Manifiesto Comunista

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Karl Marx y Engels escriben sobre el manifiesto comunista y desmienten ideas que se les atribuye por los poderes polticos de ese tiempo.

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MANIFIESTO DEL PARTIDO COMUNISTA (1847)1Karl Marx y Friedrich EngelsPREFACIO DE F. ENGELS A LA EDICION ITALIANA DE 1893A los lectores italianosLa publicacin del "Manifiesto del Partido Comunista" coincidi, por decirlo as,con la jornada del 18 de marzo de 1848, con las revoluciones de Miln y de Berlnque fueron las insurrecciones armadas de dos naciones que ocupan zonascentrales: la una en el continente europeo, la otra en el Mediterrneo; dosnaciones que hasta entonces estaban debilitadas por el fraccionamiento de suterritorio y por discordias intestinas que las hicieron caer bajo la dominacinextranjera. Mientras Italia se hallaba subyugada por el emperador austraco, el yugo que pesaba sobre Alemania el del zar de todas las Rusias no era menosreal, si bien ms indirecto. Las consecuencias del 18 de marzo de 1848 liberarona Italia y a Alemania de este oprobio. Entre 1848 y 1871 las dos grandes nacionesquedaron restablecidas y, de uno u otro modo, recobraron su independencia, y este hecho, como deca Carlos Marx, se debi a que los mismos personajes queaplastaron la revolucin de 1848 fueron, a pesar suyo, sus albaceastestamentarios.La revolucin de 1848 haba sido, en todas partes, obra de la clase obrera:ella haba levantado las barricadas y ella haba expuesto su vida. Pero fueron slolos obreros de Pars quienes, al derribar al gobierno, tenan la intencin bienprecisa de acabar a la vez con todo el rgimen burgus. Y aunque tenan yaconciencia del irreductible antagonismo que existe entre su propia clase y laburguesa, ni el progreso econmico del pas ni el desarrollo intelectual de lasmasas obreras francesas haban alcanzado an el nivel que hubiese permitidollevar a cabo una reconstruccin social. He aqu por qu los frutos de larevolucin fueron, al fin y a la postre, a parar a manos de la clase capitalista. Enotros pases, en Italia, en Alemania, en Austria, los obreros, desde el primermomento, no hicieron ms que ayudar a la burguesa a conquistar el poder. Peroen ningn pas la dominacin de la burguesa es posible sin la independencianacional. Por eso, la revolucin de 1848 deba conducir a la unidad y a laindependencia de las naciones que hasta entonces no las haban conquistado:Italia, Alemania, Hungra. Polonia les seguir.As, pues, aunque la revolucin de 1848 no fue una revolucin socialista,desbroz el camino y prepar el terreno para esta ltima. El rgimen burgus, envirtud del vigoroso impulso que dio en todos los pases al desenvolvimiento de lagran industria, ha creado en el curso de los ltimos 45 aos un proletariado1Lacomunitat inconfessable,http://www.lacomunitatinconfessable.cat/karl-marx-y-friedrich-engels-%E2%80%93-manifiesto-del-partido-comunista-1847/, Julio 12, 2013www.juridicas.unam.mxEsta revista forma parte del acervo de la Biblioteca JurdicaVirtual del Instituto de Investigaciones Jurdicas de la UNAMhttp://biblio.juridicas.unam.mx298numeroso, fuerte y unido y ha producido aspara emplear la expresin del"Manifiesto"a sus propios sepultureros. Sin restituir la independencia y launidad de cada nacin, no es posible realizar la unin internacional delproletariado ni la cooperacin pacfica e inteligente de esas naciones para el logrode objetivos comunes. Acaso es posible concebir la accin mancomunada einternacional de los obreros italianos, hngaros, alemanes, polacos y rusos en lascondiciones polticas que existieron hasta 1848.Esto quiere decir que los combates de 1848 no han pasado en vano;tampoco han pasado en vano los 45 aos que nos separan de esa pocarevolucionaria. Sus frutos comienzan a madurar y todo lo que yo deseo es que lapublicacin de esta traduccin italiana sea un buen augurio para la victoria delproletariado italiano, como la publicacin del original lo fue para la revolucininternacional.El "Manifiesto" rinde plena justicia a los servicios revolucionarios prestadospor el capitalismo en el pasado. La primera nacin capitalista fue Italia. Marca elfin del medioevo feudal y la aurora de la era capitalista contempornea la figuragigantesca de un italiano, el Dante, que es a la vez el ltimo poeta de la EdadMedia [109] y el primero de los tiempos modernos. Ahora, como en 1300,comienza a despuntar una nueva era histrica. Nos dar Italia al nuevo Danteque marque la hora del nacimiento de esta nueva era proletaria?Federico EngelsLondres, 1 de febrero de 1893

299MANIFIESTO DEL PARTIDO COMUNISTAUn fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo. Todas las fuerzas de lavieja Europa se han unido en santa cruzada para acosar a ese fantasma: el Papay el zar, Metternich y Guizot, los radicales franceses y los polizontes alemanes.Qu partido de oposicin no ha sido motejado de comunista por susadversarios en el poder? Qu partido de oposicin a su vez, no ha lanzado, tantoa los representantes de la oposicin, ms avanzados, como a sus enemigosreaccionarios, el epteto zahiriente de comunista?De este hecho resulta una doble enseanza:Que el comunismo est ya reconocido como una fuerza por todas laspotencias de Europa.Que ya es hora de que los comunistas expongan a la faz del mundo enterosus conceptos, sus fines y sus tendencias, que opongan a la leyenda del fantasmadel comunismo un manifiesto del propio partido.Con este fin, comunistas de las ms diversas nacionalidades se han reunido enLondres y han redactado el siguiente "Manifiesto", que ser publicado en ingls,francs, alemn, italiano, flamenco y dans.IBURGUESES Y PROLETARIOS2La historia de todas las sociedades hasta nuestros das34es la historia de lasluchas de clases.2Por burguesa se comprende a la clase de los capitalistas modernos, que son lospropietarios de los medios de produccin social y emplean trabajo asalariado. Porproletarios se comprende a la clase de los trabajadores asalariados modernos, que,privados de medios de produccin propios, se ven obligados a vender su fuerza de trabajopara poder existir. (Nota de F. Engels a la edicin inglesa de 1888).3Es decir, la historia escrita. En 1847, la historia de la organizacin social que precedi atoda la historia escrita, la prehistoria, era casi desconocida. Posteriormente, Haxthausenha descubierto en Rusia la propiedad comunal de la tierra; Maurer ha demostrado questa fue la base social de la que partieron histricamente todas las tribus germanas, y seha ido descubriendo poco a poco que la comunidad rural, con la posesin colectiva de latierra, ha sido la forma primitiva de la sociedad, desde la India hasta Irlanda. Laorganizacin interna de esa sociedad comunista primitiva ha sido puesta en claro, en loque tiene de tpico, con el culminante descubrimiento hecho por Morgan de la verdaderanaturaleza de la gens y de su lugar en la tribu. Con la desintegracin de estascomunidades primitivas comenz la diferenciacin de la sociedad en clases distintas y,finalmente, antagnicas. He intentado analizar este proceso en la obra "Der Ursprung derFamilie, des Privateigentums und des Staats" (El origen de la familia, la propiedad privaday el Estado). 2 edicin, Stuttgart, 1866. (Nota de F. Engels a la edicin inglesa de 1888).Vase el tercer tomo de la presente edicin. (N. de la Edit.).454. Engels incluy asimismo esta nota en la edicin alemana del "Manifiesto del PartidoComunista" de 1890, omitiendo nicamente la ltima frase.- 111www.juridicas.unam.mxEsta revista forma parte del acervo de la Biblioteca JurdicaVirtual del Instituto de Investigaciones Jurdicas de la UNAMhttp://biblio.juridicas.unam.mx300Hombres libres y esclavos, patricios y plebeyos, seores y siervos, maestros5y oficiales, en una palabra: opresores y oprimidos se enfrentaron siempre,mantuvieron una lucha constante, velada unas veces y otras franca y abierta;lucha que termin siempre con la transformacin revolucionaria de toda lasociedad o el hundimiento de las clases en pugna.En las anteriores pocas histricas encontramos casi por todas partes unacompleta diferenciacin de la sociedad en diversos estamentos, una mltipleescala gradual de condiciones sociales. En la antigua Roma hallamos patricios,caballeros, plebeyos y esclavos; en la Edad Media, seores feudales, vasallos,maestros, oficiales y siervos, y, adems, en casi todas estas clases todavaencontramos gradaciones especiales.La moderna sociedad burguesa, que ha salido de entre las ruinas de lasociedad feudal, no ha abolido las contradicciones de clase. Unicamente hasustituido las viejas clases, las viejas [112] condiciones de opresin, las viejasformas de lucha por otras nuevas.Nuestra poca, la poca de la burguesa, se distingue, sin embargo, porhaber simplificado las contradicciones de clase. Toda la sociedad va dividindose,cada vez ms, en dos grandes campos enemigos, en dos grandes clases, que seenfrentan directamente: la burguesa y el proletariado.De los siervos de la Edad Media surgieron los vecinos libres de lasprimeras ciudades; de este estamento urbano salieron los primeros elementos dela burguesa.El descubrimiento de Amrica y la circunnavegacin de Africa ofrecieron ala burguesa en ascenso un nuevo campo de actividad. Los mercados de la India yde China, la colonizacin de Amrica, el intercambio de las colonias, lamultiplicacin de los medios de cambio y de las mercancas en generalimprimieron al comercio, a la navegacin y a la industria un impulso hastaentonces desconocido y aceleraron, con ello, el desarrollo del elementorevolucionario de la sociedad feudal en descomposicin.La antigua organizacin feudal o gremial de la industria ya no poda satisfacer lademanda, que creca con la apertura de nuevos mercados. Vino a ocupar supuesto la manufactura. El estamento medio industrial suplant a los maestros delos gremios; la divisin del trabajo entre las diferentes corporaciones desapareciante la divisin del trabajo en el seno del mismo taller.Pero los mercados crecan sin cesar; la demanda iba siempre en aumento.Ya no bastaba tampoco la manufactura. El vapor y la maquinaria revolucionaronentonces la produccin industrial. La gran industria moderna sustituy a lamanufactura; el lugar del estamento medio industrial vinieron a ocuparlo losindustriales