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Grupos de apoyo a los libertarios y sindicalistas independientes de Cuba Boletín n° 19 marzo 2011 París Francia ¿Una vez más de lo mismo de siempre? C omenzamos esta Cuba libertaria con una interro- gación porque mucho nos tememos que el próximo VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) consolide "la reconfigu- ración del abanico de escenarios posibles en torno al modelo econó- mico cubano", obviando "los retos que esto implica para una renovación socialista democrática". Es verdad que los debates han generado expec- tativas; pero también son muchos los que temen que se vuelva a experi- mentar lo que experimentaron ya antes generaciones pasadas y que sean otra vez los "vejetes eternos" en última instancia quienes decidan las cuotas de libertad que "merece" el pueblo cubano. Sea lo que sea, son muchos también los que no quieren plegarse a lo "inevitable" y luchan para escapar "al falso dilema de elegir entre la restau- ración capitalista y el monopolio burocrático". Por ello, consecuentes con nuestra posición de apoyo a cuantos denuncian este falso dilema y hacen propuestas para avanzar hacia un socialismo con libertad, reproducimos a continuación textos de miembros del Observatorio Crítico exponiendo sus aspiraciones e inquietudes en estos momentos decisivos para el pueblo cubano: Cuba libertaria El pueblo y el pacto social necesario A veces pienso que los cubanos estamos inmersos en una dinámica de tal veloci- dad y amplitud, que agolpa vertiginosa- mente en lo más interno de nuestras con- ciencias casi sin oportunidad para expre- sarlos hacia el exterior, muchos senti- mientos, angustias y anhelos... PAGINAS 2-3 Una mirada socialista a las reformas El próximo VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) consolidará la reconfiguración del abanico de escena- rios posibles en torno al modelo econó- mico cubano. Al ampliarse el cuentapro- pismo y el arraigo de las transformacio- nes en el sistema empresarial... PAGINAS 4-7 Un libro sobre el destino de las revoluciones El lunes 14 de febrero en la Sala Alejo Carpentier de la fortaleza de La Cabaña – sede principal de la Feria Internacional del Libro – se presento el ensayo histórico-social “Transdominación en Haití”... PAGINAS 8-9

Cuba Libertaria — 19

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Journal of support groups for Cuban libertarians and independent trade unionists

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  • Gr upos de apoyo a los l iber tar ios

    y sindicalistas independientesde Cuba

    Boletn n 19 marzo 2011 Pars Francia

    Una vez ms de lo mismo de siempre?C

    omenzamos esta Cubalibertaria con una interro-gacin porque mucho nostememos que el prximo

    VI Congreso del Partido Comunista de

    Cuba (PCC) consolide "la reconfigu-racin del abanico de escenariosposibles en torno al modelo econ-mico cubano", obviando "los retosque esto implica para una renovacinsocialista democrtica". Es verdadque los debates han generado expec-tativas; pero tambin son muchos losque temen que se vuelva a experi-mentar lo que experimentaron yaantes generaciones pasadas y quesean otra vez los "vejetes eternos" enltima instancia quienes decidan lascuotas de libertad que "merece" elpueblo cubano.

    Sea lo que sea, son muchos tambinlos que no quieren plegarse a lo"inevitable" y luchan para escapar "alfalso dilema de elegir entre la restau-racin capitalista y el monopolio

    burocrtico". Por ello, consecuentescon nuestra posicin de apoyo acuantos denuncian este falso dilemay hacen propuestas para avanzarhacia un socialismo con libertad,reproducimos a continuacin textos

    de miembros del ObservatorioCrtico exponiendo sus aspiracionese inquietudes en estos momentosdecisivos para el pueblo cubano:

    Cuba libertaria

    El pueblo y el pactosocial necesario A veces pienso que los cubanos estamosinmersos en una dinmica de tal veloci-dad y amplitud, que agolpa vertiginosa-mente en lo ms interno de nuestras con-ciencias casi sin oportunidad para expre-sarlos hacia el exterior, muchos senti-mientos, angustias y anhelos...

    PAGINAS2-3

    Una mirada socialista a las reformasEl prximo VI Congreso del PartidoComunista de Cuba (PCC) consolidarla reconfiguracin del abanico de escena-rios posibles en torno al modelo econ-mico cubano. Al ampliarse el cuentapro-pismo y el arraigo de las transformacio-nes en el sistema empresarial...

    PAGINAS4-7

    Un libro sobre el destino de lasrevolucionesEl lunes 14 de febrero en la Sala AlejoCarpentier de la fortaleza de La Cabaa sedeprincipal de la Feria Internacional del Libro se presento el ensayo histrico-socialTransdominacin en Hait...

    PAGINAS8-9

  • En estas circunstancias, reiteromi criterio que si dentro delsistema establecido no hay uncambio drstico en lo referido

    a la consideracin hacia el ciudadanocomn y corriente, ser muy difcil que sealcance la necesaria credibilidad para lasmedidas y transformaciones de ndoleeconmica que se plantean poner enprctica con el propsito de superar losdifciles momentos que estamos vivien-do. La situacin actual es muy compleja ymultidimensional, porque tiene un com-ponente econmico, social, poltico yespiritual de gran envergadura, que no seresuelve slo por medio del conjunto delineamientos planteados con indepen-dencia en ltima instancia de que sean

    efectivos o no, incluyendo a algunos queempeoran las cosas. En estas circunstan-cias, concuerdo con los que plantean quese requiere de una renovacin del pactosocial que ha estado vigente en los subsi-dios de precios, servicios sociales gratui-tos, seguridad social, derecho al trabajo yesperanzas de un futuro mejor.

    Por otra parte, quiero expresar que ennombre de esas prestaciones, duranteaos hemos sido relegados a una posi-cin en espera de las directivas centralessin posibilidades de participacin efecti-va ms all de los procedimientos forma-les establecidos. Cuando se ha decididoalgo, ya sea el precio de los productos yservicios de primera necesidad, o comopor ejemplo la desarticulacin de la

    industria azucarera en torno a la cual secre nuestro pas, poco ha importado quela poblacin est de acuerdo o no. Se hadecidido conforme a un paternalismoinfalible que recaba culto y sumisin per-manente.

    En esas ocasiones anteriores, todoaquel que se ha atrevido a cuestionar loplanteado centralmente, ha tenido quesufrir la descalificacin, el insulto o inclu-sive medidas disciplinarias de diversandole incluyendo la represin indirecta,sutil, o directa sobre su persona; por loque actualmente para lograr una efectivaparticipacin generalizada, se necesita-ra de hechos concretos previos de aper-tura a la libre informacin, a la expresinde lo que se piensa, eliminando adems

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    DEBATE CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    El pueblo y el pactosocial necesario A veces pienso que los cubanos estamos inmersos en una dinmica de tal velocidad y amplitud, queagolpa vertiginosamente en lo ms interno de nuestras conciencias casi sin oportunidad para expre-sarlos hacia el exterior, muchos sentimientos, angustias y anhelos que se nos quedan truncos y/ofrustrados. El peso de estas inhibiciones junto con el tiempo transcurrido, han ido creando un hastoexistencial e incluso un cierto rencor contenido, adems de un fatalismo casi enfermizo en relacincon que podamos algn da superar los miedos y las incertidumbres del presente de limitaciones,prohibicin, exclusiones y penurias en que estamos insertados, incluyendo profundas dudas sobre elporvenir que tenemos por delante.

  • las prohibiciones y/o restricciones absur-das como pueden ser el acceso aInternet, el permiso de salida, la venta delos automviles comprados personal-mente y muchas otras limitaciones quesera muy extenso relacionar. En esto nocaben las groseras excusas de quienesintentan descalificar esas demandas concomparaciones extemporneas que novienen al caso en relacin con lo que sonderechos indiscutibles de las personas.

    Como consecuencia de todo esto, unaverticalidad rampante, ha ido calando dearriba abajo al punto que en las instan-cias cercanas a la base de la sociedad,muy frecuentemente el poco respeto y elmaltrato se han convertido en una normano escrita en las entidades sociales ycomercios a que tiene que acudir el pue-blo para satisfacer sus necesidades y/oresolver sus problemas. Cuando concu-rrimos a estas instancias, generalmente lohacemos con la preocupacin interna deque cualquier inconformidad, duda, cri-terio o incluso pregunta mal entendidapueden ser tomadas como actitudes querequieren de una tajante respuesta edu-cativa porque al pueblo hay que discipli-narlo, adems casi siempre poco ama-ble y algunas veces en los trminos conque se tratan las acciones enemigas.Escribo sobre cuestiones que he sufridoen carne propia y que nadie en su sanojuicio podra negar, porque son realida-des que hoy saltan a la vista.

    Habra que cortar radical-mente estas actitudes tan dai-nas y para ello se hace necesa-rio eliminar ese estilo tanusado por algunos de concen-trar las culpas de los grandesproblemas sobre el hombro delos trabajadores y del puebloen general. Es, adems, un dis-curso que ha caracterizado auna buena parte de las inter-venciones pblicas de algunosdirigentes estatales, polticos,sindicales y sociales, as comolos trminos y concepcionesutilizados en los anlisis difun-didos y/o expresados comoopinin propia por muchoscomentaristas, locutoresocialesen general, que la poblacinescucha, guarda y acumula ensu subconsciente.

    Es imprescindible or atentamente ytomar en cuenta lo que se comenta en lacalle, los mnibus, los almendrones y loslugares de esperas en donde se concen-tra el pueblo de a pie. Es urgente com-prender y asimilar estos sentimientos,anhelos y preocupaciones. Yo consideroque en el nimo de lograr la armonasocial que tanto se necesita y que muy

    poco tiene que ver con el monolitismopropio de una unanimidad virtualmenteforzada, es tiempo de que se tomen muyen consideracin las necesidades inelu-dibles de respeto a los derechos inaliena-bles con que venimos todos al mundo,dejando a un lado la retrica vaca y elanlisis detallado y persistente de lo quesucede en otros pases sin tener en cuen-ta nuestros propios problemas; lo que porsu insistencia en demostrar que todo enel exterior est en mayores crisis que lasnuestras, se hacen desesperantes y gene-ran la irritacin popular.

    Tal y cmo he estado planteando enanteriores crnicas, hay que poner lospies en la tierra y actuar con realismopoltico abandonando las polarizacionesy los empecinamientos extremos, ascomo la obsesin de plantear siempre lomismo ante situaciones tan adversas. Enconsecuencia, reitero que coincido conlos que se plantean seriamente la urgen-te necesidad de reconstruir un nuevopacto social en el que quepamos todos,que en mi criterio adems debe incluir lonovedoso que ha surgido, eliminar lasrestricciones y prohibiciones absurdasque limitan sensiblemente los derechoshumanos y facilitar la transicin de lostimones de mando de la sociedad a lasnuevas generaciones. El tiempo seacaba.

    As lo considero y as lo escribo.

    Flix Sauti Mederos

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    DEBATE CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

  • 4DEBATE CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    Una mirada socialista a las reformas1El prximo VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC) consolidar lareconfiguracin del abanico de escenarios posibles en torno al modelo econ-mico cubano. Al ampliarse el cuentapropismo y el arraigo de las transforma-ciones en el sistema empresarial del sector externo, se consolidan los cambios enel catlogo de unidades productivas en el horizonte cubano. Los retos que estoimplica para una renovacin socialista democrtica, supone considerar las opor-tunidades para una agenda que impulse la autogestin. Urge un modelo de ges-tin que requiera de la democracia desde el centro de trabajo para su xito, y asescapar al falso dilema de elegir entre la restauracin capitalista y el monopolioburocrtico.

    1. La organizacin productiva ylas reformas econmicas.

    La etapa econmica de Cuba inaugura-da hace - cuando menos - dos dcadas,oblig a un cambio de polticas econmi-cas y sociales. Junto con el redimensiona-miento ministerial y empresarial, se auto-rizaron el cuentapropismo y la inversinextranjera. Los costos sociales generadospor la crisis fueron compartidos por todala sociedad, se mantuvieron serviciossociales y gratuidades, aunque su calidadse degrad. Adems, pese a protegerseciertos grupos vulnerables (ancianos,nios), durante el Periodo Especial seincrement la pobreza y la desigualdad(Espina, 2008; Ferriol en Mesa Lago,2005). Por ello mayores reformas erannecesarias para sostener la economa ylas polticas sociales de la Isla.

    El pasado 1 de agosto de 2010, el gene-ral Ral Castro comunic ante la AsambleaNacional del Poder Popular (ANPP) el pr-ximo recorte de alrededor de un milln deempleados estatales. Para contrarrestar losefectos de tal medida, anunci la amplia-cin del ejercicio del trabajo por cuentapropia y su utilizacin como una alternati-va ms de empleo de los trabajadoresexcedentes, eliminando varias prohibicio-nes vigentes para el otorgamiento de nue-vas licencias y la comercializacin de algu-nas producciones, flexibilizando la contra-tacin de fuerza de trabajo (Castro, 2010).Esta apertura a la micro-inversin, dado su

    carcter compensatorio, ha hecho que elcuentapropismo deje de ser comparadocon piraas capitalistas necesarias(Henken, 2008) y se haya transformado enun vehculo para incrementar niveles deproductividad y eficiencia, alejndose deaquellas concepciones que condenaronel trabajo por cuenta propia casi a la extin-cin y estigmatizaron a quienes decidie-ron sumarse legalmente a l en la dcadade los noventa (Granma, 24-sep-2010).Han sido integrados al modelo cubano,con mayor legitimidad, los propietarios depequeos restaurantes y cafeteras, talle-res de reparacin de automviles, peque-os productores de calzado, taxistas oarrendadores de habitaciones a turistas.

    Esta intencin de ampliar el sector noestatal busca la incorporacin, en unlapso de seis meses a partir de su anun-cio, de 250 000 nuevos cuentapropistas yotros 215 000 cooperativistas. Sin embar-go, an se carece de un mercado de cr-ditos e insumos. Adems, se piensa gra-var al sector con impuestos excesivos (decinco tipos), que se elevan a alrededordel 40 por ciento de los ingresos, cifrasuperior a la media latinoamericana. Sibien se cuadruplicar la recaudacin fis-cal en dos aos (2009-2011), de 247 a 1000 millones de pesos, el gravamen afec-tar la sobrevivencia de la mayora deestas iniciativas particulares en el cortoplazo (Mesa-Lago, 2010, B).

    En este contexto, losLineamientos de la PolticaEconmica y Social, que sernpresentados al VI Congreso delPartido Comunista de Cuba,corroboran la reorientacin delmodelo, con una nueva redistri-bucin de los costos sociales dela reforma. Los Lineamientosanticipan que se acabarn lossubsidios y gratuidades indebi-das (punto 44) y que se proce-der a la eliminacin ordenadade la libreta de abastecimiento(punto 162) todo lo cual generamltiples problemas al atentarcontra el ya modesto consumode los sectores ms pobres, losque no reciben divisas del exte-rior ni logran obtenerlas enCuba. Esto se ver agudizadopor el retorno del desempleomasivo a los hogares, despus demedio siglo, ya que no todos loscesados encontrarn un lugar enel cuentapropismo.

  • 5DEBATE CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    Junto con la ampliacin de los peque-os negocios, los Lineamientos ratificanimplcitamente la importancia del siste-ma empresarial vinculado a la economaglobal, dado el carcter vital de las divi-sas que se captan por las exportaciones(Prez Lpez, 2003; Prez Villanueva,Omar, 2010), con las cuales se financia laimportacin de bienes y servicios queCuba requiere y no produce, principal-mente alimentos.2 En cuanto al resto deltejido empresarial, acusa una extendidaobsolescencia de los bienes de capital ymuestra una subutilizacin de la mano deobra formalmente empleada, de alrede-

    dor del 26,9 por ciento en 2010 (Mesa-Lago, 2010).

    Mientras el cuentapropismo respondeal mercado interno, las empresas del sec-tor externo frecuentemente con capitalextranjero responden al mercado inter-nacional. Los pequeos negocios priva-dos son micro y pequeas empresas,mientras las organizaciones industrialespor las cuales circula el flujo de divisas,son medianas y grandes. Unas y otras hanreconfigurado el catlogo de las unida-des productivas cubanas, lo cual obliga ala discusin sobre las posibilidades de

    una renovacin socialista democrtica enestas condiciones.

    2. La autogestin para un socia-lismo democrtico.

    La reconstruccin del paradigmasocialista pasa por recuperar la idea decolectividades de trabajadores que fun-cionen como asociaciones de producto-res libres vinculados por lazos solidariosestructurados desde abajo, dotadas deamplios espacios e instrumentos partici-pativos que confluyan en el estableci-miento de una confederacin nacional.En la actualidad, esta participacin de los

    trabajadores asume, a partir de sus expe-riencias histricas, dos variantes princi-pales: 1) la planificacin democrtica;y, 2) la autogestin. En el primer modeloel nfasis est en el centro, mientras que,para el segundo, gravita hacia las redes ylos niveles subalternos.

    La primera se dirige a la elaboracin,mediante procesos de participacin acti-va del conjunto de los ciudadanos (inser-tados en diversas estructuras y niveles),de un plan nacional que define las princi-pales directrices referidas a la polticaeconmica, lo cual resulta en un instru-

    mento normativo que orienta el desem-peo econmico de unidades producti-vas y sus agregados en los marcos de uncontexto y temporalidad definidos.Ciertamente, existen dificultades realespara conducir un proceso de este tipo,pues, aunque fuera posible estableceralgn tipo de plan afn, habra despusque hacerlo efectivo, lo que supone otrocomplicadsimo proceso para determi-nar la cuota de dicha produccin que lecorresponde a cada empresa y, lo que esms difcil, relacionarlas entre s, median-te instrumentos informativos distintos alas relaciones monetario mercantiles. De

    cualquier forma, y pese a sus limitacio-nes, una planificacin democrtica ofrececotas de participacin superiores almodelo planificador estatizado y verticaldel socialismo de Estado cubano.

    Por su parte, la autogestin apuesta porla participacin protagnica de los traba-jadores en la administracin de las enti-dades en las que desarrollan sus proce-sos productivos, hacindose visible laactuacin directa de los colectivos enescenarios y procesos concretos (sufbrica, granja o entidad de servicios) detoma de decisin, ejecucin y control. En

  • 6DEBATE CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    clara diferencia con los enfoques de planificacin democrtica, que se aso-cian a una estatizacin del conjunto de losmedios de produccin de un pas comoprimer paso hacia una supuesta y pers-pectiva socializacin, las iniciativas auto-gestoras han nacido mayormente comoimprevistos experimentos de gnesisespontnea, encabezados por trabajado-res decididos, por situaciones coyuntura-les (quiebra de las empresas, abandonode estas por sus titulares y patronos), aampliar el control sobre sus espacioslaborales y, por ende, sobre la fuente dereproduccin de sus medios de vida,reconociendo la pertinencia de ciertosespacios de mercado para la realizacinde sus producciones.

    Es decir, la adopcin de esta varianteimplica considerar la existencia de unmercado con diversos grados de regula-ciones y restricciones dentro del Periodode Transicin. La evidencia demuestraque la relacin mercado- autogestin esestrecha, ya que los instrumentos finan-cieros presentes en una planificacin detipo indicativa permiten una mayor des-centralizacin y democratizacin de losprocesos, con mayor autonoma para lascolectividades de base, superior a la delos procesos desarrollados bajo unesquema de asignacin central de recur-sos fsicos como materias primas, mediosde produccin, etc. 3

    Las modalidades pueden agruparse entres variantes bsicas (Recio, 2001):

    1- Conduccin total de la actividad dela empresa por sus trabajadores, tantomanuales como intelectuales, de produc-cin y servicios, que integran y controlan,mediante revocables formulas represen-tativas, los rganos de direccin junto a laactiva existencia de un espacio de anli-sis, discusin y decisin de corte asam-bleario (Autogestin Clsica).

    2- Participacin compartida del colecti-vo laboral con los directivos estatales oprivados en la gestin de la empresamediante instancias (Consejos) deDireccin, donde en ambos lugares de laecuacin se disfruta de prerrogativaspara decidir (Cogestin).

    3- Espacios de consulta, agregacin dedemandas y propuestas, incluido el dere-cho a vetar medidas y directivas particu-lares por parte de los trabajadores, sinparticipacin de estos en la gestin direc-ta de la entidad (Control Obrero). El apor-te de la autogestin para la renovacindemocrtica del socialismo cubano, resi-de en su doble carcter econmico ypoltico4, pues la ejecutoria colectiva den-

    tro de la empresa no puede ser un hechosolamente econmico, sino que debe

    apostar, desde su gnesis misma, pordesplegar procesos polticos de empo-deramiento y control amplio y efectivodel espectro de decisiones, e ir articuln-dose a escalas cada vez ms amplias, cre-ando instituciones de nuevo tipo en el sis-tema poltico.

    3. Una agenda mnima para elescenario actual.

    Hoy existen en el imaginario socialcubano dos visiones mayoritarias sobrelos cauces posibles del ordenamientosocioeconmico y la participacin ciuda-dana en el mismo. Para algunos, la priva-tizacin de los centros de produccin yservicios sera la panacea divina queresolvera el proverbial dficit de bienesde consumo y brindara la eficacia nece-saria. En el extremo opuesto del arcoirisideolgico encontramos la fracasadavisin de un socialismo centralista y ver-ticalista, restringido por las rdenes ema-nadas del nivel jerrquico superior delaparato estatal.5 Sin sugerir que estnemparentados ideolgica o programti-camente, ambos proyectos compartenuna extraordinaria similitud: excluyenciertas formas autnticamente populares,democrticas y horizontales de gestinpblica, como si el debate entre tesis yanttesis no reconociese el espacio parauna necesaria sntesis.

    Ahora bien, en los complejos dilemasde polticas pblicas de la encrucijadacubana, se estn tomando decisiones quefortalecen a los sujetos asociados al mer-cado sin ningn proyecto de desarrolloeconmico que acompae y dilucideeste proceso en el marco de la TransicinSocialista. Las unidades productivas noestatales o semi-estatales (como lasempresas mixtas) adquieren mayor pesoespecfico. Pero al ocurrir esto ltimo endetrimento de las posiciones populares,se producen confusiones ideolgicasdebido al discurso estatal de reivindica-cin continua de los valores socialistas,que ahora parecen estar en entredicho.Por lo tanto, se coloca en primer plano ladiscusin sobre cmo impulsar la demo-cracia socialista desde el centro de traba-jo, proponiendo una relacin plan-merca-do alejada del estatismo recalcitrante yde la desregulacin extrema; con su baseen formas de propiedad distantes delmonopolio burocrtico y de la gran pro-piedad privada.

    Se est perfilando en la Isla un modeloeconmico hbrido que cada vez provoca

    una mayor tensin con la ideologa de laRevolucin. Frente a este desacoplamien-to entre las decisiones econmicas y elproyecto de sociedad, nuestra propuestaes la construccin consciente de unmodelo mixto de economa, donde laparticipacin democrtica, desde las uni-dades productivas, sirvan no slo demodelo de gestin econmica, sino decontrapeso poltico a aquellos sectoresque podran desarrollar intereses mate-riales destinados a una agenda de restau-racin del capitalismo. La ruta hacia unsocialismo renovado implicara:

    a) Procesos de discusin, en los rga-nos locales y nacionales del PoderPopular, de modalidades alternativas delplan econmico y del presupuesto. Pesea sus dificultades, esta modalidad de plandemocratizado contendra una participa-cin ciudadana hoy inexistente.

    b) Nuevas cooperativas industriales, deservicios y comercio, de escala pequeay mediana, para lo cual debe aprobarseuna legislacin afn, ya que la actual res-tringe este tipo de actividad a los escena-rios agrarios. Las entidades de podermunicipal, renovadas, asumiran una fun-cin esencialmente fiscalizadora, recau-dando un nuevo monto tributario y, segu-ramente, ofreciendo a la poblacin laposibilidad de acceder a mejores servi-cios.

    c) Despliegue del paquete de poten-cialidades existentes (y perspectivas)dentro del sistema empresarial estatal,para promover la participacin activa delos trabajadores en la discusin de lasmetas y vas de implementarlas6, des-arrollar experiencias de control obreroy favorecer un papel protagnico de lossindicatos, renovados democrtica-mente.

    d) Integracin de los trabajadores porcuenta propia mediante una poltica deinsercin en los espacios econmicoslocales, garantizando acceso a insumos ycrditos y estableciendo una regulaciny fiscalizacin por parte de organismospopulares conformados a nivel munici-pal.

    Todo paquete de reformas debe con-templar la interrelacin de una ampliagama de decisiones, actores involucra-dos y tiempos de implementacin, susefectos sociales y los contenidos ideol-gicos de las medidas tomadas, para evi-tar la mercadofobia o la estadolatra (ysus opuestos). La falsa disyuntiva nopuede reducirse a elegir entre eficaciacon desigualdad creciente ni coberturasocial con precariedad material. En los

  • aos 60, fiel a su ambiente de poca eideologa, Ernesto Guevara seal que elcomunismo sin moral comunista no leinteresaba. Medio siglo despus, unareforma sin participacin tampoco debe-ra seducirnos.

    4. A modo de conclusin. La actual coyuntura constata la ausencia

    de un plan coherente de reformas quesupere la discrecionalidad y coordine efi-cazmente los diferentes actores econmi-cos, por la va de mayor autonomaempresarial7 y territorial, un mercadocontrolado y un plan indicativo, conmayor participacin de trabajadores yconsumidores en la deliberacin de lasagendas de cambio. La persistencia dedirigentes (y enfoques) polticos ence-rrados en el modelo estatal tradicionalpuede ser un lastre para el xito de lasreformas anunciadas. No obstante, losdebates crean esperanzas de cara al pr-ximo Congreso del Partido Comunista,fuerza oficial dirigente de la sociedadcubana.

    Si existe congruencia entre la retricapoltica, las acciones en curso y el com-promiso con un proyecto de sociedademancipador, la direccin del pas apro-vechar la actual convocatoria al debatepara lanzar una discusin amplia, en

    todos los sectores de la poblacin, sobrelos problemas, los errores, las urgencias,los recursos disponibles y las solucionesposibles en el marco de un socialismoparticipativo y democrtico. Ello sentarapautas para combatir las tendencias res-tauradoras del capitalismo, a cuya propa-ganda contribuye el estancamiento delmodelo actual. En esos derroteros la auto-gestin, en tanto modelo que requerir lademocracia para su xito, puede acom-paar los aportes de la planificacin y elmercado, afincando los contenidos socia-listas de la reforma en curso.

    Armando Chaguaceda y Ramn I. Centeno

    NOTAS: 1. Este texto integra reflexiones previas de

    los autores expresadas en (Chaguaceda-comp-, 2005) y (Centeno, 2010).

    2. Este punto se conjuga con los problemasdel sector agrario. Cuba no est en el caminode alcanzar la independencia alimentaria. Hahabido un lento avance en la entrega de tierrasen usufructo -slo se encuentra en explotacinel 25 por ciento de las tierras ociosas (Vidal &Prez, Everleny, 2010)- mientras que durante elprimer semestre del 2010 se constat una cadadel 10 por ciento en la produccin de alimen-tos con respecto al ao anterior.

    3. En tanto que la autogestin busca la viabi-

    lidad econmica del socialismo, lo cual impli-ca un proyecto de sociedad, ciertamentehabra que introducir controles externos en elproceso de toma de decisiones. Una solucines la habilitacin de actores parlamentariossoviticos (en su acepcin leninista de losprimeros aos de la revolucin), en calidad deauditores del pueblo, a fin de articular lagestin de las unidades productivas con laparticipacin poltica a nivel ms macro. Losbolcheviques, para ello, pensaron en losSoviets.

    4. Ver al respecto una reconstruccin con-ceptual que rescata aportes relevantes en(Hudson, 2010).

    5. La primera visin desconoce el inmensopoder material y simblico de la gran burgue-sa cubanoamericana y sus nexos con la clasepoltica gringa, lo cual comprometera lasoberana nacional. La segunda ha demostra-do su incapacidad para repensar la econo-ma nacional de forma racional y cercana a lasdemandas de la gente.

    6. Ver (Prez- comp-, 2004) y (Chaguaceda-comp-, 2005)

    7. A pesar de la formacin de una capa (yethos) empresarial en la lite gerencial delsector externo (Centeno, 2010), su incapaci-dad actual para reivindicar una mayor autono-ma de forma abierta, persiste. Sin embargo,para que estas empresas respondan a un plande desarrollo socialista, siguen faltando meca-nismos de control social, realizables en el con-trol obrero al interior, sealados en el aparta-do anterior.

    7

    DEBATE CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

  • 8LIBROS CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    PrlogoRomper. Queremos romper. Romper

    con un sistema social que est cons-

    truido sobre la explotacin, la injusti-

    cia, la frustracin del potencial huma-

    no, la violencia, un sistema que nos

    est matando y amenaza con la ani-

    quilacin total de la humanidad.

    Queremos y tenemos que romper con

    el capitalismo.

    Nos rebelamos. Hacemos revolucio-

    nes. Pero lo terrible es que muchas

    veces las rebeliones terminan con la

    restauracin del sistema contra el cual

    luchamos, las revoluciones acaban

    creando una sociedad an peor que la

    sociedad repudiada. Rusia, China,

    Vietnam, Corea, tantos sueos esfuma-

    dos, tantas vidas sacrificadas, tantas

    pasiones quemadas, y para qu?

    Los conservadores nos dicen que es

    inevitable, que las rebeldas lastiman

    la sociedad, que las revoluciones

    siempre terminan en desastre, que lo

    mejor es conformarse, aceptar. Pero

    cmo podemos conformarnos, cmo

    podemos aceptar una forma de orga-

    nizacin social que nos est matando,

    que est sofocando nuestra humani-

    dad? La izquierda muchas veces busca

    una explicacin de los fracasos en tr-

    minos de traicin, concepto absurdo

    que no explica nada, o en las particu-

    laridades de cada caso histrico, lo

    que puede ser importante pero que

    desva fcilmente la atencin del

    hecho de que hay aqu un problema

    que va ms all de los casos particula-

    res.

    El gran mrito de este librito (trmi-

    no de cario) es que abre otra forma

    de abordar el problema planteando el

    concepto de la transdominacin, por

    lo que entiendo la transformacin y

    reproduccin de la dominacin a tra-

    vs y a pesar de la revolucin. Para

    desarrollar este concepto Dmitri

    Prieto Samsnov analiza una de las

    revoluciones ms radicales, la haitia-

    na, que tuvo como consecuencia la

    creacin de un rgimen tan autorita-

    rio y destructivo que los haitianos

    siguen sufriendo las consecuencias

    ms de doscientos aos despus. Un

    ejemplo dramtico de la transdomina-

    cin.

    Cmo podemos entender el proce-

    so de transdominacin y sobre todo

    cmo podemos evitar que las revolu-

    ciones y rebeldas terminen as? No

    sabemos, obviamente. La nica res-

    puesta posible es la rebelda constan-

    te, una rebelda que no acepta ningu-

    na frontera, una rebelda que corre,

    como corren las grietas, como corren

    los incendios: el comunismo no como

    sistema, no como conjunto institucio-

    nal sino como movimiento, como el

    moverse de la dignidad contra-y-ms-

    all del mundo existente.

    Un elemento en particular me llama

    la atencin en el anlisis de Dmitri: el

    papel de la mimesis. Enfatiza cmo los

    revolucionarios haitianos reproducan

    en sus propias prcticas las costum-

    bres, las ideas, las formas constitucio-

    nales de sus amos que acababan de

    matar y expulsar. Esta mimesis tiene

    que ver en parte con el intento de

    reintegrarse al sistema mundial que

    los rechazaba (y que ellos haban

    rechazado), el intento de conquistar la

    respetabilidad internacional. Pero es

    ms que eso: la mimesis est presente

    desde el inicio en el comportamiento

    de los revolucionarios.

    El nfasis en la mimesis es impor-

    tante, porque sugiere que la clave

    para romper con el sistema existente

    es la asimetra radical con todos los

    aspectos del sistema que estamos

    rechazando: asimetra de ideas, de

    lenguaje, de formas de comporta-

    miento, sobre todo de formas de orga-

    nizacin. En la medida en que una

    revolucin, por las razones que sea,

    Un libro sobre el destino de lasrevolucionesEl lunes 14 de febrero a las 10 am, en la Sala Alejo Carpentier de la fortaleza de La Cabaa (LaHabana) sede principal de la Feria Internacional del Libro se presento el ensayo histrico-socialTransdominacin en Hait, del antroplogo cubano-ruso Dmitri Prieto Samsnov (tambin acti-vista de la Ctedra Hayde Santamara), que obtuvo el Premio Pinos Nuevos 2010.

    La obra, publicada por la editorial Ciencias Sociales, aborda una cuestin clave que debe ser inte-riorizada con profundidad por todo revolucionario/a sensible: por qu suele suceder que despus delogrado el triunfo de una revolucin aparecen nuevas estructuras dominadoras que dan al traste conel proyecto de libertad por el que se sacrificaron tantas gentes? El caso que analiza Dmitri es el de laGran Revolucin Haitiana, punto de partida del primer Estado independiente latinoamericano y afro-caribeo, en 1804.

    Compartimos con los amigos del Observatorio Crtico el comentario que en calidad de Prlogo escribi para este libro el filsofo revolucionario irlando-mexicano John Holloway, autor del polmi-co texto Cambiar el mundo sin tomar el poder:

  • 9LIBROS CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    reproduce las formas de la sociedad

    rechazada, deja de ser revolucin.

    Por el concepto de transdominacin y

    por sus reflexiones sobre la revolucin

    haitiana, le agradezco mucho a Dmitri

    haberme ofrecido la oportunidad de

    leer su libro y de escribir este prlo-

    go. Un honor.

    John Holloway

    Puebla, Mxico

    7 de septiembre de 2010

    Para contacto y envo de libros y de ayuda material:

    GALSIC, 145 rue Amelot, 75011 Pars, Francia.

    Para informacin sobre todas las actividades del Observatorio crtico,

    visitar los siguientes blogs:

    http://observatorio-critico.blogspot.com

    http://elblogdelacatedra.blogspot

    Un nuevo blog de solidaridad con el Observatorio critico en francs:

    http://www.polemicacubana.fr

    PARA SOLIDARIDAD CON EL OBSERVATORIO CRTICO DE LA HABANA

  • LOS EJES TEMTICOS HABITUALES DEL OBSERVATORIO CRTICOSON:

    Crtica artstica/literaria/meditica einvestigacin socio-cultural: creacionesy pblicos. Gestin, autogestin, produccin: pro-yectos colectivos y desarrollos socio-culturales locales. Cultura ecolgica, memoria histrica eintervencin social. Investigaciones populares, coopera-cin y comunidades en movimiento. Cultura, comunicacin, medios digita-les y nuevas tecnologas. Experiencias pedaggicas, promocincultural y escenarios futuros de la socie-dad. Nuevas generaciones: culturas emer-gentes, prcticas, vivencias y valores. Colonialidad, mercado, competencia,violencia. Sexismo, racismo, regionalismo, capita-lismo, autoritarismo: resistencias, dere-chos y alternativas. Nuevas problemticas y visiones teri-cas en las ciencias sociales y las humani-dades.

    Se aceptarn trabajos con otros temasque contribuyan a enriquecer las viven-cias del evento, previa consulta alComit Organizador.

    Las modalidades bsicas para los tra-bajos son: ponencia, presentacin deproyecto, experiencia participativa (conlos asistentes al evento), muestra artsti-ca/literaria/meditica.

    Con este 5to encuentro pretendemosprofundizar en la prctica de los princi-pios fundacionales que dieron vida anuestro espacio. [email protected] [email protected] enpresentar trabajos o participar puedenescribirnos a travs de los correos:

    [email protected] [email protected]

    y enviar el ttulo de su presentacincon un resumen de 250 palabras, ascomo sus datos personales, modos decontacto, necesidades tcnicas para lapresentacin, y cualquier otra informa-cin relevante.

    Red Protagnica Observatorio Crtico

    Centro Terico Barrial El Sij

    Grupo de Trabajo Anticapitalismos y

    Sociabilidades Emergentes

    (CLACSO)

    Taller Vivir la Revolucin

    Ctedra Hayde Santamara

    http://observatoriocriticodesdecuba.wordpress.com/

    FORO CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    V Foro SocialObservatoriocrticoLa Ctedra Hayde Santamara, junto con los dems proyectos constituyentes de la Red ProtagnicaObservatorio Crtico, convocan al V FORO SOCIAL OBSERVATORIO CRTICO, que tendr lugar enLa Habana, Cuba, del 25 al 28 de marzo de 2011, bajo el llamado de: "Crear, solidarizar, revolucio-nar" Un foro para socializar y analizar las experiencias creativas y liberadoras en nuestro pas y el restodel planeta, para indagar sobre nuestro entorno ecolgico e ideo-esttico, para inter-conectar losespacios que potencian las capacidades de gestin comunitaria, local y horizontal, las memorias his-tricas populares, el compromiso social y los saberes emancipadores en los actuales escenarios.

    10

  • Desde hace semanas somostestigos de las rebelionespopulares en pases delNorte de frica y Medio

    Oriente, que reivindican simultnea-mente libertad poltica, justicia social,desarrollo econmico, soberana popu-lar y nacional, y democracia integral.Han desenmascarado a cau-dillos autoritarios (viejos ami-gos del Norte global o anti-guos antimperialistas) y loshan enfrentado demandandoinstituciones abiertas a la par-ticipacin y derechos univer-sales, sin acudir a las falsassoluciones del fundamentalis-mo o los pactos de lites.

    En Egipto y Tnez, la ciuda-dana se mantiene en pie deguerra ante los nuevosgobiernos militares y burgue-ses de transicin, pues lasexigencias populares no secontentan con el simple cam-bio de rgimen poltico y vanal asalto de cuestiones socia-les clave como el control delos medios de produccin yde vida. En Libia, el masivoinvolucramiento en una gue-rra civil desmonta el idlicocuadro de supuesto Estadopopular que goza de las bon-dades de un exitoso desarro-llo econmico. En otros pa-ses, la gente tambin ha exigi-do mucho ms que simplescambios de ministros y sali-das de gobernantes corrup-tos.

    Estos acontecimientos des-montan las lecturas coloniza-doras y racistas de pueblosbrbaros, pues muestran losrostros de sociedades modernas, laicasy defensoras de sus mejores tradicio-nes, de gentes que han copado las pla-zas, las fbricas y el ciberespacio, com-binado la firmeza con la creatividad.Personas que han tomado el control desus vidas con asombrosa y emocionantecapacidad autoorganizativa y han

    devuelto a la cotidianidad global la pala-bra REVOLUCIN, que pareca deste-rrada.

    Mientras ello sucede, las grandespotencias amenazan con intervencio-nes militares, con su mira puesta en lasriquezas y la privilegiada posicin geo-poltica de la zona. Y algunos gobiernos

    de Latinoamrica ofrecen una solidari-dad injustificable que pretende confun-dir la defensa de la soberana de lospueblos con la impunidad para aquellosque los oprimen, en una clara, pattica yperversa muestra de razn de estado.

    Por todo ello, por la trascendencia parala humanidad de estos hechos y en con-

    sonancia con nuestras sostenidas postu-ras de compromiso cvico, [email protected] activistasdel OC expresamos nuestra solidaridadcon los movimientos revolucionarios enlos pases de la Nacin rabe y rechaza-mos cualquier maniobra que fortalezcalos intereses del imperialismo, la perpe-tuacin de la opresin dictatorial sobre

    esos pueblos, o el retorno dela dominacin bajo ropajesliberadores. Tambin recla-mamos el respeto a lasdemandas histricas de auto-determinacin de los pueblosde Palestina, SaharaOccidental y el Sur de Sudnas como a las reivindicacio-nes laborales en los propiosEE.UU., exigencias que nodeben quedar eclipsadas porlas recientes rebeliones ra-bes.

    Pero no dejamos de estarconscientes de que ni unaestatalidad propia (paraquienes no la tienen an) ni elcambio de un gobiernoresuelven el problema de laemancipacin humana. Encualquier parte del mundo,como hoy en Cuba y enNuestra Amrica, la luchacontra la dominacin capita-lista, burocrtica y patriarcalslo ser culminada con laexpansin de una sociedadradicalmente libre, bajo losprincipios de la solidaridad,la autogestin y la autonoma.Rechazamos que otros serepartan el derecho a decidiren la vida de la gente, puescreemos que solo la fuerzacolectiva con claridad en ladenuncia y la accin solidaria

    internacional les permitir a los puebloslabrarse un camino de soberana, libera-cin y justicia.

    Por vuestra libertad, y por la nuestra!En solidaridad,

    Red Protagnica Observatorio Crtico(OC) de la Revolucin Cubana.

    11

    INTERNACIONAL CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    Declaracin del ObservatorioCrtico sobre las rebeliones populares en los pases rabes

  • 12

    INTERNACIONAL CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    Las revolucionestodava se gananen la calleLo que est sucediendo en Tnez, Egipto y Libia, con grandes repercusiones en Yemen, Jordania,Argelia y quizs en Siria y Palestina, demuestra que se haba desterrado demasiado pronto a las revo-luciones de la historia contempornea.

    Las nuevas generaciones de jvenes educados, pero sin trabajo ni posibilidad de tenerlo, son lasprotagonistas de estas revoluciones con fuertes reivindicaciones democrticas y sociales.

    El motor de la revolucin es el odio a los privilegios, a la violencia y arbitrariedad policiales degobiernos corrompidos e incapaces de hacer cambios para hacer frente a las consecuencias de la cri-sis capitalista. Por eso este proceso, aunque en algunos momentos haya adoptado mtodos de luchapacfica se ha ido radicalizando y quizs llegue a poner en marcha una dinmica social anticapitalis-ta que desborde las fronteras del mundo rabe.

    Por ahora es una especie de erupcin volcnica, catica, con muchas bocas e incgnitas, que sigueavanzando para encontrar su cauce. No obstante, lo que estamos comprobando estos das es quelas revoluciones se siguen ganando en la calle Constituye pues una leccin para cuantos se vensometidos a regmenes dictatoriales que se empean en no escuchar las exigencias de libertad y jus-ticia de sus pueblos.

    Reproducimos a continuacin el testimonio de un intelectual egipcio, Alaa Al Aswany, sacado delCompendio del mes de febrero del Observatorio Crtico:

  • 13

    INTERNACIONAL CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    La batalla deEgipto continaQ

    u admirables me parecen

    los jvenes manifestantes

    ante los que habl el otro

    da, esos egipcios unidos

    contra las injusticias y que comparten

    una ira que nadie va a poder dominar. El

    martes fue para m un da inolvidable. Me

    un a los manifestantes en El Cairo, junto

    con los cientos de miles de personas

    que, en todo Egipto, salieron a la calle

    para exigir libertades y enfrentarse a la

    terrible violencia policial. El rgimen

    posee un aparato de seguridad con

    1.500.000 de soldados e invierte millones

    en entrenarlos para una tarea: reprimir al

    pueblo egipcio.

    Me encontr en medio de miles de

    jvenes que solo tenan en comn su

    valor increble y su determinacin de

    hacer una cosa: cambiar el rgimen.

    Unos jvenes que son, en su mayora,

    estudiantes universitarios sin ninguna

    esperanza sobre su futuro. Que no

    encuentran trabajo y, por tanto, no pue-

    den casarse. Y que actan movidos por

    una ira indomable y un profundo sentido

    de las injusticias existentes.

    Siempre admirar a estos revoluciona-

    rios. Todo lo que dicen demuestra una

    aguda conciencia poltica y un deseo de

    libertad que desafa a la muerte. Me

    pidieron que pronunciara unas palabras.

    Aunque he hablado cientos de veces en

    pblico, en esta ocasin era diferente: me

    encontraba ante 30.000 manifestantes

    que no estaban de humor para or hablar

    de concesiones y que no dejaban de

    interrumpir con gritos de "Abajo Hosni

    Mubarak!" y "El pueblo dice: Fuera el

    rgimen!".

    Dije que estaba orgulloso de lo que

    haban conseguido, que haban logrado

    poner fin al periodo de represin, y aad

    que, aunque nos golpearan o nos detu-

    vieran, habamos demostrado ya que no

    tenamos miedo y que ramos ms fuer-

    tes que ellos. El Gobierno egipcio tiene a

    su disposicin los instrumentos represi-

    vos ms temibles del mundo, pero nos-

    otros tenemos algo ms fuerte: nuestro

    valor y nuestra fe en la libertad. La

    muchedumbre respondi con un grito

    unnime: "Acabaremos lo que hemos

    empezado!". Yo estaba en compaa de

    un amigo, un periodista espaol que

    pas muchos aos en Europa del Este y

    vivi all los movimientos de liberacin.

    Dijo: "Mi experiencia es que, cuando sale

    tanta gente a la calle, y con tanto empe-

    o, el cambio de rgimen es solo cues-

    tin de tiempo".

    Por qu se han rebelado los egipcios?

    La respuesta est en la naturaleza del

    rgimen. Un rgimen tirnico puede pri-

    var al pueblo de libertad pero, a cambio,

    le ofrece una vida fcil. Un rgimen

    democrtico puede no ser capaz de aca-

    bar con la pobreza, pero la gente tiene

    libertad y dignidad. El rgimen egipcio

    ha quitado a sus ciudadanos todo, inclui-

    das la libertad y la dignidad, y no ha

    cubierto sus necesidades diarias. Los

    cientos de miles de manifestantes de El

    Cairo no son ms que una representa-

    cin de los millones de egipcios que han

    vivido con sus derechos suprimidos.

    Si bien en Egipto ya haba llamamien-

    tos pblicos pidiendo reformas mucho

    antes de los disturbios de Tnez, es evi-

    dente que los acontecimientos en dicho

    pas sirvieron de inspiracin. La gente

    empez a ver con claridad que el apara-

    to de seguridad no poda proteger a un

    dictador eternamente. Y tenamos ms

    motivos que nuestros homlogos tuneci-

    nos para protestar, puesto que en Egipto

    hay ms gente que vive en la pobreza y

  • 14

    estamos sujetos a un gobernante que

    lleva ms tiempo sujetando las riendas

    del poder. En un momento dado, el

    miedo empuj a Ben Ali a huir de Tnez.

    Es posible que nosotros obtengamos un

    xito similar; algunos manifestantes de El

    Cairo copiaron el lema en francs que se

    haba odo en Tnez, "Dgage,

    Mubarak". Por otra parte, las revueltas

    han llegado ya a otros Estados rabes

    como Yemen. Las autoridades estn des-

    cubriendo que sus tcticas no pueden

    detener las protestas. Las manifestacio-

    nes se han organizado a travs de

    Facebook, que ha demostrado ser una

    fuente de informacin fiable e indepen-

    diente; cuando el Estado intent blo-

    quearla, la gente fue ms astuta y los blo-

    gueros explicaron las formas de saltarse

    los controles. Y la violencia de los servi-

    cios de seguridad es un peligro para las

    dos partes: en Suez, la gente se alz con-

    tra la polica por haber disparado a los

    manifestantes. La historia ensea que

    llega un instante en el que los agentes de

    a pie se niegan a obedecer las rdenes

    de matar a sus conciudadanos.

    Cada vez son ms los ciudadanos que

    desafan a las fuerzas del orden. Un joven

    manifestante me cont que, cuando

    corra para huir de la polica el martes,

    entr en un edificio y llam a un piso

    cualquiera. Eran las cuatro de la maana.

    Le abri la puerta un hombre de 60 aos,

    con el miedo visible en el rostro. El mani-

    festante pidi al hombre que le escon-

    diera de la polica. El hombre le pidi

    que le enseara su documento de identi-

    dad y le invit a entrar, e incluso desper-

    t a una de sus tres hijas para que le pre-

    parase algo de comer. Se sentaron a

    comer y beber t y acabaron charlando

    como viejos amigos.

    Por la maana, cuando se haba aleja-

    do el peligro de que detuvieran al joven

    manifestante, el hombre le acompa a

    la calle, le busc un taxi y le ofreci un

    poco de dinero. El joven se neg y le dio

    las gracias. Mientras se daban un abrazo,

    el hombre le dijo: "Soy yo quien debera

    darte a ti las gracias por defendernos a

    m, a mis hijas y a todos los egipcios".

    As comenz la primavera egipcia.

    Maana veremos una autntica batalla.

    Alaa Al Aswany es escritor egipcio,

    autor de El edificio Yacobian.

    2011 Alaa Al Aswany.

    Traduccin de M Luisa Rguez. Tapia

    Salgan de MI vertederoJ

    unto a un grupo de amigos ecolo-gistas pretendimos verificar elimpacto ambiental del vertederode la calle 100, al oeste de la capi-

    tal cubana. El intento no fue del todo exi-toso, al ser expulsados de all por laduea del lugar.

    El manejo de los desechos slidos entodas las ciudades del mundo es un ver-dadero dolor de cabeza. No es tareafcil, cuando el estilo de vida que nos haimpuesto occidente es de un consumis-mo voraz y una total indolencia ante losestragos que causamos.

    Los gigantescos basureros son evi-dencia fsica de este estado de cosas. Enla Habana tenemos tres grandes, pero elmayor de todos es el de la calle 100.Segn las informaciones que intercam-biamos antes de aventurarnos a entrar alvertedero, los capitalinos superamos lamedia de basura que produce cadahabitante de la isla. Los de la Habanaproducimos 0,7 Kg de desechos al da, ytodava no se sabe muy bien cmovamos a deshacernos de ellos.

    Estos vertederos, que ocupan grandesreas expuestas, son conocidos comoaterraderos. Las estrategias para proce-sar la basura en ellos son varias, aunquecasi todas implican la liberacin de sus-

    tancias txicas alambiente. Gases con-taminantes comoDixido de Carbono,Metano, y los cloro-fluorocarbonos, con-tribuyen al efectoinvernadero; mientrasque el amonaco y losmetales pesados pre-sentes en los lixivia-dos agreden la tierray las aguas.

    La lixiviacin o lava-do puede provocar lacontaminacin yreduccin de los nive-les de oxgeno en lasaguas subterrneas.Por eso es preciso, alinstalar un vertedero,impermeabilizar labase. No conozco eldiseo del aterradero de 100, pero estu-dios afirman que los lixiviados de aquya han contaminado la presa aledaa, ypor esta va el ro Almendares y el acue-ducto de Vento, que da abasto de agua agran parte de la capital.

    Del mismo modo, los estudios hanrevelado que los metales pesados han

    integrado ya la cadena alimenticia. Lashortalizas de los agricultores cercanos albasurero, poseen niveles de estas sus-tancias por encima de los aceptablespara la salud humana y la biodiversidad.Tambin los vapores y polvo del aterra-dero se depositan en las tierras de culti-vo, de manera que la contaminacin les

    INTERNACIONAL/ECOLOGIA CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

  • 15

    ECOLOGIA/CULTURA CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    llega a las hortalizas por tierra y por aire.La ciudad no est a 5 Kilmetros, como

    dicen las noticias en el peridico, sinobien cercana. Adems de ello, los ani-males que pastan plcidamente en esteterreno, son potenciales portadores deenfermedades y sustancias txicas.Muy probablemente el caso de la mana-da de bovinos que nos topamos al lle-gar. El pastor nos confes que eran 54chivos y 73 carneros los que all tena.

    Quizs era eso lo que preocupabatanto a la compaera Maritza de la Paz,administradora del centro, quien ya avi-sada de nuestra visita corri de inme-diato a expulsarnos de SU vertedero.Ustedes estn invadiendo MI vertede-ro. nos dijo. Vale aclarar que para llegarall no pasamos ninguna cerca perime-tral, ni puerta, ni siquiera un simple car-tel que limitara el acceso.

    Los animales que pastan en este terre-no, son potenciales portadores de enfer-medades y sustancias txicas.

    La compaera, aunque un tanto excita-da, fue gentil. El nico detalle que pedque me explicara era eso de que aquelera SU vertedero; yo pensaba que eraNUESTRO, por aquello de la propiedadsocial y el sentido de pertenencia No

    obstante, obtuve mi explicacin: Hayuna cosa que se llama sentido de pertenencia. pero quien tiene laResolucin, soy yo, y el sentido de per-tenencia es mo. espet desafiante.

    Disciplinados, salimos todos inmedia-tamente. En nuestra retirada un grupode trabajadores ilegales que se dirig-an hacia el vertedero con sacos nos pre-guntaron Hay operativo ah? Cuandole dijimos que no, que quien estaba erala administradora, respondieron ah,bueno, con ella no hay problema. ysiguieron hacia all.

    La administradora haba sido clara aldecirnos que ustedes no pueden INVA-DIR un terreno que es ya propiedadestadual. pero al parecer las muchaspersonas que laboran all todos los das,ilegalmente, no estn invadiendo, segnel concepto de la compaera.

    La realidad es que estos hombres ymujeres sobreviven gracias a ese traba-jo, el cual tiene un gran valor. Ellos reci-clan, recogen materia prima y la vendenal estado. Exponen su salud por hacer loque quizs ese centro debera estarhaciendo. Quizs deberan emplearlosall, garantizarles medios de proteccine higiene, sindicalizarlos y estimularlos.

    El cartelito del ahorro que tanto sale porTV debera ser reemplazado por el dereciclaje.

    Para colmos, la planta de biogs queinstalaron en el vertedero desde el 2008NO est produciendo electricidad ni fer-tilizantes. Apenas transforma en Metanola basura verde que traen de toda la ciu-dad. Este gas (altamente inflamable ycontaminante) es convertido en Dixidode Carbono, que contamina menos.Tecnologa alemana, donacin china,dinero suizo y de la ONU, y tecnlogoscubanos viajando a China a prepararsepara esto.

    Los interesados e interesadas en laproteccin ambiental queremos cono-cer de cerca los focos de contaminacinque durante aos han impactado nues-tros paisajes urbanos, semi-urbanos yrurales. Queremos reactivar el deseo dehacer cosas por la ciudad, su gente y elmedio ambiente del que formamosparte. Quizs no exista una Resolucinque nos nombre, ms que nuestra ntimaresolucin de replicar lo bello y denun-ciar lo malo.

    Isbel Daz Torres

    Red Protagnica

    Observatorio Crtico

    Soy provinente de una familiahumilde, trabajadora de padresmaestros. Viv hasta los 22 anosde mi vida como la mayora de

    todos los jvenes cubanos, al amparodel sistema, de sus leyes, de su historia,y de su educacin. Hasta que despertpor el ano 2001 cuando comenc atomar conciencia de los eventos yhechos en mi vida y la de un montn depersonas que tenan las mismas condi-ciones. Yo quera comprender porquemuchos vivamos rodeados de tantapobreza en un pas que se vanagloriabaen decir que aqu todo estaba bien yque los problemas eran mnimos, cuan-do la realidad de muchsimos de nos-otros, sobre todo los de piel oscura, esta-ba tan daada y afectada.

    Para esos momentos, mostraba signosde inconformidad y desacuerdo y la cul-

    Hip hopcubanoEscuadrn Patriota

  • CULTURA CUBA LIBERTARIA MARZO 2011

    minacin de todo esto es cuando conoz-co el Movimiento de hip-hop. En mi pri-mer concierto en 19 y 10 en el Vedado,conoc a varias personas que despusse convirtieron en mis amigos y herma-nos, ah me di cuenta que me habaenganchado y que era una manera detransmitir todo lo que llevaba por dentroy tenia necesidad de decir. El rap es unmagnifico modo de expresin.

    Al principio no me considere con apti-tud para hacer el rap y busque a los quedefendan este genero en mi zona enGines de donde soy. Me involucre conunos muchachos que se hacan llamarLos Patriotas. Les dije que yo escribarimas para rapear que tenia algunascosas escritas. Me propusieron verlas yresulta que les gusto y comenzaron acantar los temas mos. Finalmente en elao 2003 decid que quera intentarrapear mis propias canciones, y LosPatriotas me abrieron paso para que lohiciera con ellos. As comenc. Con eltiempo el proyecto se comenz a llamarEscuadrn Patriota.

    Desde que arranque siempre sentque tenamos que ser un proyecto pro-gresista, de condena critica, contestata-rio, porque venamos de la misma reali-dad de gran parte de la sociedad quenos rodeaba. Participamos en eventos,ganamos festivales, nos invitaron apeas y siempre manteniendo un dis-curso de protesta y critica social.

    En el 2004 dos hermanos abandonanel grupo, los que seguimos grabamos undemo que se llamo Voces Clandestinas.En el 2005 el proyecto EscuadrnPatriota es declarado censurado yexpulsado del respaldo institucional porcantar canciones condenadas comocontrarrevolucionarias. Comienza unaetapa dura y difcil para el rap cubano ysu nueva estructura de discurso. ParaEscuadrn nos limito la participacin enmuchos eventos porque no es permitidohacer concierto sin membresa comomsico profesional con una institucinaqu, por lo tanto no lo permitan. Solodebes en cuando algunos hermanosque se atrevan a desafiar el orden esta-

    blecido invitaban a Escuadrn a sus acti-vidades. Durante este transcurso, el ulti-mo otro integrante de Escuadrn sesepara y me quedo yo como nico MCdel proyecto.

    La experiencia me da para reflexionary ajustar mi estrategia musical. En el ao2008 grabo independientemente, ejer-ciendo el titulo Escuadrn Patriota. eldisco titulado Mi Testimonio y conti-nu trabajando en el hip hop, haciendocolaboraciones, participando en pro-yectos como La Comisin Depuradora,formando la plataforma para mi ultimodisco llamado El Legado.

    La misin del proyecto EscuadrnPatriota es de crear conciencia entre lasgeneraciones, las razas y los grupossociales. Cargamos con la responsabili-dad que el cambio social o poltico ennuestra isla debe de incluir nuestraperspectiva, la de los jvenes, losnegros, y quienes nos encontramosamparados del sistema.

    Raudel Collazo Pedroso

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