Ahora bien, lo entrecomillado no necesariamente reproduce unaenunciacin previa determinada, como una cita o mencin, sino que puede ser una mera imitacin de dicho discurso. Loimportante, desde el punto de vista enunciativo, es que se trata de la expresin de un enunciador, una perspectiva representadapor el locutor (Mahler). Ahora bien, sta trasciende los lmites marcados por las comillas, pues trminos como deplorableo los enunciados Cualquiera sabe que no puedo pasarme sin trivialidades. Esta vez, sin embargo, se han franqueado loslmites de lo soportable son directamente asimilados al locutor (Mahler), aunque no expresen su verdadera opinin sino la desus crticos. En cualquier caso, la irona se debe a que este enunciador o discurso es presentado globalmente como si Mahlerestuviera de acuerdo con l.

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    absurda, sino que el absurdo literal es una marca, entre otras, que indica la necesidad de unainterpretacin irnica. sta, por tanto, no es una resolucin secundaria, sino un camino alter-nativo; no sustituye un sentido presente por otro ausente, sino que da sentido a las palabraspresentes.

    Lo que se opone, pues, no es una interpretacin normal o convencional a otra ocasional eimaginativa, como sugiere la idea de reinterpretacin o reconstruccin propia del tropo, ma-nifiesta en las palabras de Searle (1979: 109): La irona no requiere ninguna convencinextralingstica o de otro tipo. En realidad, la oposicin se da entre dos patrones o modos al-ternativos de interpretacin, dos variedades enunciativas o discursivas igualmente conven-cionales a las que puede recurrir el locutor, las cuales consisten en dos maneras distintas de es-tructurar los factores locutivos del enunciado.

    No hay duda de que en el discurso irnico no es en el nivel de la lengua donde se hace laatribucin de los roles [L y E] a comediantes diferentes, pero tampoco es en este nivel dondese hace, en el discurso serio [neutro], su atribucin a un comediante nico (Ducrot (1984:219)).

    As pues, la interpretacin irnica no invierte un sentido ya constituido, sino que consti-tuye uno propio, quiz poco habitual, pero ni ms ni menos conforme al discurso y sus nor-mas que la interpretacin neutra habitual.

    4. Conclusin

    En resumidas cuentas, el anlisis polifnico del discurso irnico que propone Ducrot esplenamente coherente con su acercamiento general a los procedimientos semnticos de natu-raleza pragmtica. As, frente a las teoras que prolongan la concepcin retrica o tropolgicadel fenmeno, Ducrot:

    a) Rechaza el postulado que sustenta el modelo secuencial: la nocin de violacin o des-viacin, segn la cual el sentido de la irona verbal corrige una transgresin discursiva. Deacuerdo con el modelo secuencial, pues, la irona no requiere ninguna convencinextralingstica ni de ningn otro tipo. Los principios de la conversacin y las reglas genera-les para realizar actos de habla bastan para proveer los principios bsicos del fenmeno (Searle(1979: 109)).

    b) Todo lo contrario, la irona ha de entenderse como un procedimiento discursivo nor-mal es decir, convencional, sujeto a normas discursivas, como una variedad de la enun-ciacin (y, por tanto, del propio enunciado) diferente de las enunciaciones no irnicas o neu-tras. Interpretar un enunciado irnicamente no supone rectificar una interpretacin inicialdiscordante. La irona consiste ms bien en una manera peculiar de considerar la enunciacin,la cual reclama de entrada al intrprete una perspectiva distinta. Como dice Ricoeur de la me-tfora, el sentido irnico no es en absoluto la traduccin de una palabra presente por otra au-sente, sino una manera de crear sentido con las palabras presentes (1975: 190).

    La propuesta es una nueva manera de considerar la irona: no ya como la sucesin (la se-cuencia) de una interpretacin neutra, provisional y transgresora, y otra irnica, derivada dela primera. Al contrario, ambas interpretaciones se hallan al mismo nivel, como dos vas u op-ciones igualmente convencionales.

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    Como observa Ducrot (1984: 218), el modelo tropolgico o secuencial confunde el sig-nificado lingstico con una interpretacin literal del enunciado. Sin embargo, una cosa es elsignificado, que no es ms que un conjunto de instrucciones o de marcas semnticas para lainterpretacin del enunciado en combinacin con la situacin de discurso, y otra muy distin-ta una interpretacin ya consumada. As, en lugar de 1) una interpretacin neutra o literal, cuyaincongruencia (transgresin) provoca 2) una reinterpretacin irnica en el sentido inverso,la imagen de la irona se corresponde mejor con una enunciacin para la que existen dos in-terpretaciones alternativas: una en sentido neutro y otra en sentido irnico.

    Por tanto, la interpretacin irnica no rectifica una interpretacin previa (literal, neutra)del enunciado, sino que se opone directamente a ella. La contradiccin de la interpretacinneutra no es corregida por tanto por una segunda interpretacin en el sentido contrario; en rea-lidad, la misma incongruencia (adems de otras marcas convencionales) provoca que se optede manera inmediata por la interpretacin irnica. As, sta no devuelve la coherencia la enun-ciacin, sino que la prolonga y certifica. Incluso cuando efectivamente se produce, la interpre-tacin literal de un enunciado irnico no debe entenderse como una interpretacin provisio-nal, sino errada. Cuando esto sucede, una interpretacin irnica posterior s enmienda lainterpretacin literal primera. Pero sta no se produjo por necesidad, como un paso previo for-zoso, sino por error; en consecuencia, la (re)interpretacin irnica no completa entonces el pro-ceso interpretativo, sino que sustituye una interpretacin inconveniente ya consumada por otrams adecuada al contexto.

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    Modelo secuencial Modelo de interpretaciones alternativas

    Enunciado Enunciado Transgresin discursiva

    (1) Interpretacin neutra o literal

    (2) (Re)interpretacin irnica

    Interpretacin neutra o literal

    Interpretacin irnica

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