Sobre Haroldo de Campos

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M. Cámara

Text of Sobre Haroldo de Campos

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    SEMBLANZA DE HAROLDO DE CAMPOS

    Mario Cmara (UBA-CONICET)

    buril de quantos

    mil

    anos?

    Haroldo de Campos

    Publicado en: http://revistachuy.com.ar/numeros/

    La gravitacin y la intensidad de la presencia de Haroldo de Campos, a diez aos de

    su partida, no han disminuido. Y ello se debe tanto a su produccin potica, que atraves

    diversas facetas, desde la conformacin del grupo de Poesa Concreta, que integr junto a

    su hermano Augusto de Campos y a Dcio Pignatari desde mediados de los aos

    cincuenta1, como a sus intervenciones crticas, que adems de abordar los ms diversos

    objetos artsticos, produjeron lecturas renovadoras de clsicos brasileos y rescates de

    autores olvidados, hasta su tarea de traductor/transcreador. Semejante actividad ha dado

    como resultado una obra y una vida difcilmente abarcables. Lo que sigue, entonces, no

    tiene pretensin de totalidad, constituye apenas una trayectoria posible para una produccin

    proteiforme.

    Traducir lo imposible

    En el ensayo Da traduo como criao e como crtica, Haroldo parte de una

    sentencia de Albrecht Fabri, profesor de la Escuela de la Forma en Ulm, Alemania. La tesis

    de Fabri respecto a la literatura es que sta no posee otro contenido que su propia

    estructura. De all que una obra literaria no pueda ser traducida, o que toda traduccin

    1 Para un estudio de la fase concreta de Haroldo de Campos, recomiendo el excelente libro de Gonzalo

    Aguilar. Poesa Concreta. La vanguardia en la encrucijada modernista. Rosario: Beatriz Viterbo, 2003.

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    apunte al aspecto menos esttico de una obra, que es su contenido. El artculo continua con

    Max Bense, a quien en verdad est dedicado, que distingue entre informacin semntica,

    informacin esttica e informacin documental. La informacin esttica es definida

    como frgil por Bense, y por lo tanto la ms difcil de traducir. Y en tercer lugar, Haroldo

    se refiere a Sartre y a la distincin que establece entre el lenguaje de la poesa y el lenguaje

    de la prosa, siendo el primero definido como palabra cosa y, una vez ms, en funcin de

    su coseidad, como el ms difcil de traducir. Creo que aqu tenemos un punto de partida por

    donde comenzar: Haroldo entiende la palabra potica en su materialidad, es decir, en el

    marco de una concepcin que coloca su carcter comunicativo en un plano secundario. De

    modo que cmo traducir un texto potico si su aspecto comunicativo es secundario? La

    fatalidad de la traduccin, si nos atenemos a la perspectiva de Fabri, consiste en recoger el

    aspecto comunicativo de la obra, dejando de lado aquello que la constitua como un objeto

    singular: la suma de sus procedimientos, la resonancia de la tradicin de la que surga y en

    la que se insertaba. En resumen, y tomando prestada una categora del formalismo ruso, se

    puede afirmar que la literaturidad de una obra literaria, en principio, resulta intraducible.

    Frente a esta imposibilidad, Haroldo responde construyendo una teora de la traduccin,

    que se revelar extremadamente productiva, la recreacin o transcreacin:

    Admitida a tese da impossibilidade em principio da traduo de textos criativos, parece-nos que esta engendra o corolrio da possibilidade, tambm em principio,

    da recriao desses textos. Teremos, como quer Bense, em outra lngua, uma outra

    informao esttica, autnoma, mas ambas estaro ligadas entre si por uma

    relao de isomorfia: sero diferentes enquanto linguagem, mas, como os corpos

    isomorfos, cristalizar-se-ao dentro de um mesmo sistema2

    En 1957 Haroldo comienza a estudiar chino, probablemente inspirado por la lectura

    de Pound, y publica sus primeras traducciones, fragmentos de los Cantares, de Pound, en

    1960. En su extensa trayectoria como traductor, que incluy la traduccin de Maiakovski,

    Joyce, Mallarm, Gongora, Lezama Lima, entre muchos otros, su tarea ha tenido al menos

    dos objetivos que no quiero dejar de especificar. En primer lugar, verter en la lengua

    portuguesa un conjunto de escritores considerados centrales, algunos de los cuales

    conformaron el paideuma original propuesto por los concretos en 1956 Ezra Pound,

    2 Metalinguagem & Outra Metas. So Paulo: Editra Perspectiva, 1992, p. 34.

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    Mallarm, E.E. Cummings, Joyce-, mientras que otros se fueron adicionando en la medida

    en que el modo de entender la produccin potica dej de estar encorsetada por una crtica

    al verso como unidad mnima de sentido. Este primer objetivo piensa la traduccin en

    trminos pedaggicos, tal como Haroldo afirma en su ensayo A palavra vermelha de

    Hlderlin, en el que sostiene: aqueles cujo conhecimento do grego no seja suficiente

    para una total fruio do original, elas so a nica via de acesso palavra e imagem

    gregas3. En segundo lugar, y esto se puede observar en las traducciones del Gnesis y del

    Eclesiasts4 que Haroldo comienza en 1984, y en las de Hegel de 1996, la traduccin es una

    operacin crtica destinada a poner de manifiesto la dimensin potica del lenguaje. En el

    caso de Hegel, cuyas traducciones se encuentran en el ensayo Hegel poeta, Haroldo

    destaca la dimensin icnico-diagramtica de su alemn, y el carcter musical de su

    escritura, que la aproximaba a la poesa de Hlderlin. Los textos filosficos de Hegel portan

    un alto voltaje sintctico que podra encuadrarse,

    encuadrarse en la nocin poundiana de logopedia (danza del intelecto entre las palabras), equivalente, segn lo he propuesto, la poesa de la gramtica de Jakobson; textos que trabajan a nivel de la estructura lingstica que Hjemslev

    denomina forma del contenido. En ellos, el torneo dialctico parece anticipar los juegos de lenguaje de Gertrude Stein o los esquelticos sintagmas de Beckett;

    o tambin, y para mencionar a un alemn contemporneo, los ejercicios del

    recientemente fallecido Helmuth Heissenbuttel.5

    En este segundo objetivo, ya no se trata de hacer posible el disfrute de un original en otra

    lengua, sino de desmontar una retrica religiosa, filosfica- para aproximarla al lenguaje

    de la poesa. El resultado es doble, se tornan poticos otros discursos, mientras que la

    poesa se vuelve pensante.

    Si observamos la biblioteca de Haroldo a lo largo de los aos, se puede apreciar

    transformaciones importantes que permiten esbozar una hiptesis acerca de este segundo

    modo de pensar la traduccin. Durante los aos cincuenta y parte de los sesenta ocupan un

    lugar destacado la produccin de lingistas como Roman Jakobson o Jan Mukarovsky, o de

    3 A arte no horizonte do provvel. So Paulo: Editra Perspectiva, 1969, p. 94. Otros ensayos dedicados a la

    traduccin en el mismo libro son Pndaro, Hoje y A Quadratura do Crculo. 4 Publicadas en los siguientes libros: Qublet / O-que-sabe / Eclesiastes. So Paulo: Perspectiva, 1990;

    Berrshith / A cena da origen. So Paulo: Perspectiva, 1993. 5 En Del arco iris blanco. Buenos Aires: Adriana Hidalgo Editora, 2006, p. 37-8.

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    historiadores de la literatura como Hans Robert Jauss.6 Recordemos que su tesis de

    doctorado propuso un anlisis estructural de la novela de Mrio de Andrade, Macunama7,

    a partir de las categoras que el lingista ruso Vladimir Propp haba utilizado para analizar

    relatos fantsticos.8 Sin embargo, desde los aos setenta la biblioteca de Haroldo se hace

    cada vez ms francesa, sobre todo con la incorporacin de categoras que provienen de

    Roland Barthes9, de Gilles Deleuze y de Jacques Derrida. Dichas lecturas, no lo harn

    variar de rumbo, sino que, por el contrario, lo afirmarn en algunos de sus postulados

    iniciales, aquellos que ponan en cuestin la funcin comunicativa de la poesa y

    destacaban la materialidad del signo lingstico. En una entrevista en 1980, Haroldo lo

    grafica de este modo:

    Parece-me que, nos anos 60, por todo esse labor terico-crtico que entre ns se desenrolava, e que procedia j, em boa parte, da dcada anterior, a obra de Barthes

    encontrou campo frtil para a sua divulgao e discusso em nosso ambiente,

    tanto mais que, sendo uma obra eminentemente voltada para a produo do novo

    em literatura (no prefcio ao Grau Zero j est demarcada a linha Flaubert-

    Mallarm como aquela em que a escritura se separa de sua funo instrumental para adquirir espessura enquanto objeto sgnico, enquanto linguagem voltada

    sobre si mesma, num duplo movimento de construo e destruio), deparava, em

    nosso meio, com a problemtica suscitada, desde os primeiros anos da dcada de

    50, pela teoria e pela pratica da poesia concreta. De fato, como um fenmeno dramtico de concreo que Barthes, no mencionado prefacio, descreve o processo de emancipao da linguagem na literatura da Modernidade, ao longo de

    sculo XIX at aos nossos dias.10

    6 Haroldo lee a Jan Mukarovsky antes que a Roland Barthes. Y el lee al formalismo ruso antes de su difusin

    francesa va Todorov. En su ensayo A nova esttica de Max Bense, publicado originalmente en el suplemento literario del diario O Estado de So Paulo el 21 de marzo y el 4 de abril de 1959, refiere al libro

    de Vctor Erlich Russian Formalism History Doctrine, y sostiene que se trat de un movimiento que est na base da renovao da crtica contempornea. Probablemente ello se deba a su relacin con Alemania a travs de Max Bense. 7 M