Teorico 5 - 1986 Teorico Diana Rabinovich

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Tericos de Psicoanlisis Escuela Francesa Dictados por Diana Rabinovich Terico N 5 Fecha: -09-86 Termin la vez pasada refirindome a lo que Lacan, en el Seminario IV, La relacin de objeto, llama las tres formas de la falta de objeto, que Lacan introduce a partir del concepto de objeto perdido freudiano. Este punto es fundamental porque implicaba, les deca, que como tal el campo de la falta, el campo de la nada, no es un campo nico y homogneo. Entonces, Uds. vern ah un cuadro de doble entrada, donde est en primer trmino el tipo de accin, o sea las tres formas de la falta que sern respectivamente la frustracin, la privacin, la castracin; el objeto de la falta y el agente que la produce. A su vez, cada uno de estos tres trminos se articula siguiendo los tres rdenes, es decir lo imaginario, lo simblico y lo real.

Privacin Frustracin Castracin

Accin Real Imaginaria Simblica

Objeto Simblico Real Imaginario

Agente Imaginario Simblico Real

Entonces, si Uds. recuerdan no en la ltima clase, sino en la anteltima, comentando Instancia de la letra, alud en el Discurso de Roma a la primera de las formas en que Lacan conceptualiza la primera operacin, la primera accin, que es la de la frustracin. Ahora bien, en el Discurso de Roma, la frustracin a diferencia de este momento, es frustracin del deseo as la defina Lacan en Funcin y campo de la palabra, sino frustracin de un objeto. Ahora este cuadro le sirve a Lacan para varias cosas. En primer trmino, le permite articular la relacin de objeto, toda la teorizacin que se hizo en torno al objeto en Melanie Klein, en Winnicott, en Leboivici en Francia, por ejemplo, con el Edipo freudiano, introduciendo precisamente los dos trminos que a su juicio esta teora, la teora de relacin de objeto, excluye, anula. Porque la teora de la relacin de objeto, centrada en la frustracin, anula para Lacan, precisamente, la castracin freudiana y, por otro, otra operacin, la privacin que Lacan toma prestada de Ernest Jones. Este la utiliza de un modo diferente a como lo va a utilizar Lacan, pero de todos modos el trmino y la idea son tomados de las posiciones de Jones en torno a la fase flica que se establece a partir de los artculos de Freud sobre la sexualidad y el falo. Tercer punto, esto implica entonces una articulacin particular con el Edipo, desde el momento en que frustracin, castracin y privacin son operaciones vinculadas de uno u otro modo con el complejo de Edipo.

Por otro lado, hay algo que es propio de Lacan, que esta diferencia entre la accin y el agente y el objeto, que le permite diferenciar algo de lo que hemos hablado pero que aqu se reconoce claramente solamente a nivel del objeto, porque la accin o la operacin, tal como es definida, indica el lugar del sujeto, lo que es sujeto se va a colocar del lado de la privacin, la castracin o la frustracin. El objeto, no hay mucho que comentar, y el agente corresponde al lugar del Otro con mayscula, en sus variaciones sucesivas, aun cuando aparece imaginarizado. Es precisamente el lugar del Otro, les deca yo la otra vez, el que sufrir una modificacin fundamental en el seminario de la relacin de objeto, que es donde Lacan introduce esta triparticin y este ordenamiento que est dado por las tres operaciones puestas en el cuadro. La conclusin fundamental de este seminario es que el deseo del Otro como aquello que determina el deseo del sujeto, el otro con minscula, es sustituido por la definicin del deseo como deseo el Otro con mayscula, lo cual trae una serie de implicancias bastantes complejas a nivel de la clnica. Si hay algo que la teora de la frustracin, de la cual es inseparable la teorizacin de la relacin de objeto haba tenido, como yo les deca, a dejar de lado, era precisamente el papel del complejo de castracin freudiano, que era sustituido por la frustracin y en algunos puntos y en algunos autores, especialmente en Melanie Klein, sustituido por una teora del duelo, de la prdida, que cumpla la funcin que cumple de hecho la castracin en la teora de Freud. Lacan reivindica la funcin del falo, tal como Freud la encuentra en el complejo de Edipo para ambos sexos. La elaboracin que Lacan hace, tanto del concepto de objeto como del concepto y de las posiciones del sujeto que implican las tres acciones , es estrechamente dependiente de una reelaboracin de la funcin del falo, del complejo de castracin y del Edipo por parte de Lacan. Tengan en claro que las tres operaciones definen en realidad lo que Lacan un tiempo despus llamar posiciones subjetivas, es decir, tres formas de colocarse, de ubicarse, el sujeto en relacin al objeto y al Otro con mayscula. En este punto hay algo que conviene recordar. En la clase en que me refer a Funcin y campo de la palabra seal especficamente como el nombre del padre ya estaba presente tempranamente en Lacan. Sin embargo, el nombre del padre que apareca ms que nada ligado a las nominaciones del parentesco tal como aparece en la teora de LeviStrauss, empezar a ser operativo como tal, a partir del Seminario IV, y es descubierto o est descubierto en ciernes en el seminario anterior que es el Seminario III sobre Las psicosis. En este sentido podemos decir que los hallazgos que haba hecho Melanie Klein acerca del Edipo precoz, se transforman en uno de los ejes de reflexin de Lacan, eje que lo lleva a dilucidar los problemas de la relacin que existe entre el orden simblico y el complejo de Edipo, por un lado, desde el ngulo ya estrictamente psicoanaltico, no antropolgico o lingstico y, por otro, lo lleva a la relacin, que le costar aos llegar a precisar a Lacan, entre el falo y lo que en la teora psicoanaltica se llam el objeto parcial. Justamente esto implicar a su vez un cuestionario radical por parte de Lacan, de la idea del concepto mismo de genitalidad en psicoanlisis. En el Seminario III, Lacan da un primer paso fundamental en este sentido, pues se refiere y hace suya, digamos as, la tesis freudiana del Edipo acerca de la disimetra de los sexos. En ese seminario, Lacan dice:

() la razn de la disimetra (del camino diferente de los sexos en el Edipo) se sita esencialmente a nivel simblico, se debe al significante, hablando estrictamente, no hay (sigo citando) diremos simbolizacin del sexo de la mujer en cuanto tal. Este efecto (se entiende que es del orden simblico, no de la mujer como real) proviene del hecho de que en un punto, (precisamente este punto, que hace a la diferencia de sexos, aclaro) lo simblico carece como tal de material. Evidentemente lo importante a registrar aqu es algo que es ms general que el hecho de que la mujer no est representada en el inconsciente, sino el hecho de que lo simblico puede representar una falta por estructura, que algo puede faltarle en su articulacin misma y es la exploracin de esta falla en el sistema significante mismo, en lo simblico como tal, en el Otro con mayscula, lo que comienza a ocupar predominantemente a Lacan en esta poca. Lacan examinar como se presenta esta falla en el Otro simblico, en dos estructuras clnicas, deca yo en otra oportunidad, que son la fobia y el fetichismo, es decir, una neurosis y una perversin. La importancia de que Lacan recurra a la fobia y al fetichismo es por un lado que son un clsico freudiano. Es precisamente en relacin a la fobia y al fetichismo como Freud articula sus ltimas opiniones sobre la funcin de la castracin en relacin a las estructuras clnicas. Es en relacin a ellas que Lacan sealar, siguiendo a Freud, que todos los cuadros clnicos, es decir los tres grandes grupos, neurosis, perversin, y psicosis se definen en funcin de eso que Freud defini en su texto sobre El fetichismo y en su texto pstumo, Escisin del yo, como la castracin materna en tanto articulador de toda la clnica psicoanaltica, la falta de falo en la madre, como aquello que constitua el punto, el elemento puntual, de vuelco, en torno al cual se articulaba como tal la respuesta del sujeto frente a la castracin. Tengan claro que lo que Lacan llama posiciones subjetivas es lo que Freud llamaba defensas, ah donde Freud hablar de defensas Lacan hablar de posiciones subjetivas; entonces teniendo este marco general, vamos a pasar a examinar en una clase que hoy deber ser breve puesto que debo interrumpir a las nueve en punto, el primer punto al que ya hice referencia en el Discurso de Roma que es la frustracin. Cul es la preocupacin de Lacan en torno a la frustracin? Ya lo dije la otra vez cuando habl de ella, la primera preocupacin de Lacan es arrancar el concepto de frustracin del contexto empirista y evolutivo del cual estaba preso. Para ello precisa que la frustracin no es un conjunto de experiencias que son vividas en la relacin del sujeto con el objeto real en el marco de una relacin dual con el objeto, crtica que es evidente en el caso de los tericos de la relacin de objeto y de sus ingenuas construcciones genticas, sino lo importante es que esta crtica afecta no solo a los tericos de la relacin de objeto, sino a la ubicacin que Lacan haba dado a la frustracin en Funcin y campo de la palabra en la medida que la ubicaba en el vector imaginario yo- no yo, propio de la alienacin del estadio del espejo. Lo que har Lacan de nuevo en el Seminario IV, es brindar las coordenadas simblicas de la frustracin y mostrar que es lo que s es imaginario en las frustraciones, como lo

pueden ver Uds. en el cuadro, es la vivencia del sujeto que la experimenta, que la vive, como un dao imaginario, el sujeto en la frustracin se ubica fundamentalmente en el nivel del yo del estadio del espejo, pero no es ese yo ni el circuito especularlo que determina como tal la operacin. Podemos observar entonces que la novedad mayor no est ni en la vivencia del dao, a la que yo ya hice referencia, ni en el objeto que todava es caracterizado como real- realista, que es indicado para el sujeto por el otro con minscula, por el semejante, sino que la novedad se instala fundamentalmente a nivel del Otro con mayscula es decir del agente. El