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3 SENSE SOSTRE Hablamos sobre política, religión, consumo y pobreza, pero también hablamos de personas, de sus sentimientos, de sus pesares, vergüenzas, éxitos y alegrías. ¿Nos escuchas?

Revista Nou Barris Creu Roja Barcelona

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Número 3 de la revista del centro de Nou Barris de Creu Roja Barcelona para el proyecto "sense sostre".

Text of Revista Nou Barris Creu Roja Barcelona

  • 3 SENSE SOSTRE Hablamos sobre poltica, religin,

    consumo y pobreza,

    pero tambin hablamos

    de personas, de sus sentimientos,

    de sus pesares, vergenzas,

    xitos y alegras.

    Nos escuchas?

  • El passat 28 de setembre es

    va celebrar un acte al Cen-

    tre Cvic Torre Llobeta on es

    va fer, de forma oficial, el

    lliurament de laportaci

    econmica que han fet els

    voluntaris del Centre Cvic a

    lAssemblea Local de la

    Creu Roja a Barcelona per

    les activitats que es realit-

    zen a lEquipament Integral

    Nou Barris i, concretament a

    Sense Sostre, la revista

    que teniu a les mans.

    Els diners provenen de les

    inscripcions a cursos i tallers

    que ofereixen a Torre Llobe-

    ta, aquesta donaci es fa

    anualment a alguna entitat

    que intervingui al Districte

    de Nou Barris.

    L l i g a d a a a q u e s t a

    collaboraci des del 8 al 28

    de setembre es va poder

    visitar a la Sala dActes del

    Centre Cvic una exposici

    sobre la intervenci de Creu

    Roja a Hait a causa del ter-

    ratrmol, i el mateix 28 es va

    fer un acte on varen partici-

    par voluntaris dambdues

    entitats, es va fer la signatu-

    ra oficial i va cantar la Coral

    del Grup de Voluntaris

    adults de Creu Roja a Bar-

    celona

    En representaci de lEquip-

    ament i de la Revista hi va

    anar en Manuel, un dels

    participants de lactivitat i

    resident del centre en aquell

    moment.

    Des daquestes lnies volem

    aprofitar, en nom de lEquip-

    ament i dels participants de

    Sense Sostre, per agrair la

    seva col.laboraci al grup de

    voluntaris del Centre Cvic

    Torre Llobeta per haver triat

    a Creu Roja per ser destina-

    taria de tant valus ajut.

    Grcies.

    Editorial

    DEJA QUE

    TE CUENTE

    PG. 15

    CALEIDOSCOPIO

    PG. 2

    ZOOM PG. 18

    Staff Directora: Itziar Ruiz Coordinacin General: Laura Tabuenca, Ana Gladwin Direccin Editorial: Lau-ra Tabuenca Direccin de Arte: Ro-berto Amado Redactor Jefe: Roberto

    Amado Redactores: Argosh, Ber-nardo Cervantes, Juan Perdomo, Simo. Redaccin: Centre Dacolliment Nou Barris, Marie Curie 20. 08042. Barcelona. Colaboradores: [email protected], tcnicos y [email protected] del centro, en men-cin especial a Vero Lpez por sus fotos de Montjic. Febrero de 2012

    REALIDADES PG. 12

  • En el ao 1700 muere Carlos

    II El hechizado, ltimo rey de la dinasta austriaca que

    gobern Espaa. Muri sin

    descendencia, pero en su testa-

    mento deja la corona de Espa-

    a a Felipe de Anjou, nieto de

    Luis XIV Rey de Francia, lla-

    mado el Rey Sol. Las poten-

    cias europeas recelaron que se

    unieran las dos coronas fran-

    coespaolas y se convirtieran

    en una gran potencia. Con ello

    se rompa el equilibrio euro-

    peo, por eso las potencias eu-

    ropeas firman el Tratado de la

    Haya, el 7 de septiembre de

    1701, por los representantes

    del Rey Guillermo III de In-

    glaterra, el Emperador alemn

    Leopoldo I y los delegados de

    los Estados Generales de los

    Pases Bajos. Los tres pases

    firmantes se comprometan a

    mantener una poltica conjunta

    para evitar dicha unin, ini-

    cialmente por la va diplomti-

    ca y, en caso de guerra, por la

    fuerza militar. En 1702 co-

    mienzan las hostilidades. Ca-

    talunya era partidaria de la

    dinasta austriaca y recelaba

    de los borbones. Firma con

    Inglaterra el Pacto de Gnova

    el 20 de junio de 1705. El tra-

    tado debera mantenerse en

    secreto hasta

    la toma de

    Barcelona. En

    1705 unos

    25.000 soma-

    tenes -la mili-

    cia territorial

    catalana- se

    levantan en

    armas contra

    los borbones

    mientras los

    aliados des-

    embarcaban

    en Catalunya.

    Contina la

    guerra hasta

    1713, cuando

    se firma el

    Tratado de

    Utrecht. Los imperiales y alia-

    dos evacuan Catalua. Inglate-

    rra se desentiende de Catalun-

    ya, que queda abandonada a su

    suerte. En Barcelona, el 30 de

    junio se rene la Junta de Bra-

    os para decidir si se someten

    a los borbones o se decide lu-

    char. Tras un

    intenso deba-

    te, se deciden

    por la resis-

    tencia. El 9

    de julio de

    1713 sale una

    nota oficial de

    la Generalitat

    para la resis-

    tencia. Los

    C o n s e l l e r s

    demostraban

    ser irreducti-

    bles en la de-

    fensa de las

    instituciones

    catalanas, le-

    yes y privile-

    gios del prin-

    Proposicin presentada por los diputados de la

    Generalidad de Catalua el 30 de Junio de 1713

    ante la Junta de Brazos, y que finalizara el 9 de

    julio con la publicacin del edicto por el cual Catalua declaraba la guerra para defender su Libertad.

    El caso de los catalanes.

    Del Tratado de la Haya al sitio de Barcelona.

    Texto: Simo.

    CALEIDOSCOPIO

  • cipado cataln. Otra nueva

    guerra. Esta vez Catalunya

    sola, sin sus aliados, contra los

    ejrcitos de las dos coronas

    franco-espaoles. Antes de la

    evacuacin, los imperiales ten-

    an que cumplir lo estipulado

    en Utrecht. Deban evacuar

    Catalunya a medida que avan-

    zasen los borbones, y no dejar

    a Catalunya ninguna posibili-

    dad de resistirse. Por eso fue

    desmantelado todo el sistema

    defensivo cataln, mediante

    engaos a las autoridades cata-

    lanas. Hasta el ltimo momen-

    to no se les notific que hab-

    an llegado a un acuerdo en la

    ciudad de Utrecht con los

    borbnicos. Los aliados per-

    mitieron a todos los soldados

    catalanes embarcar con los

    imperiales. A la delegacin

    catalana no se le permite parti-

    cipar en la reunin de Utrecht.

    El Conde de Montnegre lo di-

    ce claramente en una carta a

    los consellers. Barcelona tar-

    dara algn tiempo en movili-

    zar la coronela milicia barce-

    lonesa. Fuera de Barcelona

    haba un mnimo dos mil cata-

    lanes dispuestos a todo, cuyos

    mandos se haban negado a

    disolver. Los ms duros y fa-

    mosos eran los coroneles Bac

    de Roda, Carrasclet, el Mar-

    qus de Poal, Antoni Vidal y

    Pere Brichfeus. El 11 de julio,

    el Mariscal de Campo Antoni

    Villarroel fue proclamado Co-

    mandante en Jefe de los ejrci-

    tos catalanes. Dos das des-

    pus, Villarroel inicia la movi-

    lizacin de la coronela. Siete

    mil catalanes son llamados a

    filas y, en el mismo da, el Ge-

    neral Nebot intenta impedir la

    entrega de Tarragona por parte

    de los imperiales a los borb-

    nicos. Los catalanes no logran

    impedir la entrega de la ciudad

    y son derrotados. El 25 de ju-

    lio comienza el cerco de Bar-

    celona. El Duque de Populi

    con 20 mil soldados franco-

    espaoles pide la rendicin de

    la ciudad. Su peticin fue re-

    chazada. El Duque crey que

    por ver simplemente a los

    ejrcitos borbnicos, los cata-

    lanes se rendiran. No fue as.

    El Mariscal Antoni Villarroel,

    el jefe de los ejrcitos catala-

    nes, saba que Barcelona tena

    pocas posibilidades de levan-

    tar el cerco ante la superiori-

    dad numrica, por eso el 9 de

    agosto sale de Barcelona el

    diputado militar. Su misin

    haba sido bien estudiada por

    Villarroel: organizar una

    operacin de recluta-

    miento a gran escala fue-

    ra de Barcelona, para

    movilizar un ejrcito que

    pudiese atrapar a los

    ejrcitos que bloqueaban

    la ciudad por su retaguar-

    dia. El diputado militar

    Rael Nebot sale de Bar-

    celona para Arenys el da

    11. Se enfrentan en Es-

    trac las tropas del diputa-

    do militar y tropas

    borbnicas que, derrota-

    das a mediados de agos-

    to, el Marqus de Poal -

    futuro jefe de todos los

    ejrcitos catalanes en la

    lucha comarcal- sale de

    Barcelona para apoyar al

    diputado militar, para as

    extender la rebelin en

    los pueblos catalanes y

    reforzar Cardona con tropas

    para su hermano Manuel Des-

    valls, Gobernador de Cardona.

    El da 20 de agosto hay com-

    bates en Vilasar y Teia entre

    tropas catalanas y borbnicas.

    El General Nebot inflige fuer-

    tes bajas a los franco-

    espaoles. Salieron de Barce-

    lona otros regimientos, como

    el Coronel Armengol Amill y

    Moliner para apoyar al diputa-

    do militar. Despus de dos

    meses de violentos combates

    por las comarcas catalanas, el

    5 de octubre, ante la fuerte

    presin de los ejrcitos borb-

    nicos, el diputado militar se

    embarca en Alella y deja

    abandonada a las tropas cata-

    lanas. Cinco mil voluntarios

    catalanes, que tanto haba cos-

    tado reunir, son abandonados.

    Su llegada a Barcelona provo-

    ca la ms viva indignacin en

    las autoridades barcelonesas.

    Un da despus, Armengol

    Amill y otros jefes de regi-

    Documento signado por el duque de Ppoli el 29 de julio de

    1713 mediante el cual solicita la rendicin de Barcelona. Tras casi un ao bloqueando la ciudad, la estrategia del duque de

    Ppoli result un fracaso y fue destituido el 6 de julio de 1714,

    siendo relevado por el mariscal de Francia duque de Berwick.

    El Duque de Populi

    crey que por ver sim-

    plemente a los ejrci-

    tos borbnicos, los ca-

    talanes se rendiran.

    No fue as.

  • mientos consiguen romper el

    cerco por la zona de Guinardo

    con 600 fusellers o micalets.

    Catalunya haba conseguido

    mantener Cardona hasta el

    final de octubre. El ejrcito

    espaol, despus de pedir su

    rendicin, e intentar sobornar

    elogiando la defensa de la ciu-

    dad, lanz un asalto para con-

    quistarla. Defendida por 300

    micalets, y atacada por 2000

    soldados espaoles, el resulta-

    do acab en una masacre: los

    espaoles perdieron 900 entre

    heridos y muertos. Al Mar-

    qus de Poal se le asigna la

    misin de unificar en su man-

    do a todos los fusellers de

    montaa, o micalets, para

    hacer una guerra de guerrillas

    contra las tropas borbnicas y

    as, desgastarlo. Y para atraer

    el mximo de tropas enemi-

    gas, para disminuir la presin

    sobre Barcelona, la misin del

    Marqus era reclutar entre

    6000 y 7000 combatientes,

    poner a las tropas de Pupoli en

    doble fuego cruzado y levantar

    el cerco de Barcelona. En no-

    viembre el Marqus de Poal

    derrota a las tropas botiflers

    procedentes de Berga. El Mar-

    qus hizo colgar a los cinco

    jefes de las partidas enemigas.

    Mientras tanto, Pupoli recibe

    refuerzos para intentar some-

    ter a Barcelona, que se mantie-

    ne inexpugnable. Todos los

    pueblos de Catalunya estaba

    militarizados para sofocar

    cualquier intento de rebelin.

    No contento con esto, Felipe

    V sube los impuestos de forma

    desproporcionada, para obli-

    gar a los catalanes a someter-

    se, y pagar la guerra contra

    Catalunya. Como bien dijo el

    Marqus de San Felipe sobre

    ellos: heridos estaban de du-ras contribuciones los catala-

    nes; vuelven a las armas, y,

    sublevada la provincia, no

    tena el duque de Populi gente

    para el sitio, [...] nunca con

    mayor fuerza se confirm en

    la rebelin Catalua, aunque

    caan sobre los mseros suble-

    vados la llama, el cuchillo y el

    suplicio". Esto provocara un

    levantamiento popular de las

    comarcas catalanas. Algunos

    pueblos se negaron a pagar a

    las tropas borbnicas. Los

    mandos borbnicos comien-

    zan a no permitir ningn caso

    de desobediencia. Los solda-

    dos tenan rdenes de cobrar

    los impuestos a punta de bayo-

    neta.

    Defendida por 300 mi-calets, y atacada por

    2000 soldados espaoles, el resultado acab en una

    masacre. A principio de enero comienza

    la rebelin de los pueblos ca-

    talanes. Sant Mart de Sorroca

    se lanza a las armas al grito de

    viva la terra, fora el lladres!

    Los somatens del pueblo ata-

    can a una columna borbnica

    de 150 granaderos que acom-

    paaba a los recaudadores de

    impuestos. Caldes de Montbui

    hace lo mismo: reduce una

    fuerza borbnica de 90 solda-

    dos. Hay motines anti borb-

    nicos en Lluanes. En Orista

    se rechaza a 200 soldados

    borbnicos. El Marqus de

    Poal, Jefe del Ejrcito Exterior

    de Barcelona, impulsa la re-

    vuelta desde Cardona. Las tro-

    pas del Marqus se lanzan so-

    bre Balsareny ocupado por el

    rgimen de Len. El da 14 se

    rinde el regimiento de Len,

    despus de tener fuertes bajas

    y capturar 633 prisioneros. El

    Ejrcito Espaol atac y

    arras Sant Quinti de Medio-

    na, asesinando a sangre fra a

    800 personas. Los borbnicos aseguran la sumisin de Igua-

    lada y atacan la Pobla de Cla-

    ramunt. Los ejrcitos borbni-

    cos del General Ballejo atacan

    el Solsones para someter a la

    comarca, y arrasa Peramola

    masacrando a todo la pobla-

    cin civil. Son incendiados

    innumerables pueblos. Si bien

    los borbnicos, por medio del

    terror, haban conseguido

    aplastar la revuelta, Catalunya

    tambin se cobr su tributo:

    los borbnicos perdieron 3000

    soldados. En Orista y Balsare-

    ny fueron degollados 750 y

    500 soldados borbnicos res-pectivamente, como venganza

    por la poltica de terror y el

    asesinato masivo de civiles

    catalanes. El Duque Populi se

    jactaba en Arbucias de actos

    terrorficos, como quemarlo

    todo del pueblo salvo la igle-

    sia, para que sirviese de casti-

    go. Mediante esta poltica de

    terror, dada a los oficiales (que

    consista en pasar a cuchillo a

    tanto civiles como militares

    catalanes, para que dejaran de

    luchar y se sometieran) los

    soldados borbnicos continua-

    ron los combates. Las tropas

    de Poal les dieron caza. De los

    750 borbnicos, slo consi-guieron escapar 200 que huye-

    ron hacia Hostalric. 550 fue-

    ron aniquilados. Mientras tan-

    to, el Marqus de Poal se co-

    municaba por cdigo cifrado

    con Rafael Casanova y Villa-

    rroel para informales de la

    brutal y terrorfica situacin

    []caan sobre los mseros sublevados la

    llama, el cuchillo y el

    suplicio.

  • El origen de la filosofa ha sido

    una cuestin controvertida a lo

    largo de la historia del pensa-

    miento . Por lo general los fil-

    sofos griegos han considerado

    que la filosofa nace con Tales

    de Mileto en el siglo VII A.C. ,

    pero no se considera necesario

    el porqu del surgimiento de la

    nueva forma de pensar. Pero

    estaban de comn acuerdo en

    considerar la filosofa como el

    pensamiento racional por exce-

    lencia, es decir, una forma de

    pensar que no recurra a la ac-

    cin de elementos sobrenatura-

    les para explicar la realidad y

    rechazar el usar una lgica am-

    bivalente o contradictoria.

    A partir de la polmica de los

    filsofos alejandrinos, en el

    periodo helenstico es cuando

    el origen de la filosofa empie-

    za a convertirse en un proble-

    ma. Y es durante el siglo XX

    cuando se comenzaron a encon-

    trar respuestas que expliquen la

    aparicin del fenmeno filos-

    fico. Consideraremos las dos

    hiptesis ms extendidas sobre

    el origen de la filosofa: aquella

    que sostiene el origen a partir

    de la filosofa oriental, y aque-

    lla que hace de la filosofa una

    creacin original de los grie-

    gos .

    La hiptesis oriental.

    Los defensores de esta hipte-

    sis mantienen que los griegos

    habran copiado la filosofa

    oriental, as que no se conside-

    rara una creacin original de

    los griegos.

    Los primeros filsofos, sostiene

    esta hiptesis, viajaron a Egipto

    y Babilonia donde adquirieron

    sus conocimientos matemticos

    y astronmicos; en vez de crear

    la filosofa seran unos meros

    transmisores del saber oriental

    que, al contacto con Grecia,

    alcanzara un desarrollo muy

    superior al logrado en sus or-

    genes. Esta hiptesis la mantu-

    vieron :

    -Los filsofos alejandrinos. En

    polmica con las escuelas fi-

    losficas griegas y, con ganas

    de desacreditarlas, los filsofos

    alejandrinos hacen circular la

    tesis de su origen oriental.

    -Los padres apologistas cristia-

    nos. Con intenciones similares

    a los alejandrinos, los primeros

    padres apologistas del cristia-

    nismo, airean la teora oriental,

    aunque despus no ser mante-

    nida por el cristianismo.

    1. La cuestin que se debate es

    su supuesto origen oriental. Si

    asimilamos la filosofa a un

    discurso racional, entendiendo

    la imposibilidad de lo sobrena-

    tural que explique los fenme-

    nos naturales, y rechazando la

    imposibilidad de lo sobrenatu-

    ral que explique los fenmenos

    naturales, y rechazando la con-

    De lo

    religioso a lo

    filosfico. Cmo los griegos ganaron la partida.

    [] los griegos habran copiado la

    filosofa oriental

    CALEIDOSCOPIO

    Texto: Argosh

  • tradiccin, difcilmente sostiene

    un origen oriental. El plantea-

    miento, es determinar si la as-

    tronoma y las matemticas

    orientales eran o no filosofa.

    Los estudios sobre el tema pa-

    recen indicar que no, que la as-

    tronoma babilnica degeneraba

    en astrologa, es decir, en adivi-

    nacin; y que las matemticas egipcias, lejos de alcanzar el

    grado de abstraccin necesario

    para ser ciencia, nunca super-

    aron el nivel de unas matemti-

    cas prcticas, generado a las

    necesidades de medir los terre-

    nos despus de cada inundacin

    peridica del Nilo.

    2. Por qu en Grecia, y no en

    otra zona de oriente, se desarro-

    llo la filosofa? Cmo explicar

    que, una civilizacin concreta

    genere una forma de pensar

    nueva, en contraposicin con

    formas de pensamiento anterio-

    res? Cules son sus caracters-

    ticas? Y cules las del pensa-

    miento anterior? Tanto orienta-

    les como griegos disponan de

    mitologa y religin similares.

    Y la estructura explicativa de

    las mismas es tambin similar.

    Un mito es un relato acerca de

    los orgenes, una narracin, no

    una solucin a un problema;

    puede referirse al origen del

    mundo, un objeto en particular,

    o una clase especifica de ani-

    males, etc. Al tiempo que narra

    sita al hombre en la realidad,

    le asigna un papel, una funcin,

    un sentido, as que adquiere una

    funcin social: hacer inteligible

    el orden social.

    La existencia de este pensa-

    miento est en todas las civili-

    zaciones, y tambin, en la grie-

    ga. Especialmente importante

    para comprender la aparicin

    de la filosofa seran los mitos

    de Hesodo que se encuentran

    en la teogona. En todo caso,

    las explicaciones mticas acerca

    del origen, comunes a todas las

    civilizaciones, tienen caracters-

    ticas tambin comunes que con-

    trastan con el pensamiento fi-

    losfico: recurrir a entidades

    sobrenaturales que expliquen su

    origen, y usar una lgica ambi-

    valente, permitiendo que el ele-

    mento o entidad un comporta-

    miento como un dios, o un ele-

    mento natural, estaran entre las

    ms significativas. Rechazar

    estas caractersticas, es propio

    de la filosofa y ese rechazo no

    se produce en la filosofa orien-

    tal.

    La hiptesis griega.

    Segn esta hiptesis la filosofa

    sera una creacin original de

    los Griegos. Nos centraremos

    en explicaciones de historiado-

    res del siglo XX, de las que

    destacamos:

    a) La explicacin de J. Burnet.

    Es la llamada tesis del "milagro

    griego". Segn esta hiptesis, la filosofa aparece en Grecia de

    forma abrupta y radical, fruto

    de la genialidad del pueblo

    griego. Esta hiptesis prescinde

    de los elementos histricos, so-

    cioculturales y polticos, termi-

    nando por no explicar nada,

    cayendo en un crculo vicioso:

    los griegos crean la filosofa

    por que son geniales, y son ge-

    niales por que crean la filosofa.

    La mantiene en su obra La Au-

    rora de la filosofa griega,

    (1915).

    b) La explicacin F.M. Corn-

    ford. Defiende la tesis del desa-

    rrollo del pensamiento filosfi-

    co a partir del pensamiento

    mtico y religioso. Segn su

    hiptesis evolucion de las for-

    mas primitivas del pensamiento

    mtico de la Grecia del siglo

    VII antes de Cristo. Para Corn-

    ford existe "una continuidad

    real entre la primera especula-

    cin racional y las representa-

    ciones religiosas que entraa-

    ba" de tal modo que "las mane-

    ras de pensar que, en la filosof-

    a, logran definiciones claras y

    afirmaciones explcitas ya esta-

    ban implcitas en las irraciona-

    les intuiciones de lo mitolgi-

    co".

    En su obra "De la religin a la

    filosofa" (1912), Cornford ex-

    plica cmo la estructura de los

    mitos de Hesodo en la

    "teogona" se mantiene en las teoras de los primeros filso-

    fos, que rechazan solo el recur-

    so a lo sobrenatural y la acepta-

    cin de la contradiccin. Desta-

    ca la influencia educativa de

    Homero y Hesodo en la consti-

    tucin y posterior desarrollo de

    la civilizacin griega, y analiza

    como algunos conceptos que

    sern fundamentales en la filo-

    sofa, [moira (hado, destino),

    dik , (justic ia) , physis ,

    (naturaleza), ley, dios, alma,

    etc.] vienen directamente del

    pensamiento mtico-religioso

    griego.

    Esta hiptesis prescinde de los elementos histricos, socioculturales y polticos, terminan-

    do por no explicar nada

  • c) La explicacin de J.P. Ver-

    nant, en su obra Mito y pensa-

    miento en la Grecia antigua

    (1965), aade importantes ele-mentos derivados del contexto

    sociocultural, poltico y econ-

    mico de la poca y explicar el

    paso del mito a la racionalidad

    fue posible, y por qu ocurri

    en Grecia y no en otra civiliza-

    cin de la poca.

    La inexistencia de una casta

    sacerdotal , la figura del sabio,

    el predominio de la ciudad, la

    transmisin publica del saber,

    la libertad individual y el desa-

    rrollo de la escritura, hacen po-

    sible la sustitucin por una for-

    ma de pensamiento que no en-

    trae la creencia y la supersti-

    cin propias de los pensamien-

    tos mtico y religioso.

    La estructura del mito hesidi-

    co (en la teogona) sirve de mo-

    delo segn Vernant a toda la

    fsica jonia, siguiendo a Corn-

    ford. En este mito, la realidad

    se genera a partir de un estado

    inicial de indistincin, por se-

    gregacin de parejas de contra-

    rios que interactan hasta aca-

    bar configurando toda la reali-

    dad conocida.

    Existen, pues tres momentos

    fundamentales en el discurrir de

    la narracin:

    Se parte de un estado de indis-

    tincin del elemento originario.

    De l brotan, por segregacin,

    parejas de contrarios.

    Conforme a un ciclo siempre

    renovado se produce una conti-

    nua interaccin de contrarios.

    Conclusin:

    Esta misma estructura la encon-

    tramos en las explicaciones de

    los primeros filsofos jonios,

    pero en ellos ha tomado ya la

    forma de un problema: en la

    filosofa el mito esta racionali-

    zado. El mito es animista,

    mgico, recurre a lo invisible

    como fundamento de lo visible,

    acepta lo sobrenatural y lo ex-

    traordinario. La cosmologa de

    los primeros filsofos modifica

    su lenguaje y cambia de conte-

    nido: en lugar de narrar los

    acontecimientos sucesivos, de-

    fine los primeros principios

    constitutivos del ser; en lugar

    de presentar una lucha de dio-

    ses nos ofrece un intercambio

    mecnico de procesos o fen-

    menos naturales.

    Para Vernant, el nacimiento de

    la filosofa es explicable adu-

    ciendo causas histricas y so-

    ciales. La inexistencia de una

    casta sacerdotal en Grecia, da-

    das las caractersticas especia-

    les de la religin griega, elimi-

    na la instauracin de un dogma

    religioso, as como hacer de lo

    religioso un discurso cerrado,

    accesible solo a la casta sacer-

    dotal; no hay, pues, secretos

    que ocultar. El sabio que es a la

    vez, adivino, poeta, profeta,

    msico, mdico, purificador,

    curandero, pero distinto del sa-

    cerdote de las religiones orien-

    tales, divulga sus conocimien-

    tos. Los conocimientos se di-

    vulgan, desembarazndose as

    de la figura del mago.

    La filosofa, pues, si bien enrai-

    zada en el mito, parece ser una

    creacin original del pueblo

    griego. Su rechazo de lo sobre-

    natural, de lo mgico, de la am-

    bivalencia, son signos de una

    racionalidad que difcilmente

    podemos encontrar en otras for-

    mas de pensamiento anterior.

    la filosofa aparece en Grecia de for-ma abrupta y radical, fruto de la ge-

    nialidad del pueblo griego

  • Hubo un tiempo en el que esa

    sensacin humana tan indefini-

    da y tan necesaria llamada feli-

    cidad no se tasaba en lo que

    uno posea. Hace tiempo que se

    confunde calidad de vida con

    cantidad de cosas: eso nos em-

    puja a adquirir bienes innecesa-

    rios, y a sentirnos bien hacin-

    dolo: esa prctica tan comn

    que se denomina consumismo.

    A fecha de hoy, el televidente

    medio tiene razones para pensar

    que si la riqueza no da la felici-

    dad, al menos produce una sen-

    sacin tan, tan parecida que la diferencia es asunto de espe-

    cialistas.

    Nuestro bienestar ha estado ta-

    sado, toda nuestra vida, en los

    ceros de nuestra cuenta corrien-

    te. Pero, es esto natural?

    La respuesta es no. Hace un

    siglo corto, la economa an no

    haba respondido a la pregunta

    del milln: cmo producir su-

    ficiente para todos? Ahora bien,

    de la mano del maquinismo y la

    industrializacin masiva, Occi-

    dente dio con la respuesta: ca-

    denas de montaje, combustibles

    fsiles, motor de combustin

    interna y una larga lista de in-

    novaciones que inundaron los

    mercados con una enorme can-

    tidad de bienes de consumo.

    Resuelto este problema, queda-

    ba flotando en el aire una nueva

    pregunta: Cmo conseguimos

    que la gente consuma todo esto

    que no necesita?

    La primera gran crisis de la era

    moderna, la llamada Gran De-

    presin, fue tanto fruto de la

    especulacin ilgica como de la

    sobreproduccin: sencillamen-

    te, la poblacin no tena el im-

    pulso de adquirir bienes de con-

    sumo que no necesitaba.

    La publicidad siempre ha exis-

    tido. Basta con ver las pintadas

    en las ruinas de una ciudad ro-

    mana para darse cuenta de ello.

    Pero la publicidad siempre fue

    concebida como informacin:

    tengo esto, a este precio. Si le

    interesa, lo compra. Si no, que

    tenga un buen da.

    Hete aqu que a mediados del

    siglo XX aparece un personaje

    clave: Edward Bernays. Aun-

    que l no fue muy conocido

    para el gran pblico, su to, Sig-

    mund Freud, s lo fue. Bernays

    CALEIDOSCOPIO

    Consumo y

    felicidad.

    Ilu

    straci

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    Hace un siglo, la economa an no haba respondido a la

    pregunta del milln: cmo producir suficiente para to-

    dos? Resuelto este problema, quedaba flotando en el aire

    una nueva pregunta: Cmo conseguimos que la gente

    consuma todo esto que no necesita?

    Nos haban convertido en mquinas de com-prar. Ahora podremos volver a ser humanos.

    Texto: Annimo

  • fue uno de los primeros en co-

    nocer las teoras de Freud. La

    mera idea de que la conducta

    humana poda estar determina-

    da por impulsos inconscientes

    le llev a la conclusin de que

    estos impulsos, debidamente

    manejados e inducidos, podan determinar los actos de pobla-

    ciones enteras, sin que los indi-

    viduos que las componan se

    dieran cuenta de ello. Emigrado

    a EEUU, all encontr un entor-

    no intelectualmente ms abierto

    que la Viena de la que proceda,

    anclada en el pasado y marchita

    ya tras la muerte del viejo im-

    perio austrohngaro.

    Durante la Segunda Guerra

    Mundial, Bernays ejerci como

    propagandista de guerra en

    EEUU; colabor tambin en el

    lavado de imagen de figuras

    pblicas. Fue el pionero en las

    tcnicas de venta de candidatos

    (hoy da, muy desarrolladas; incluso hay msters en mrke-

    ting poltico destinados a crear

    la imagen de un gran lder en la

    mente del gran pblico: es dif-

    cil concebir una marrullera

    menos democrtica). Y lo ms

    importante: Bernays fue el pa-

    dre de lo que actualmente cono-

    cemos como Mrketing y Rela-

    ciones Pblicas: no slo hay

    que informar sobre lo que se

    tiene para vender; tambin tie-

    nes que conseguir que la gente

    desee comprar. Buen conocedor

    del psicoanlisis, Bernays esta-

    bleci el principio de ligar feli-

    cidad y posesin de cosas a ni-

    vel subconsciente.

    La conjuncin de tcnicas de

    mrketing y mtodos de pro-

    duccin masiva (ambas optimi-

    zadas en los ltimos 50 aos)

    tuvo un efecto devastador.

    Prese a pensar en la cantidad

    de mensajes publicitarios que

    recibe cada da: es un autntico

    bombardeo sensorial. Televi-

    sin, radio, prensa, internet,

    vendedores puerta a puerta todos ellos dedicados al nico

    propsito de vender. Redonde-

    ando la jugada, el pblico se

    siente feliz, y la economa cre-

    ce.

    Cabe preguntarse por qu en los

    consumistas pases ricos el

    nmero de suicidios y depresio-

    nes es superior al de los pases

    pobres. Es autntica esta feli-

    cidad en lata? Claro que no.

    Otra cuestin es si la gente cree

    que es real. El mrketing ha

    demostrado un poder de con-

    viccin tal que la conducta de

    miles de millones de humanos

    no puede explicarse sin el im-

    pulso del sobreconsumo. La

    mera concepcin del American

    way of life es inexplicable sin

    este mecanismo mental: soy

    feliz porque compro. Soy feliz

    porque poseo. Las cosas me

    hacen feliz.

    La publicidad siem-pre fue concebida co-

    mo informacin: tengo

    esto, a este precio. Si le

    interesa, lo compra. Si

    no, que tenga un buen

    da.

    As se gest la imagen de pros-

    peridad que acompaa a las na-

    ciones ricas. Hay, de hecho, un

    gran porcentaje de emigrantes

    que no se ven impelidos a dejar

    sus pases de origen por mise-

    ria, sino simplemente por la

    vaga idea de una vida mejor.

    Una idea que se resume en vivir

    como los occidentales. Nadie se

    ha tomado la molestia de hacer

    la observacin (polticamente

    incorrecta, por lo dems) de

    que ni ese modo de vida es leg-

    timo (porque se basa en la ex-

    plotacin inmoral y el empo-

    brecimiento de poblaciones en-

    teras) ni tampoco es sostenible

    (como estamos comprobando

    diariamente los desheredados),

    Ms que aprender te-nemos que reaprender

    de nuestros abuelos:

    ellos nunca tuvieron a

    su disposicin la enor-

    me cantidad de cosas

    que hasta hace poco

    nosotros tuvimos.

    y por pura matemtica no cabe la menor posibilidad de que la

    Humanidad entera viva as:

    simplemente no hay recursos

    para que el humano medio viva

    como el europeo medio (ni

    hablemos del norteamericano

    medio).

    El estigma producido por la su-

    gestin consumista en los me-

    canismos mentales de poblacio-

    nes enteras es demasiado gran-

    de para ser ignorado. El perfil

    del consumista medio es devas-

    tador: su capacidad de atencin

    est muy deteriorada. El abuso

    de la tecnologa y la falta de

    necesidad (y entrenamiento) en

    materia de reflexin abstracta

    limitan muchsimo su capaci-

    dad de atencin. Mi generacin

    se caracteriza por ser, en la ma-

    yor parte de los casos, incapaz

    de seguir un razonamiento sen-

    cillo durante ms de cinco mi-

    nutos. Y esto no es natural. Fue

    calculado. Es fruto del condi-

    cionamiento.

  • La jugada fue, con todo su ma-

    quiavelismo, brillante: propor-

    cionamos a poblaciones enteras

    un nivel de vida material digno

    de un sultn, los hacemos dci-

    les y gobernables, eliminamos

    la problemtica de la sobrepro-

    duccin, nos llenamos el bolsi-

    llo y todo ello al precio de destruir unos cuantos ecosiste-

    mas, abusar de la naturaleza,

    matar de hambre a media

    humanidad y generar un siste-

    ma econmico condenado al

    crecimiento perpetuo (no es

    pos ib le) y a l colapso

    (inevitable).

    Pues bien, el colapso est lla-

    mando a la puerta. El creci-

    miento ha alcanzado ya sus

    lmites. Se acab la fiesta.

    La cultura del consumo est

    muriendo de muerte natural; no

    poda ser de otra manera. Y es

    en este preciso instante cuando

    se abre la brecha entre tenerlo

    todo y sentirse bien y carecer

    de medios materiales y sentirse

    como un ratn.

    Ms que aprender tenemos que

    reaprender de nuestros abuelos:

    ellos nunca tuvieron a su dispo-

    sicin la enorme cantidad de

    cosas que hasta hace poco no-

    sotros tuvimos. Tirbamos y

    olvidbamos objetos que no

    deberamos ni haber comprado.

    Pero esto no nos haca mejores

    como personas. Nos identific-

    bamos tanto con lo que posea-

    mos que nos olvidbamos de la

    gente. Nos relacionbamos a

    travs de un telfono mvil (s,

    haba vida social antes de eso),

    y luego de redes sociales. El

    siguiente paso sera, tal vez,

    reproducirse por esporas.

    Ahora, en decadencia la cultura

    del consumo en medio de un

    colapso econmico, la adapta-

    cin mental pasa por aprender a

    vivir con menos: aprender a

    renunciar. Aprender a ignorar

    los ltimos bombardeos senso-

    riales. Comprender que la va

    del consumo extremo, el dinero

    fcil y la cantidad de posesio-

    nes materiales ya no volvern

    nunca. Y lo ms importante:

    sentirse agradecido por ello. Ha

    de llegar el da en que, mirando

    atrs, consideremos el sueo de

    un BMW o de un yate de lujo

    como una ilusin infantil y su-

    perflua.

    Nos haban convertido en

    mquinas de comprar. Ahora

    podremos volver a ser huma-

    nos.

    La adaptacin mental pasa por aprender a vivir con menos: aprender a renunciar.

  • Tengo un amigo. Se llama Jos

    Manuel Fernndez. Es venezo-

    lano y tiene veintin aos. Es-

    cogi Barcelona para vivir hace

    tres aos porque su padre viva

    aqu. Trabaja como camarero

    en un restaurante, habla un

    ingls bsico para comunicarse

    con los turistas, y le dedica mu-

    chas horas. A la media noche

    llega a su casa cansado, pero le

    gusta lo que hace. Tener un tra-

    bajo en estos tiempos, dice

    Jos, es algo que hay que valo-

    rar.

    Todas las cosas en su vida iban

    muy bien hasta que perdi su

    trabajo. La causa? Crisis

    econmica, la llaman. A partir

    de ese momento no saba qu

    hacer ni a dnde ir. Entreg las llaves del piso que tena alqui-

    lado. Estando en la calle se da

    cuenta que no poda cargar con

    tantas cosas y decidi dejar

    una de las maletas en el mismo

    sitio, pensando que alguno de

    sus amigos podra recogerla.

    Eso no sucedi. Acab perdin-

    dola. Sigui andando hasta que

    lleg a un albergue donde le

    informaron que deba esperar

    su turno para entrar. Y as fue.

    Se instal en la entrada del

    centro sin comer ni beber, y

    temiendo que la lluvia termina-

    ra de malograr las cosas.

    Y una vez ms, nos damos cuenta cmo la actitud positiva de una persona frente a una situacin de vul-nerabilidad puede dar ese impulso que nos hace llegar hasta nuestros objetivos Por la noche, Jos y un amigo

    suyo buscaron un para prote-

    gerse de la lluvia y el frio. Al

    da siguiente se quedaron en el

    mismo sitio pero no ingresaron

    en el centro hasta las ocho de la

    noche. Una vez dentro, Jos

    dedic a buscar trabajo repar-

    tiendo currculos por muchos

    lugares, y tambin por internet.

    Al poco tiempo encontr un

    piso subsidiado por una funda-

    cin donde poder estar cmodo.

    Hoy da a Jos lo han llamado

    para hacer una prueba en un

    nuevo trabajo. Est a la espera

    de una oportunidad. Optimista,

    siempre optimista.

    Y una vez ms, nos damos

    cuenta cmo la actitud positiva

    de una persona frente a una

    situacin de vulnerabilidad pue-

    de dar ese impulso que nos

    hace llegar hasta nuestros obje-

    tivos. Y ste, estimados lecto-

    res, es el caso de nuestro amigo

    Jos.

    Conversando con

    Jos Texto: Juan Perdomo.

    REALIDADES

    Todas las cosas en su vida iban muy bien hasta que per-

    di su trabajo. La causa? Crisis econmica, la llaman.

    A partir de ese momento no saba qu hacer ni a dnde ir.

    Ilu

    straci

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    -

  • Llegu a Barcelona sin conocer nada. Un colega cataln que hice en Italia me lo aconsej. Ni las ca-lles, ni la gente, ni nada. Deambu-lando por Paralell top con la cola de un comedor. Entre la gente co-noc a un hombre que hablaba mi idioma. Era kosovar. Me fui con l a dar una vuelta. Lo acompa hasta la zona franca.

    Dorma en la calle. La primera noche no dorm nada. Haba mucha gen-te. All, me cont, tena unos colegas que me caeran bien. Ni idea de lo que era aquella zona. Cuando lle-gamos a un rincn abandonado, me par a observar la mierda que se esconda por all. Gir la cabeza

    y vi a mi amigo comprando unos paquetitos blancos. No saba qu era aquello ni me molestaba dema-siado. Mi colega se sent, y co-menz a prepararse algo. Al rato se estaba chutando. Le pregunt por qu lo haca. Si aquello le dol-a, qu era. Me dijo que no, que lo probara. Sac otro saquito, pre-par la chuta y me la met. La pri-mera vez no sent nada. Me dio otra. Volv a chutarme. Me entr paranoia. Sent angustia. No se muy bien por qu, pero slo re-cuerdo haberme metido otras dos ms aquel da. Perd todo en pocos das. El dinero y mis pertenencias las vend para chutarme. Me senta solo. Cuando no poda conseguir dinero en la calle, robaba. Robaba cosas pe-queas. Dorma en la calle. La pri-mera noche no dorm nada. Haba mucha gente. Pasaba el tiempo yendo a estos lugares para meter-me.

    IVN

    EN PRIMERA

    PERSONA

    REALIDADES

    Llegu a Barcelona sin conocer nada. Ni las calles, ni la gente, ni nada. En un comedor conoc a un kosovar y me fui a dar una vuelta con l. Al rato estaba pinchndome por primera vez. Texto y foto: Roberto Amado

  • Entre el fro y no comer nada, acab en un centro de salud. Me detectaron hepatitis C. Despus de eso volv a la calle. Fro. No dor-mir, no comer. No coma nada. No poda. Tena cerrada la garganta. Slo robaba para chutarme.

    Pas poco tiempo en la crcel. Despus de eso me fui a un pro-grama de metadona. La mezclaba con mierda y me chutaba. No hab-a salida. Slo el fin. Droga y ms droga. Sin familia, sin amigos, sin nada. La culpa es ma. Slo ma. Por eso no hablo con nadie. Me

    siento avergonzado. Dej de con-tactar con mi familia por eso. Por vergenza. Chapurrea italiano mezclado con espaol, por los catorce aos que se pas all. Ivn es montenegrino. Lleg aqu en 2002, una noche fra, con un colega cataln que conoca en su trabajo de mecni-co. Habla atropelladamente mien-tras recuerda. Sus brazos tienen algo ms que tatuajes. Le pregunt por uno de sirena, sonre. Una chi-ca italiana. Bord un moratn, en la parte interna del codo, que le recorre el antebrazo dibujando una vena hasta la mano. Cicatrices de escasos dos centmetros cortan transversalmente los antebrazos. Qu le diras a alguien que quiere probar esto. Que es el final. La primera vez es el final. Que no lo pruebe. Que no vale la pena.

    Qu le diras a alguien que quiere pro-bar esto. Que es el final. La primera vez es el final. Que no lo pruebe. Que no vale la pena.

  • DEJA QUE TE CUENTE...

    Caos

    Terapia de choque

    Trastorno infante

    Se da la estrategia

    De un modo triunfante

    Lujuria adormecida

    Sembrada de tormenta

    Anhelo, me anhelan,

    Susurro, me flagelan.

    Tormenta infinita

    Tus ojos me avisan

    Me embriaga el silencio

    De un alma en pena.

    Siento el caos que me ro-

    dea,

    Lo evito, lucho, y al fondo

    La luz

    Siempre.

    Tus ojos

    Tus ojos observan mi caminar,

    Pasos errantes cubiertos de bondad.

    Soledad efmera, vaco existencial.

    Promesas incompletas cubren mi penar.

    Tristeza, paz mi verdad.

    Tus ojos me frenan al despertar,

    Tormentos visibles de mi orfandad.

    Lgrimas huecas sin ro, se van.

    Escucha mi lamento, mi silencio real.

    Rus ojos me miran y yo...

    Te pido ms algo ms.

    Silencios

    Silencios ocultos entre gritos desesperados.

    Golpes rabiosos en vallas invisibles, la desesperacin

    ahoga.

    Lmites insospechados se fraguan en mi soledad

    Lmites forjados a base de sequedad

    Silencios visibles con palabras huecas,

    Si mientes, no grites, te golpea, te deja.

    Enfermo, destierras, febriles tus hazaas.

    Silencios forzados que encierran palabras.

  • Muchas veces la vida es cruel,

    porque en un momento de tener

    todo, lo pierdes todo. Hola,

    buenas, yo me llamo Bernardo

    Cervantes. Nac en una familia

    trabajadora. Me acuerdo cuan-

    do era pequeo, tena 14 aos y

    mi padre -en paz descanse- me

    dijo un da: quieres trabajar o

    estudiar?, y le dije: quiero tra-

    bajar. Mi padre fue un luchador

    toda su vida y sac a m y a mis

    hermanos adelante. Yo doy gra-

    cias a Dios de tener y haber te-

    nido unos buenos padres. Mis

    padres siempre me quisieron

    ms a m que a mis hermanos; a

    lo mejor era porque era el pe-

    queo de la familia. Ahora por

    desgracia no los tengo y los

    echo mucho en falta. Ahora,

    hoy por hoy, estoy en un alber-

    gue, quin lo iba a decir! Toda

    mi vida trabajando y ahora no

    tengo nada aqu. En el albergue

    me estn ayudando mucho. Mu-

    chas veces me equivoco y pido

    perdn, pero hay que saber que

    el mundo del alcohol lo tienes

    al alcance de la mano. No es

    fcil. Ahora llevo mucho tiem-

    po sin beber, pero ya llevo des-

    de los catorce aos bebiendo;

    mi primer cigarrillo lo fum

    con catorce y despus beba.

    Mis padres eran alcohlicos.

    Recuerdo cuando tena ocho

    aos y vi por primera vez a mi

    madre mal, mi hermano siem-

    pre me echaba broncas? Espero

    que Dios me ayude a salir de

    esta situacin porque es muy

    cruel. Le pido a Dios que me de

    fuerzas, ya que me ha salvado

    tres veces de la muerte. Ahora

    lucho por sobrevivir ya que no

    tengo nada. Si algn da alguien

    lee esto y no estoy es que he

    fracasado, de no ser as habr

    vivido gracias a Dios. Se despi-

    de un hombre desgraciado y

    miserable.

    DEJA QUE TE CUENTE...

    La crueldad de la vida.

    Muchas veces la vida es cruel, porque en un momento de tener todo, lo pierdes

    todo.

    Texto: Bernardo Cervantes.

  • En cuanto a mi vida, la verdad

    es que un desastre, no tengo los

    cimientos confortables y, la es-

    tructura, nunca llega a levantar-

    se. Estoy en la peor etapa de mi

    vida, pero tengo algo muy cla-

    ro, esta vez no pienso echarme

    atrs, por mucho que me cueste.

    La situacin actual ha permiti-

    do que pueda recapacitar de

    todo lo vivido. Las malas expe-

    riencias tambin tiene su gra-

    do, porque lo vivido de uno

    mismo te hace recapacitar de

    muchas cosas. Ahora tengo que

    aprender a saber decir que no y

    luchar por lo que uno desea y

    realmente quiere.

    Cuando pienso de las cosas que

    me han ocurrido a lo largo de

    mi vida, me voy dando cuenta

    del tiempo perdido hasta el da

    de hoy. Ahora me siento capaz

    de poder luchar hacia delante y

    no mirar hacia atrs. Algo de

    miedo percibo dentro de m,

    miedo a no encontrar la salida a

    una nueva vida, miedo a volver

    a equivocarme y no saber, salir

    de ello. En estos momentos el

    impulso de mis fuerzas es im-

    pecable, resistente y con la ca-

    pacidad de entender y saber,

    que no volver a tener otra

    oportunidad como sta. Si des-

    perdicio esta oportunidad, no

    se me presentar otra.

    DEJA QUE TE CUENTE...

    Dentro de mi memoria.

    La situacin actual ha permitido que pueda recapacitar de todo lo vivido.

    Texto: Annimo

  • ZOOM

    La maana es estupenda para salir y visitar algn lugar, es el

    momento en que te olvidas de lo que es cotidiano y habitual en

    ti, para respirar el aire que te dan los lugares alejados de la ciu-

    dad. Puede verse a un grupo de personas de distintos pases an-

    dar juntos con un objetivo en comn: la solidaridad entre las

    personas.

    Excursin a

    Montjuic

    Texto: Juan Perdomo. Fotos: Vero Lpez

  • Esta maana, despus del desayuno, nos reunimos en la pequea biblioteca del centro para escuchar las ltimas instrucciones que darn los tcnicos. Se trata de la visita que haremos al castillo de Montjuc. La maana es estupenda para salir y visitar algn lugar, es el momento en que te olvidas de lo que es cotidiano y habitual en ti, para respirar el aire que te dan los lugares alejados de la ciudad. Puede verse a un grupo de personas de dis-

    tintos pases andar juntos con un obje-tivo en comn: la solidaridad entre las personas. Lentamente subimos por una estrecha calle que nos llevara al castillo. Mientras subimos podemos ver el telefrico, que es uno de los atractivos del lugar. A la entrada al castillo una chica nos espera para dar algunas explicaciones y hacer una resea histrica.

  • Seguimos por un pasillo, para luego

    encontrar un depsito de agua muy

    antiguo que llama mucho la atencin

    de los turistas, dado que fue de mucha

    importancia para quienes habitaron el

    castillo, porque podan disponer de

    agua limpia por largos periodos de

    tiempo .Otro sitio muy interesante es

    la torre que est en la parte ms alta

    del castillo, que por muchos aos sir-

    vi como observatorio de las milicias

    para divisar la llegada de embarcacio-

    nes a las costas de Barcelona. Por

    ltimo un recinto muy grande con un

    muro de roca en la parte baja del cas-

    tillo, que en tiempos de la Guerra Ci-

    vil Espaola fue usado como un pa-

    redn para fusilar a quienes se opon-

    an al rgimen. Todo esto es muy con-

    movedor si recordamos que en este

    lugar fue donde fusilaron a Lluis

    Companys presidente de la Generali-

    tat de Catalunya. El Monumento a los

    cados en la Guerra Civil Espaola

    hace memoria de los hechos ocurridos

    en esta poca.

    De esta manera terminamos nuestra

    visita al castillo de Montjuc. Fue un

    paseo inolvidable, tcnicos y usuarios

    del centro de Nou Barris se despiden

    con frases de agradecimiento.

  • LA CONTRA

    Sus manos me hablan de otros pases, otras cos-

    tumbres, otros sabores, otras miradas. Me cuen-

    tan cmo se corta el pelo, cmo se lava. Qu

    personas ha tocado, qu brazos ha acariciado.

    Con qu se ha sentido sola, indefensa, dolida.

    Qu obstculos ha superado, qu aventuras ha vi-

    vido. Qu fotos ha palpado, qu trabajos ha des-

    empeado. Su boca no dice nada salvo una cosa:

    me llamo Aura y vengo de un pas lejano.