Ecologia Del Paisaje Aplicado a Conser. Bosques Templados

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LA ECOLOGA DEL PAISAJE Y SU POTENCIAL PARA ACCIONES DE CONSERVACIN DE ECOSISTEMAS TEMPLADOS DE MONTAAAlejandro Velzq iez' y Gerardo Bocco2'. nsumto de Geografa, UNAM, Aquiles Serdn 382, Centro, C.P: 58000. Morelia, Michoacn, Mxico Correo-e: avmontes@igins.igeograf. urtam.nte -. Ccn au de Investigaciones en Ecosistemas, UNA1vI-Morelia (en comisin en el Instituto Nacional de Ecologa, [NErScwsu^,vr). Mxico, D. E

l y i 2 )l)LCCIN

n Jste artculo se introduce la nocin de la cien.' 'lel paisaje. Y se analiza sta como herramienta ;,mrepanal en la conservacin de ecosistemas templados de montaa. Una vez establecida la relecancia del rema, sse describen los alcances de la bioogia de la conservacin, desde la perspectiva del paisaje y, posteriormente, se proponen cinco aspectos como gua para la accin concreta. La prdida de la biodiversidad es uno de los rsultados ms contundentes de la accin humaua durante el ltimo siglo. Hoy en da prevalecen ^meesos de envergadura inigualable, tales como la errificacin, la deforestacin, la fragmentacin dlel hbitat silvestre y su eventual incidencia en el climtico global; todos ellos desencadenanor el uso inadecuado de los recursos por parde los seres humanos, cuya actividad busca ei.uftnizar el beneficio econmico, a veces con coso; ambientales irreversibles. Los grandes cambios del uso del suelo han sido inducidos por el homare, slo una mnima proporcin es producto de ficciones naturales, tales como huracanes, incen,;'os t--olcanismo, entre otros. La velocidad y la agnirud de la conversin de origen humano son tres a cuatro veces mayores en las regiones trop,cales iFAO 2000), aunque en reas templadas no dejan de ser muy preocupantes. El resultado ^ mediato es la desaparicin de una fuerte proporcin del capital genrico natural. Por ejernplo, el 2, e o de la mastofauna y el 11% de la avifauna

en los pases intertropicales, incluyendo sus zonas templadas de montada, estn dentro de alguna categora de amenaza; de stos, el 954.0 de los mamferos, el mismo valor para aves, el 70ro de reptiles y el 50% de los anfibios, dependen directamente de los ecosistemas tropicales ysubtropicales para su subsistencia (Mh-ers y Mittermeier 2000). Las consecuencias de esto en el mediano y largo plazo son una de las principales preocupaciones del hombre mismo, quien se ha consternado por la masiva prdida de innumerables bienes y servicios derivados de los ecosisremas naturales. Bajo esta nueva realidad resulta imprescindible contar con enfoques cientficos innovadores, que permitan evaluar con precisin, exactitud y rapidez, los procesos de deterioro provocados por la accin humana. Los modelos de anlisis espacialmente explcitos son los de mayor demanda, pues tan importante es la tasa de prdida como el lugar donde se manifiesta. Los resultados obrenidos con este tipo de analisis son, adems, de gran utilidad para apoyar la roma decisiones t- la bsqueda de alternativas que concilien el uso de los recursos biticos y su conservacin. Por lo anterior, se ha planteado que la conservacin de la biodiversidad debe considerarse como una modalidad de manejo de los recursos naturales (Hilborn y Ludwig 1993). Para los pases desarrollados esto no parece ser crucial, pues basan su estabilidad en el desarrollo tecnolgico. Los pases en vas de desarrollo, en contraste, basan buena parte de su actividad econmica en los recursos

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derivados de los ecosistemas naturales, adems de que son los responsables de salvaguardar la mayor concentracin de riqueza biolgica del planeta. Bajo esta doble demanda, se hace necesario buscar mximos beneficios econmicos al ms bajo costo ambiental. Las tendencias en los pases intertropicales, incluyendo sus ecosistemas templados, sin embargo, proyectan un panorama poco alentador. Por un lado, las tasas de deforestacin ms aceleradas se concentran en los pases tropicales, incluyendo las referidas a zonas templadas. Por el otro, la conciencia sobre el deterioro ambiental se incrementa de manera dispar. Ante esto, los encargadas de la gestin de los recursos naturales y en particular de las especies silvestres, observan dos tendencias: la rpida desaparicin de la biodiversidad y el continuo incremento de publicaciones cientficas que lo documentan (Castillo 2000). Las tendencias sugieren que, aunque cada vez sabemos ms, la prdida de los recursos naturales sigue incrementndose. Ante esta paradoja, resulta indispensable generar nuevos mtodos que permitan traducir resultados complejos derivados de la investigacin en acciones prcticas de manejo (Dale 1998).El estudio del paisaje, por s mismo trans-disciplinario, puede jugar un papel importante desde dos perspectivas: por un lado atendiendo demandas de investigacin especficas y, por otro, generando informacin crucial para el manejo integrado del territorio (Van der Zee y Zonneveld 2001). En este trabajo se discute la manera en que el enfoque del paisaje puede apoyar las tareas de conservacin, del manejo de los recursos y de la investigacin, de manera conjunta.LA BIOLOGA DE LA CONSERVACIN Y SG APLICACIN HASTA HOY LIMITADA

bargo, y por ms de cinco dcadas, las inv ciones en ecologa han continuado centra dar respuesta a preguntas de relevancia len con una fuerte propensin experimental una excesiva tendencia a dar origen a resuh publieables, ms que tiles para resolver lis prw1 blemas ambientales. La consecuencia inmediaqde esto es que la mayora de las experiencias eigy

rficamente comprobadas no resultan de aplics, cien directa en la planeacin, el manejo y la con, servacin de los recursos naturales en genepl Muchos investigadores opinan que para esto 0 necesario adoptar enfoques rransciisciplinariol, que involucren a ciencias como las de la Tierra, las ciencias naturales y las sociales, entre otra, (Berkes ' Folke 1998). A pesar de los c,fuer?,) recientes por corregir el rumbo, mucha, revisias relacionadas con la biologa de la conservacin aun fomentan experiencias unidisciplinarias, de corte experimental, de re giones aisladas v prote gidas, con unidades de estudio puntuales c sin considerar el contexto social. La biologa de la conservacin ha hecho esfuerzos por incorporar la dimensin espacial a su marco conceptual (ver, entre otros, Dale et al. 1994). Sin embargo, ha existido un sesgo hacia experiencias a nivel de sitio o de estacin experimental. A nuestro modo de ver, una gran cantidad de problemas ambientales y la situacin crtica de muchas especies, se explican a travs de estudios regionales, cuyos resultados evidencian que el factor humano desencadena los desequilibrios en los procesos ecosistmicos. Factores como el clima, el relieve, procesos de cambio de uso del suelo y la erosin, entre ovos, son obviados en las investigaciones que buscan reas protegidas, aisladas de la gente y bien conservadas. Los resultados, por lo tanto, describen situaciones hipotticas, poco operativas ms all del rea estudiada, y poco aplicables al nivel de la formulacin y seguimiento de la poltica pblica en el tema.La colaboracin entre disciplinas como agronoma, la ciencia forestal, la geografa, la edafologa, la antropologa y la economa, es necesaria para poder ofrecer un contexto coherente con los problemas de conservacin de una regin.

La biologa de la conservacin naci y se desarroll, como aproximacin cientfica, durante las ltimas dos dcadas (Soul 1986). Su existencia result de la demanda urgente de poner en prctica los resultados de investigaciones en ecologa (de poblaciones, comunidades y ecosistemas) para fines de conservacin. Histricamente, sin em-

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a, disciplinas, no obs(ante, han sido frecuenv,ei rc olvidadas por algunos grupos que jnves-

(Van der ZeeyZonneveld 2001). Justamente aqu radica el aspecto que ha recibido crticas desde enfoques cuantitativos: ;cmo medir la homogeneidad al interior de estas unidades?Con base en esta breve descripcin de la ciencia del paisaje, se consideran a continuacin cinco aspectos de vital relevancia en la conservacin de la biodiversidad. Esperamos que estos temas

m en el campo de la biologa de la conservaBcrkes v Folke 1998).1l0 I)E ESTUDIO DE LA CIENCIA DEL

.tia del paisaj e (lartdsclo-a/ kunde ol,,ridtcape .^.comola denominpor prinreravez Carl ciado en Naveh v Lieberman 1993), ininns ele dos siglos como un campo

ofrezcan elementos para una plataforma concepnial, que contribuyan a orientar la prctica concreta del enfoque de paisaje, en la conservacin de ecosistemas templados de montaa.1, 1 , .i(.v usi )s sOJ.!

iplinano, holstico. El concepto est ni la palabra 'land' (Tierra) que, en esta acE6n se refiere a las interacciones verticai.^ouaales de los diversos componentes del -a, e seape' (escena, vista) que se re-

ai estudio de una entidad de un territorio representativo de la problemtica regional.

palabras ms llanas. la ciencia del paisaje se r,, del estudio de las interacciones de compoe,, tales como el clima, la roca o el material Ario e ci releve y del hecho de que a partir e pueden delinear unidades discretas en io, , describir procesos de mediano y larp! 1!'). El componente biolgico (integrado por nacin, Fauna v otros) se estudia como une

bl,tje qua puede ajustarse en su distribu.. los componentes (ab ticas) que permiten au^nLar el paisaje para propsitos de estudio. congo componente, resulta de la ._,nsin entre el relieve e- la biota. Su papel es ^e\ ante, va que representa el soporte de los obr u naturales a conservar, sin excluir al suelo aa,n:o. El componente social describe los proce^ ale modificacin de los ambientes naturales a ::.:mas de la apropiacin de los productores, en ^eio e tiempo (Van der Zee y Zonneveld unidad fundamental de estudio de la cien:a elei paisaje es el ecoropo que, de manera ^.acialmente explcita, representa la unidad mcon caractersticas homogneas de los di5 os componentes del paisaje. Ecotopos afines como grupo conforman facetas que, en conjuno. describen un sistema de unidades de