Grito de Lares, Grito de Puerto Rico

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Grito de Lares, Grito de Puerto Rico. Rev. 08/09/09 Introduccin. La conmemoracin del Grito de Lares es, antes que otra cosa, tradicin viva y compromiso militante dentro del proceso social de los independentistas. De hecho una de las instancias en que se ordena el arresto de Albizu Campos es que un discurso durante dicha fecha viola las condiciones opresivas de la Ley de la Mordaza. En este compendio queremos regresar a los eventos originarios y plantear someramente las causas y razones que dan vida a este movimiento. Suponemos de entrada que muchas de esas razones se refieren directa o indirectamente a las circunstancias actuales que vivimos en la isla. La lucha libertaria en Puerto Rico: primeras manifestaciones e inicios. Puerto Rico tuvo sus movimientos precursores emancipadores casi desde los inicios de su desarrollo colonial. La rebelin de los vecinos de San Germn, Ponce y Coamo de 17021711, desacataron al Gobierno y afirmaron la autoridad de los cabildos. Desde 1795, el sistema esclavista comenz a ser desafiado por los esclavos en el modelo de las revoluciones raciales de afirmacin africana de Hait. En 1797, aparecieron unos pasquines clandestinos en la capital. En ellos se hablaba de la independencia y de los "hermanos caraqueos" como aliados en la misma causa. La primera expresin del separatismo criollo tambin haba mostrado sus seas. A comienzos del siglo XIX, en la coyuntura histrica de la invasin y ocupacin de Espaa por parte de la Francia del emperador Napolen Bonaparte, en Puerto Rico se organiz un movimiento revolucionario con sede en la Villa de San Germn, encabezado por la lite criolla, para lograr la independencia. La llegada de tropas de Espaa y la represin del liderato frustraron ese intento. Hubo otras tentativas revolucionarias en 1823 y en 1838. Las rebeliones de esclavos eran frecuentes, especialmente las de las haciendas azucareras de Toa Baja, en 1843. Temeroso de que se siguiera el camino de los esclavos de Martinica, que se haban sublevado en esos aos, el Gobernador de Puerto Rico promulg en 1848 un Cdigo Negro, que acentu la represin. Puerto Rico en el siglo XIX. Durante la primera mitad del siglo XIX Puerto Rico se convirti en una colonia azucarera de importancia mundial. Para entonces Cuba y Puerto Rico eran los ltimos bastiones de Espaa en Amrica. A lo largo del siglo XIX, los puertorriqueos se agruparon en varias tendencias polticas: la conservadora, sostenedora de la dominacin espaola; la reformista, que promova el gobierno con mayor participacin criolla y cambios

econmicos favorables a la Isla; y la independentista, que luchaba por la soberana plena puertorriquea. El 4 de mayo de 1809 se celebran en Puerto Rico las primeras elecciones de su historia para escoger un diputado que representara a la Isla en la Junta de Gobierno del Reino. Saldr electo Ramn Power y Giralt quien en 1812 llegar a ser primer vicepresidente de las Cortes de Cdiz. En esta poca las tendencias polticas en la Isla, que no eran partidos ya que stos no se formaron hasta la decada del 70, eran: el liberalismo que promova para la Isla un gobierno propio con las mismas prerrogativas polticas y econmicas que cualquier provincia espaola y por ende ser una de ellas, el conservadurismo que defenda el status de administracin colonial de siempre con los destinos regidos totalmente desde la Madre Patria y el separatismo que, siguiendo el ejemplo dado por otras colonias, optaba por la soberana. Desde 1809 hasta 1836 predomina en las elecciones la tendencia liberal y sus candidatos representarn a la Isla en las cortes espaolas. Entre 1815 y 1837, se afirm el absolutismo en Espaa. A pesar de los retornos al orden constitucional de 1821-1822 y de 1837, el autoritarismo monrquico se hizo de un espacio firme en el orden espaol liquidando las posibilidades de un rgimen liberal para las islas. Aquellos fueron tambin aos de maduracin de la primera generacin de separatistas puertorriqueos de origen criollo y de afirmacin de un abolicionismo de races afro-puertorriqueas en este territorio. En 1837, se cerr aquel ciclo de reformas y cambios tras la segunda cada del liberalismo en la pennsula. Desde 1837 hasta 1869 las provincias de ultramar se regirn por un rgimen especial sin representacin en Cortes. Los independentistas, son una tendencia en incremento por el problema de la esclavitud tras la abolicin en los Estados Unidos en 1865, la esclavitud continuaba siendo legal nicamente en Brasil, Cuba y Puerto Rico. En 1869 vuelven las elecciones para represantantes a Cortes y entre ese ao y el de 1873 se dividirn los cargos entre liberales y conservadores. En 1866-67, los comisionados liberales reformistas e independentistas Jos Julin Acosta, Francisco Mariano Quiones y Segundo Ruiz Belvis denunciaron el despotismo colonial y formularon peticiones de consenso econmicas: libertad de comercio, y fomento agrcola industrial; sociales: abolicin de la esclavitud y del sistema de la libreta de jornaleros; y polticas: descentralizacin administrativa y mayor gobierno propio ante una Junta Informativa de Madrid. El gobierno imperial ignor las demandas, incumpli las viejas promesas de Leyes Especiales de carcter autonmico (la promesa de que las islas seran gobernadas por Leyes Especiales en atencin a sus diferencias nunca se cumpli), impuso mayores impuestos a la colonia y el Gobernador espaol, usando de pretexto un motn de soldados en junio de 1867, orden el arresto de prominentes liberales.

Entre las causas que motivaron esta revuelta (el Grito de Lares) se cuentan la indiferencia del gobierno peninsular a las demandas de reforma de los puertorriqueos [e]n lugar de mostrarse conciliador, intentaba resolver la situacin con mayor represin, destierros y crcel. La situacin social era aun peor que la poltica. Los puertorriqueos eran discriminados, no teniendo acceso a cargos en el gobierno. La poblacin de la Isla -en su mayora, jornaleros, esclavos negros y hacendados de la montaa- estaban muy descontentos con el Rgimen de la Libreta. Este sistema regulador les permita a los patronos utilizar directrices ms severas de trabajo. Si algn miembro de la poblacin desafiaba la autoridad o no cumpla con la ley, se castigaba con severidad. La tensin que el Gobierno haba creado caus gran malestar. En cuanto a los trabajadores, estos se hallaban econmicamente explotados y no disfrutaban de sus derechos polticos, sociales y laborales. [e]n el plano laboral las huelgas estaban prohibidas y se consideraban ilegales, y el despido era una institucin aceptada por la administracin colonial, por lo cual, los hacendados comnmente hacan despidos arbitrarios de sus trabajadores jornaleros, o de sus peones o agregados, Tarde en la noche del 23 de septiembre, ante el ejrcito rebelde de alrededor de seiscientos hombres congregados en su hacienda, el general Manuel Rojas[e]n su discurso revolucionario, como ha documentado la historiadora Olga Jimnez, se dirigi a las tropas que estaban afuera y les habl las contribuciones exorbitantes, de la corrupcin de los funcionarios y del deber de ponerle fin a tal rgimen de tirana. Vemos que los anhelos libertarios venan acompaados ( y precedidos) por profundos deseos de reinvindicaciones econmicas. Los peones en esta situacin se exponan a una triple explotacin: 1) deban pagar al hacendado altos intereses usurarios por el prstamo que se les haba otorgado, lo cual representaba una obligacin financiera del pen ante su patrono; 2) al pen establecerse con su familia en las tierras de su amo, s la tena alojada en un boho prximo a la vivienda del hacendado, ste peridicamente empleaba al trabajador o a su mujer, en distintos oficios u ocupaciones de su finca, es decir, en diversas labores fuera de su jornada obligatoria de trabajo en el cafetal, o usndolo como mandadero, o aprovechndose gratuitamente del trabajo de los hijos y de la mujer del agregado, que era empleaba casi siempre en los oficios domsticos de la vivienda del hacendado; y, 3) la explotacin que afectaba al agregao en el desempeo de sus funciones de pen o jornalero, en sus rutinarias labores propias del trabajo de campo: podas regulares de los rboles, desyerbo, recoleccin de caf, etc. Salud, hambre y muertes. Como sabemos la realidad social tiene implicaciones directas en la calidad de la vida de

las comunidades afectadas. Sin embargo no tenemos que deducir ni imaginarnos las condiciones de salubridad y alimentos de los pobres boricuas del siglo XIX ya que ha habido esclarecedores e impactantes estudios en esos temas. El investigador Fernando Pic en sus estudios escogi una muestra al azar de las defunciones ocurridas en Utuado durante los primeros tres das del mes de julio del ao 1882, e hizo un registro de las causas de estas defunciones cinco de los difuntos eran jornaleros, y murieron a causa de anemia, quienes tenan una edad promedio de 35 aos. La anemia estaba determinada por la excesiva frugalidad de la comida del jbaro jornalero, determinada por los bajos niveles salriales existentes para entonces De 1850 a 1890 imperan en el campo puertorriqueo unas condiciones de vida horribles, el hambre y la muerte estuvieron por doquier, y la poblacin trabajadora, esclava y libre, viva en medio de la pobreza extrema. Eran tiempos de profunda miseria material. En 1887 menos del 20 por ciento de la poblacin insular estaba alfabetizada, por lo tanto, ms del 80 por ciento de la poblacin de Puerto Rico no saba leer ni escribir, y a fines de siglo, en 1890, "ms de la mitad de los nios bautizados haban nacido fuera de matrimonio". Un censo de 1860 contabiliz una poblacin de 583.308, de los cuales 300.406 (51,5%) eran blancos y 282.775 (48,5%) eran personas de color, el ltimo rubro inclua a las personas de herencia principalmente africana, (estudios recientes revelan que la descendencia tana se mezcla con la poblacin general) mulatos y mestizos. La mayora de la poblacin de Puerto Rico viva en situacin de pobreza extrema. La mayor parte de la poblacin puertorrique