Revista Conciecia Revolucionaria

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    espacio en nuestras fuerzas. Pero no slo por nuestra presencia en la marcha, pues sta es slo un efecto, una representacin del trabajo realizado cada da, y estuvo conformada por gente consciente que com-prende el sistema en el que nos desenvolvemos y pelea por cambiarlo desde la conciencia, la organiza-cin y la accin.Si bien ha generado un efecto positivo la presencia del Bloque en este Primero de Mayo, en otros secto-res de la izquierda tradicional ha generado malestar y preocupacin. Pero las crticas no pasan de ser su-perficiales y preadas de envidia pues estos grupos e individuos no se explican como seguimos creciendo y la respuesta es sencilla: lnea poltica correcta y pra-xis militante constante. Estas crticas se han basado en tres elementos: que se realiza un trabajo parcial donde prima lo artstico, que somos sectarios y ra-dicales, y que se quiere imponer una forma de pensar. En el primer aspecto no es algo par-cial o slo artstico, pues las organi-zaciones actan en varios sectores y ello es evidente. En el segundo aspecto la crtica de radicales no nos molesta pues buscamos un cambio de raz, una revolucin que barra con lo establecido, mientras que lo de sectarios es la acusacin de quienes han hecho del eclecticismo su principio poltico bsico y tranzan entre unos u otros para sacar provecho de las unidades en las que slo pesan los intereses econmicos y personales. Creemos firmemente en la unidad pero en aquella que se conquista a travs de la lucha y entre organizaciones honestas que parten de principios para juntarse y no de coyunturas en las que cada uno quiere sacar su tajada. En el tercer aspecto, nosotros no buscamos evangelizar a la gente sino que abra simplemente los ojos, comprenda su papel en esta sociedad y busque transformarla, nosotros no imponemos nada, nos educamos, discutimos, critica-mos y proponemos, nada ms rico polticamente que elaborar conjuntamente con la gente nuestra accin.Hay que sealar que las crticas no vienen de los sec-tores populares, sino de los cadveres politiqueros en decadencia, tanto los partidos electoreros de la izquierda tradicional como de aquellos que han para-sitado ms de cuarenta aos y no han logrado crecer, que no creen en sus fuerzas sino en infiltrarse en or-ganizaciones ya constituidas y que por esa dinmica propia no van a poder salir del atolladero en el que se

    encuentran. Cuando lo nuevo empieza a florecer, lo viejo da ala-ridos para detener su muerte. Y eso pretendemos, no queremos ser la reproduccin de la vieja izquierda sino superar cualitativamente su accionar, en la teora y en la prctica. Nosotros no vemos como amigos a quienes trafican con la lucha del pueblo, sino como una traba que ha perturbado que las masas adquieran mayores niveles de conciencia y organizacin. Noso-tros no vamos a la cola de cualquier gobierno, ni cree-mos en el mal menor ni en el s crtico como hace aos camuflaba su apoyo al gobierno casi la totalidad de la izquierda. Nosotros confiamos en la fuerza de las masas, en su inteligencia, en su furia, en todo lo nuevo que puede crear, por ello trabajamos desde all

    y no desde el cmodo escritorio del parlamento o la oficina del burcrata sindical.Por ello las organizaciones del Bloque seguimos creciendo, la gente que asisti no es producto de lobby poltico, o de multas, sino del trabajo constante. Daba gusto realmente ver compaeros que haban viajado horas para

    participar, padres de familia con sus hijos gritando las consignas, obreros con conviccin de luchar contra los empresarios.El panorama es claro, el gobierno avanzar en su po-ltica contra los sectores populares. La solucin no vendr mediante trmites administrativos. Debemos sacar nuestra poltica a la calle con ms fuerza. Sos-tener ello con un trabajo de educacin permanente. Se sigue sumando gente valiosa que va aportando desde sus experiencias y conocimientos. Algunos preguntan que por qu en un momento tan contra-revolucionario seguimos creciendo y la respuesta es evidente: tener el planteamiento poltico claro y un accionar permanentemente. El Bloque Proletario no busca nicamente la participacin en el Primero de Mayo, sino crear un polo de referencia distinto. Por ello nuestra unidad es real y sincera porque va enca-minada a sepultar la razn principal de la injusticia social que es el sistema capitalista. Continuaremos construyendo desde abajo, en los barrios y fbricas, en el campo y los centros de estudio, en la calle pero tambin en la produccin de pensamiento. Y vamos a ir coordinando nuestras fuerzas para seguir cre-ciendo, gestando espacios en comn, movilizndo-nos, resistiendo y revolucionando.

    Los derechos no se piden, los derechos no se venden, los derechos se conquistan con la lucha

    de la gente

    2 Bloque Proletario: La Nueva Corriente4 Marxismo y Positivismo6 El derecho a la huelga y la ocupacin de los lugares de trabajo en el proyecto del Cdigo Orgnico de Relaciones Laborales9 Minera en el sistema capitalista-imperialista Parte III14 Subordinacin de la educacin superior al cambio de matriz productiva16 Problemtica de la mujer en el marco de la Revolucin Ciudadana19 La ciudad del mileo significa la farsa y el entreguismo al imperialismo chino21 Vigencia de la teora del imperialismo39 Empresa Pintex despide a dirigentes sindicales

    Cualquier sugerencia, queja, opinin, denuncia o contacto,

    escrbenos a:

    Conciencia, Organizacin y Accin

    EDITORIAL

    Una marea roja inund la Marcha del Primero de Mayo. El Bloque Prole-tario va tomando cada vez ms fuerza. Su presencia evidencia una nueva corriente revolucionaria en el pas, diferencindose de la izquierda tradi-cional que ha hecho del clientelismo electoral su modus vivendi. Nosotros apuntamos a otra cuestin: la educacin poltica de las masas populares para luchar por una verdadera emancipacin. El Primero de Mayo de este ao el Movimiento Vientos del Pueblo, la Coor-dinadora Campesina Popular, el Sindicato 31 de Mayo, la Organizacin Cultural Voces de Libertad, la Asociacin de Centros Culturales Arte y Li-bertad, la Revuelta Estudiantes Organizndose y el Frente de Hip Hop Rap Resistencia nos juntamos con tres objetivos claros: oponernos al gobierno y sus polticas en el mbito obrero y popular; luchar contra las corrientes reformistas en el movimiento obrero ecuatoriano y a las prcticas de la iz-quierda electoral; y visualizar esta nueva corriente que se est gestando de manera organizada en el pas tendiendo un puente para la unidad de obre-ros, estudiantes, campesinos, artistas, vendedores ambulantes, gente de los barrios populares y ms. El Bloque Proletario representa un esfuerzo organizativo comn. No es que simplemente nos ponemos de acuerdo en marchar juntos el primero de mayo, sino que preparamos todo a partir de un trabajo coordinado per-manentemente. El trabajo realizado signific un despliegue importante de cada organizacin: se repartieron ms de 15 mil volantes, se llenaron las pa-redes de graffitis, stencils, peridicos murales y banderas, se construyeron varias cosas, se prepararon consignas combinadas con la murga, se emiti un comunicado, se crearon imgenes difundidas virtualmente, y se realiza-ron actividades de educacin interna. El da de la marcha en el plano operativo todo march bien, pues la marea roja cont con consignas y cnticos nuevos, acompaados por la murga y las dancistas de Arte y Libertad, representaciones teatrales, zanqueros, ben-galas, banderas gigantes y mucha energa de toda la gente que particip. El Bloque Proletario causaba mucha expectativa en la gente que vea pasar la marcha. Recorrimos desde la Plazoleta del Consejo Provincial de Pichincha hasta la Plaza de Santo Domingo en donde, junto al grupo Rompecanda-dos, realizamos un flashmob anticapitalista (intervencin artstica masiva). Despus de eso salimos de all pues no compartimos la posicin concilia-dora y entreguista de las centrales sindicales, y nos dirigimos en caravana a la Casa de la Cultura Rebelde donde concluimos con un mitn donde repre-sentantes de las diferentes organizaciones dieron unas palabras al resto de compaeros y compaeras.Algunas de las consignas que sonaban ese da eran: La lucha del pueblo no es electorera, conciencia comunista en la clase obrera; la clase obrera debe organizarse contra el patrn y los gobernantes; los derechos no se piden, los derechos no se venden, los derechos se conquistan con la lucha de la gente.La marcha ha servido para acrecentar la confianza de los militantes de cada

    IBLOQUE PROLETARIO: LA NUEVA CORRIENTE

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    La lucha de clases se desata en los mbitos de la econo-ma y la poltica, pero tambin en la esfera de la filosofa y el pensamiento. En este ltimo la Academia juega un rol clave en cuanto es el espacio en donde se producen y reproducen teoras y corrientes del pensamiento que no hacen ms que especular sobre la realidad, cumplir agendas de investigacin dictaminadas por los orga-nismos y Estados que financian a estn instituciones educativas, y dar soluciones superficiales y cosmticas a la enorme variedad de problemticas generadas por la sociedad capitalista. En suma, son teoras que directa o indirectamente encajan con los intereses de la bur-guesa y con la forma de ver el mundo que sta quiere que prevalezca. En esa lucha la teora comunista se con-vierte en una vctima de asedio, difamacin y tergiver-sacin, incapaz de defenderse en tanto, prcticamente, no existen acadmicos revolucionarios que puedan ponerla en movimiento y hacer que sta florezca. En esa medida, una de las principales acusaciones que se hace al marxismo es que es positivista. En este artcu-lo nos centraremos en algunos puntos para demostrar que ello es falso.

    El positivismo es una corriente filosfica que limita y restringe la ciencia a describir y codificar las observacio-nes, enfocndose en los criterios de la medicin cuan-titativa y el pronstico. Aqu encontramos el tipo de investigaciones promovidas por varias universidades, en donde p