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GANDARILLA-Bolívar Echeverría y Los Ethos Históricos Del Despliegue Moderno Capitalista

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    "Bolvar Echeverra y los ethos histricos del despliegue moderno/capitalista"

    Por Jos Guadalupe Gandarilla Salgado1

    De dnde viene la necesidad de trocar lo inseguro de la riqueza que se da en la ambivalencia por lo confiable de la limitacin que viene

    con la univocidad?

    (Echeverria, 1998a: 21) En la vida social, lo que es es porque es sacrificio de lo que no es,

    pero lo que no es es el fundamento de lo que es (Echeverra, 1986: 197)

    En este trabajo se habr de intentar proceder con Bolvar Echeverra como l dice que se debe proceder con los grandes filsofos. Aqullos cuyo proyecto de exposicin de su pensamiento, en el curso de una larga vida, despliega una suerte de dialctica entre determinados aspectos que para la obra tarda o madura terminan por ser desechados, o sacrificados en provecho del progreso de una determinada teora (Echeverra, 2011: 64), aunque contengan muchos elementos, sugerencias o sesgos creativos (Echeverra, 2011: 64) valiosos en s mismos.

    Junto a esos pasajes, que quedan en calidad de rastros insospechados, de indicios a seguir, hay otro tipo de elementos, esbozos balbucenates de las primeras obras, que finalmente s son recuperados y de los que es dable emprender tan fascinante reconstruccin,

    en la medida en que cada nuevo momento en el perfeccionamiento de un discurso implica no slo un aprovechamiento de aquello que existi anteriormente, en el estado de la formulacin del discurso al que haba llegado el autor en aquella etapa anterior, sino que el nuevo autor, que viene a suceder al anterior, tambin aprovecha ciertos aspectos de lo que exista ya (Echeverra, 2011: 64).

    De lo que se tratara sera de buscar esos tanteos, esas lneas esbozadas que ya preanuncian la gran creacin, hurgar en las primeras formulaciones los bocetos de la posterior y ms consolidada argumentacin.

    1 Doctor en Filosofa Poltica por la Universidad Autnoma Metropolitana-Iztapalapa, Mxico. Investigador

    titular del Centro de Investigaciones Interdisciplinarias en Ciencias y Humanidades (CEIICH) y profesor de la Facultad de Filosofa y Letras de la UNAM. Miembro de la Asociacin Filosfica de Mxico. Su ms reciente libro es Asedios a la totalidad. Poder y poltica en la modernidad desde un encare de-colonial (Barcelona, Anthropos CEIICH UNAM, 2012). Coordina actualmente el proyecto El programa de investigacin modernidad/colonialidad como herencia del pensar latinoamericano y relevo de sentido en la teora crtica.

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    No es arbitrario establecer con respecto a la obra que nos ha legado Bolvar Echeverra, y con objetivos meramente analticos, el sealamiento de dos grandes bloques que a su vez se desdoblan en cuerpos temticos bien identificados. Por un lado, sus tempranos trabajos sobre el materialismo y la definicin de lo que es un discurso crtico que inciden o estn en la base, que dan la premisa sobre cmo acometer la lectura de El Capital para mejor comprender y criticar el capitalismo. Por otro lado, los que, correspondiendo a su inters por formular una muy peculiar filosofa de la cultura, arribarn a una genuina y sugerente

    teorizacin sobre el cudruple ethos del capitalismo, y a la distincin del ethos barroco como el caracterstico de la modernidad capitalista en Amrica Latina.

    Lo que s resultara arbitrario o apresurado sera presentarlos (a estos dos grandes campos de inters) en independencia uno del otro o, peor, en tajante separacin. Sealar la existencia de tales reas de trabajo no significa suscribir ruptura alguna, por el contrario, ayudara a restablecer, por un lado, la unidad de reflexin y, por el otro, a subrayar la

    permanente insistencia de nuestro autor por clarificar no slo el significado del discurso crtico materialista (aqul que no puede entregar la sujetidad del sujeto a entidad trascendental alguna) sino cmo este se despliega heursticamente en el trabajo de su unidad de anlisis privilegiada: la crtica de la modernidad capitalista.

    Recuperar su obra desde una estrategia unificadora de la misma pone en claro que el de Bolvar Echeverra es un proyecto que se puede vislumbrar en todos sus alcances en el

    modo en que l mismo lo define, justamente, en uno de sus momentos de reflexin heursticamente ms productivos: a la hora de su examen sobre la modernidad barroca.

    Ah hace referencia al cometido que se ha puesto a cuestas y al que busca cubrir. Lo dice de manera muy clara, en una frase muy sinttica que, sin embargo, muestra la densidad de una tarea en la que vena trabajando desde los setentas y que pudo ser enunciada del modo siguiente. Echeverra busca construir, dice ah, una teora crtica del conjunto de la vida moderna (Echeverra, 1998b: 12), programa de investigacin que l mismo asume como una ampliacin en escala y en profundidad del proyecto de la Crtica de la Economa Poltica de Marx.

    Discurso crtico materialista

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    A su llegada a Mxico, luego de su estancia por cerca de ocho aos en Alemania, nuestro autor se ocupa de elaborar, en un primer momento, uno de los comentarios ms originales y radicales sobre la cuestin del materialismo en Marx2, y sobre la definicin del discurso crtico3, y en un segundo momento, a la elaboracin de un conjunto de materiales que condensan su forma de interpretacin de El Capital, su modo de lectura para una mejor apreciacin de la arquitectnica que esconde la obra cumbre de Marx.

    La discusin que, en el primero de los trabajos, de esta primera etapa nos es ofrecida a propsito del nudo argumental que esconde el tan breve y peculiar texto de las once tesis de Marx sobre Feuerbach, puede ser vista como una manera de darle salida al problema en que se mueve el dilema epistemolgico moderno como superacin del hiato que sesga el materialismo hacia la metafsica y la dialctica hacia el idealismo.

    El campo de posibilidades de inteleccin cognoscitiva en que encarna la modalidad vigente del discurso terico convencional moderno se bifurca al modo de materialismo tradicional (que procesa muchos de los xitos de la revolucin cientfica y el materialismo empirista) e idealismo (que procesa los desarrollos del pensamiento abstracto, el racionalismo del pensamiento ilustrado o el idealismo).

    Ni la objetividad se da y puede llegar a ser recuperada por el sujeto en completa exterioridad (modalidad materialista-empirista), ni corresponde su produccin al despliegue de un en s (modalidad idealista-racionalista), en que el sujeto pone al objeto (pero en el plano de la conciencia, exclusivamente) sino en una articulacin en que el despliegue pleno de la praxis (material y concreta) del sujeto, se asume como proceso en curso (Echeverra, 2011: 23).

    La prctica reproductiva del muy variado conglomerado humano dispone su figura en la

    arena social, en la que concurre el despliegue mismo de su verdad como dialctica, cuyo sentido es el de arrebatarle el elemento condicionador a lo dado, cuya potencialidad es la

    2 Trabajo que, en una de sus variantes, presenta como Tesis de Licenciatura en la Facultad de Filosofa y

    Letras de la UNAM, y que luego es publicado como artculo en la revista Historia y Sociedad, y se integra como captulo inicial del que fue su primer libro, El discurso crtico de Marx (1986). 3 Material que es publicado al modo de adelanto como una de sus primeras aportaciones a la revista

    Cuadernos Polticos, de la que fue, en sus 60 nmeros publicados durante casi un cuarto de siglo, uno de los principales animadores.

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    de transgredir la debilidad de las sociedades frente a la naturaleza, la hostilidad de sta hacia el ser humano (Echeverra, 1986: 51).

    En el centro del proceso prctico de trans-naturalizacin lo que se busca es hacer hablar a

    la cultura el cdigo de una promesa realizadora, la del abatimiento de la escasez. De ah que,

    lo que constituye la verdad del discurso terico es precisamente su compenetracin con este proceso su verdad es su poder, su contribucin o participacin especfica en la realizacin concreta de la tendencia fundamental de este proceso prctico-histrico (Echeverra, 2011: 29).

    Esta dplice disposicin del discurso que signa a la modernidad puede ser subvertida en modalidades alternativas que, para aquellos comentaristas de las tesis ms agudamente equipados (Bolvar Echeverra, a quien estamos haciendo referencia, o Ernst Bloch, en su pormenorizado texto en que se ocupa de tales aforismos, que hace parte de El principio esperanza), puede asumir dos modalidades.

    Una forma cercana a la densidad romntica de un pensar-hacer que encuentra ah su

    utopismo, ni fatalismo del ser ni exagerado optimismo de la actividad (Bloch, 2004: 308), o una forma en que lo que se vislumbra es la contradiccin (en esas pginas aforsticas de Marx, ms implcita que explcita), entre un plano histrico general de despliegue de la prctica concreta de reproduccin del mundo de la vida y su control o mediatizacin por un plano de expresin histrico-especfico bajo la sucia forma juda de expresin (crematstica o mercantil-capitalista). Reconocer esta oposicin en el ejercicio efectivo del darse forma (social) por el colectivo humano, brindara posibilidades pero no seguridades al acontecer revolucionario (sostendr Echeverra).

    La recuperacin de la presencia de sentido en lo real es recuperarlo a ste como metabolismo del ser humano con la naturaleza, como praxis histrico-concreta, como materialidad en acto, que realiza y es realizacin de la tendencia fundamental del proceso histrico-prctico.

    La autorealizacin del sujeto al desplegar su praxis reproductiva es un proceso en el que se juega su poder y el carcter de su verdad, que por tal razn es en su definicin afirmadora de la vida (Echeverra, 2011: 50). Las once tesis

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