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Piault, Marc - Antropologia y Cine - Cap 1 a 3

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Text of Piault, Marc - Antropologia y Cine - Cap 1 a 3

  • MARC HENRI PIAULT

    ANTROPOLOGA Y CINE

  • Dos hechos co in ciden a fin a les del siglo x ix : por un lado, la e tn ografa in iciada por Franz B oas que haca indispensable el trab a jo sobre el te rreno y, por otro, el n acim iento del c in em atgrafo . La observacin d inm ica y totalizadora, la observacin sobre el terreno y, por lo tanto, la experim entacin con vertan al cine y a la e tn ografa en herm anos gem elos de una em presa com n de descubrim iento, de identificacin, de apropiacin y de asim ilacin del m undo y de sus h istorias. El cine docum ental inventa entonces una im agen p lau sible del universo y, en este sentido, el antroplogo pone en p rctica , con la ayuda de una c m ara, un cam ino de co nocim iento, un proceso cognitivo, que renu eva la re flex i n . L e jo s del exo tism o estereo tip ad o de los inicios, el cine an tropolgico tiende hoy en da a d esarro llar instrum entos de in tercam bio y de com unicacin entre personas procedentes de d iferentes cu lturas.

    U niversidad A cadem ia Hum anismo Cristiano

    1368272

    C A TED RA 0191071

    I

  • ANTROPOLOGA Y CINE

  • Marc Henri Piault

    ANTROPOLOGA Y CINE

    Traduccin de Manuel Talens

    CATEDRA Signo e imagen

  • Director de la coleccin: Jenaro Talens

    Ttulo original de la obra: Anthropologie et Cinma

    1.a edicin, 2002

    Esta obra ha sido publicada con la ayuda del Ministerio de Cultura de Francia / Centro Nacional del Libro

    Ilustracin de cubierta: Fotograma de Las Hurdes / Tierra sin pan, de Luis Buftuel

    Reservados todos los derechos. El contenido de esta obra est protegido por la Ley, que establece penas de prisin y/o multas, adems de las

    correspondientes indemnizaciones por daos y perjuicios, para quienes reprodujeren, plagiaren, distribuyeren o comunicaren pblicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artsticao cientfica, o su transformacin, interpretacin o ejecucin artstica fijada en cualquier tipo de soporte o comunicada a travs de cualquier medio, sin la preceptiva autorizacin.

    2000 by Editons NATHAN/HER, Paris Ediciones Ctedra (Grupo Anaya, S. A.), 2002 Juan Ignacio Luca de Tena, 15. 28027 Madrid

    Depsito legal: M. 32.209-2002 I.S.B.N.: 84-376-2001-5

    Printed in Spain Impreso en Anzos, S. L.

    Fuenlabrada (Madrid)

    Para Pierre Bonnafy Nicole Echar

  • Introduccin

    Lo importante es proporcionar a la gente elementos para que puedan comprender. Eso es lo que yo trato de hacer.

    R o b e r t o R o s se llin i , entrevista, Filmcritica, nm. 264-265, mayo-junio de 1976.

    Si la frase filmar es el punto de vista de la etnologa fuese algo evidente, si ocupase todo su lugar en la disciplina, si pudiese ser considerada como un momento o como un acto legtimo, todos los problemas estaran resueltos. Habramos definido el cine que nos ocupa y tendramos una idea clara y operativa de la etnologa como tal. Ahora bien, desde hace numerosos aos, las discusiones continan a propsito de la antropologa visual, y son numerosas las variantes relativas a lo que, en una produccin, es o llega a ser (y cmo) todo aquello que no es necesariamente etnologizable a priori. Existe asimismo una puesta en entredicho de las condiciones, los objetivos y los procedimientos de una filmacin desde el punto de vista de la etnologa. Los cineastas de lo real expresan un malestar si se califica su trabajo de antropolgico, mientras que algunos antroplogos envidian su competencia instrumental cinematogrfica. Adems, y puede que cada vez ms, la antropologa visual no es solamente un lugar de produccin con y para la imagen y sonido, ya que toma en cuenta los procesos de esta produccin en el interior de una reflexin epistemolgica sobre el propio desarrollo de la disciplina. Por ltimo, se interroga sobre las imgenes producidas, en el exterior de un proyecto que se introduce deliberadamente en su terreno, en lugares y tiempos especficos, con imgenes pertinentes que sirven de datos para el anlisis de una situacin particular o significativa en el mbito de una interpretacin de los modos de enfoque de una formacin social.

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  • Por eso, debemos tratar de la cuestin general la cuestin de la validez, de la extensin y no de la especificidad eventual de un trabajo de antropologa visual en relacin con la expresin y con la reflexin escritas, que son las que han predominado hasta el presente. Debemos asimismo buscar lo que, en sus procedimientos, puede aportar al conjunto de la disciplina y, en caso de que lo aporte, modificar sus mtodos y sus perspectivas. No se trata nicamente de saber reconocer lo que puede ser observado y la forma de lograrlo mediante la imagen, de manera ms fundamental, del proceso de la puesta en imagen, de ese paso a la imagen. Se trata tambin de una construccin y de una elucidacin del espacio flmico, cuya constitucin como campo del desvelamiento antropolgico se abre a lo que nosotros podemos considerar como un enfoque fenomenolgico. Las resistencias frente a la antropologa visual se deben ms a esta posibilidad de una transformacin en el proceso general que a una puesta en entredicho ante una prctica o una instrumentalidad especficas, cuyas cualidades, si no su importancia, estn muy bien reconocidas. A partir de ahora la expresin antropologa visual (habra ms bien que llamarla audiovisual) define al menos un sector de la disciplina, incluso si sus estatutos no estn bien definidos y si los lugares de su exploracin son todava raros y de desarrollo muy desigual.

    En lo que a m respecta, los accesos a la imagen han sido posibles gracias a encuentros de los que slo oiremos un dbil eco en las pginas que siguen. No he tratado de hacer un balance exhaustivo, pero he intentado, a travs de algunos ejemplos que me parecen pertinentes, mostrar las vas de una reflexin con la imagen en el campo de la antropologa. Un gusto personal por la representacin y todas sus modalidades me dirigi rpidamente hacia el cine y me hizo franquear diversas fronteras que tratan de imponerse a cada uno como si fuesen algo natural y, a partir de ah, se abri ante m un proyecto antropolgico, basado en el necesario dilogo de escrituras y de imgenes.

    En esta perspectiva, tuve la suerte extraordinaria de encontrarme desde principios de los aos sesenta, en Pars, dentro del torbellino infinitamente creador y provocador del Comit du Film Ethnographi- que del Museo del Hombre. Lugar de encuentros, de debates, de formacin, de produccin, lugar de agitacin intelectual a partir del cual pudo comenzar este trabajo de reconsideracin de la realidad que lleva en s misma la antropologa visual. Debo a los innumerables cineastas y antroplogos que he encontrado, a las innumerables pelculas que he visto y que he vuelto a ver, el haber comenzado a sobrepasar las certezas de los saberes dominantes, el haber aprendido poco

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    a poco, con dificultad, las aperturas y las aventuras del dilogo y de los intercambios sin fin. La confrontacin de las imgenes, sus incesantes modificaciones en el curso de las discusiones, a travs de visionamien- tos mltiples, reiterados, no cesan de asombrarme, de encantarme. Debo a todos aquellos que me han permitido participar en estas puestas en escena de nuestras curiosidades, en estas proyecciones confrontadas, en estas deconstrucciones agitadas de nuestros conocimientos, el no haber permanecido inmvil en el seno de certezas definitivas, bn- tre ellos deseo expresar mi agradecimiento, en particular, a los estudiantes de Nanterre y luego del EHESS de Pars y, ms recientemente, en Brasil, en Ro de Janeiro y en Porto Alegre. Sus preguntas y su entusiasmo han contribuido enormemente a que trabaje todava mas en busca de una elucidacin de lo que piensa la imagen.

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  • C aptulo primero

    Nacimiento del cinematgrafo, nacimiento de la antropologa

    1. S a b e r , e c o n o m a , E s t a d o s ... U n s i g l o d e e x p a n s i n

    El vnculo que desde su propio origen han mantenido el cine y la antropologa no es quiz fortuito. El fin del siglo xix estuvo marcado por el desarrollo simultneo de dos instrumentaciones de los tiempos culturales y de los espacios sociales: el cine, as como la etnologa, avanzaron por el terreno de los horizontes ms lejanos, all donde son perceptibles las ms largas distancias fsicas, mentales y del comportamiento con relacin a lo que entonces pareca ser el lugar central de referencia y que, sin grandes posibilidades de error, podramos identificar como el mundo blanco. Este punto de partida se sita en una poca en la que Europa y los EE.UU. buscaban asegurarse los mercados necesarios para su industrializacin y para su expansionismo econmico, en especial por medio de las diferentes invasiones coloniales1. La etnologa exista desde haca tiempo, como versin terica de la reflexin racionalista occidental sobre el mundo y elaboracin de nociones tales como la de civilizacin, luego de cultura, a partir de una consideracin analtica de la diferencia y de la alteridad. Existe acuerdo en que sus fuentes se sitan en el siglo xvi, en tomo a autores como Jean de Lry, Bartolom de las Casas y Jos de Acosta2. Ms tarde, los filsofos

    1 A finales del siglo xix Europa no tena el monopolio del colonialismo: las expediciones estadounidenses en el Pacfico, en el Caribe y en Amrica latina, sin ser todava una empresa poltica directa, se parecan mucho a las formas de dominacin coloniales.

    2 Jean de Lry, Histoire dun voyage en ierre de Brsil [1578], Pars, Le Livre de Poche, 1994; Bartolom de Las Casas, Brevsima relacin de la destruccin de las Indias [ 1582], Ma-

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  • del Siglo de las Luces criticaron el etnocentrismo de los viajeros y abrieron el camino hacia un cierto relativismo cultural. El material etnogrfico que traan los viajeros formados por asociaciones como la Sociedad de los observadores del Hombre, creada en 17

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