Click here to load reader

Los Bautistas y la Libertad de Religión - s3.amazonaws.com · que se indique lo contrario, las citas bíblicas son de la Versión Reina Valera, 1960. ... Cómo ordenar materiales

  • View
    220

  • Download
    0

Embed Size (px)

Text of Los Bautistas y la Libertad de Religión - s3.amazonaws.com · que se indique lo contrario, las...

  • Los Bautistas y la Libertad de Religin

    El Camino a la Libertad

    Un estudio de doctrina y herencia bautista para el da de hoy

    William M. Pinson, Jr.

    Dallas, Texas

  • Los Bautistas y la Libertad de Religin: El Camino a la LibertadDerechos de autor 2007 por BAPTISTWAY PRESS.

    Derechos reservados.Impreso en los Estados Unidos de Amrica.

    Ninguna parte de este libro puede ser usado o reproducido en ninguna manera sin permiso escrito excepto en el caso de citas breves. Para informacin, comunquese con BAPTISTWAY PRESS, Baptist General Convention of Texas, 333 North Washington, Dallas, TX 752461798.

    BAPTISTWAY PRESS es una marca registrada en la Oficina de Patentes y Marca registrada de los Estados Unidos.

    Los pasajes bblicos marcados nvi son tomados de la Santa Biblia Nueva Versin Internacional, 1999, Sociedad Bblica Internacional. Usada con permiso. A menos que se indique lo contrario, las citas bblicas son de la Versin Reina Valera, 1960.

    BAPTISTWAY PRESS Equipo administrativoDirector Ejecutivo, Baptist General Convention of Texas: Randel EverettDirector, Misiones, Evangelismo, y Equipo de Ministerio: Wayne ShuffieldLder de Equipo de Ministerio: Phil MillerEditor, BAPTISTWAY PRESS: Ross West

    Traduccin: Dr. Adlin CottoPortada y diseo interior y produccin: Desktop Miracles, Inc.Impresin: Data Reproductions CorporationImagen en la portada: La inscripcin en Una breve declaracin del misterio de la iniquidad (A Short Declaration of the Mystery of Iniquity) por Thomas Helwys al Rey James de Inglaterra en el 1612; de la Biblioteca y Archivos Histricos Bautista del Sur. Vea la pgina 6 para el texto.

    Este libro es uno de una serie de libros producidos en cooperacin con el Concilio de Distintivos Bautistas/Centro de Herencia Bautista de TexasDirector Ejecutivo Emrito, BGCT, y Director voluntario, Centro de Herencia Bautista de Texas, William M. Pinson Jr.; Directora voluntaria de Organizacin y Comunicacin, Doris A. Tinker; Presidente del Concilio de Distintivos Bautistas BGCT, Royce Measures.

    Esta edicin en espaol de Los bautistas y la libertad de religin: El camino a la libertad fue hecha posible gracias a la ayuda generosa de Prichard Family Foundation.

    This edition in Spanish of Baptists and Religious Liberty: The Freedom Road was made possible by generous assistance from the Prichard Family Foundation.

    Primera edicin en ingls: Octubre 2007Primera edicin en espaol: Junio 2008

    ISBN13: 9781934731116

  • Este libro es dedicado a la multitud de personas quienes sufrieron tortura cruel, encarcelamiento horrible, y muerte agonizante para proveer la libertad de religin que disfrutamos en los Estados Unidos.

  • 4

    Acerca de esta Doctrina, Herencia y Estudio

    Este libroLos bautistas y la libertad de religin: El camino a la libertades uno de una serie de libros en doctrina y herencia bautistas que BAP-TISTWAY PRESS est produciendo anualmente.1 Estos estudios estn diseados para la lectura y estudio individual y para grupos de estudio en iglesias y otros contextos.

    La intencin de esta serie es proveer direccin al considerar, entender, y actuar sobre algunas de nuestras creencias bautistas ms profundas, particularmente cuando estas creencias intersecan con la vida diaria. La intencin no es producir una declaracin oficial acerca de estas creencias bautistas. An intentar hacerlo ira en contra de la misma naturaleza de la identidad bautista.

    As que, segn usted lee y estudia este libro y los otros estu-dios en la serie, est preparado para pensar seria y cuidadosamente. Interrelacione las ideas con sus propios pensamientos y estudios, especialmente de la Biblia.

    Adems de este libro de estudio, hay sugerencias para ensear este estudio disponibles en la Gua de enseanza: Los bautistas y la liber-tad de religin: El camino a la libertad. Vea www.baptistwaypress.org para recursos adicionales para ste y otros estudios producidos por BAPTISTWAY PRESS.

    El autor: William M. Pinson, Jr.

    William M. Pinson, Jr., ha servido como Director Ejecutivo de la Junta Ejecutiva de la Convencin Bautista General de Texas (BGCT); Pre-sidente, Seminario Teolgico Bautista Golden Gate; Pastor, Primera Iglesia Bautista, Wichita Falls, Texas; y Profesor, Seminario Teolgico Bautista Southwestern. Dr. Pinson es actualmente el Director Ejecu-tivo Emrito de la Convencin Bautista General de Texas (BGCT); Profesor Visitante Distinguido de la Universidad de Baylor; Profesor Distinguido de la Universidad Bautista de Dallas; y Director Volunta-rio del Centro de Herencia Bautista de Texas.

  • 5

    Tabla de Contenido

    Acerca de este estudio de doctrina y herencia 4

    El Autor: William M. Pinson, Jr. 4

    Texto de la inscripcin en la portada 6

    Prefacio 7

    Introduccin 9

    Uno Jornada por el largo camino a la libertad 13

    Dos El comienzo de la lucha por la libertad de religin 30

    Tres. El rol de los bautistas al promover la libertad de religin 45

    CUaTro. La libertad de religin y la separacin de la iglesia y el estado 64

    CinCo. Separacin de la iglesia y el estado: Un desafo que contina 85

    seis. La devocin bautista a la libertad de religin 103

    sieTe. La libertad de religin y la forma de gobierno y prctica bautistas 117

    oCho La libertad de religin: Una responsabilidad seria 135

    Y por ltimo 155

    Notas 157

    Cmo ordenar materiales de estudios adicionales 171

  • 6

    Texto de la inscripcin en la portada

    La inscripcin en la portada es de Una breve declaracin del misterio de la iniquidad (A Brief Declaration of the Mystery of Iniquity) por Thomas Helwys al Rey James de Inglaterra en el 1612.2 El libro fue el primer documento escrito en ingls solicitando completa libertad de religin.

    Escuche, O rey, y no desprecie el consejo del pobre, y permita que sus quejas lleguen delante de usted. El rey es un hombre mortal y no Dios, por lo tanto no tiene poder sobre las almas inmortales de sus sbditos, para hacer leyes y ordenanzas para ellos, y para establecer seores espi-rituales sobre ellos. Si el rey tiene la autoridad para establecer seores y leyes espirituales, entonces l es un Dios inmortal y no un hombre mortal. O rey, no se deje seducir por engaadores para pecar contra Dios a quien debe obedecer, ni contra sus pobres sbditos quienes deben y le obedecern en todas las cosas con cuerpo, vida y bienes, o sino que sus vidas sean arrebatadas de la tierra. Dios salve al rey.

    T h o . h e l w y sSpittalfield cerca de Londres

  • 7

    Prefacio

    C uando me pidieron que escribiera este libro, acept a raz de un compromiso profundo con la libertad religiosa y un fuerte deseo de ver que los bautistas continen respaldndola vidamente para que las generaciones por venir alrededor de todo el mundo puedan disfrutar los frutos de la libertad de religin.

    Muchas personas participaron al hacer este libro posible:

    Unamultituddehombresymujeressesacrificarongrandemente para desarrollar la libertad de religin en nuestro pas.

    RossWest,EditordeBaptistWayPress, provey consejo til, determin el largo del volumen, y colabor al definir su propsito y lmites.

    VesterT.Hughes,Jr.,proveynimoyrecursosquedieronacceso a los materiales necesarios para la investigacin.

    BertDominy,WilliamPitts,JamesSemple,yBrentWalkerleyeron todo o parte del manuscrito e hicieron sugerencias valiosas.

    DorisTinker,msqueningunaotrapersona,ayudenelproyecto. Su investigacin sobresaliente, edicin, escritura y destrezas de organizacin contribuyeron grandemente. Hermana, y madre de diconos bautistas; secretaria de pastor; y la Asociada Ejecutiva en la oficina del Director

  • 8 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    Ejecutivo de la Convencin Bautista General de Texas (BGCT) durante veintisiete aos antes de retirarse y convertirse en la Directora de la Organizacin y Comunicacin para la oficina del Director Ejecutivo Emrito, su dominio y compromiso a la vida bautista corren profundo. Debido a su inmensa contribucin es justo que ella comparta reconocimiento como autora, algo que ella rehus firmemente.

    Bobbie,miesposa,proveynimoduranteellargoprocesodeescribir.

    Unas pocas palabras acerca de la naturaleza del libro sern tiles para el lector:

    EllibroenfocaeneldesarrollodelalibertaddereliginenEuropa y Norte Amrica, no en el mundo entero.

    Esunresumenbreve,no-tcnico,nounvolumenensociologa, historia, ciencias polticas, o teologa en su relacin con la libertad de religin. Como tal, expertos en estas diferentes reas pueden considerar que el material est demasiado simplificado. Sin embargo, el libro no es un estudio abarcador sino una presentacin introductoria.

    Ellibrotrataprincipalmenteconlascontribucionesbautistasa la libertad de religin y la separacin de la iglesia y el estado a la vez que muestra agradecimiento por los muchos otros que tambin han ayudado a hacer de la libertad de religin una realidad.

    Lametadellibroesanimareinspiraralosbautistasyotrosa defender la lucha por la libertad de religin para todas las personas por doquier. Mi esperanza y oracin es que este pequeo volumen sirva como un recordatorio del precio pagado por la libertad que disfrutamos y como ayuda a que otros repitan la historia una y otra vez del camino a la libertad.

  • Introduccin

    9

    L as personas en los estados Unidos disfrutan de un alto grado de libertad de religin ms que en el resto del mundo.1 Personas entendidas de diferentes nacionalidades y denominaciones han ala-bado el rol de los bautistas el proveer tal libertad.

    GeorgeBancroft,unhistoriadoramericanoenlosaos1800,escribi: La libertad de conciencia, la libertad ilimitada de la mente, fue, desde el principio, un trofeo de los bautistas.2

    ElhistoriadoringlsHerbertS.Skeatsdeclar:Eselhonorsingular y distinguido de los bautistas haber repudiado, desde el principio de la historia, todo poder forzoso sobre las conciencias y acciones de los hombres con referencia a la religin.3

    Elhistoriador-filsofoalemnGeorgGottfriedGervinusensu Introduccin a la Historia del Siglo Diecinueve, en referencia a la colonia de Rhode Island fundada por los bautistas, observ: Aqu en un pequeo estado, los principios fundamentales de libertad poltica y eclesistica prevalecieron antes de que an fueran enseados en cualquiera de las escuelas de filosofa en Europa.4

    FrankS.Mead,unhistoriadormetodista,declardelosbautistas: Ellos son los patriotas de Dios, poniendo su lealtad a l siempre sobre la lealtad a Csar. La libertad de conciencia y el completo divorcio de la iglesia y el estado!

  • 10 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    Cmo han sufrido por esto! Ellos han enfrentado burla y difamacin, multas, azotes, y barrotes de hierro; han sido quemados en la estaca y desmembrados, pero se han mantenido firmes.5

    WilliamWarrenSweet,unhistoriadoramericano,escribi:Mas la justicia obliga a admitir que la parte de Jefferson en alcanzar [la libertad de religin] no fue tan grande como la de James Madison, ni fueron las contribuciones de ninguno o ambos tan importantes como la de los individuos humildes llamados bautistas.6

    LeoPfeffer,juezyeruditoenlaiglesiayelestado,not:Losbautistas fueron los cuerpos religiosos coloniales ms activos en su lucha incesante por la libertad y la separacin.7

    Enel1884HenryC.VedderenLos bautistas y la libertad de conciencia escribi que la gloria de los bautistas era su respaldo ferviente a la libertad de religin para todos.8

    Los bautistas han promovido libertad de religin dura y ardua-mente y han sufrido persecucin terrible por ayudar a proveerla para todas las personas, no solamente para s mismos.

    JohnSmythensuConfesindel1612estableciunadelasprimeras declaraciones de libertad de religin, declarando que Slo Cristo es rey, y dador de la ley para la iglesia y la conciencia (James iv.12).9

    ThomasHelwys,unpastorbautistaquienmurienprisinpor atreverse a decirle al Rey James I que la Biblia ensea libertad de religin, declar: Porque la religin de los hombres hacia Dios es entre Dios y ellos. El rey no responder por ella. Ni el rey puede ser juez entre Dios y el hombre.10

    EdgarYoungMullins,untelogobautistadelprincipiodelsiglo veinte, escribi en Las axiomas de la religin (1908): Nunca ha habido un tiempo en su historia, en la medida que esa historia nos es conocida, cuando vacilaron en su doctrina de una iglesia libre en un estado libre.11

  • Introduccin 11

    GeorgeW.Truett,enunsermnenel1920,declaracercade los bautistas: Su contencin ahora es, ha sido, Dios lo permita, y siempre ser, que es el derecho natural, fundamental e indiscutible de cada ser humano adorar a Dios o no, de acuerdo al dictado de su conciencia, y, mientras no infrinja sobre los derechos de los dems, l ser responsable solamente a Dios por todas las creencias y prcticas religiosas.12

    Lasconfesionesdefebautistasatravsdelossigloshanabogado consistentemente plena libertad de religin para todos.13

    LaPrimeraConfesindeLondresen1644,confrecuenciaconsiderada como una de las ms influyentes entre los bautistas, declara: Y as deseamos darle a Dios lo que es de Dios, y a csar lo que es de csar , y a todos los hombres lo que les pertenece, dedicndonos a siempre tener una conciencia limpia libre de ofensa hacia Dios y hacia los hombres.14

    Unaconfesinbautistamsreciente,La Fe y Mensaje Bautistas, declara: La iglesia y el estado deben estar separados . . . Una iglesia libre en un estado libre es el ideal cristiano, y esto implica el derecho de todos los hombres de tener acceso libre y sin impedimento a Dios, y el derecho de formular y propagar opiniones en la esfera de religin sin la interferencia del poder civil.15

    La libertad de religin incluye ambas la libertad de y la libertad para: libertad de los esfuerzos por el gobierno u organizaciones reli-giosas a forzar creencias o prcticas religiosas o a requerir el respaldo, econmico o de otro tipo, de la religin; libertad para la prctica de convicciones religiosas sin la interferencia del gobierno ni orga-nizaciones religiosas siempre y cuando la prctica no perjudique el bienestar de los dems. Tal libertad ha sido comprada por un precio terriblemente alto de sufrimiento y muerte humanos.

    Por qu han sido admirados los bautistas por su rol en la causa de la libertad de religin? Por qu han estado los bautistas al frente de este esfuerzo? Algunas de las respuestas a estas preguntas se

  • 12 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    encuentran en las pginas siguientes. Le invito a leer estas pginas, no tanto como una consideracin tranquila del pasado sino como un llamado a la accin en el presente y el futuro.

  • 13

    C a p T U l o

    As que, si el Hijo os libertare, seris

    verdaderamente libres.

    Juan 8:36

    UnoJornada por el largo camino a la libertad

    Ahora, quin puede escuchar a Cristo declarar que Su reino no es de este mundo, y todava creer que esta mezcla

    de la iglesia y el estado puede ser agradable a l?

    Isaac Backus1(17241806), Pastor bautistaDefensor de la libertad de religin

    U sted se une a una multitud en una plaza pblica, preguntn-dose qu los ha atrado. Se mueve hasta el frente del grupo y ve a un hombre, desnudado hasta la cintura, atado cruelmente a un poste, siendo azotado con un largo ltigo con tres sogas. El hombre grande con el ltigo obviamente es un verdugo de parte del gobierno. De vez en cuando se detiene y escupe en sus manos para tener un mejor agarre. El sonido del ltigo arrancando la carne de su espalda se encuentra con un silencio determinado por la vctima. Veinticinco, veintisis, veintisiete veces azota el ltigo la desnuda espalda. Ni un gemido, mucho menos un grito de dolor escapa de l.

    chense para atrs, alguien advierte. Van a ser salpicados con la sangre!

  • 14 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    Usted pregunta: Qu crimen ha cometido? Cuntos latigazos tiene que recibir? Le contestan: l es un pastor y celebr un servicio de adoracin que no fue autorizado por el gobierno, y ense doc-trina que no est aprobada por la iglesia oficial. l recibir lo mximo que la ley permitetreinta azotes.

    Usted abotona su abrigo un poco ms mientras la noche otoal enfra. Cuando usted pasa por la crcel del pueblo usted escucha un llorar callado de una mujer adentro. Usted se estremece al pensar en estar preso en una prisin fra, hmeda, y oscura.

    Usted le pregunta a un transente: Quin es la mujer adentro? Qu hizo para merecer ese trato?

    El extrao responde: Ella es una viuda, un alma santa. Todo lo que hizo fue rehusar pagar al gobierno el impuesto requerido para sos-tener la iglesia oficial cuyas doctrinas ella no cree. Ella ha estado ah durante muchos das. Otros, muchos tan ancianos, dbiles y enfermos como ella, estn siendo arrojados en la crcel por no pagar los impues-tos para sostener una iglesia con doctrinas que ellos no creen.

    Usted percibe el fuerte olor de azufre quemado segn se acerca a la prisin. Mientras ms se acerca, usted observa que detrs de los barrotes de la prisin hay un hombre joven de pie predicndole a una multitud alborotada. A travs de sus labios fervorosos l proclama el evangelio claramente.

    Usted pregunta a alguien en la multitud: Quin es l? Qu ha hecho? Por qu hay un olor tan fuerte a azufre?

    Con desdn, el hombre responde: l es un predicador que se atreve a predicar sin permiso del gobierno. l nunca olvidar la peste de azufre quemado junto a las ratas, los piojos, la humedad y el hambre. Y l estar aqu por varias semanas.

  • Jornada por el largo camino a la libertad 15

    Dnde y cundo sucedieron estas atrocidades? Tal vez usted piense que sucedieron en algn pas lejano donde la libertad de reli-gin es desconocida. No, sucedieron en Amrica-cuando la tierra a la que nos referimos como la tierra de los libres conoca poco acerca de la libertad de religin.

    Si usted vive en los Estados Unidos hoy da, las circunstancias son mucho ms diferentes. Usted puede

    adorardeacuerdoasuscreenciassintemerqueelgobiernolepersiga

    perteneceraunaiglesiadesueleccinynoaunacontroladapor el gobierno

    sostenersuiglesiaconsusdiezmosyofrendasynoconimpuestos

    compartirsufesinpeligrodequelearrestenoencarcelen poseerunaBiblia,leerlaabiertamenteeinterpretarla

    personalmente escogernocreernipracticarningunareligin

    Hace solamente varias generaciones usted no hubiera sido libre de hacer ninguna de estas cosas. Todava en muchos lugares del mundo hoy ste es el caso. La libertad de religin es rara en muchas partes del mundo.2

    An, si usted es como la mayora de las personas, probablemente toma tal libertad por sentado. Rara vez nos detenemos para agradecer la libertad y los sacrificios de quienes la hicieron posible.

    La libertad de religin ha llegado a nosotros por un precio muy alto. Miles de personas han sufrido y muerto por la creencia de que todas las personas debieran ser libres para ejercer la fe religiosa que profesan o para no profesar fe religiosa alguna.

    No hay pueblo de ninguna otra nacin que disfrute de ms libertad de religin que lo que disfrutamos en los Estados Unidos de Amrica. An, irnicamente, los que primero se establecieron aqu desde Europa no practicaron la libertad de religin. De hecho, pasaron ms de 200 aos antes de que plena libertad de religin se convirtiera en una realidad.

  • 16 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    El camino a la libertad es largo y difcil, est marcado por muchas vueltas, curvas, obstculos y desvos. Forjado por el sacrificio de una multitud de personas durante muchos siglos, est teido por la sangre de aquellos que murieron para que pudiramos vivir en una tierra bendecida con libertad de religin.

    Los bautistas jugaron una parte importante al forjar el camino a la libertadno solamente para s mismos sino para todas las per-sonas. Venga, caminemos por el camino que condujo a la libertad de religin y conozca a muchos de estos bautistas quienes hicieron una diferencia, incluyendo los protagonistas de los incidentes descritos al principio de este libro.

    Los comienzos

    El camino a la libertad comienza literalmente en el principioal prin-cipio de la creacin del mundo y los seres humanos. El libro de Gnesis hace claro que Dios cre al hombre y la mujer con libertadlibertad religiosa. Ellos eran libres para tener comunin con Dios, para seguir la voluntad de Dios-o no (Gnesis 1:2634). Si Dios hubiera deseado crear marionetas, criaturas sin la capacidad de tomar decisiones, Dios lo hubiera hecho. Pero, Dios escogi crear seres humanos con la libertad para escoger. Dios le dijo a Adn: . . . puedes [eres libre para] comer (Gnesis 2:16). An despus que los seres humanos pecaron en desobediencia a Dios, Dios nos da el privilegio y la responsabilidad de escoger.3

    Desde el principio la Biblia indica que Dios no forz Su voluntad sobre las personas. Por tanto, cualquier individuo u organizacin que procure robar a las personas de su libertad forzndolas a adorar a Dios o negndoles la oportunidad de tener comunin con Dios de acuerdo al dictado de sus conciencias es frustrar la intencin de Dios para la vida humana. La libertad es un derecho dado por Dios.

    La Biblia tambin indica que la libertad es una responsabilidad temible. Ejercitada de acuerdo a la voluntad de Dios, trae bendiciones. Usada en violacin a esa voluntad, trajo sufrimiento. El Antiguo Testa-mento est lleno de incidentes ilustrando estas verdades, comenzando

  • Jornada por el largo camino a la libertad 17

    en el Jardn del Edn con Adn y Eva. La obediencia a Dios les dara vida: la desobediencia trajo muerte (Gnesis 2:153:24).

    El don de Dios de los Diez Mandamientos asumi la capacidad de las personas para entenderlos y la libertad para rechazarlos o acep-tarlos (vez xodo 20:117). Con la aceptacin vino la bendicin, pero con el rechazo vino el castigo. La competencia y la libertad de eleccin fueron asumidas. Cuando Israel se prepar para entrar a la Tierra Pro-metida, Josu desafi al pueblo: . . . elijan ustedes mismos a quines van a servir (Josu 24:15 nvi). Tal desafo hubiera sido insignificante si el pueblo no hubiera tenido competencia ni libertad para escoger. La libertad con responsabilidad es un regalo de Dios a los seres humanos.

    Es la intencin de Dios que las personas sean libres para ejercer su competencia dada por Dios. Sin embargo, desde el principio se han hecho esfuerzos para coartar la libertad de religin por medio de la persecucin.

    Por ejemplo, en el Antiguo Testamento el Rey Nabucodonosor viol la libertad de religin de sus sujetos al demandar que adora-ran el dolo de oro. Sadrac, Mesac, y Abednego se rehusaron. El rey hizo que fueran lanzados al horno de fuego, donde Dios los protegi (Daniel 3:130). Ms tarde, el Rey Daro demand que todas las perso-nas adoraran de una manera especfica. Daniel se rehus a renunciar su libertad religiosa. l escogi desobedecer la ley del rey y adorar al Dios verdadero. Como resultado l fue arrojado al foso de los leones, pero Dios le guard de peligro (Daniel 6:123). Estos seguidores de Dios estuvieron dispuestos a sufrir para ejercer su derecho dado por Dios de adorar de acuerdo a sus conciencias. Ellos establecieron un ejemplo de resistir esfuerzos para aplastar la libertad de religin.

    El patrn del Nuevo Testamento

    El camino a la libertad pasa por la poca del Nuevo Testamento. El Nuevo Testamento afirma la libertad de religin, pero tambin ilustra esfuerzos intensos para eliminarla. Durante el primer siglo, el Imperio Romano controlaba la parte del mundo donde comenz el movimiento cristiano.

  • 18 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    Roma gobern por medio de una cuidadosa organizacin y la adquisicin de informacin acerca de sus sbditos. As, el Emperador Csar Augusto demand un censo de todas las personas dentro del imperio para propsitos de impuestos. Cada persona tena que regre-sar a su lugar de nacimiento para ser inscrita. Cumpliendo con este edicto, Mara y Jos viajaron a Beln. All naci Jess (Lucas 2:120).

    El Imperio Romano a veces deleg autoridad sobre gobernantes locales, como Herodes, quien era el gobernador o rey del territorio donde Jess naci. Cuando los hombres sabios le dijeron a Hero-des que haban viajado para ver al recin nacido rey, Herodes temi que este nio fuera una amenaza para su trono. Por eso, l orden la muerte de todos los infantes y nios de dos aos o menores viviendo en Beln (Mateo 2:118). Jess escap, sus padres fueron advertidos por un ngel de que huyeran.

    As, desde el principio el movimiento cristiano estuvo acompa-ado por la persecucin. La persecucin ha continuado siendo una amenaza para el movimiento cristiano de una manera u otra desde entonces.

    El ministerio terrenal de Jess enfatiz la importancia de la liber-tad de religin. l proclam que haba venido a liberar a las personas (Lucas 4:1621). El pueblo judo viva bajo reglas y regulaciones estrictas desarrolladas e implementadas por las autoridades religio-sas. Jess se dio cuenta de que muchos de estos rituales le robaban al pueblo la adoracin libre y gozosa a Dios, el derecho de cada persona. Por sus enseanzas y acciones Jess procur liberar a las personas (Juan 8:3132).

    En su ministerio, Jess consistentemente sigui los principios de la libertad de religin. l nunca oblig a nadie a ser su discpulo. Jess indic que las personas eran libres para creer o no creer en l, y seran llamadas a cuenta por su eleccin (Juan 3:1621). Algunos creyeron y le siguieron, pero otros no (Mateo 19:1622).

    Jess habl duramente de los lderes religiosos y cmo priva-ban a las personas de su libertad. l prometi liberar a las personas. Al hacerlo, l incendi la ira de los lderes religiosos judos (Juan 8:3359). Ellos, a cambio, levantaron resistencia entre el pueblo hacia Jess, reclamando que l era un hereje. Como resultado, Jess

  • Jornada por el largo camino a la libertad 19

    enfrent una hostilidad creciente durante sus tres aos de minis-terio en la tierra. Los lderes religiosos tuvieron xito al arrestar a Jess y acusarle de hereja. l fue juzgado delante del Sanedrn, la suprema corte religiosa de los judos (Lucas 22:6671).

    Roma deleg gran parte de la autoridad al Sanedrn, pero no para la pena de muerte. La autoridad para imponer la pena de muerte estaba reservada para los gobernantes romanos. Por lo tanto, los lde-res religiosos desarrollaron la acusacin falsa contra Jess de que l se opona al pago de impuestos para Csar, reclamando ser rey, y siendo una amenaza a la autoridad romana. ste fue un cargo criminal, no uno religioso.

    A pesar de que las autoridades romanas toleraban diferentes religio-nes, ellos eran sumamente intolerantes de cualquier amenaza al orden. Adems, ellos eran viciosos eliminando cualquier peligro al dominio de Roma. Poncio Pilato, el gobernador romano, accedi renuentemente a la ejecucin de Jess por crucifixin. A pesar de que Pilato no encontr base alguna para las acusaciones contra Jess, l cedi bajo la presin de la multitud pidiendo la crucifixin de Jess (Lucas 3:125).

    As, las autoridades civiles y religiosas colaboraron en la persecucin y muerte de Jess. Esta combinacin siniestra fue un precursor de cosas por venir. La unin de la religin y el gobierno resultara en la mutila-cin y muerte de multitudes de cristianos en los siglos que siguieron.

    La persecucin bajo el Imperio Romano

    Al principio solamente las autoridades religiosas judas y no los romanos participaron en la persecucin de los cristianos. Roma inicialmente consider el movimiento cristiano como una secta del judasmo, y el judasmo era una religin oficialmente tolerada.

    La persecucin por los lderes religiosos judos

    Despus de la resurreccin de Jess, la proclamacin del evangelio por los discpulos de Jess por medio del poder del Espritu Santo result en miles de personas depositando su fe en Cristo. Los apstoles claramente

  • 20 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    crean en la libertad de eleccin. Por ejemplo, en el sermn de Pedro en Pentecosts l declar: Arrepintanse, y bautcense (Hechos 2:38). La tremenda respuesta del pueblo agit a los lderes religiosos judos a tratar de aplacar el movimiento cristiano (Hechos 18).

    Las autoridades del templo en Jerusaln tenan policas arma-dos a su disposicin. No dispuestos a otorgar libertad de religin al nuevo movimiento religioso, ellos ordenaron el arresto de los lderes del movimiento cristiano. Las autoridades religiosas los amenazaron, demandando que no hablaran acerca de Jess. Los apstoles res-pondieron que deban obedecer a Dios, no a los hombres (Hechos 4:1920; 5:29). As, lo que continuara durante siglos, comenz en el primer siglo: la negacin de libertad de religin y la persecucin de los cristianos por autoridades religiosas.

    Esta persecucin continu aumentando en severidad. Esteban, un lder en la iglesia en Jerusaln, fue apedreado a muerte por su testimo-nio acerca de Jess (Hechos 6:87:60). Su muerte fue un ejemplo de un acto cruel de ejecucin por los lderes religiosos de alguien quien sostuvo creencias diferentes a las de ellos. Tales atrocidades se repitie-ron cientos de miles de veces durante los aos siguientes.

    Tan severa fue la persecucin que la mayora de los seguidores de Cristo fueron expulsados de Jerusaln. Segn viajaban, ellos compar-tan a Cristo. As el evangelio se esparci, en parte como resultado de la persecucin. Uno de los primeros perseguidores, Saulo, se convir-ti en un seguidor de Cristo y, conocido por lo general como Pablo, ayud a diseminar el evangelio a travs de su predicacin, enseanza, y escritos (Hechos 9:130).

    La persecucin por las autoridades romanas

    El ministerio de Pablo llev al gobierno romano nuevamente a cola-borar con las autoridades religiosas. Varias veces durante sus viajes de ministerio, Pablo enfrent oposicin de los lderes religiosos judos o de personas que adoraban a uno o ms de los muchos dioses paga-nos. Cuando la oposicin se convirti en un disturbio, los oficiales romanos intervinieron (Hechos 1:141). Los romanos no toleraban disturbios ni desorden.

  • Jornada por el largo camino a la libertad 21

    Tal situacin fue la causa para un largo encarcelamiento de Pablo por las autoridades romanas. Mientras se encontraba en Jerusaln en una misin de misericordia, Pablo se convirti en el centro inocente de un disturbio en el templo. Los lderes religiosos judos acusaron a Pablo de ser la causa del motn. Pablo fue arrestado por los romanos, no por sus creencias religiosas sino porque alegadamente haba cau-sado el desorden (Hechos 2:2223:35).

    Pablo era un ciudadano romano y demand ser tratado como ciudadano, an hasta apelando su caso a Csar (Hechos 26:32). La ltima parte de Libro de los Hechos relata la historia de su encarce-lamiento y su traslado a Roma como un prisionero (Hechos 2128). Una vez ms, las autoridades religiosas usaron el gobierno en esfuer-zos para aplastar la libertad religiosa y el movimiento cristiano.

    Unos aos ms tarde, Roma comenz a perseguir a los cristianos aparte de cualquier instigacin por los lderes religiosos judos. Los emperadores romanos demandaron cada vez ms que las personas adoraran dioses. Algunos emperadores hasta reclamaron ser dioses y dignos de adoracin. No adorarles provoc castigos severos. Los cris-tianos no adoraran a dioses paganos ni a Csar como Seor. Para ellos, solamente Jess era Seor.

    El compromiso de los primeros cristianos al seoro de Jesucristo estableci un ejemplo para que las generaciones siguientes siguieran en su insistencia por la libertad religiosa. Ellos creyeron que nadie ms que Jess era digno de adoracin y nadie deba reclamar seoro excepto Jesucristo.

    Ya que los primeros cristianos no proclamaran al emperador como Seor ni se rendiran a los esfuerzos del gobierno a forzarlos a que lo hicieran, estos primeros seguidores de Cristo sufrieron terrible persecucin. La traicin era la acusacin del Imperio contra los cris-tianos porque, en la mente romana, el bienestar del estado dependa de que todas las personas siguieran los ritos religiosos prescritos por el gobierno.

    Bajo el gobierno tirnico de Roma, miles de cristianos fueron masacrados durante los primeros tres siglos del movimiento cristiano. Santas personas que no eran amenaza a Roma soportaron terrible tortura y muerte. Un ejemplo de este trato fue el anciano Policarpo.

  • 22 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    Policarpo, un discpulo del Apstol Juan, fue un lder en la iglesia en Esmirna.

    El relato de la ejecucin de Policarpo en el ao 168 d.C. indica la crueldad de la persecucin romana y la falta de libertad religiosa:

    El [gobernador] le aconsej que tuviera compasin por su edad, y, jurando por la salud del Emperador, negara a Cristo. Inmediatamente despus, Policarpo dio la siguiente respuesta: He servido a Cristo mi Seor durante ochenta y seis aos, y l nunca me ha hecho dao. Cmo puedo negar a mi Rey, quien me ha preservado de todo mal, y tan fielmente me ha redimido?

    Despus de haber sido amenazado con animales salvajes y fuego, Poli-carpo dijo Por qu se demoran? Traigan a las bestias, o el fuego, o lo que deseen: no me movern, por ninguno de ellos, a negar a Cristo, mi Seor y Salvador.4

    En tiempos de las persecuciones ms severas, la furia y la cruel-dad del estado romano contra el movimiento cristiano resultaron en tortura y formas de ejecucin demasiado horribles de describir. El resultado del enredo de la religin y el gobierno en el Imperio Romano debi haber enviado una seal de advertencia a generacio-nes futuras de evitar tales enredos. Desafortunadamente, la mayora no hizo caso a la advertencia.

    Un curva catastrfica en El camino a la libertad

    An bajo el azote de la persecucin, el movimiento cristiano creci. Algunos emperadores romanos persiguieron viciosamente a los cristianos. Cuando Constantino se convirti en emperador, toda la situacin cambi. Algunos pensaron que era para bien, pero al final prob ser para mal.

    La influencia de Constantino

    A lo largo de los primeros tres siglos del movimiento cristiano, el Imperio Romano experiment numerosos asesinatos, batallas e

  • Jornada por el largo camino a la libertad 23

    intrigas segn las personas competan por regir el Imperio. En el ao 312 d.C. Constantino derrot a su rival por el control de la parte occidental del imperio. De la batalla decisiva, el historiador Williston Walker declara:

    Pero en la vspera de la batalla en el puente de Mulvin, Constantino tuvo un sueo en el cual vio las iniciales de Cristo con las palabras: Bajo esta seal conquistars. Tomando esto como un presagio, l resolvi confiar su causa al Dios de los cristianos e hizo que el mono-grama Chi-Rho fuera pintado en los escudos de sus soldados.5

    Constantino gan la batalla y de ah en adelante favoreci la religin cristiana.

    En el ao 313 d. C. Constantino y Licinio, el gobernador de la parte oriental del imperio, emitieron el edicto de Miln. El edicto legi-tim el cristianismo y tuvo la intencin de detener la persecucin de los cristianos. Sin embargo, Licinio reneg en la promesa y continu la persecucin. Constantino lo atac y derrot en el ao 324 d. C. De ah en adelante Constantino detuvo la persecucin de los cristianos. Williston Walker comenta: Constantino era el nico gobernante del Imperio, y las iglesias despertaron para encontrar que la causa de Roma y la causa de Cristo se haban vuelto una.6

    Constantino no hizo del cristianismo la religin oficial del Impe-rio, pero l favoreci el cristianismo y provey muchos beneficios. l no fue bautizado hasta antes de su muerte y continu su reinado siendo condescendiente de varios dioses. Sin embargo, cuando l construy una nueva ciudad, con frecuencia llamada Roma nueva, la llen de iglesias y smbolos cristianos, no de dolos y templos paga-nos. Lleg a conocerse como Constantinopla (ahora Estambul).

    Constantino ejerci una gran influencia en el movimiento cris-tiano. El historiador Robert Baker nota:

    A pesar de que el cristianismo no se convirti en la religin oficial del Imperio Romano hasta los ltimos aos del cuarto siglo, la obra del Emperador Constantino (323337 d.C.) al controlar la vida de la igle-sia y derramar favores sobre los cristianos inici la historia melanclica

  • 24 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    de la unin entre lo secular y el liderato religioso que ha maldecido al mundo desde ese tiempo hasta el presente.7

    Una de las consecuencias desastrosas en la unin entre la iglesia y el estado fue el flujo de personas que llegaron a las iglesias des-pus que el gobierno favoreci el cristianismo. Antes de este tiempo, solamente se encontraban creyentes convencidos en las iglesias. El historiador Bruce Shelley afirma:

    Ahora, llegaron muchos polticamente ambiciosos, religiosamente desinteresados, y semi-arraigados al paganismo. Esto amenaz con pro-ducir no solamente poca profundidad y la infiltracin de supersticiones paganas, sino tambin la secularizacin y el abuso de la religin para propsitos polticos.8

    En el ao 325 d.C. Constantino llam a todos los obispos del Imperio para que se reunieran en Nicea para resolver ciertas dispu-tas teolgicas. Constantino presidi, una seal siniestra del principio de la unin entre la iglesia y el estado. No sera la ltima vez que el gobierno oficial utilizara a los lderes de la iglesia para expandir y consolidar el poder.

    La unin entre la iglesia y el estado

    En el ao 380 d.C. ocurri un paso importante hacia la unin entre la iglesia y el estado. Las reglas romanas y Teodosio I hicieron de la creencia en el cristianismo un asunto de mandato imperial.9 Williston Walker comenta: Claramente, en las mentes de Gracio y Teodocio, el cristianismo era ahora la religin oficial del Imperio, y todas las dems estaban prohibidas, incluyendo formas pervertidas del cristia-nismo mismo.10 El mandato no trajo libertad de religin sino que intensific la persecucin de quienes no estuvieron de acuerdo con las doctrinas de la iglesia oficial respaldada por el gobierno.

    La creencia romana de que el bienestar del Imperio dependa de la religin llev al establecimiento del cristianismo como la religin oficial

  • Jornada por el largo camino a la libertad 25

    porque los emperadores concluyeron que el cristianismo (su versin) era la mejor religin para el bienestar del Imperio. Por lo tanto, las personas que no crean ni adoraban de acuerdo a la religin oficial fueron consi-deradas traidoras y dignas de muerte.

    El decreto imperial declaraba:

    Es Nuestra Voluntad que todas las personas que gobernamos practi-quen la religin que el divino Apstol Pedro transmiti a los romanos. Creeremos en el solo Dios del Padre, el Hijo, y el Espritu Santo, bajo el concepto de majestad similar y de la Santa Trinidad.

    Mandamos que aquellas personas que sigan esta regla abracen el nombre de cristianos catlicos. El resto, sin embargo, a quienes Noso-tros consideramos dementes y locos, sufrirn la infamia de doctrinas herejes, sus lugares de reunin no recibirn el nombre de iglesias, y sern azotados primero por la venganza divina y segundo por castigo de Nuestra propia iniciativa, el cual Nosotros asumiremos de acuerdo con el juicio divino.11

    Los emperadores otorgaron respaldo econmico y posicio-nes de poder a los lderes de la iglesia oficial. Adems, continuaron influyendo el desarrollo de lo que ellos consideraron ser ortodoxo castigando a quienes ellos consideraban heterodoxos. Su motivo prin-cipal era tener un estado fuerte unificado. Ellos crean que una nacin fuerte dependa de una religin comn impuesta por el gobierno y celebrada por los ciudadanos. Esta perspectiva ms tarde domin lo que fue definido como cristianismo.

    Debido a diferentes causas, las iglesias de las porciones occi-dentales y orientales del Imperio se separaron y desarrollaron sus propios acercamientos a la teologa, adoracin y organizacin. Roma se convirti en el centro dominante de la porcin occidental y Constantinopla de la parte oriental. Desde este punto en adelante en nuestra jornada por el camino a la libertad, enfocaremos en el occidente, porque en el occidente finalmente surgi la libertad reli-giosa como la conocemospero solamente despus de una larga y sangrienta lucha.

  • 26 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    La relacin entre la iglesia y el estado

    Segn el Impero Romano se derrumb, debilitado por la corrup-cin interior y los ataques exteriores, los lderes de la Iglesia Catlico Romana crecieron ms y ms poderosos. El obispo de Roma se con-virti en la cabeza del tipo de movimiento cristiano que disfrutaba del favor del gobierno. El desarrollo del papado estaba puesto en marcha. Para mediados del quinto siglo (400 d.C.), el obispo de Roma se haba convertido en la cabeza autoritaria de las iglesias en el occidente, una posicin afirmada por el emperador.

    Las doctrinas de la Iglesia Catlico Romana as mismo fueron desarrolladas e implementadas. Por ejemplo, la salvacin del infierno al cielo era solamente por los sacramentos administrados por la iglesia. Los infantes reciban el bautismo, uno de los sacramentos. El roco o verter agua comenz a reemplazar la inmersin como la forma del bautismo. La Cena del Seor se convirti en una ceremo-nia en la cual el pan y el jugo eran transformados en el cuerpo y la sangre de Cristo por las palabras de un sacerdote. La traduccin en latn de la Biblia por Jernimo, la Vulgata, se convirti en la versin normativa de las Escrituras para las iglesias en comunin con la sede de Roma.12 Cualquier persona que no siguiera las enseanzas de la iglesia sera excomunicada, sin acceso a los sacramentos.

    Durante la mayor parte de la Edad Media13 existi en Europa una lucha constante entre el papa y los lderes polticos por la supremaca. Primero uno y luego el otro reclam la autoridad mxima. El Papa Leo III coron a Carlomagno como emperador en el ao 800 d.C. Tal acto podra indicar la supremaca de la iglesia sobre el estado, pero no es as. Como emperador, Carlomagno se sinti llamado a regir a su pueblo en asuntos civiles y eclesisticos. l nombr obispos as como nombr generales . . .14 l tambin forz que las personas conquista-das fueran bautizadas.

    Los papas posteriores intentaron asegurar la supremaca de la igle-sia sobre el estado. En la ltima parte del siglo once, el Papa Gregorio VIII en el Dictatus Papae (Las rdenes del papa) public una coleccin de declaraciones breves que resuman la perspectiva oficial de la Iglesia

  • Jornada por el largo camino a la libertad 27

    Catlico Romana. Incluidas estaban las siguientes afirmaciones acerca del papa:

    Que slo l puede deponer o reponer obispos.Que slo l poda usar la insignia imperial.Qu l mismo no sera juzgado por nadie.Que l poda absolver a los sbditos de su sumisin a hombres malvados.15

    Este edicto en esencia declar que en la unin de la iglesia y el estado, la iglesia era el socio superior. En un enfrentamiento entre el papa y los reyes, el Rey Enrique IV resisti la autoridad papal y como resultado fue excomunicado. Nunca antes el papa haba depuesto a un rey. En el ao 1077 d.C. el rey se humill a s mismo en la nieve durante tres das en las afueras de un castillo en Canossa, donde el papa resida. Solamente entonces el papa Gregorio VII lo liber de la excomunicacin.

    Las persecuciones por la iglesia y el estado

    Durante los prximos siglos sin importar si la iglesia o el estado parecieran tener el control, los gobiernos oficiales por la mayor parte llevaron a cabo los deseos bsicos de la Iglesia Catlico Romana. La fe catlico romana fue implementada por oficiales del gobierno. La libertad de religin no exista.

    No todos siguieron las rdenes de la Iglesia Catlico Romana, sin embargo. La historia documenta que varios grupos mantuvieron sus creencias y prcticas de adoracin que eran contrarias con las oficiales. De igual manera, hubo otros no documentados en la histo-ria. Estos grupos diferentes lucharon por ejercitar libertad religiosa practicando su propia fe, pero fueron perseguidos severamente por la iglesia oficial y el gobierno en poder. Personas identificadas como herejes fueron perseguidas, arrestadas, humilladas, azotadas, tortu-radas, y con frecuencia ejecutadas. Amenazados con la muerte si no

  • 28 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    confesaban creer en las doctrinas oficiales de la iglesia respaldada por el estado, muchos rehusaron y fueron quemados vivos.

    Los waldenses son un ejemplo de tal grupo. El fundador del movi-miento fue Walds (alrededor del 11401218 d.C.), un mercader rico de Lyons. En lo que l consider obediencia a la enseanza de Cristo, l renunci a su riqueza y se dedic a vivir en pobreza y predicar en pblico. l crea que la Biblia, especialmente el Nuevo Testamento, es la nica regla para la fe y vida.16 La Iglesia Catlico Romana res-pondi excomunicando a sus seguidores, conocidos como waldenses. Otros grupos que rehusaron obedecer el dominio general de la Igle-sia Catlico Romana fueron tambin excomunicados y condenados como herejes.

    Sin embargo, varios grupos herejes continuaron creciendo, ejerciendo lo que consideraban un derecho de practicar su fe libre-mente y predicar pblicamente. En un esfuerzo por extinguir a tales grupos, la Iglesia Catlico Romana estableci la inquisicin papal o el oficio santo en el ao 1233 d.C. Se desarroll en uno de los rganos ms formidables y temidos.17 Usando tortura atroz para erradicar a los herejes y conseguir sus confesiones, los inquisidores de la iglesia entregaron a las personas condenadas a los magistrados civiles para ser castigadas. Los condenados por lo regular sufran la pena de ser quemados vivos en la estaca en una ceremonia pblica.

    La iglesia y el estado, el papa y el emperador, con frecuencia esta-ban divididos en una lucha por el poder mximo. Sin embargo, ellos estaban unidos en sus esfuerzos por aplastar la libertad religiosa. Varios pasajes bblicos fueron interpretados para justificar la persecu-cin severa, hasta la muerte, como Lucas 14:1524.18 En las mentes de los lderes cvicos y religiosos, la libertad religiosa era una amenaza, no slo para las almas de las personas sino tambin para la estabili-dad de la sociedad. Permitir que los herejes tuvieran libertad para compartir sus opiniones era considerado irresponsable. Socavar la autoridad de la iglesia establecida era amenazar el concepto del dere-cho divino de los reyes, y por lo tanto la estabilidad del gobierno.

    De esta manera, quienes eran considerados herejes eran conside-rados como una amenaza no solo a la Iglesia Catlico Romana sino tambin a los reyes. Quienes rehusaban someterse a la unin de la

  • Jornada por el largo camino a la libertad 29

    iglesia y el estado eran considerados, no solo herejes sino tambin traidores. La poblacin en general crea que tales personas merecan ser exterminadas, tanto como una enfermedad temida necesita ser erradicada.

    La uniformidad en la doctrina, no la diversidad, era considerada una sociedad modelo, an si tal uniformidad tena que ser alcan-zada por la fuerza. El patrn de las iglesias del Nuevo Testamento fue abandonado. El ejemplo de Jess en siempre usar la persuasin y nunca la obligacin fue ignorado. El espritu del Sanedrn judo y de los emperadores romanos paganos que aborrecan la libertad reli-giosa prevaleci.

    Conclusin

    A la mitad de la Edad Media, cualquier esperanza de libertad religiosa pareca ridcula. Las fuerzas de una iglesia establecida y el poder de gobernantes seculares soldados aparentaban una defensa inexpug-nable contra cualquier esfuerzo por libertad religiosa. Sin embargo, justo cuando tal libertad pareca imposible, los primeros rayos de esperanza de un nuevo da comenzaron a ser evidentes. Este es el tema de los prximos captulos.

  • 30

    C a p T U l o

    Respondiendo Pedro y los apstoles, dijeron: Es

    necesario obedecer a Dios antes que a los hombres.

    HecHos 5:29

    DosEl comienzo de la lucha por la libertad de religin

    El gobierno tiene tanto que ver con las opiniones religiosas de los hombres, como tiene que ver

    con los principios de la matemtica.

    John leland1(17541841) Predicador bautistaDefensor de la separacin entre la iglesia y el estado

    S olamente estando conscientes del pasado podemos verdadera-mente apreciar la libertad que disfrutamos en el presente. Desde el tiempo de Cristo hasta los aos 1600, las personas conocan nin-guna libertad de religin y poca tolerancia religiosa. Durante la mayor parte de este perodo, cualquier persona que se atreviera a expresar puntos de vistas religiosos contrarios a los oficiales del gobierno pre-valeciente y/o la iglesia oficial, lo haca en peligro de muerte.

    Andar por el camino ha la libertad requiri valor nacido de unas convicciones profundas basadas en las enseanzas de la Biblia. El futuro de la libertad de religin pareca sombro, pero estaban

  • El comienzo de la lucha por la libertad de religin 31

    empezando a tomar lugar desarrollos que traeran cierta esperanza. Para que surgiera la libertad, el dominio de la Iglesia Catlico Romana y ms tarde los movimientos religiosos protestantes que se haban aliado con los gobiernos deban ser quebrantados. Esto es lo que sucedi durante varios siglos, pero nicamente despus que la sangre de quienes sufrieron y murieron por la libertad de religin fue derramada en la tierra y los ros de Europa.

    Cambios que establecieron el fundamento para la libertad

    Durante los aos 700 hasta los 1500 ocurrieron cambios significativos que finalmente tendran un efecto positivo sobre la libertad. Algu-nos de estos fueron econmicos y polticos. Otros fueron culturales e intelectuales. Todos ellos, directa o indirectamente pavimentaron el camino para la libertad de religin.

    La influencia de las cruzadas

    Irnicamente, un movimiento que al principio implement las mayores restricciones sobre la libertadel Islam-finalmente, aunque indirectamente, provoc cambios que promovieron el desarrollo de la libertad de religin. Mahoma impuls una religin nueva en el ao 600 d.C. y uni gran parte del pueblo rabe alrededor de sus ense-anzas. El Islam se disemin por la espada. Los ejrcitos musulmanes abarcaron grandes territorios que una vez haban estado dominados por cristianos, incluyendo a Jerusaln y la Tierra Santa.

    Los musulmanes toleraban a los judos y cristianos hasta cierto grado como personas del Libro porque las tres religiones tienen sus races en el Antiguo Testamento. Sin embargo, a los judos y cristia-nos no les eran permitidos ninguna libertad de religin. Los esfuerzos para convertir musulmanes a cristianos acarreaba la pena de muerte y la ley musulmana hizo de la muerte el castigo para la apostasa no arrepentida del Islam.2

    La diseminacin de Islam en Europa occidental se detuvo en la Batalla de Tours en el 732 d.C., pero la Tierra Santa permaneci bajo

  • 32 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    control musulmn. Los cristianos de Europa hicieron peregrinajes a la Tierra Santa y durante aos se les permiti hacerlo. Sin embargo, los peregrinos comenzaron a informar que estaban siendo persegui-dos por los musulmanes.

    En el ao 1095 d.C., el papa Urbano II hizo un llamado a las cruzadas contra los musulmanes para volver a tomar control de Jeru-saln. Como resultado de las primeras victorias, los cruzados ganaron control de la Tierra Santa. Entonces, las fuerzas islmicas prevalecie-ron, y la Tierra Santa regres al control musulmn.3 Varias cruzadas ocurrieron durante los prximos 400 aos pero con poco xito. Hoy da todava enfrentamos la hostilidad de muchos musulmanes sobre la matanza de personas islmicas por los cruzados.

    Los cruzados regresando del oriente trajeron con ellos un conoci-miento que prcticamente se haba perdido en el occidente por siglos, incluyendo las enseanzas de filsofos griegos, como Aristteles. El historiador William R. Estep observa: Como resultado, la vida y el aprendizaje en la Europa medieval nunca ms sera la misma.4 Siglos pasaran antes de que el impacto del conocimiento trado por los cru-zados tuviera mucho efecto en el camino a la libertad. No obstante, finalmente ayud a establecer el fundamento para el Renacimiento con nfasis en la libertad para investigar.

    Cambios econmicos, polticos, y sociales

    Durante la mayor parte de lo que conocemos como la Edad Media, la base para la riqueza haba sido la tierra, con la agricultura domi-nando la economa. Durante varios siglos la economa de Europa comenz a moverse hacia el comercio. Se desarrollaron nuevos grupos de personas en influencia, como los mercaderes y los ban-queros. Las ciudades crecieron porque se necesitaban centros para el comercio y la banca.

    Los comerciantes y banqueros comenzaron a desafiar la supremaca de los nobles y los terratenientes feudales. Los reyes comenzaron a fortalecer su propio poder centralizado inclinndose hacia los mercaderes y banqueros. Un resultado de esto fue el desa-rrollo de pases con un sentido de nacionalismo. El historiador Justo

  • El comienzo de la lucha por la libertad de religin 33

    Gonzles not: El nacionalismo min el reclamo papal a autoridad universal.5

    Cambios culturales e intelectuales

    Los eventos al principio de siglo diecisis literalmente abrieron nuevos mundos. El descubrimiento de Amrica en el 1492, la extensa explo-racin del mundo, la expansin del comercio, y la disponibilidad de materiales impresos, todos contribuyeron a cambios masivos.

    Los cambios culturales e intelectuales con frecuencia son conoci-dos como el Renacimiento. Estos cambios fueron complejos y difciles de definir. Sin embargo, respecto a la libertad religiosa, tal vez su con-tribucin principal fue un nfasis en el valor de la persona individual y en el alcance y habilidad humanos. Un aspecto del Renacimiento enfoc en la literatura y modos de pensar respecto a la vida humana. El flujo de literatura clsica griega, trada en parte por las Cruzadas, hizo un impacto profundo en los eruditos. Uno de ellos fue Desiderio Erasmo (alrededor del 14661536 d.C.).6

    Aunque Erasmo fue ampliamente criticado por la Iglesia Catlico Romana, l no quiso separarse de ella. l quiso reformar la iglesia, la cual se haba convertido en materialista y corrupta, enseando y escribiendo acerca de regresar a la Biblia, a los padres de la iglesia y los antiguos escritores griegos.

    Uno de los mtodos de reforma de Erasmo fue la publicacin de un Nuevo Testamento en griego. La invencin de la imprenta de tipo mvil por Johann Gutenberg a mediados de los 1400 hizo posible la produccin en masa de materiales escritos. Como resultado la Biblia fue impresa en numerosos lenguajes, incluyendo al Nuevo Testa-mento en griego por Erasmo.

    As, la Biblia estuvo disponible a personas que podan leer la Biblia por s mismas. Antes de este tiempo, se hacan copias de la Biblia a mano, y haba muy pocas copias disponibles. Con Biblias en mano, las personas podan comparar las enseanzas de la Biblia con las enseanzas y prcticas de la Iglesia Catlico Romana y determinar por s mismas cul era el verdadero cristianismo. Esta capacidad pavi-ment el camino a la Reforma.

  • 34 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    Desafos al monopolio religioso catlico romano

    Para que surgiera la libertad de religin, el monopolio religioso de la Iglesia Catlico Romana impuesto por el gobierno tena que ser eli-minado. A pesar de que muchos factores llevaron a este desarrollo, los desafos a esta autoridad hechos por personas que eran sacerdotes o miembros de la Iglesia Catlico Romana jugaron un papel principal.

    Los primeros en desafiar a la Iglesia Catlico Romana

    Uno de los primeros indicios de una posible ruptura en el poder de la Iglesia Catlico Romana vino con la vida y las enseanzas de John Wycliffe (alrededor de 13291384 d.C.), un sacerdote y educador ingls. l defendi que la Biblia era la nica autoridad para la fe y la prctica, no el papa ni las tradiciones de la iglesia.

    Wycliffe tambin insisti que la Biblia deba estar disponible para todas las personas. l y sus seguidores tradujeron la Biblia al ingls para que pudiera ser leda y estudiada por los laicos. l ense que la iglesia no estaba compuesta del papa y el clero solamente, lo que enseaba la iglesia oficial, sino de todos los redimidos. l no se opuso a la unin de la iglesia y el estado pero tendi a elevar el poder del rey sobre el del papa.

    Predicadores ambulantes llamados Lollards diseminaron las ideas de Wycliffe. Sus ideas causaron que fuera excomunicado de la Iglesia Catlico Romana, sus escritos fueron prohibidos por la iglesia y sus huesos fueron excavados de la tumba y quemados.

    Pero la iglesia no pudo apagar la luz de la reforma que Wycliffe haba encendido. John Huss (alrededor del 13691415 d.C.), un sacer-dote catlico romano checo, acept muchas de las enseanzas de Wycliffe. Huss enfatiz que Jesucristo, no el papa, era la cabeza de la iglesia y el juez supremo de la humanidad.

    Para Huss, solamente la Biblia era autoritativa. Huss estaba clara-mente tocando una de las cuerdas de lo que se convertira en la sinfona bautista de la libertad. Debido a sus ideas respecto a la autoridad de la Biblia y las enseanzas de la Biblia, la Iglesia Catlico Romana lo exco-munic, y al final lo arrest. l fue juzgado por hereja, condenado y

  • El comienzo de la lucha por la libertad de religin 35

    quemado en la estaca. La unin de la iglesia y el estado respondi a los desafos con una persecucin cruenta. Huss fue uno de los miles que murieron bajo el control de puo de hierro de Europa por la cola-boracin de la iglesia y el gobierno que comenz a ser probada por personas que desafiaron ciertas enseanzas de la iglesia.

    La Reforma y la falta de libertad religiosa

    La Reforma trajo el desafo ms grande al dominio de la Iglesia Cat-lico Romana, pero no trajo un aumento directo de liberta religiosa. Personas como Wycliffe y Huss hicieron muchos de los nfasis bsi-cos de la Reforma, pero ningn movimiento a gran escala tom lugar hasta la Reforma.

    Martn Lutero (14831546 d.C.), un monje y telogo catlico romano quien viva en Alemania, es por lo regular acreditado con ini-ciar la Reforma. El 31 de octubre de 1517, l valientemente promulg noventa y cinco tesis en la puerta de la Iglesia del Castillo en Wit-tenberg. Estas declaraciones no solamente protestaron la corrupcin en la Iglesia Catlico Romana sino que tambin desafiaron ciertas enseanzas de la iglesia. Un extenso debate surgi entre Lutero y sus seguidores y los oficiales representando al papa.

    Las enseanzas de Lutero fueron voluminosas, pero dos nfa-sis eran principales: (1) La Biblia es la nica autoridad para la fe y la prctica, no las tradiciones y enseanzas del papa y la Iglesia Catlico Romana. (2) La salvacin viene solamente por fe en Cristo, no por los sacramentos o las buenas obras.

    Lutero fue condenado como hereje. En su juicio, los lderes de la Iglesia Catlico Romana demandaron que l se retractara. Su res-puesta fue que si pudieran demostrar su error por las enseanzas de la Biblia l se retractara, pero de otro modo no lo hara. Su respuesta es famosa: Heme aqu. No puedo hacer otra cosa.

    La tensin haba existido durante muchos aos entre los prn-cipes alemanes y los papas. Por eso, por varias razones muchos de los lderes polticos alemanes se fueron del lado de Lutero y le dieron proteccin contra el papa. Lutero inici una denominacin nueva, la Iglesia Luterana. Estaba respaldada por los gobiernos en la mayor

  • 36 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    parte de las reas en el norte de Europa. Por lo tanto, la unin entre la iglesia y el estado continu, y la libertad de religin no se desarroll.

    Juan Calvino (15091564 d.C.), otro lder de la Reforma, defendi ideas similares a las de Lutero pero en algunas maneras significativa-mente diferentes. Un erudito brillante, l desarroll lo que se conoce como la teologa reformada, la cual est expresada en Los Institutos de la Religin. Calvino pas la mayor parte de su ministerio en Gnova, Suecia. l defendi que el magistrado, esto es, los lderes del gobierno, tenan la responsabilidad de tener en alto la fe verdadera, la fe que l enseaba. Quienes estaban en desacuerdo seran acusados de hereja. Calvino ense que el gobierno tena la responsabilidad de castigarlos, an con la muerte.

    Una persona muy conocida que fue condenada a muerte en Gnova por hereja fue Miguel Servetus. l fue quemado en la estaca en Gnova por las autoridades civiles en el ao 1553 d.C. Por eso, muchas personas recuerdan a Calvino como principalmente el hombre que quem a Servetus.7 Claramente el camino a la liber-tad no pas por Gnova. La iglesia y el estado colaboraron para preservar un tipo de cristianismo en particular.

    Ulrich Zwingli (14841531 d.C.), otro lder de la Reforma pro-testante, ense y predic en Zurich, Suiza. La libertad religiosa no exista all, pero un movimiento que pudo haber contribuido gran-demente a la libertad s surgi de ah, los anabautistas. Zwingli, un sacerdote catlico romano, se convirti en un estudiante cuidadoso del Nuevo Testamento, incluyendo la traduccin al griego que Erasmo haba producido. Sus estudios lo llevaron a desafiar muchas de las enseanzas y prcticas tradicionales de la Iglesia Catlico Romana. En alianza con el concilio de la ciudad de Zurich, l predic y ense reforma, pero no abog por la libertad de religin.

    El Rey Enrique VIII de Inglaterra (14911547 d.C.) dirigi a la ruptura con la Iglesia Catlico Romana en ese pas. En el 1534, l declar que la Iglesia de Inglaterra sera independiente y se nombr a s mismo como la cabeza de la Iglesia de Inglaterra. En un sentido, la unin ms fuerte entre la iglesia y el estado ocurri en Inglaterra, con la cabeza del gobierno tambin siendo la cabeza de la iglesia esta-blecida. El Rey Enrique VIII y sus sucesores no crean en la libertad

  • El comienzo de la lucha por la libertad de religin 37

    de religin y lidiaron rudamente con los opositores, incluyendo a los bautistas, como lo veremos en el prximo captulo.

    El uso del poder del estado para implementar las convicciones religiosas de los reformadores protestantes llev a resultados catastr-ficos para la libertad de religin. Los grupos religiosos, sin embargo, parece que son lentos para aprender de la historia. El historiador Estep observa que

    algunos evanglicos modernos parecen estar bastante dispuestos a aban-donar la libertad con la cual Cristo nos ha hecho libres por alguna forma de establecimiento religioso en un intento por contrarrestar las fuerzas de desintegracin que amenazan destruir la sociedad contempo-rnea. Aparentemente, siempre es una tentacin cuando las fuentes de vitalidad espiritual comienzan a secarse, recurrir al brazo de la carne para pelear las batallas del Seor. La historia de la Reforma nos debe ensear que sta es una tentacin que solamente termina en esperanzas destrozadas.8

    Los anabautistas, pioneros de la libertad religiosa

    Las reformas dirigidas por Lutero, Calvino, Zwingli, y Enrique VIII disfrutaron el respaldo del poder del gobierno al implementar sus ideas. Estas reformas no incluyeron la libertad de religin. Sin embargo, otro aspecto de la Reforma protestante s enfatiz en la libertad religiosa y la separacin entre la iglesia y el estado. Con fre-cuencia conocida como la Reforma radical, fue dirigida por personas conocidas como los anabautistas. Sus enemigos les dieron ese nombre por su insistencia en el bautismo de creyentes solamente, dando la impresin que re-bautizaban a personas que haban sido bautiza-dos como infantes.9 (El prefijo ana significa de nuevo.)

    La persecucin protestante de los primeros anabautistas

    El comienzo del movimiento anabautista por lo regular es trazado hasta Zurich, a pesar de que ciertas creencias anabautistas pueden ser

  • 38 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    trazadas hasta la poca del Nuevo Testamento. Zwingli, el lder del movimiento de reforma en Zurich, us su conocimiento del griego y los clsicos para atraer a eruditos humanistas jvenes para estudiar con l, incluyendo el estudio del Nuevo Testamento en el griego. Para el otoo del 1521 d.C., Conrad Grebel (alrededor del 14981526), un joven erudito vagabundo, se uni al grupo de estudio de Zwingli. Un ao ms tarde Grebel tambin procuraba la reforma, pero sus convic-ciones le llevaron ms all de las de su maestro.

    En enero del 1525, Grebel y un pequeo grupo de sus aliados entraron en una disputa pblica con Zwingli. Ellos argumentaron que el bautismo de infantes estaba mal. Ellos perdieron el argumento. Debido a que Zwingli tena el respaldo del concilio de la ciudad, Grebel y sus seguidores tenan tres opciones: conformarse a las ideas de Zwingli; abandonar Zurich; o enfrentar la prisin. Ellos escogieron la ltima.

    Al final de enero del 1525 aproximadamente una docena de hom-bres de la persuasin de Grebel se reunieron en la casa de Flix Mans (alrededor del 14981527, a veces deletreado Mantz), uno del grupo que haba estudiado con Zwingli. Despus de mucha oracin George Blaurock (cerca del 1491 al 1529), otro estudiante de Zwingli, le pidi a Conrad Grebel que lo bautizara. Blaurock se arrodill y Grebel lo bautiz derramando agua sobre su cabeza. Entonces, Blaurock bau-tiz a los dems que estaban en su casa.10 El grupo se comprometi a vivir vidas agradables a Cristo y a ensear el evangelio a otros.

    William Estep, un erudito del movimiento anabautista, declara:

    Esto fue el acto ms revolucionario de la Reforma. Ningn otro evento simboliz ms completamente la ruptura con Roma. Aqu por primera vez en el curso de la Reforma, un grupo de cristianos se atrevieron a formar una iglesia siguiendo lo que se entenda era el patrn del Nuevo Testamento.11

    Fieles a su compromiso de ensear el evangelio a otros, Grebel y Manz fueron de casa en casa testificando, bautizando, y celebrando la Cena del Seor. Entre los bautizados se encontraba Wolfgang Ulimann, anteriormente un monje. Ulimann solicit que Grebel lo

  • El comienzo de la lucha por la libertad de religin 39

    bautizara, no por aspersin sino por inmersin. Grebel accedi y lo sumergi en la aguas del Ro Rino. Ulimann se convirti en un defen-sor celoso del evangelio y el bautismo de los creyentes.

    El movimiento anabautista creci rpidamente. Cientos de adultos fueron bautizados. Zwingli y los oficiales del gobierno respon-dieron arrestando a Grebel, Blaurock y Manz. Muchas acusaciones falsas se levantaron contra ellos, pero la acusacin de que ellos ense-aban y practicaban el bautismo del creyente como el smbolo para la membresa en la iglesia verdadera era certero. Ellos insistieron que, ya que es lo que la Biblia ensea, ellos deban obedecer la Biblia. Muchos otros anabautistas fueron arrestados y encarcelados. Sus oraciones y cnticos llenaron la torre de la prisin.

    Una nueva ley en Zurich hizo el llevar a cabo bautismo de adultos un crimen de pena de muerte. Grebel y otros escaparon de la prisin. Grebel ministr solamente durante un corto tiempo antes de morir de la plaga en el 1526. Manz continu enseando y bautizandoy siendo arrestado. Tal y como Estep afirma: Difcilmente una prisin en la vecindad de la obra de Manz escap el honor de su presencia.12 En enero del 1527 l fue sentenciado a muerte.

    Manz, atado por sus muecas, fue llevado de la prisin al Ro Limmat. Durante el camino l le predic a la multitud, alabando a Dios y declarando el bautismo del creyente como el verdadero bau-tismo de acuerdo a la Palabra de Dios y las enseanzas de Cristo. La voz de su madre se escuchaba urgindole a permanecer fiel. George H. Williams en La Reforma Radical describe la ejecucin de Manz:

    l fue atado, con un palo entre sus piernas y brazos, y mientras era sumergido al agua helada, l cantaba In manus tuas domine com-mendo spiritum meum [En tus manos, O Seor, encomiendo mi espritu.].13

    La ejecucin de Manz siendo ahogado fue el primer martirio de un anabautista a manos de un gobierno protestante. Muchas otras muertes anabautistas seguiran. Por ejemplo, Blaurock continu dise-minando las creencias anabautistas. Arrestado frecuentemente, en una ocasin l fue golpeado tanto que su sangre corri por la calle. Al final

  • 40 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    l fue condenado y quemado en la estaca el 6 de septiembre de 1529. Pero ninguna muerte por fuego o por agua pudo detener el movimiento anabautista en el rea donde la reforma suiza estaba sucediendo.

    La persecucin catlico romana de los anabautistas

    Los catlico romanos tambin persiguieron, encarcelaron, y eje-cutaron anabautistas. No exista ninguna libertad religiosa en los territorios dominados por la Iglesia Catlico Romana.

    Un horrible ejemplo de esta persecucin fue la muerte de Michael Sattler (cerca de 14951527 d.C.), un lder anabautista. Sattler fue arrestado en Rottenburg, ciudad bajo la autoridad austriaca. El rey de Austria era catlico romano y orden la ejecucin de Sattler. Los verdugos de Sattler primero lo torturaron cortndole la lengua y arrancndoles pedazos de su cuerpo con tenazas calientes. Sattler or por sus perseguidores antes de ser atado a una escalera y empujado al fuego. Cuando el fuego quem las sogas que ataban sus manos, l levant sus dos dedos como una seal de que la muerte de un mrtir era soportable. Entonces de sus labios quemados y lengua arrancada salieron las palabras: Padre, en tus manos encomiendo mi espritu.. La esposa de Sattler fue ahogada ocho das ms tarde, entre una mul-titud de mujeres anabautistas que sufrieron la muerte por su fe.14

    Baltazar Hubmaier (cerca del 14801528 d.C.) fue tal vez el ana-bautista de ms influencia que sufriera a manos de la Iglesia Catlico Romana. l es particularmente importante en la historia de la liber-tad religiosa, porque l defendi brillantemente a favor de la libertad religiosa y en contra de cualquier esfuerzo de forzar a las personas a abrazar cualquier religin en particular.

    Hubmaier sirvi como sacerdote en Waldshut. Su estudio de la Biblia, especialmente de las cartas paulinas, le llev a una experien-cia de conversin. En el 1525 Wilhelm Reublin, quien haba sido expulsado de Zurich por Zwingli debido a sus creencias respecto al bautismo, bautiz a Hubmaier y a otros sesenta. El domingo de Resurreccin, Hubmaier bautiz a ms de 300 personas y ms tarde celebr la Cena del Seor en un estilo simple, no sacramental, muy diferente a la misa catlico romana.

  • El comienzo de la lucha por la libertad de religin 41

    Hubmaier consideraba la Biblia como la nica autoridad para la fe y la prctica. Acerca de la autoridad de la Biblia, l declar que la fe en Cristo no poda ser forzada sino que deba ser dada libremente. l proclam que la Biblia enseaba que el bautismo era solamente para aquellos que haban depositado su fe en Cristo como Salvador voluntariamente. Por lo tanto, l se opona al bautismo de infantes. l escribi un panfleto acerca de la libertad de religin en el cual, en base a las enseanzas de la Biblia, l condenaba la quema de herejes.

    En sus escritos, Hubmaier estableci varias creencias bsicas que son fundamentales para la libertad de religin. l insisti que la Biblia es la nica autoridad para la vida cristiana y la iglesia, dando nfasis especial al Nuevo Testamento. l defendi el libre albedro, creyendo que era la base necesaria para la responsabilidad moral. Respecto a este punto de vista Estep escribi: Ni la soberana de Dios ni la gracia de Dios anulaban para Hubmier la necesidad de una respuesta no-forzada al evangelio.15 Por lo tanto, las personas deban ser libres para predicar el evangelio y libres para responder, ser bautizados, y ser parte de la iglesia de su seleccin.

    Algunos anabautistas (porque haba algunas variedades de ana-bautistas) eran pacifistas y crean que un magistrado no poda ser cristiano. Hubmaier no estaba de acuerdo. l argument que la Biblia establece la validez del gobierno y de cristianos sirviendo en posi-ciones del gobierno. Hubmaier crea que el uso de la espada por los gobiernos poda ser justificado pero nunca para forzar creencias reli-giosas. Respecto a los gobiernos injustos, Hubmaier implic que la insurreccin armada est prohibida para el cristiano.

    Hubmaier, perseguido por catlico romanos y protestantes, encontr refugio en Moravia, una ciudad tolerante. Moravia, sin embargo, cay bajo el control del rey catlico romano de Austria, Fer-dinando I. l mand encarcelar a Hubmaier y su esposa. Humbaier sufri tortura pero no se retract. El 10 de marzo de 1528, l fue eje-cutado. En La Reforma Radical George Williams describe su muerte:

    Mientras le despojaban de su ropa, l . . . repeta las palabras de Jess en latn, En tus manos, O Seor, encomiendo mi espritu Cuando el azufre y la plvora fueron frotadas por todo su pelo y larga barba, l

  • 42 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    imploraba: O, frtenme bien! Segn se incendiaba, sus ltimas pala-bras fueron . . . O Jess, Jess.16

    Unos pocos das ms tarde su esposa fue lanzada al Ro Danubio con una gran piedra atada alrededor de su cuello.17

    Menno Simons y la libertad religiosa

    Los anabautistas se esparcieron por toda Europa, determinados por la persecucin dondequiera que fueron. Los luteranos, catlicos roma-nos, y seguidores de la tradicin reformada todos intentaron erradicar las diferentes expresiones de las creencias y prcticas anabautistas.

    Cuando los anabautistas llegaron a los Pases Bajos, uno de los lderes ms importantes se uni al movimiento: Menno Simons (14961561 d.C.). Acerca de l, Estep escribe: No hay nombre ms grande entre los anabautistas del siglo diecisis que el de Menno Simons.18

    Menno fue ordenado sacerdote en la Iglesia Catlica en el 1524 a la edad de veintiocho aos. El contenido de la Biblia era desconocido para l entonces. l dud de que el pan y el vino en la misa fueran la carne y sangre de Cristo como la Iglesia Catlico Romana enseaba. Su duda le llev a estudiar el Nuevo Testamento. Este estudio le caus poner en tela de juicio la transubstanciacin y el bautismo de infantes. Sin embargo, l permaneci un sacerdote con un estilo de vida mundanal.

    En el 1535 l supo que 300 anabautistas haban sido muertos en el Antiguo Monasterio, donde haban buscado refugio de la perse-cucin. Entre ellos se encontraba su hermano. Menno haba llegado a apreciar la calidad de la vida de los anabautistas. l contrast la pureza de ellos con la vida mundana que l viva. Despus de un tiempo agonizante de introspeccin, Menno deposit su fe en Cristo como Seor y Salvador. Muy pronto acept las ideas anabautistas, abandon el sacerdocio, y se uni al movimiento anabautista. l hizo esto bajo un sacrificio considerable, porque l dej la seguridad por una posicin que lo identificaba con un grupo detestado por los pro-testantes y los catlicos romanos.

    Menno Simons fue tal lder reconocido entre los anabautistas que ellos llegaron a ser conocidos como menonitas. La base para su

  • El comienzo de la lucha por la libertad de religin 43

    perspectiva teolgica fue la Biblia interpretada a travs de Cristo. La Biblia era la nica autoridad para asuntos de doctrina y disciplina. l evit redactar ningn documento credal. Aparentemente, le preocu-paba que el credo fuera considerado como superior a la Biblia misma o que llegara a ser una prueba de la fe entre los anabautistas. La liber-tad para desarrollar sus propias creencias de acuerdo a la Biblia fue central en su pensamiento.

    l insisti que solamente la fe haca a una persona santa delante de Dios, que la fe era manifestada en las obras de amor fraternal. El bautismo era un testimonio de la fe salvfica, el cual siempre era voluntario. El bautismo de infantes, por lo tanto, era considerado no-bblico. El bautismo era un acto de obediencia al mandato de Cristo de parte de un verdadero creyente y no tena significado salvfico. Sin embargo, el bautismo era vitalmente importante en la vida de los cre-yentes individuales y la iglesia.

    Simons desarroll una de las discusiones ms extensas de la naturaleza de la iglesia por los anabautistas. l indic que haba dos significados para la palabra iglesia en el Nuevo Testamento, una para la iglesia universal compuesta de todos los redimidos y una para el compaerismo local que se rene para la enseanza, el bautismo, y la Cena del Seor bajo el liderato de un pastor. Los anabautistas enfa-tizaron que una iglesia es un compaerismo voluntario de personas regeneradas. La libertad religiosa, por lo tanto, era la clave para tener iglesias verdaderamente del Nuevo Testamente compuestas por los redimidos.

    En base a la Biblia, los anabautistas insistan que la iglesia y el estado fueron instituidos por Dios pero para propsitos diferentes y que cada uno deba cumplir con su propsito. El propsito del estado no era imponer las creencias religiosas sino proveer orden para la sociedad.

    Conclusin

    En los aos 1600 y 1700, los bautistas y anabautistas fueron con-siderados como un movimiento por gobernantes y la poblacin en

  • 44 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    general. Los bautistas se esforzaron por aclarar que el movimiento bautista no era igual que el movimiento anabautista. A pesar de que los bautistas estaban de acuerdo con muchas enseanzas anabautis-tas, ellos estaban en desacuerdo con otras y no queran identificarse con ellos. Por ejemplo, la primera pgina de la Confesin de bautistas de Londres en el 1644 comienza con estas palabras: La Confesin de fe, de aquellas iglesias comnmente (aunque falsamente) llamadas anabautitas.19

    Ms an, los bautistas no queran ser conocidos como anabautis-tas porque la palabra ana en el trmino significaba de nuevo. En otras palabras, los anabautistas eran considerados como un movimiento religioso que bautizaba a personas de nuevo, esto es, despus que haban sido bautizados como infantes. Los bautistas insistan que el bautismo de infantes no era bautismo en realidad. Por lo tanto, no estaban re-bautizando personas que hacan profesiones de fe en Cristo y buscaban ser bautizadas. En vez, ellos estaban bautizndoles por primera vez.

    La mayora de los historiadores concuerdan con que los anabau-tistas fueron los primeros en la era moderna en defender la libertad religiosa por medio de la separacin entre la iglesia y el estado. As, ellos pavimentaron el camino para un ms amplio camino a la libertad para los bautistas y otros. Esta es la historia del prximo captulo.

  • 45

    C a p T U l o

    Cristo nos libert para que vivamos en libertad.

    Glatas 5:1, nvi

    TresEl rol de los bautistas al promover la libertad de religin

    Dejen que sean herejes, turcos, judos, o lo que sean, no le corresponde al poder terrenal

    castigarlos en la menor medida.

    Thomas helwys1(1550?1616?), Pastor bautista inglsMrtir por la libertad de religin

    L os bautistas no pueden reclamar mayor contribucin que la de su respaldo a la libertad religiosa, no solo para s mismos sino para todas las personas,2 concluye el historiador Bill Leonard. Los bautis-tas han defendido la libertad de religin para todas las personasno libertad para algunos o tolerancia para muchos, sino completa liber-tad para todos.

    La posibilidad de la libertad de religin comenz a surgir en los 1600 y tom forma en los Estados Unidos para finales de los 1700 y principios de 1800. Ningn desarrollo o persona especficos capa-citaron la libertad religiosa para dar fruto durante este perodo en la historia. En vez, una serie de desarrollos y diferentes personas y grupos hicieron posible lo que disfrutamos hoy. Los captulos

  • 46 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    anteriores trazan algunos de esos desarrollos que proveyeron el fun-damento para la libertad de religin.

    En los 1600 y 1700 lo que conocemos como la Ilustracin o el Siglo de las Luces se desarroll del fundamento establecido por el Renacimiento. John Locke (16321704), uno de los filsofos de la Ilustracin, ense que cada persona tiene ciertos derechos naturales, incluyendo la libertad. Ni la iglesia ni el estado deban interferir con perseguir estos derechos.

    Los bautistas concordaban que la libertad religiosa no deba ser negada ni por la iglesia ni por el estado. Sin embargo, los bautistas no obtuvieron sus creencias acerca de la libertad religiosa de polticos y filsofos. El compromiso bautista a la libertad de religin viene de las creencias bblicas bsicas y una conciencia de la horrible historia de la unin entre la iglesia y el estado.

    No obstante, los bautistas encontraron a muchas personas que se les unieron en su lucha por la libertad de religin. El historiador Hugh Wamble advierte que es poco digno y presuntuoso reclamar que la separacin de la iglesia y el estado es propiedad privada de los bautistas.3

    Los comienzos bautistas: Persecucin y testimonio

    Por defender la libertad de religin, los bautistas sufrieron per-secucin terrible. An as, las circunstancias fueron cambiando y eventualmente la libertad de religin fue posible. Examinemos la his-toria de los bautistas al ayudar a levantar el camino a la libertad.

    Los bautistas en msterdam

    La historia comienza en Inglaterra. En el 1534 el Rey Enrique VIII estableci la Iglesia de Inglaterra. Varias formas de corrupcin exis-tan en la Iglesia de Inglaterra. Un grupo de personas dentro de la iglesia se esforzaron por purificarla, por conformarla ms al patrn de las iglesias en el Nuevo Testamento. Conocidos como Puritanos, ellos no quisieron separarse de la Iglesia de Inglaterra sino que deseaban

  • El rol de los bautistas al promover la libertad de religin 47

    purificarla desde adentro. A pesar de que no negaron la unin de la iglesia y el estado, ellos fueron perseguidos por la Iglesia de Inglaterra y el gobierno.

    Algunos puritanos llegaron a creer que no haba esperanza para los esfuerzos por corregir la corrupcin dentro de la Iglesia de Ingla-terra. Por lo tanto, se separaron de la Iglesia de Inglaterra y llegaron a ser conocidos como separatistas. Lderes del gobierno y religiosos los persiguieron severamente.

    John Smyth (alrededor del 15701612; a veces deletreado Smith) fue uno de los pastores de un grupo separatista. Educado en la Uni-versidad de Cambridge y sacerdote de la Iglesia de Inglaterra, l fue originalmente parte del movimiento puritano. Sin embargo, junto a otros, l se desesper con la purificacin de la iglesia y se convirti en separatista. Para evitar la persecucin, l llev a su pequeo grupo de seguidores a msterdam en el 1609. msterdam era uno de los pocos lugares en Europa donde exista cierto grado de tolerancia religiosa.

    Mientras en msterdam, Smyth cuidadosamente estudi el Nuevo Testamento griego. l insisti que la Biblia deba ser la nica autori-dad para la fe y la prctica de la iglesia. l concluy de su estudio de la Biblia que ciertas creencias y prcticas mantenidas por los separatistas, como el bautismo de infantes, eran contrarias al Nuevo Testamento.

    Por consiguiente, Smyth se bautiz a s mismo, creyendo que su bautismo como un infante no era un bautismo verdadero. l entonces bautiz a otros en el grupo que le haba seguido a msterdam, y ellos constituyeron una iglesia nueva. Muchos historiadores consideran sta como la primera iglesia bautista de la llamada poca moderna. Smyth declar que la iglesia y el estado deban estar separados. En su declaracin de fe respecto a la libertad de religin, l escribi:

    Que el magistrado no debe por virtud de su oficio intervenir en asuntos de religin, o asuntos de conciencia, forzar u obligar hombres a esta o aquella forma de religin o doctrina: sino dejar libre la religin cristiana, a la conciencia de cada hombre, y manejar solamente las transgresiones civiles (Rom. xiii), daos y perjuicios de hombre contra hombre, en el asesinato, el adulterio, el robo, etc. porque Cristo solamente es rey, y dador de la ley en la iglesia y la conciencia (James iv.12).4

  • 48 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    De esta declaracin el historiador William Estep afirm: La con-fesin de Smyth del 1612 se convirti en la primera confesin de fe en ingls para establecer los principios de completa libertad religiosa y la separacin de la iglesia y el estado.5

    Los bautistas en Inglaterra

    Thomas Helwys (alrededor del 1550 a cerca del 1615), miembro de la congregacin de msterdam, crea que el grupo deba regresar a Inglaterra y establecer una iglesia de acuerdo al patrn del Nuevo Testamento. Smyth no estaba de acuerdo. l quera permanecer en msterdam, parcialmente por su inters en el movimiento menonita que era fuerte all.

    Por lo tanto, Helwys regres a Inglaterra con una porcin del grupo de msterdam. l estableci lo que muchos historiadores consideran como la primera iglesia bautista en terreno ingls, en Spittlefield, cerca de Londres.

    Helwys crea firmemente en la libertad religiosa. En el 1612 l escribi un libro titulado Una breve declaracin del misterio de la ini-quidad, en el cual l declar que el gobierno no tena el derecho de decirles a las personas qu creer en asuntos religiosos o cmo orga-nizar y gobernar una iglesia. Este libro contiene uno de los primeros y ms completos argumentos en el idioma ingls por la causa de la libertad de religin.6

    El compromiso cristiano y valor de Helwys, un pastor pobre y sin poder poltico, le llev a desafiar al poderoso y rico rey de Inglaterra. Helwys envi una copia de su libro al Rey James I con una inscripcin personal: El rey es un hombre mortal y no Dios, por lo tanto no tiene poder sobre las almas inmortales de su sbditos, para hacer leyes y orde-nanzas para ellos, y para establecer seores espirituales sobre ellos.7

    El rey consider que Helwys era un hereje y traidor. l mand encarcelar a Helwys en la prisin de Newgate, un lugar terrible, lleno de ratas, insectos, enfermedades, suciedady criminales endurecidos. Helwys, pastor devoto y ciudadano pacfico, no haba hecho nada vio-lento o inmoral que ameritara tal castigo.

  • El rol de los bautistas al promover la libertad de religin 49

    Helwys solo tena que afirmar que el rey tena el derecho a dictar las creencias y prcticas de los cristianos y las iglesias y l sera puesto en libertad. An, l no abandon sus convicciones. Ni su esposa, Joan Ashmore Helwys, quien tambin estaba en la crcel. Despus de aos de prisin Helwys muri en Newgate, fiel hasta el final de su vida por la causa de la libertad de religin.8

    Los puritanos y separatistas defendan la libertad religiosa pero no para todo el mundo. En contraste, Helwys y los otros bautistas abogaban por la libertad religiosa para todos. Las splicas de Helwys resonaron y fueron elaboradas por un nmero de bautistas. Uno de estos fue Juan Bunyan (16281688), pastor de la iglesia bautista en Bedford. Bunyan suplementaba su ingreso como pastor trabajando como vendedor ambulante, haciendo y reparando cacharros de cocina. Ser bivocacional era comn porque las congregaciones bau-tistas por lo general eran pequeas y pobres.

    Bunyan fue arrestado en el 1690 por celebrar servicios no en con-formidad con los de la Iglesia de Inglaterra. Encerrado en la crcel en enero del 1661, l permaneci encarcelado durante doce aos. Su primera esposa, Mara, ejerci una gran influencia en su conversin y vida cristiana pero haba muerto dejando a Juan con cuatro hijos, incluyendo a una hija ciega. l se cas con su segunda esposa, Elisa-bet, en el 1659. Cuando fue arrestado solo un corto tiempo despus, ella tuvo que cuidar a los nios. Ella sufri dificultades con valor durante el encarcelamiento de Juan y rog a las autoridades por su liberacin. Ellos rehusaron, declarando: Su doctrina es la doctrina del diablo.9

    Bunyan insisti que el evangelio deba ser proclamado libremente y que el gobierno no tena el derecho a interferir con eso. l fue libe-rado y arrestado ms tarde por la misma causa. Mientras estuvo en la prisin, l escribi el clsico ingls, El progreso del peregrino.

    Bunyan fue uno de muchos pastores bautistas y miembros de iglesias en Inglaterra que sufrieron persecucin. Con la aprobacin de la Acta de Tolerancia en el 1689, las peores formas de persecucin cesaron. Sin embargo, el Acta solamente trajo tolerancia y no liber-tad de religin.

  • 50 Los Bautistas y La LiBertad de reLigin

    El rol bautista temprano en la libertad religiosa en Amrica

    La libertad religiosa naci en Amrica, declara el historiador Glenn Hinson.10 La tolerancia religiosa exista en varios grados, pero la tole-rancia no es libertad religiosa completa. El telogo bautista Edgar Young Mullins, escribiendo en el 1908 acerca de la diferencia entre la tolerancia y la libertad religiosa, declar: Es una hecho singular, a notarse en esta conexin, que muchos autores de gran inteligencia en otros asuntos an hoy da no entienden con claridad la diferencia entre la tolerancia religiosa y la libertad religiosa. l aadi: Los americanos de hoy da no descansaran ms bajo un sistema de tole-rancia religios