Francisco ferrer guardia

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  • 1. FRANCISCO FERRER Y LAS MISIONESPEDAGGICAS DEL ANARQUISMO ESPAOL Pedro Garca Guirao Instituto Cervantes de PragaAntes que seres pensantes, antes que artistas, somos animales de carne y huesoque necesitamos nutrirnos, llenar el estmago, cumplir todas las funcionesfisiolgicas, acallar la bestia para que el hombre surja. Es menester mirar a lasmultitudes que mal comen y mal visten, que lo ignoran todo porque de todo carecen,que arrastran una existencia ms miserable que la de los brutos; y mirarlas, no porcaridad ni por humanidad sino porque tienen el mismo derecho, a su totaldesenvolvimiento que el ms pulcro, el ms sabio, el ms esteta de los intelectuales,de los escogidos; porque la emancipacin, para ser real y efectiva, ha de ser universal,que en medio de un rebao de hombres nadie podra gloriarse de gozar de libertad,bienestar y paz.RICARDO MELLA (1861-1925)1-. ANARQUISMO Y EDUCACINSegn las fuentes consultadas, en 1877 el 72 por ciento de la poblacin espaola eraanalfabeta. Despus de ms de 30 aos, en 1910, las cifras hablan del 59 por ciento deanalfabetos entre los adultos y del 50 por ciento entre los nios por encima de los 10aos. Solamente pases tercermundistas como Italia y Portugal compartan unasestadsticas tan reveladoras en cuestiones de alfabetizacin. Si buscamos las razones desemejante situacin encontraremos varias respuestas. Adems de la miseria econmicavivida por estos pases existe otro factor quizs an ms decisivo. Ese factor no es otroque la actitud o mentalidad espaola en materia de educacin. Por ello, dejando de ladolas cuestiones econmicas, es posible preguntarse sin ms rodeos, quin se habaencargado durante siglos del control absoluto de la educacin en Espaa? La respuestaobviamente nos conduce de un modo directo a la institucin ideolgica y econmica ms Licenciado en Filosofa e investigador independiente, ejerce como profesor de espaol en el InstitutoCervantes de Praga donde tambin prepara su tesis sobre la ministra anarquista Federica Montseny dentrodel contexto de la Guerra Civil espaola. Correo electrnico: pegagues@gmail.com

2. Biblioteca SAAVEDRA FAJARDO Pedro Garca Guirao,de Pensamiento Poltico HispnicoFrancisco Ferrer y las misionespedaggicas del anarquismo espaolpoderosa de la poca, la Iglesia Catlica. Durante algunos siglos esta institucin,especialmente en Espaa, jams se vio amenazada seriamente por enemigo alguno. Ellamisma cre unos fuertes mecanismos, fsicos y mentales por los que se converta a smisma en infranqueable. El ethos cristiano y sus mecanismos de control y represinhaban cado tan profundamente en la mentalidad espaola que generacin trasgeneracin se haca ms fuerte. Ahora bien, con lo que la Iglesia no contaba era con elfenmeno a gran escala de secularizacin1 y anticlericalismo iniciado en la Europa post-ilustrada. De este modo: Alarmada por la secularizacin de la cultura europea y por elrpido crecimiento del anticlericalismo entre las masas espaolas, la Iglesiaintransigentemente defendi la instruccin Catlica en las escuelas, tanto pblicas comoprivadas. Para los liberales, sin embargo, la cuestin no era un problema religioso lamayora de los liberales ortodoxos era buenos catlicos- sino ms bien poltico: El clerocatlico permaneca hostil hacia la mayora de las libertades bsicas del gobiernoconstitucional. Dado que el impulso de europeizacin de la nacin barri toda Espaadespus del fracaso de 1898, la orientacin poltica y moral proveda por las escuelascatlicas apareca como el ms serio obstculo a la modernizacin y, lo que es an msimportante, a la creacin de una conciencia cvica y un patriotismo en la nacin como untodo2. Esa incompatibilidad con la modernizacin naci de los controles eclesisticos,centrados en nociones como la virtud, el honor, la obediencia y, lo que es msimportante, la autoridad divina. Con la censura eclesistica se intentaba evitar, enconsecuencia, la revolucin, el laicismo, la tolerancia liberal. Nada poda escapar a sucontrol, ni la educacin, ni la poltica, ni la economa. Sin embargo, varios grupos dehombres formados principalmente en teoras polticas de origen francs supieron irminado la censura eclesistica denunciando sus abusos e ineficacias en todas las esferasde la vida. No se conformaron exclusivamente con denunciar esos abusos sino quepropugnaron varios programas alternativos tanto en educacin, en poltica como en1Sobre el tema de la secularizacin vase el decisivo artculo: A. RIVERA, La secularizacin despus deBlumenberg, en Res Publica, 11-12 (2003), pp.95-142.2C.P. BOYD, The Anarchists and Education in Spain, 1868-1909, The Journal of Modern History, Vol.48, N 4 (December, 1976), p.137. (Nuestra traduccin) 3. Biblioteca SAAVEDRA FAJARDO Pedro Garca Guirao, de Pensamiento Poltico Hispnico Francisco Ferrer y las misionespedaggicas del anarquismo espaoleconoma. Uno de esos grupos es el formado por los anarquistas. De este modo, poniendoespecial atencin al tema de la educacin, vemos cmo los anarquistas aspiraban a crearotro mundo moderno incompatible con la Iglesia cristiana. En el ya clsico estudio delanarquismo espaol, lvarez Junco, hablando a propsito de la importancia de laeducacin en el ideario crata, afirma que: Entre los anarquistas, el planteamiento es, enprincipio,tajante:cadamilitante debe realizar una revolucin interior,fundamentalmente intelectual, antes de poder aspirar legtimamente a transformar lasociedad. [] Y slo cuando, gracias a la cultura, se haya creado un nmero considerablede seres conscientes de sus derechos y liberados personalmente del militarismo, lareligin, los vicios y la ignorancia de la sociedad actual, ser positiva una accinrevolucionaria tendente a derribar las estructuras sociales y sustituirlas por otras en lasque esos individuos transformados previamente puedan iniciar la prctica de la liberad3.Esto viene a decir que las revoluciones, los cambios profundos en la sociedad empiezanpor uno mismo, empiezan por un cambio de mentalidad al que casi con toda seguridad, almenos en opinin de los libertarios, le seguir una revolucin, esto es, un cambio radicalen las instituciones sociales, polticas y econmicas de una nacin. Naturalmente, a casiningn libertario se le escapa el hecho de que la educacin, por muy prctica e integralque sea, no puede generar por s misma grandes cambios ni revoluciones. La educacinen un sentido libertario se nos dice- si algo, es un medio para llegar a un fin: larevolucin. Entre tanto, desde esa dialctica entre medios y fines los anarquistas iniciaron sucampaa pedaggica, en primer lugar, denunciando lo que ellos llamaban el usoprivilegiado de la educacin, esto es, la educacin para una minora que puede pagar. Yes que, un sentimiento compartido por reformadores polticos y sociales en el siglo XIXfue el de que la restriccin de la educacin slo para quienes podan pagar por ello,retardaba la aparicin de los principios democrticos. Como sus contemporneos, losanarquistas veneraban la educacin, especialmente la educacin cientfica, que prometa3 J. LVAREZ JUNCO, La ideologa poltica del anarquismo espaol (1868-1910), Madrid, Siglo XXI, 1991,p.519. 4. Biblioteca SAAVEDRA FAJARDOPedro Garca Guirao,de Pensamiento Poltico Hispnico Francisco Ferrer y las misiones pedaggicas del anarquismo espaolacelerar el progreso hacia delante de la humanidad. [] La ciencia y la razn tenan lallave para la felicidad, la dignidad y la liberacin en una palabra, para la revolucin4. A la luz de estas consideraciones vemos cmo era muy importante extender laalfabetizacin al mayor nmero de personas. Ahora bien, y esta sera la segunda campaapedaggica de los anarquistas, no se trataba exclusivamente de dilatar el nmero depersonas capaces de leer, escribir y realizar operaciones matemticas simples, se tratabaadems de revisar, rescribir y, en cierto sentido, de liberar a la educacin de los dogmas ylos misterios cristianos. Y esto porque conviene no olvidar que el elemento central sobreel que gira toda la religin es la idea de misterio. Misterio ha de ser entendido aqu desdesu doble sentido: 1) Como un arcano o cosa secreta. Y es que el secretismo y laocultacin han sido una constante en la Historia de Espaa. Tanto los sacerdotes comolos polticos de turno se encargaron de tapar y falsificar la informacin. El pueblo nodeba tener acceso a determinados fundamentos, se excusaban diciendo que era un puebloinculto incapaz de asimilar ciertas cosas. Incluso es posible que tuviesen razn, sinembargo, no hay nada que vaya ms en contra del sistema libertario que la ocultacin deacontecimientos y de informacin. Haba que hacer pblico todo aquello que afectaba algobierno de una nacin, tanto lo positivo como lo negativo porque, de lo contrario, secaa en el sectarismo, en el uso privilegiado de los datos. Se sucumba ante la aceptacinacrtica de las manipuladas interpretaciones que un lder (espiritual o poltico) daba a laplebe como representante de no sabemos qu instancia superiora. Adems de todo ello,sin la publicidad de los misterios religiosos y polticos, de los actos de la Iglesia y delgobierno, el control de los dirigentes se haca prcticamente imposible. 2) La otraacepcin del trmino misterio es aquella que se refiere a la cosa que es inaccesible a larazn y que simplemente debe ser objeto de fe. Los anarquistas afirmaban que nuestratradicin racionalista nos hace que seamos incapaces de aceptar esos dogmas o misteriosque el cristianismo se empea a toda costa en inculcar. Eso es al menos es lo que nosadvierte, por ejemplo, Pi y Margall cuando afirma que: La razn es soberana5.4 C.P. BOYD, o. c., p.126.5 F. PI Y MARGALL, La reaccin y la revolucin: estudios polticos y sociales, Barcelona, Anthropos, 1982,p.144. 5. Biblioteca SAAVEDRA FAJARDO Pedro Garca Guirao,de Pensamiento Poltico HispnicoFrancisco Ferrer y las misionespedaggicas del anarquismo espaolSiguiendo sus argumentaciones, nos dice que a travs de la criba que supone la razn, lareligin como suprema hacedora de misterios, estar condenada a desaparecer y con ellatodos aquellos que tienen int