Performance 170

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Versión digital de la edición impresa del periódico Performance número 170, correspondiente al 3 de octubre de 2012. Quincenario de divulgación y crítica cultural de actividades artísticas de la ciudad de Xalapa. Publicado en Xalapa por Editorial Graffiti.

Text of Performance 170

2 3 de octubre de 2012 3 de octubre de 20122Director General:Jos HomeroConsejo de Edicin: Rafael Antnez, Nina Crangle,Juan Carlos Garca, Raciel D. Martnez, Jos Luis Martnez Surez, Juan Javier Mora-RiveraDiseo:Logotipo: Carlos TorralbaPortada: Jobanni Daz Arenas Interiores: Jos HomeroFormacin: Jobanni Daz ArenasRedaccin:Jefa: Nina Crangle Secretario: Carlos RomeroAsistente: ngel SaldaaCartelera:Ezra Jos Hernndez carteleraperformance@gmail.comFotografa:Jorge Castillo, AVC Noticias, Gina CollinsOtras reas:Administracin:Susan y AsociadosMarketing y redes sociales: Ezra CrangleDistribucin:Csar VzquezCorrespondencia:Av. Murillo Vidal 506, tercer pisoC.P. 91060, Fracc. Ensueo, Xalapa, Ver. Tel. : (01228) 8 178535Dir. elect.: editorialgraffiti@gmail.comWeb: www.periodicoperformance.comPerformance. Interpretaciones sobre interpretaciones, Ao VIII, No. 170, 3 de octubre de 2012, es una publicacin quincenal editada por Jos Homero Hernndez Alvarado. Con domicilio en Avenida Murillo Vidal 506, tercer piso, C.P. 91060, Fracc. Ensueo, Xalapa, Ver. Tel. 8 178535, editorialgraffiti@gmail.com. Editor responsable: Jos Homero Hernndez Alvarado.Reservas de Derechos al Uso Exclusivo No. 04-2011-020410374900-101, ISSN 2007-2465; ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor. Reserva de derechos sobre licitud y contenido en trmite.Impreso por talleres de Diario AZ, 20 De Noviembre 621, Col. Badillo, CP 91190, Xalapa, Veracruz. Tel: (228) 8 121363, este nmero se termin de imprimir el 3 de octubre de 2012 con un tiraje de 5,000 ejemplares.Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicacin.Queda estrictamente prohibida la reproduccin total o parcial de los contenidos e imgenes de la publicacin sin previa autorizacin de Jos Homero Hernndez Alvarado.QU HACE DE MXICO UN PAS PRIVILEGIADO POR EL MISTERIO, POR LA LEYENDA, UN LUGAR DONDE EL MOMENTO MISMO DE LA CREACIN PARECE TODAVA PRXIMO, MIENTRAS QUE AL MISMO TIEMPO SE ANUNCIA, INEXPLICABLEMENTE, EL OTRO MOMENTO SUPREMO, EL DE LA DESTRUCCIN DEL MUNDO?JEAN MARIE LE CLZIONo. 170 Segunda poca, Ao 8NO CRDENAS HAY FESTIVAL: CONVERSACIONES BAJO UNA LUNA DE AGUADesde los orgenes del Hay Festival en su arraigo gals hasta los pormenores de la creacin, el escritor y crtico literario No Crdenas relata e informa sobre lo que esperamos de la segunda edicin del prestigioso festival internacional cuyo punto de fuga es la conversacin y los encuentros. Xalapa, por segunda ocasin, capital cultural del mundo por unos das.J. M. G. Le Clzio 3 de octubre de 2012 3A LA 4

Nada ms aburrido e intil que las presentaciones de libros: un departamento de mercadotecnia invita a los amigos de su autor para que hablen bien del li-bro que se presenta mientras que algunos familiares y otros amigos asisten a bostezar un rato. En cambio, una sobremesa con varios conversadores inteligentes o una tertu-lia se antoja mucho ms provechosa para atraer temas de inters o interesarse en temas de los que uno tena noticia. Sobre todo, este tipo de charlas traen lecturas a la mesa que consiguen sembrar algu-na semilla de sabidura.Este espritu es el que mueve al Hay Festival, clebremente califi-cado por Bill Clinton como el Woodstock de la mente, pues merced a su organizacin hay todo menos presentaciones de libros y, a cambio, hay charlas, mesas redondas, debates, exposiciones, conciertos (por ah andarn los tacubos), muestra de cine (se proyectar la pelcula de Mario Bellatin Bola negra) a lo largo de varios das en los que la ciudad sede reluce con presencias slo dables bajo circunstancias extraordinarias.El Hay Festival, encuentro literario y artstico que se origin en 1988 en el pequeo poblado de Hay-on-Wye en Gales, a iniciativa del librero Richard Booth, que consigui que en 1971 el pueblito se convirtiera en un santuario para biblifilos, ahora se lleva a cabo en diez ciudades distintas del mundo. Hay-on-Wye, poblado de unos dos mil habitantes y 41 libreras se antoja idneo para el intercambio de libros, de lecturas, para la conversacin y para tener invitados a charlar de temas diversos. Tanto que, segn cuentan, cuando se lleva a cabo el festival unos 80 mil! visitantes abarrotan las posadas, los res-taurantes, pubs y cafs. Y, si bien es comn que en la campia inglesa, apenas a unos kilmetros de Londres, haya pueblitos con libreras de viejo donde hallar joyas bibliogrficas a precios bastante accesibles, es Hay-on-Wye con sus libreras de viejo y su festival que este ao cumple un cuarto de siglo el que se ha vuelto conspicuo.En Mxico, el festival tiene como sede desde el ao pasado a Xalapa, Veracruz.Este espritu cordial y festivo es el que perdura durante los po-cos das de actividades mesas redondas, conciertos, exposiciones, puestas en escena, muestra de cine en los que es deseable que los asistentes se acerquen a los invitados, pues, a diferencia de otros en-cuentros, el nimo del Hay procura que asistentes e invitados sean peatones de la misma comarca, si bien el intercambio y la compra de libros viejos ha sido sustituido por las ideas que los escritores traen de todas partes del mundo.El ao pasado, por ejemplo, en un mismo espa-cio se poda hallar a Martin Amis y a Richard Ford, dos gigantes de las letras anglosajonas; mientras que este ao vendrn dos premios Nobel: Jean-Marie Gustave Le Clzio y Wole Soyinka, por men-cionar a las celebridades. Sin embargo estos gigan-tes que por su trayectoria ya le daran lustre a la ms prestigiosa arena cultural no soportan ellos solos el peso del festival, es en la conversacin donde descansa la esencia del festival. Le Clzio, por ejemplo, conversar con Jean Meyer y con FOTOGRAFAS

DEDANIELMORDZINSKIWole Soyinka Enrique Vila-MatasTishani Doshi 4 3 de octubre de 2012Martn Solares (este ltimo tradujo el relato del Nobel 2008 El da que Beaumont conoci a su dolor), mientras que el Nobel nigeriano Wole Soyinka participar en un recital potico, codo a codo, con Tishani Doshi (India), Roberto Echavarren (Uru-guay), Luigi Amara, Jos Luis Rivas, Marcelo Uribe, Tedi Lpez Mills y Aurelio Major (Mxico); y charlar sobre su trayectoria con Peter Godwin, entre otras actividades.Obra en la que se conjugan la buena literatura, una traduc-cin notable y un diseo sobrio y refinado, El da en que Beau-mont conoci a su dolor es la nouvelle de Jean-Marie Gustave Le Clzio que en Mxico public Almada. Con ocasin de la aparicin de esta obra, Martn Solares coment:Para Le Clzio la escritura es como un submarino en el cual va a poner al lector y lo va a sumergir, y lo va a llevar a terrenos inconcebibles. La trama quiere que Beaumont des-pierte a mitad de la noche atenazado por un dolor de muelas que ir en ominoso ascenso.A medida que avanza la noche y este personaje siente que el dolor se acrecienta tiene la sensacin de que se est separando del mundo. Y creo que este que fue uno de los primeros textos escritos por Le Clzio, seala el camino que va a seguir este narrador en algunos de sus trabajos posterio-res, continu Solares. l adopta distintos cdigos (realista, fantstico, surrealista, existencialista en cierta medida) para examinar todos los ngulos de su tema.Obsesionado por dar a conocer este pequeo clsico con-temporneo a los lectores de habla hispana, Martn Solares cuid el estilo, el sonido, cada coma del original.Yo quera que el lector mexicano o el lector en lengua espaola tuviera la impresin de que este libro se escribi originalmente en esta lengua, que no se notara ese efecto ra-rsimo, tan molesto, que es la sensacin de estar caminando por un terreno que no es ni el del espaol ni el del francs, explic.El diseo de este libro artesanal, cuya factura y buen gusto alienta al lector ante la abundancia de ediciones feas y medio-cres, corri a cargo de Alejandro Magallanes, cuyo sello perso-nal ya es inconfundible en el mundo editorial mexicano.Lo que hizo Alejandro Magallanes fue inventar adems los objetos que acompaan a este personaje, ms bien la percep-cin que este personaje tena de los objetos que lo rodeaban. Y con el sentido del humor y el talento que le son propios, trat de representar las ideas fijas y los recuerdos que tena este personaje a medida que la noche transcurra, concluy Solares. Si en Mxico se pueden hacer libros como ste, el presente alcanza a perder un poco de su negrura.Sorteando la solemnidad de las conferencias magistrales que se ven en otros contextos, el Hay Festival organiza mesas te-mticas con un nimo mucho ms clido y aterrizado que se antojan saboreables ya desde el ttulo. Por ejemplo, el ao pa-sado, el argentino Ricardo Piglia reflexion en torno a la frase de William Fulkner: Escrib The Sound and the Fury y aprend a leer, y desat su charla con otras preguntas como cul es el canon de los escritores frente a los libros que leen?, reali-za el escritor una lectura objetiva?, y qu es lo que busca un escritor a travs de la lectura? No haca falta ser escritor para poder apreciar a fondo la deliciosa charla de Piglia merced a su habilidad de ser un conversador consumado.En aquella ocasin, en una conversacin privada con Piglia, sali el tema del cuento, en relacin con los nuevos medios electrnicos. El cuento me coment el argentino tiene la virtud de funcionar bien en los nuevos medios, mejor que la novela, digamos, es mucho ms fcil hacer circular un relato de 2 mil palabras en Internet, yo creo que es el gran futuro del gnero: esta circulacin maravillosa que ha habido en los medios nuevos, tecnolgicos, le dan al gnero un espacio que no tena. Y sobre las ventajas creativas de las limitaciones en los formatos, el autor de Plata quemada me dijo:Los grandes cuentistas, desde Poe, Maupassant, Chjov y los cuentistas norteamericanos: Salinger, el propio Hemingway trabajaban para revistas que le ponan lmites a la cantidad de palabras que podan desplegar, y esa restriccin es siempre bienvenida para un artista; a diferencia de lo que suele escribir-se espontneamente, los artistas agradecemos la restriccin. Porque lo otro, son tantas las