Escatologia teologica

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ESCATOLOGIA TEOLOGICA

ESCATOLOGIA TEOLOGICA

ESCATOLOGIA TEOLOGICADel Griego escaton (cosas ltimas) logos (discurso o tratado): Tratado de las realidades ltimas

La escatologa es la parte de la teologa que trata del fin de la vida y de la suerte del hombre en ultratumba los novsimos: (muerte, juicio, cielo, infierno, purgatorio, fin del mundo y RESURRECCION de la carne)La Teologa es la disciplina que se ocupa de Dios y de la relacin entre l y el hombre

Los Padres de la Iglesia son modelos insuperados de una fe que es objetiva y subjetiva a la vez, preocupada del contenido de la fe, es decir la ortodoxia, pero al mismo tiempo creda y vivida con todo el ardor del corazn El Apstol haba proclamado:corde creditur(Romanos 10,10) con el corazn se cree, y sabemos que con la palabra corazn la Biblia entiende ambas dimensiones espirituales del hombre, su inteligencia y su voluntad, el lugar simblico del conocimiento y del amor. En este sentido, los Padres son indispensables para reencontrar la fe como la entiende la Escritura.

La escatologa encuentra su primera sistematizacin esquemtica en san Agustn. mas tarde se elabora y complementa la sistematizacin definitiva en la escolstica sintetizada por Santo Tomas de Aquino

Es claro que la teologa debe ocuparse del hombre y de su capacidad de Dios, pero no de un Dios aislado

Intdc. doc. Comisin teolgica internacional 1990 dice:Sin la afirmacin de la resurreccin de Cristo la fe cristiana se hace vaca (cf. 1 Cor 15, 14). Pero al haber una conexin ntima entre el hecho de la resurreccin de Cristo y la esperanza de nuestra futura resurreccin (cf. 1 Cor 15, 12), Cristo resucitado constituye tambin el fundamento de nuestra esperanza, que se abre ms all de los lmites de esta vida terrestre. Pues si solamente para esta vida tenemos puesta nuestra esperanza en Cristo, somos los ms dignos de compasin de todos los hombres (1 Cor 15, 19). Sin tal esperanza sera imposible llevar adelante una vida cristiana

El Papa Benedicto XVI al inicio del ao de la fe hace un llamando apremiante en orden a la Verdad escatolgica

Nosotros hoy con frecuencia tenemos un poco de miedo a hablar de la vida eterna. Hablamos de las cosas que son tiles para el mundo, mostramos que el cristianismo ayuda tambin a mejorar el mundo, pero no nos atrevemos a decir que su meta es la vida eterna y que de esa meta vienen luego los criterios de la vida y el sentido de la misma. Debemos tener la valenta, la alegra, la gran esperanza de que la vida eterna existe, es la verdadera vida, y de esta verdadera vida viene la luz que ilumina tambin a este mundo. La voluntad de vivir segn la verdad y segn el amor tambin debe abrir a toda la amplitud del proyecto de Dios para nosotros, a la valenta de tener ya la alegra en la espera de la vida eterna.

El Papa remite a San Agustn, quien ha operado, a propsito de la fe, una distincin que permanece clsica: la distincin entre las verdades credas y el acto de creerlas: Aliud sunt ea quae creduntur, aliud fides qua creduntur(una cosa es lo que se cree, y otra la fe por la cual se cree),lafides quaey lafides qua, como se dice en teologa. La primera se dice tambin fe objetiva, la segunda fe subjetiva. Toda la reflexin cristiana sobre la fe se desarrolla entre estos dos polos.

La verdad sobre el destino ltimo del cosmos, de la historia, de la Iglesia y de la persona humana se considera parte integrante-esencial de la fides quae, teniendo presente cuanto firmaba el arzobispo San Anselmo, insistiendo ya en su poca (siglo XI) en que no hay que poner en duda el dogma cristiano o cuestionarlo, sino buscar las razones (rationes) del mismo, es decir, buscar de qu modo la verdad dogmtica se imponga a la comprensin de la inteligencia.

En este sentido leemos: Si el cristiano puede comprender (intelligere) lo que la Iglesia cree, que d gracias a Dios, si no puede, agache la cabeza para venerarle (sumittat caput ad venerandum

La teologa catlica contempornea se esfuerza, como otras veces en el pasado, por encontrar el justo equilibrio entre las dos dimensiones de la fe: la fe objetiva (fides quae) y la fe subjetiva (fides qua), es decir en el conjunto de las verdades a creer. El acto de fe reconoce la posibilidad inscripta a priori en todo ser humano. un T divino

El Magisterio contemporneo nos invita a pensar en la mujer que toca sus vestiduras con la esperanza de ser salvada (cf. Mateo 9, 20-21); confa totalmente en l y el Seor dice: Tu fe te ha salvado (Mateo 9, 22). Tambin a los leprosos, al nico que vuelve, dice: Tu fe te ha salvado (Lucas 17, 19).

As pues, la fe inicialmente es sobre todo un encuentro personal, estar en contacto con Cristo, confiar en el Seor, encontrar el amor de Cristo y en el amor de Cristo, encontrar tambin la llave de la verdad. .

el elemento sustancial del credo de los cristianos. Es un s a Cristo, y de este modo al Dios Trinitario, con esta realidad, que me une a este Seor, a este Dios, que tiene este Rostro: vive como Hijo del Padre en la unidad del Espritu Santo y en la comunin del Cuerpo de Cristo.

En otras palabras, ms que apoyarse sobre la fuerza de argumentaciones externas a la persona, se busca ayudarla a encontrar en s misma la confirmacin de la fe, buscando despertar aquella chispa que hay en el corazn inquieto de cada hombre por el hecho de ser creado a imagen de Dios.

teoras escatolgicas acerca del reino de dios anunciadas en el evangelio (parusa)

NOVISIMOS668"Cristo muri y volvi a la vida para eso, para ser Seor de muertos y vivos" retorno de Cristo C.I.C. 669Como Seor, Cristo es tambin la cabeza de la Iglesia que es su Cuerpo (cf.Ef1, 22). Elevado al cielo y glorificado, habiendo cumplido as su misin, 673Desde la Ascensin, el advenimiento de Cristo en la gloria es inminente (cfAp22, 20) aun cuando a nosotros no nos "toca conocer el tiempo y el momento que ha fijado el Padre con su autoridad" (Hch1, 7; cf.Mc13, 32).

parusia

678Siguiendo a los profetas (cf.Dn7, 10;Jl3, 4;Ml3,19) y a Juan Bautista (cf.Mt3, 7-12), Jess anunci en su predicacin el Juicio del ltimo Da. Entonces, se pondrn a la luz la conducta de cada uno (cf.Mc12, 38-40) y el secreto de los corazones (cf.Lc12, 1-3;Jn3, 20-21;Rm2, 16;1 Co4, 5). ). La actitud con respecto al prjimo revelar la acogida o el rechazo de la gracia y del amor divino (cf.Mt5, 22; 7, 1-5). Jess dir en el ltimo da: "Cuanto hicisteis a uno de estos hermanos mos ms pequeos, a m me lo hicisteis" (Mt25, 40).

Parusia

AUDIENCIA GENERALPAPA FRANCISCO

Mircoles 4 de diciembre de 2013Queridos hermanos y hermanas, la afirmacin Creo en la resurreccin de la carne. trata de una verdad no sencilla y para nada obvia, porque, viviendo inmersos en este mundo, no es fcil comprender las realidades futuras. Pero el Evangelio nos ilumina: nuestra resurreccin est estrechamente relacionada con la resurreccin de Jess. El hecho de que l resucit es la prueba de que existe la resurreccin de los muertos.

MuerteAudiencia 2 de junio 1999 Juan Pablo II queremos dirigir nuestra atencin a otro tema que nos atae de cerca:el significado de la muerte. Actualmente resulta difcil hablar de la muerte porque la sociedad del bienestar tiende a apartar de s esta realidad, cuyo solo pensamiento le produce angustia. En efecto, como afirma el Concilio,ante la muerte, el enigma de la condicin humana alcanza su culmen(Gaudium et spes,18). Pero sobre esta realidad la palabra de Dios, aunque de modo progresivo, nos brinda una luz que esclarece y consuela.

MuerteEstn prevenidos, porque ustedes no saben qu da vendr su Seor.Entindanlo bien: si el dueo de casa supiera a qu hora de la noche va a llegar el ladrn, velara y no dejara perforar las paredes de su casa. Ustedes tambin estn preparados, porque el Hijo del hombre vendr a la hora menos pensada. Cul es, entonces, el servidor fiel y previsor, a quien el Seor ha puesto al frente de su personal, para distribuir el alimento en el momento oportuno? Feliz aquel servidor a quien su seor, al llegar, encuentre ocupado en este trabajo. Les aseguro que lo har administrador de todos sus bienes. Pero si es un mal servidor, que piensa: 'Mi seor tardar', y se dedica a golpear a sus compaeros, a comer y a beber con los borrachos, su seor llegar el da y la hora menos pensada, y lo castigar. Entonces l correr la misma suerte que los hipcritas. All habr llanto y rechinar de dientes. (San Mateo, 24, 42-51)

Bienaventurados los que mueren en el Seor. S -dice el Espritu-, descansarn de sus fatigas, porque sus obras los acompaan(Ap 14, 13).

Se comprende, ante todo, que, si la muerte es el enemigo inexorable del hombre, que trata de dominarlo y someterlo a su poder, Dios no puede haberla creado, pues no puede recrearse en la destruccin de los hombres (cf.Sb1, 13).El proyecto originario de Dios era diverso, pero qued alterado a causa del pecado cometido por el hombre bajo el influjo del demonio, como explica el libro de la Sabidura:Dios cre al hombre para la incorruptibilidad; le hizo imagen de su misma naturaleza; mas por envidia del diablo entr la muerte en el mundo, y la experimentan los que le pertenecen(Sb2, 23-24). Esta concepcin se refleja en las palabras de Jess (cf.Jn8, 44) y en ella se funda la enseanza de San Pablo sobre la Redencin de Cristo,

Juicio

El Catecismo de la Iglesia catlica ensea que la muerte pone fin a la vida del hombre como tiempo abierto a la aceptacin o rechazo de la gracia divina manifestada en Cristo Cada hombre, despus de morir, recibe en su alma inmortal su retribucin eterna en un juicio particular que refiere su vida a Cristo, bien a travs de la purificacin, bien para entrar inmediatamente en la bienaventuranza del cielo, bien para condenarse inmediatamente para siempre. En este sentido, San Juan de la Cruz hab