Bucolicos griegos

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BUCLICOS

GRIEGOS.

BUCLICOS GRIEGOSTRADUCIDOS EN VERSO CASTELLANO POR

I P A N D R OCON NOTAS

A C A I C O

EXPLICATIVAS, CRTICAS Y FILOLGICAS.

EDICINDE LA ACADEMIA MEXICANA, CORRESPONDIENTE DE L A . R E A L ESPAOLA.

MXICOIMPRENTA D E IGNACIO ESCALANTE BAJOS DE SAN AGUSTN, NUM. I .

1877

CARTA-PRLOGO

D O N JOSE M A R I A R O A BARCENA,INDIVIDUO DE LA ACADEMIA MEXICANA, CORRESPONDIENTE DE LA R E A L ESPAOLA.

'ASODV

erfXEve.Mosco, I D . I I I .

Cantando apacentaba su rebao.

QUERIDO

AMIGO:

O Y , q u e graves asuntos me han traido Mxico, aprovecho esta oportunidad para seguir el consejo de V . y dar y o mism o la ltima m a n o mi edicin castellana de los Buclicos Griegos. H a c e precisamente dos aos que, enviando V . mi manuscrito, impuse su amistad la tarea bien ingrata de revisar mi traduccin y darla la prensa. Recuerdo que al recibirlo, me manifest V . su ninguna aficin la Poesa Pastoril, y no disimul la poca simpata q u e le inspiraban varias producciones de los antiguos. V i , por tanto, c o n gran satisfaccin, las letras que u n a o despus me dirigia, confesando que habiendo leido y releido mi version, se habia V . reconciliado c o n los antiguos Buclicos, y ansiaba por que saliesen luz revestidos del traje espaol c o n que acababa y o de cubrirlos. Este m i primer triunfo, q u e n o sin orgullo consigno, m e sugiere la

CARTA-PRLOGO. idea de dar conocer en la portada misma de mi libro el noble fin que me propongo al publicarlo. Usted y los que me conocen comprendern, en efecto, que cuando un hombre de mis aos y ocupaciones, de mi estado y carcter, entrega al pblico mexicano un volumen de versos, y de versos traducidos del griego, no es con el objeto de adquirir una gloria emea, que sus cuotidianas-meditaciones le ensean despreciar, ni con la esperanza, en estos dias quimrica, de lucrar con su venta, ni menos movido de ese afn decantar por cantar, que, frecuentsimo los diez y ocho aos, abandona todo vate en la edad madura. V e o con profunda pena el ardor con que la generalidad de nuestra juventud, aun la ilustiada y estudiosa, se lanza en pos de las novelas y producciones obscenas impas que vomita millones la prensa francesa, y hace de ellas, por decirlo as, su Evangelio. L e o con doloi las obras de tantos ingenios como florecen en nuestra patria, que serian inmortales si tuviean por modelo los poetas y oradores de la Grecia; pero que no pasarn de fiares de un dia, inspiradas c o m o se hallan por los pigmeos corruptores de la literatura moderna. H e observado con sentimiento la poca piofundidad y duracin de los estudios preparatorios las glandes caireras cientficas; defecto que produce amargos frutos en la vida social, y es causa de la mayor parte de nuestras desgracias. Arrancar de manos de la juventud los libios perniciosos; dar nuestros ingenios buenos modelos que los hagan elevarse la altura que son acreedores; inspirai aficin los estudios serios, y de esa manea hacer que se efoime nuestra educacin en general; tal es el fin que me propongo al dar luz esta version de los Poetas Buclicos Griegos. Cuando, sin las dificultades que piesenta el oiiginal, ni la repugnancia que causan las traducciones literales en prosa, empiece gustar la juventud las bellezas de Tecrito y dems Griegos; cuando vea que nada valen junto ellas esas lucubraciones que hasta aqu ha juzgado obras maestras; cuando note que de ellos copiai on imitaron no solo los Italianos y Espaoles, sino aun Virgilio y los Latinos, lo ms bello que en sus poemas se admira; le entrar el hasto por las inmundas obras que hoy forman su delicia; le vendr el deseo de conocer los originales y de aprender el idioma en que escribieron; se generalizar el gusto por los estudios serios. Quien en su edad temprana cultiva como es debido el sentimiento de lo bello; quien desde la escuela apiende discernir

CARTA-PRLOGO. lo bueno de lo malo, y escoger lo mejor sin pararse en dificultades; quien aun antes de salir al m u n d o adquiera un buen gusto literario, y se ensee sacar las perlas del fango, es probable, dir mejor, es seguro que en su vida religiosa, moral, social y poltica, no despreciar los dogmas por vanas teoras, no abandonar la justicia por los placeres, no correr en pos de utopias, ni predicar principios disolventes. Estasideas, que someramente indico, sin tener tiempoMe desenvolverlas, probarn V . , querido amigo, que al poner en verso castellano las desgracias de Dfnis 6 las penas de a Hechicera de Tecrito, mi mente volaba m u c h o ms alto que las montaas que sirvieron de tumba al enamorada pastor, y que la L u n a quien invocaba la desdeada Smela. T e n g o la conviccin de que hago una obra meritoria ante Dios y ante los hombres, con presentar la juventud mexicana buenos modelos que formen su gusto, y la aficionen lo serio, lo slido, lo verdaderamente bello, primero en literatura, y despus en las ciencias y en la vida real. L o que en una sociedad diversa de la nuestra se conseguira quiz con discursos sagrados cientficos; con obras srias bajo todos aspectos, impregnadas, por decirlo as, de austeridad, creo que entre nosotros solo podr obtenerse poco poco, y propinndole ( c o m o dice el Tasso) mezclados con almbar los alimentos y medicinas que su enfermiza infancia requiere. Habiendo indicado V . los motivos que me impulsan dar luz el presente volumen, y que me harn quizs publicar otros del mismo gnero en lo sucesivo, paso decir algo sobre la Poes?, Pastoril. Cundo tuvo su origen? Cundo empezaron los habitantes del campo c o m poner en versos cadenciosos esos cantares que los Griegos llamaron buclicos, c o m o si dijramos propios de vaquetosp Fueron los pastores de Laconia en tiempo de la "invasion de Xerxes, los autores de la "Poesa Buclica, bien los de Sicilia, cuando lleg la isla Orstes con el simulacro de Diana? N o es fcil decidir entre las diversas opiniones de los eruditos; pero y o casi me inclinaria creer que su invencin se debe los Arcades, c o m o nos hacen conjeturar los nombres del Alfeo, e l E u rtas, el Liceo, el Mnalo, y otros rios y montes situados en Arcadia, y que el lenguaje potico ha consagrado la Poesa Pastoril. . U n a cosa har observar V . , amigo m i : ni Tecrito, ni Virgilio, c u a n d o escribieron, aquel sus Idilios, ste sus glogas, eran zagales agricultores. Habitaba el u n o la corte de T o l o m e o ; el otro la de A u ra

CARTA-PRLOGO. -gusto. Ni Tasso, ni Sannazaro, ni Pope cuidaban ganados, n i v i v i a e n playas desiertas, al trazar el Aminta, las glogas piscatorias, las imitaciones maronianas. Gaicilaso enton con la espada al cinto el dulce amentar de dos pastores, y Valbuena no empuaba ms bculo que el episcopal, al delinear, por lo menos corregir su Siglo de Oro. Gesner, Melendez, y los dems autores de piezas buclicas pasaron su vida en las ciudades, y encerrados en oficinas, celdas, aun talleres. >e aqu infiero que la Poesa Pastoiil, aun suponiendo que n o haya sido la primera inventada por los hombres, ser la que ms dure, sea cual fuere la sociedad en que se viva. E n efecto, si el que mora en el campo se ve tentado copear los paisajes que se le presentan delante de los ojos; ms todava agradan los rboles y los arroyuejos, las fuentes y los prados, al poeta de ardiente imaginacin quien sus desdichas condenan vivir encerrado en cuatro paredes, siquier doladas y cubiertas de "ricos tapices, siquier desnudas y ennegrecidas por la pobreza. Nunca suspiramos tanto por la sencillez de costumbies y felicidad tianquila de la edad de oro, como cuando, vctimas de las pasiones de los hombies, no vemos en derredor sino crmenes, engaos, traiciones; y ya que no podemos trasformar el mundo, nos complacemos en forjarnos otro m u n d o ideal, sea leyendo las producciones de otros poetas, sea inventando nosotros mismos caracteres dulces inocentes, de suaves pasiones y tiernos afectos, y pintando en nuestra mente los collados y verjeles, los manantiales y las grutas que en vano buscamos en torno nuestio. Otras veces, por el contrario, cuando una serie de circunstancias favorables nos proporciona la felicidad y la quietud campestre, gozamos al comparar con la realidad los cuadros de los buenos autores; al descubrir en cada zagala una Amarilis, en cada cabrero un Comatas, en otros pastores un L)fnis un Menalcas. A s me explico, amigo mo, el que pesar de la poca aficin de V . la Poesa Buclica, haya sentido palpitar su corazn de poeta con la lectura de T e crito: aun sin ella estoy convencido d e q u e habria llegado el da en que suspirando por las delicias campestres, y hastiado de la sociedad y de la corte, se trasladara en espritu las cabanas y los bosques, y escribiera, como casi todos los vates, por lo menos una gloga un idilio. Y propsito: cul es la opinion de V . acerca de estos dos nombres con que se designan los poemas pastoriles? Permtame trascribirle lo que este propsito he encontrado en un libro italiano:VIII

CARTA-PRLOGO. " B u c l i c a viene de /3ov y de x\ov}

voces q u e significan apacen-

tar bueyes. L a s Buclicas deberan referirse propiamente tan solo b o yeroaj-pero buclicas se llaman las de Tecrito y Virgilio, donde no son nicameute pastores de bueyes los q u e se introducen describen. E s v o j q u e comprende tanto la g l o g a c o m o el Idilio. " g l o g a {K-Xeyoo) significa en general una selucion de composicio-

nes de cualquier gnero. Esta fu su primera acepcin. Despus se llamaron as las poesas breves q u e un autor publicaba; luego cierta especie de poesas q u e algunos agradaba designar c o n tal nombre. A s Plinio en una de sus epstolas dice: Sive epigrammala, sive edyllia, sive clogas, seu, quod mull, poematia licebit voces; tgo tanlum mdccasyllabosprslo. JSegun Julio Csar Escalgero {Poet., lib. I, c. 4 ) , V i r gilio llam idilios sus composici