Marca Liquida 240

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Revista Marca Líquida.

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    Editorial Octubre 2013

    Losartculosfirmadosnoreflejannecesariamentelaopinineditorial,ysoncolaboracionesad-honorem.Lafirmaeditoranoseresponsa-bilizaporlasopinionesvertidasenlosartculosfirmados,comoastampocodelcontenidodelosavisospublicitarios.Seautorizalareproduccintotaloparcial,siemprequesecitelafuente.

    Ti ra da: 15.000 ejem pla res

    Prop. Int.: N 5033364

    Propietario: MarcaLquidaS.A.Marca Lquida Agropecuaria es una publicacin adherida a ADEPA

    Pri me ra pu bli ca cin agro pe cua ria men sualgra tui ta pa ra pro duc to res del Cen tro del Pas.

    AO XXIII - N 240Octubre de 2013MARCALQUIDAAGROPECUARIAISSN1668-9224

    Pensando en el futuroLos problemas que atraviesa

    el sector agropecuario argentinoen estos tiempos no deberanimpedirnos pensar en el futuro.Lo que el sector pueda generaren el mediano y en el largo plazoes, en gran medida, su propiaresponsabilidad. Los frutos segu-ramente los recogern nuestroshijos.

    La reflexin precedente sur-gi en medio de una jornada

    que organiz por tercer ao consecutivo la Regional MonteCristo de Aapresid, de nuestra provincia de Crdoba. Lamisma convoca a docentes y alumnos de escuelas no agro-tcnicas de la regin en un intento por poner a los jvenesen contacto con los factores de la produccin y derribarmuchos de los mitos que polticos y ambientalistas hanconstruido en los ltimos aos.

    El exitoso ensayo genera en los asistentes un intersque sobrepasa las expectativas iniciales de los organizado-res e invita a repetir la experiencia.

    Durante aos nos hemos manifestado a travs de estaspginas en contra de las polticas agropecuarias que laadministracin K nos impuso, sin dejar de destacar la res-ponsabilidad que nos toca a cada uno de los miembros delas distintas cadenas productivas para generar los cambiosque consideramos necesarios. Apostar a la capacitacin esuna de las herramientas que mejor respuesta genera, apesar de que el camino es lento y requiere mucha dedica-cin.

    Diariamente escuchamos comentarios sobre nuestraactividad productiva que nos indignan por su falsedad.Muchas veces sentimos impotencia al or por radio o televi-sin afirmaciones de personas que sin conocimientos cier-tos sobre la materia dan por verdades absolutas.

    La actitud de los miembros de la Regional Monte Cristode Aapresid y el apoyo que recibieron por parte de laSecretara de Agricultura provincial deberan repetirse endistintos mbitos a donde es necesario hacer docencia.

    La respuesta asombrada de alumnos y docentes frentea los mensajes que los tcnicos transmitan no hace msque reflejar la realidad de la poblacin en general, oblign-donos a los actores principales de esta pelcula a redoblarlos esfuerzos por contar nuestra verdad.

    El desconocimiento genera miedo frente a un mensajeque habla de agrotxicos en lugar de fitoterpicos,genera rechazo cuando habla de sojeros arriba de sus 4x4

    en lugar de agricultores recorriendo los peores caminos quese conozcan, y finalmente genera indiferencia si el mensajehabla de falta de rentabilidad en lugar de menos trabajopara la regin.

    En la actualidad la gente dispone de mltiples mediosde comunicacin para informarse, los cuales provocan dia-riamente una verdadera tormenta de noticias cuyo volu-men impide reflexionar sobre lo que se escucha o se ve.

    El caso de la planta de Monsanto en MalvinasArgentinas es un claro ejemplo. El simple hecho de que seaMonsanto su propietaria produjo que muchos se atemori-zaran gratuitamente frente a una planta clasificadora desemillas similar a las muchas 42 actualmente que tapizanla pampa argentina.

    Las resonantes causas de Barrio Ituzaing Anexo sonotro claro ejemplo del efecto que produce sobre la gente elmiedo. An no se ha conseguido probar cientficamente lacorrelacin de los casos de cncer con ninguna sustancia,pero como los imputados fueron condenados en primerainstancia actualmente en proceso de apelacin por nohaber respetado la reglamentacin vigente en cuanto a lasdistancias y los productos utilizados para pulverizar sus cul-tivos, el imaginario popular ya dio por seguro que son losresponsables de numerosos casos de cncer, en una simpli-ficacin que fue promovida intencionalmente por gruposambientalistas. Grupos con los cuales es imposible dialogaro intentar explicaciones de ningn tipo.

    Frente a la realidad descripta, slo la educacin y lacapacitacin son herramientas efectivas para alejar a lapoblacin no involucrada en los procesos productivos dellgico miedo que generan estos temas. Paralelamente, elconocimiento de los distintos factores que conforman lascadenas productivas y su impacto en la economa generalde la regin, mejorarn la percepcin que se tiene sobre lasactividades agropecuarias.

    No sirve producir entre personas que sienten que estnsiendo contaminadas y que son engaadas respecto de lacalidad de los productos que consumen. No sirve que lapoblacin perciba que los productores agropecuarios sonuna casta rica, poderosa e inescrupulosa que todo lo hacepor su exagerado afn de lucro, tal el mensaje que se lestransmiti durante los ltimos aos.

    Es indispensable cambiar esa imagen, hay que acercar ala gente para que nos conozca, para que sepa cmo seproducen los alimentos que consumimos y exportamos,para que entienda cmo estas actividades econmicasimpactan positivamente en sus vidas. Hay que hacerloahora si realmente estamos pensando en el futuro.

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    En la actualidad no est definida la situacin de lasvariables fundamentales de los mercados de granos en elhemisferio Norte. Por ello es de inters considerar la situa-cin econmica esperada, para lo cual en este informe seevalan los resultados de los principales cultivos en el reahmeda del sudeste de Crdoba.

    Ante las dudas sobre los niveles de produccin y stocksfinales en los EE.UU., probablemente el productor tienda aoptar por una alternativa que en general ha implicadomenor riesgo productivo y econmico-financiero, es decir elcultivo de soja. De este modo, en las primeras estimacionesdel nuevo ciclo se piensa que el rea de la oleaginosa queabarc en el ciclo 2012/13 el 67% de la superficie de loscuatro principales cultivos (soja, maz, girasol y trigo)aumentar en el nuevo ciclo 2013/14 un 3%, llegando a19,5 millones de hectreas. A la vez, la produccin, que enla ltima campaa correspondi al 55% del total de los cul-tivos mencionados, se proyecta que en soja se incrementarun 8%, alcanzando los 53,5 millones de toneladas. Estaproyeccin, que del punto de vista productivo y econmicopuede ser favorable para nuestro pas, no lo es si considera-mos aspectos ambientales en el anlisis.

    Evaluacin econmica 2013/14

    En el cuadro 1 se muestran los paquetes tecnolgicos

    modales empleados por productores con maquinaria pro-pia en los cultivos que se trabajan en siembra directa.

    (*) Los paquetes tecnolgicos son los modales de los produc-

    tores de la zona, bajo siembra directa. En trigo, maz y soja de 1 y

    2 surgieron de un taller con productores agropecuarios del Dto.

    Marcos Jurez En sorgo y girasol corresponden a la opinin de

    tcnicos del rea Suelos y Produccin Vegetal EEA INTA Marcos

    Jurez (Ings. Agrs. C. Galarza, V. Gudelj y P. Vallone).

    (1) Glifosato 4 l, atrazina 2 l, acetoclor 2 l. (2) Cipermetrina

    100 cc. (3) Urea Gran. 200 kg; PDA 50 kg. (4) Glifosato 8 l, met-

    sulfurn metil 0,1 l. (5) Cipermetrina 100 cc; clorpirifos 1 l. (6)

    Superfosfato simple 50 kg. (7) pyraclostrobin + epoxiconazole 500

    cc. (8) Glifosato 4 l. (9) Glifosato 2,5 l, atrazina 3 l, metaloclor 1 l.

    (10) Clorpirifos 280 cc. (11) Urea Gran. 80 kg, PDA 40 kg. (12)

    Acetoclor + flurocloridona 1 l, Haloxifop R-metil 1,1 l. (13)

    Cipermetrina 129 cc. (14) Fosfato monoamnico 35 kg.

    Sobre la base de la mencionada informacin se elabora-ron los costos directos por hectrea y por cultivo. Para ellose utilizaron los costos de labores con maquinaria propia ylos precios de insumos vigentes en la primera semana deagosto del corriente ao (Mrgenes Agropecuarios, 2013;Agromercado, 2013) (Cuadro 2).

    Entre ciclos, el aumento del ndicede precios mayoristas (IPIM) fue del12,6%, por lo que el incremento realdel costo directo promedio fue leve(2,9%), aunque con gran variacinentre rubros. Se muestra un significa-tivo aumento en herbicidas (por lasuba del precio del principal productodel barbecho qumico de la siembradirecta, ya que los otros agroqumi-

    AgriculturaCultivos de veranoAutores: Carlos Ghida Daza y Olga Beatriz Urquiza, Grupo Economa de la EEA INTA Marcos Jurez - economiamj@mjuarez.inta.gov.ar

    Anlisis decosto-beneficioen cultivos deverano

    Cuadro 1. Estructura del costo directo total por hectrea de implantacin y proteccinde los cultivos (*)

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    cos slo tuvieron leves incrementos). A su vez, se observauna baja en trminos reales en los costos de fertilizantes,mientras que en semillas la suba fue algo menor al aumentodel ndice de precios. Tambin otro rubro con aumentosreales fue el costo de labores debido a los incrementos delos precios de maquinaria, del combustible y el salario trac-torista.

    Seguidamente se determinaron los mrgenes brutos porhectrea y por peso gastado para cada cultivo. Se utilizarontres hiptesis de posible rendimiento segn distintas condi-ciones climticas para observar la variabilidad de los resulta-dos (Cuadro 3).

    Calculando el promedio general de todos los mrgenesde cultivos de verano se observa una baja del 11,8% en elresultado esperado 2013/14 respecto de la media del ciclo2012/13. El comportamiento es heterogneo segn cultivo,de este modo el de mejor resultado esperado es soja de pri-mera con una suba leve del 3,3%, mientras que el restotiene valores negativos: soja de segunda siembra -3% ymaz -11,2%.

    A pesar de la baja en los resultados comparativos entre

    ciclos, el maz contina siendo una