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RECUERDOS Y VIVENCIAS DE LA ASTORGA DE LOS · PDF fileTambién proyectamos obras japo-nesas, de Akira Kurosawa, Ozu, Nagisha ... Pink Floyd en Pompeya, Jimmy Hendrix, Janis Joplin

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  • 1er SEMESTRE 2003 ARGUTORIO/53

    En el ao 1954 mi familia, procedentede Villanueva de Castelln, se asent enAstorga. Mi aficin por el cine viene de muyantiguo, pero fue durante el tiempo quepas en Len realizando el servicio militar,cuando se reforz definitivamente. En unaexplanada del campamen-to militar, donde se desfi-laba y se situaban los pa-bellones de los oficiales,haba instalada una bara-ta, pero muy buena, salade cine: El Costern. Unode nosotros se encargabade ir por las entradas y otroal bar por las bebidas. Tresdas a la semana se pro-yectaba la misma pelcula,pero ello no impeda queasistiramos religiosamen-te a todas las sesiones.Los temas de los filmeseran variados, aunque,quizs para subir la moralde los futuros soldados, elprimero que pudimos verfue un buen panfleto mili-tarista sobre el desembar-co de Normanda: El dams largo. Recuerdo tam-bin otro clsico del que pudimos disfrutar,a cuyo director tuve el placer de conocerpasados los aos: West Side Story, deRobert Wise, con su maravillosa bandasonora compuesta por Leonard Bernstein.

    Pero no fue slo en el campamento delFerral del Bernesga donde pudimos saciarnuestra hambre de cine. En nuestras visi-tas a la cercana Len asistamos, a pesarde nuestras grandes limitaciones econmi-cas, a las sesiones cinematogrficas de lacapital, en los cines Emperador, Condado,Triann Relaciono tambin todo esto conmi aficin al ftbol. La Cultural Leonesa ha-ba ascendido de tercera a segunda divi-sin y, por esa razn, visitaban Len equi-pos de bastante calidad como el Zarago-za, el Oviedo, el Mestalla (filial delValencia)Nuestra presencia en el cam-po era asidua todos los domingos, y des-pus del partido nos acercbamos al cine.En una de las sesiones me hice amigo delos promotores del cine-club Candilejas,que, en un colegio al lado del cine Abella,proyectaban pelculas ajenas a los circui-

    tos comerciales. Mi inters por este tipo decine ya exista, pero a partir de ese mo-mento se asent de manera definitiva. Yno es que fuera algo con lo que hubieratenido muchos contactos anteriores, ya queen Astorga, y en los cines que por enton-

    ces existan, el Asturic, el Capitol, elTagarro, el Gulln, el Velasco(de los que,por cierto, slo sobrevive este ltimo) ni-camente podamos ver pelculas comercia-les, muchas de ellas del gnero de aventu-ras. La experiencia del cine-club Candile-jas me anim, despus de la etapa mili-tar, a proponerles a unos amigos, Rober-to y Gonzalo Bayn, presentar un film deDylan Thomas en el cine Gulln. Graciasal relativo xito de pblico y a los contac-tos con personas relacionadas con el mun-do de la cultura en Astorga, que trabaja-ban en algunos de los dos peridicos exis-tentes por entonces, La Luz de Astorga yEl pensamiento astorgano, o en la radiolocal, Radio Popular de Astorga, nos plan-teamos la posibilidad, que pareca utpica,de crear un cine-club en nuestra pequeaciudad. Por qu tener que ir a Len paradisfrutar del buen cine minoritariol? La po-sibilidad de fundar una sala de arte y ensa-yo as se llamaban las que proyectabanpelculas no comerciales- pareca muycomplicada. Haba que conseguir un per-

    miso del Ministerio de Informacin y Turis-mo, que se encargaba de certificar, entreotras cosas, que ninguno de los solicitan-tes hubiera estado fichado por la policasecreta; pero tambin necesitbamos con-seguir un local donde proyectar las pelcu-

    las, entrar en contacto conlas distribuidoras, disponerde recursos econmicossuficientesPensamos encanalizar todo ello a travsde una asociacin culturalya existente, el club Jastor(de Juventud ASTORgana),aprovechando sus estatu-tos. El 27 de enero de 1975compramos y presentamosen el Juzgado comarcal deAstorga el libro de actas enel que bamos a relacionaractas correspondientes alcine-club Jastor, depen-diente del club Jastor. Porfin, el 16 de noviembre deese ao se pudo escribir enel citado libro, algo as: Enla ciudad de Astorga, sien-do las dos de la tarde delda 16 de noviembre de1975, se renen en el local

    del CLUB JASTOR unas cien personas conel propsito e intencin de formar en estaciudad un cine-club. Se acuerda llevar acabo las diligencias necesarias para laconstitucin de la nueva sociedad. Se pro-cede tambin a la votacin para los nom-bramientos de los cargos correspondien-tes, siendo elegidas las siguientes perso-nas:

    Presidente: Jos Badal Talens.Secretario: Fernando Martn Gervasi.Tesorero: Juan Jess Ojeda.Vocales: Marta Rodrguez.

    Hermano Pedro (COSAMAI). Alfonso del Ro Snchez. Carlos Alonso. Miguel ngel Gutirrez Pardo. Lorenzo Nistal.

    El da 18 de enero del ao siguiente, des-pus de practicadas las gestiones acorda-das, se reuni la junta directiva en el localdel club Jastor con objeto de legalizar lavigencia de la sociedad creada. Hubo que

    Jos Badal Talens

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    EL CINE-CLUB JASTOR

    El da 16 de noviembre de 1975, es decir, cuatro das antes de la muerte de Franco, se cre en Astorga el cine-club Jastor. Erannecesarios un gran entusiasmo y una enorme aficin por el sptimo arte para fundar, en una pequea ciudad de provincias delnoroeste de Espaa - que era, adems, sede episcopal - un cine-club que proyectara pelculas no comerciales, de las llamadas, enaquella poca, de Arte y ensayo. Estas dos condiciones las posea un astorgano de adopcin, nacido en la provincia de Valencia:Jos Badal Talens. En las lneas que siguen Jos Badal comparte con los lectores de nuestra revista algunos de sus recuerdos deaquella poca, relacionados con esta aventura cultural.

    El autor junto a su cineasta preferido, Woody Allen, al que regala algunas obrassobre Gaud en Astorga, durante la entrega de los ltimos premios Prncipe de

    Asturias. El director neoyorquino es un ferviente admirador del arquitecto espaol.

  • 54/ARGUTORIO 1er SEMESTRE 2003

    solicitar la inscripcin a la Federacin es-paola de cine-clubs y registrarlo en elRegistro de cine-clubs de la Direccin Ge-neral de Cinematografa. Se nombr unacomisin que se encargara de encontrarun local apropiado para las exhibiciones ytambin se acord elaborar unos estatutospor los que se rigiera el rgimen interior dela sociedad, con los derechos y deberesde sus socios. La experiencia de los ami-gos del cine-club Candilejas nos ayudmucho; con ellos disfrutbamos de los ci-clos de cine que semana a semana pro-yectaban en Len, y, en algn bar cercanoal local de exhibicin, de los coloquios queseguan a cada pelcula. En Astorga inicia-mos una precampaa de captacin y pre-paracin de futuros cinfilos en los cole-gios, residencias de estudiantes, en el se-minario y en el cuartel. Martn Martnez,locutor de Radio Popular, y el director de laemisora, don Jos Mara lvarez, resulta-ron decisivos en este proceso de captacinde aficionados al buen cine. Por fin, el 12de marzo, tuvimos noticias de la DireccinGeneral de Cinematografa: Madrid, a 12de marzo de 1976. A propuesta de la Sec-cin de cine especializado de laSubdireccin General de Promocin y Di-fusin de la Cinematografa () esta Di-reccin resuelve verificar la siguiente ins-cripcin en el Registro Oficial de Cine clubs.Nombre: Cine club Jastor; Nmero: 460;Seccin:B; Poblacin: Astorga () Lo quecomunico a usted a todos los efectos. Diosguarde a usted muchos aos. El DirectorGeneral: P.D. Romn Sena.

    Cada vez que recuerdo todo esto me pa-rece un sueo; un sueo maravilloso. Yano tenamos que acudir a Len o a otrascapitales para poder ver el cine que nosgustaba. Podamos hacerlo en nuestra pe-quea Astorga; y lo habamos conseguido

    en un plazo extraordinariamente corto. Ala primera sala de exhibicin, el cineTagarro, empezaron a acudir aficionadosal cine de la capital de la provincia, pues,aunque las pelculas que nosotros proyec-tbamos eran en su mayora las mismasque en Len, muchas veces se podan verantes en nuestra ciu-dad. Recuerdo en esosprimeros momentos enlos que ech a andarel cine-club a muchaspersonas, sin cuyaayuda y colaboracinhubiera sido imposibleque aquello funciona-ra. Es posible que meolvide de alguno, por loque pido disculpas deantemano, pero nopuedo dejar de citar aLuz Mari Palacios; Lo-renzo Nistal; Luis Mi-guel Alonso; Luis Anto-nio Fernndez; los her-manos Nez, fotgrafos y buenos aficio-nados al cine; por supuesto, Fernando Mar-tn Gervasi; Carlos Alonso; Ata. Carro; ySilva. Cmo olvidarse de aquellos coloquiosen Santa Colomba de Somoza en los quetambin participaban Gonzalo y RobertoBayn; Esther, hermana de Carlos; Ana; yUrsi. Conseguimos en aquella etapa poderver en Astorga grandes pelculas que nointeresaban en los circuitos comerciales:Viridiana, La va Lctea, El discreto encan-to de la burguesa, de Luis Buuel, en unciclo que incluy sus filmes de la etapa me-jicana. Tambin proyectamos obras japo-nesas, de Akira Kurosawa, Ozu, NagishaOshima; italianas de Visconti, Pasolini,Vitorio de Sica, Bertolucci, Rossellini; fran-cesas, de Truffaut, Eric Rohmer, Godard y

    Jacques Tati. No puedo olvidar tampoco laspelculas de Fassbinder, con esa extraaforma suya de narrar con imgenes; ni lasde Werner Herzog; o las de Schlndorff.Tambin recuerdo algunos documentalescomo Yessong, Pink Floyd en Pompeya,Jimmy Hendrix, Janis Joplin. Intentamostambin exhibir algunos filmes espaolesque ayudaran a que varios buenos directo-res, como Carlos Saura, resultaran ms co-nocidos. Pero no slo realizamos las exhi-biciones en el cine Tagarro. En algunas fies-tas de agosto tuvimos buenos momentosde buen cine detrs del ayuntamiento, o enun local del barrio de Puerta de Rey, don-de, entre otras, pudimos disfrutar de Elmaquinista de la general, de Buster Keaton.Pero no podemos dejar de decir que todoello fue posible gracias a que en Espaaexistan algunas audaces distribuidoras,como Laren, que permitan la llegada anuestro pas de pelculas en versin origi-nal, imposibles de ver en los circuitos co-merciales. Nuestro cine-club organiz tam-bin algunas representaciones de obras deteatro independiente, como Ulises.

    Realmente f

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