Diplomacia nº 76

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Diplomatic Magazine

Text of Diplomacia nº 76

  • DiplomaciaSiglo XXI

    3

    N76. Julio - Agosto 2013

    Pg. 06

    Ser cristiano en SiriaEDITORIALTo be a Christian in Syria

    Monarquas en EuropaPor Santiago Velo de Antelo, director revista DiplomaciaMonarchies in Europe

    Es un error que el cristianismo no juegue su papel en EuropaEntrevista a Viktor Orban, Primer Ministro de HungraIt is a mistake that Christianity does not play a role in Europe

    Nuestra poltica est basada en la integracinEntrevista con alexi Petriashvili, Ministro para la UE y OTAN de GeorgiaOur policy is based on the integration

    Espaa: Una nacin americanaConferencia del prncipe Felipe en HarvardSpain: An American nation

    Consideraciones sobre la guerra Ruso - JaponesaPor Arturo Prez, DiplomticoConsiderations on the Russian - Japanese war

    La expulsin de los carlistas de ZaragozaPor Fernando de SalasThe expulsion of the Carlists of Zaragoza

    Ancdotas de su vida diplomticaAlonso Alvarez de ToledoAnecdotes of his diplomatic life

    Nuevo libro del diplomticoAngel Manuel BallesterosNew book of the diplomat

    ACTIVIDADES DIPLOMTICAS

    SOUK 2013Damas Diplomticas ArabesSOUK 2013

    04

    06

    10

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    62

    Pg. 20 Pg. 34Pg. 26

    Presidente: Julio Ariza Irigoyen

    Vicepresidente: Pedro Juan Viladrich

    Consejero delegado: Juan Jos Aizcorbe

    Director: Santiago Velo de Antelo

    Directora General Prensa yPublicaciones: Cristina de Miguel

    Director General Econmico-Financieray de Control de Gestin:Juan Andrs Corrochano

    Director General de Organizacin yRecursos Humanos: Javier de Vicente

    Directora General de RelacionesInstitucionales y Comunicacin:Virginia Muiz

    Director General de Medios Internos:Fernando Macho

    Maquetacin: Vctor Garca

    Redactor Jefe: Juan Manuel Alesson

    Protocolo: Jos Carlos Sanjuan

    Archivo y Documentacin: M JessNistal

    Colaboradores: Arturo Prez, JavierHergueta, Arturo Prez, Eloy Ybaez,Felio Villarrubias, Tomas Solis, VicenteBlanco, Antonio Milln, Alvaro Rodrguez,Fernando de Salas, Alfonso Lpez Perona,Santiago Martnez-Caro, Carlos Lozano,Nicolas Martn Cinto, Emilio Prez deAgreda, Jos Angel Lopez Jorrin, Fernandode la Serna, Faustino Pardavila (RR.PP)

    Edita: EDICIONES SILA

    Redaccin y administracin:P Castellana, 36-38. 28046 MadridTfno.: 91 423 47 21 - 60 78 87 579email: diplomacia@intereconoma.com

    Delegacin en Barcelona:Gran Va de las Cortes Catalanas, 311 Bis08007 Barcelona Tfno.: 93 342 71 20

    Diplomacia es miembro de:

    Depsito legal: M-14873-1995

    DIPLOMACIASIGLOXXI

    REVISTA PARA EL CUERPO DIPLOMTICO,EL SERVICIO EXTERIORY LA ALTA EMPRESA

    Sumario Summary

    Pg. 10

  • Esuna de las grandes tragedias de este conflicto. Al-guien se ha para a pensar en los cristianos que vivenen Siria? Parece que no. La Guerra que vive este pasest convirtiendo al 8% de los cristianos sirios en carne decan de los llamados rebeldes.

    Siria es una pas donde se profesa mayoritariamente la re-ligin islmica, principalmente la sun, aunque tambin hayalawitas, chies, drusos e ismailitas. Y la realidad es que ba-jo el rgimen de Bashar al-Assad, el cristianismo (ante todoortodoxos, siracos, maronitas, y catlicos de rito armenio)han vivido su Fe sin problemas, con absoluto respeto a la li-bertad de culto, y no ha habido enfrentamientos entre cris-tianos e islamitas, celebrndose las fiestas cristianas de laNa-vidad, Viernes Santo yDomingo de Resurreccin como dasde fiesta nacional. Y eso en un pas en el que oficialmente elpresidente tiene que ser musulmn.

    Desde el inicio de las revueltas los cristianos estnsiendo perseguidos, secuestrados y asesinados, siendouno de los ltimos casos el del sacerdote sirio FranoisMurad, asesinado en el convento de la Custodia de Tie-rra Santa, en Gassanieh, en el norte de Siria. Y es queyihadistas de todo pelaje ya se han hecho con el control

    de la revuelta, como ocurri en Egipto, con la llegada delos Hermanos Muslmanes, que ha causado la contra re-vuelta a la revuelta.

    El experto en relaciones internacionales y profesor de launiversidad CEU San Pablo Jos Luis Orella, public enDiarioya.es una de las mejores visiones de lo que est suce-diendo: En Siria no hay una guerra civil, es un tablero de aje-drez dondeOccidente, clarificando EEUU,Gran Bretaa yFrancia, apoyan a Qatar y Arabia Saudita en su afn de ais-lar a Irn, derribando a su nico aliado de la regin. ArabiaSaudita e Irn juegan sus peones de control de la regin.Adems, Siria estimula la coalicin libanesa que lideraHez-bollah, por lo que Israel favorece la eliminacin del patro-cinio gubernamental sirio. Rusia y China tambin juegan,deseosas de recortar las intervenciones estadounidenses enregiones cercanas a sus fronteras. Por cierto, que importan-te la labor de contraposicin de Rusia ante diferentes con-flictos auspiciados o apoyados por Estados Unidos.

    Y mientras todo esto sucede, Occidente mira para otrolado ante la persecucin a los cristianos por los rebeldes, qui-z porque estos rebeldes estan financiados precisamente des-de Occidente.

    Ser cristiano en Siria

    It is one of the great tragedies of this conflict. Has anyoneever stop to think of the Christians living in Syria? Appa-rently not. The 8% of the Syrian Christians have their livesthreatened by the so-called rebels. From the start of the riotsChristians are being persecuted, kidnapped and killed, as it

    was the case of Franois Murad, Syrian priest, murdered inthe Convent of the Holy Land, in Gassanieh, in northernSyria. And while all this happens, the West looks the otherway on the persecution of Christians by the rebels, perhapsprecisely as these rebels are financed from theWest.

    To be a Christian in Syria

    Editorial Editorial

    Bashar al-Assad con el Obispo Krisostamos, Arzobispo de Chipre, en el Palacio Episcopal en Nicosia, hace tres aos.

    DiplomaciaSiglo XXI

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  • Monarquas europeas European monarchies

    Yno ser que tener unamonarqua como forma deEsta-do es un valor aadido para aquellas pocas naciones nomsdeun8%de todos los pases delmundo- quepor his-

    toria tienen Corona?La realidad es que aquellos pases que tienenCorona -diez

    enEuropa- quieren seguir siendonacionesmonrquicas, y queincluso algunas de aquellos que la tuvieron, tiran de la familiareal como elemento de imagen institucional. En Rumana, elprncipePaul se hapuesto a disposicindel gobiernoparame-jorar la imagen de pas y ya participa en actos institucionales.EnBulgaria, el pretendiente Simen gan unas elecciones ge-nerales y se convirti en primer ministro. Hasta en Canad yAustralia, la reina de Inglaterra sigue siendo, por voluntad delpueblo, su jefe de Estado con un poder simblico y constitu-cional. Pases comoAustria supieron aprovechar aunqueme-

    nos de lo que lo podan haber hecho- aOtto deHabsburgo, acuyo entierro acudieronms de 300.000 austriacos en seal deagradecimiento.

    Las actuales nacionesmonrquicas, al final, no se planteanrealmente un cambio de sistema hacia una repblica. Y eso apesar de que en la poca actual de lamodernidad,mucha gen-te joven no entienda incluso lgico este pensamiento, en cier-tamedida- que una persona, por el mero hecho de ser hijo derey, herede un cargo comoes el de jefe deEstado. Por ellomis-mo es cierto tambin que una actual repblica nunca har elcamino a la inversa y se convertir enmonarqua.

    Espaa ha de tener cuidado en no banalizar con la pre-gunta monarqua o repblica. La Casa Real, de la mano delprncipe Felipe, y slo cuando se resuelvan los asuntos desa-gradables pendientes, ha de establecer los nuevos cimientos

    Monarquas en EuropaEl porqu de su necesidad en el siglo XXI

    De momento las naciones monrquicas europeasno estn dispuestas a renunciar a sus Coronas. Por qu ser?

    SuMajestad el Rey Juan Carlos el da del matrimonio de su hijo, el Prncipe de Asturias.

    DiplomaciaSiglo XXI

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  • personales,morales, familiares,polticos e institucionales paraque los espaoles la considerensu auctoritas. An estamos atiempo.

    Hasta un 59% de los brit-nicos estn a favor de que la rei-na Isabel II abdiquedurante losprximos dos aos en su nietoel prncipe Guillermo, y no ensu hijo, el prncipeCarlos, segn el sondeopublicadoporTheSunday Times.

    Si bien es cierto que la encuesta se ha desarrollado cercana

    ya la boda de Guillermo conKateMiddleton, con el plus depublicidad en cuanto a imagenque esto supone, tambin lo esque la imagendeGuillermo es-t muy por encima de la de supadre, muy tocada tras su es-candaloso matrimonio conLadyDi.

    Esta encuesta me da pie aplantear dos cuestiones relacionadas con lo que supone unaabdicacin, y con respecto a que la lnea dinstica sucesoriapuede variar sin causar traumas.Me explico.

    Familia Real Inglesa el da de la boda del prcipe Guillermo.

    Reino de Dinamarca, monarqua constitucional desde 1849, en laque qued abolida la monarqua absoluta vigente desde 1660.

    Reino de Espaa, donde ya el rey Leovigildo a fines del s.VI, setitula rey de Gallaecia, Hispania y Narbonensis.

    El prncipe Felipe ha de establecerlos nuevos cimientos personales,morales, familiares, polticose institucionales para que los

    espaoles le consideren su auctoritas

    DiplomaciaSiglo XXI

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  • En Espaa tenemos unas encuestas que dicen que el pue-blo no esmonrquico, sino juancarlista. Y entonces, cuandofalte JuanCarlos?Una solucin sera que el rey abdicara en elprncipe Felipe para estar a su ladomientras la salud se lo per-mita, apoyndolo en sus primeros momentos de reinado. Yuna abdicacin, como demuestran los ingleses, no ha de serun trauma.As hemos visto en la reciente abdicacin de la rei-naBeatriz deHolanda en suhijoGuillermoAlejandroo lamsreciente an del rey Alberto II de Blgica en favor de su hijoFelipe.

    Por otro lado la