The Lost

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Text of The Lost

  • El presente documento fue elaborado sin fines de lucro.

    Es una traduccin de Nefilims para Nefilims.

    Nuestros twitters son si tienen alguna duda o quieren ser parte del grupo @fixtohope

    @City0fBooks @ashxsofphoenix @patchftjace @reinaseelie @herondalewife

    @Shanty_Smoak @Isabelle_SHRol

    Intentaremos traducir todos los captulos de esta historia mientras vayan saliendo, por eso

    creamos un blog

    http://shadowhunterstudents.blogspot.es/

    Que disfruten esta historia y que el ngel Raziel los acompae ;)

  • Hubo un tiempo, no hace mucho, cuando Simn Lewis haba estado convencido de

    que todos los profesores de gimnasia eran en realidad demonios que escaparon de alguna

    dimensin infernal, nutrindose en las agonas de jvenes sin coordinacin.

    l no saba que haba estado un poco en lo cierto.

    No es que en la Academia de Cazadores de sombras tenan gimnasia, no

    exactamente. Su profesor, Delaney Scarsbury, no era tanto como un demonio, era ms

    como un cazador de sombras que pens que golpear la cabezas de un par de estudiantes era

    el ideal sbado. Pero por lo que Simn sabia, esas eran sus tcnicas.

    "Lewis!" Scarsbury grito, mirando sobre Simn, que yaca en el suelo, tratando de

    lograr hacer otra de flexin de brazos. "Qu ests esperando, una invitacin?"

    Las piernas de Scarsbury eran tan gruesas como troncos de rboles, y sus bceps no

    fueron la decepcin, eran terriblemente enormes. Esto, al menos era la diferencia entre los

    profesores cazadores de sombras y los mundanos de Simn, lo cuales la mayora se la

    pasaban sentados con una bolsa de papas fritas. Adems, ninguno de los profesores de

    Simn tenan un parche en el ojo o tenan tallados en la espalda runas y eran bendecidos

    por los ngeles.

    Pero en todas las otras cosas, Scarsbury era igual.

    "Todo el mundo echar un vistazo a Lewis!" Grito al resto de la clase, mientras

    Simn intentaba ponerse en una posicin estable, casi cayndose como una plancha en la

    tierra, de nuevo. "Nuestro hroe aqu, a pesar de todo, slo puede derrotar a sus brazos de

    fideos.

    Gratamente, slo una persona se ri. Simn reconoci la risita proveniente de Jon

    Cartwright, el hijo mayor de una familia de cazadores de sombras distinguida (el sera el

    primero en decir eso). Jon cree que naci para la grandeza y pareca irritado por la

    presencia de Simn un mundano desventurado que logro llegar ah primero-. Jon, por

    supuesto, era el que haba comenzado a llamar a Simn nuestro hroes. Y al igual que a

    todos los profesores de gimnasia que haba tenido antes, Scarsbury estaba dispuesto a

    seguir el ejemplo del chico popular.

    La Academia de Cazadores de Sombras tena dos lados, uno para los chicos

    cazadores, que ya haban crecido en este mundo, cuya sangre estaba destinada a luchar

    contra demonios; y otro para los mundanos, desorientados, carentes de un destino gentico

    y luchando para ponerse al da. Pasaban la mayor parte de las clases separados, los

    mundanos estudiando artes marciales y memorizando los finos pactos de los Nephilims, los

    Cazadores de sombras se centraban en habilidades ms avanzadas: malabares lanzando

    estrellas y estudiando el Chthonian y hacindose marketing sobre si mismos con sus runas

    de superioridad odiosa y quien sabe ms. (Simn todava esperaba que en algn lugar del

  • manual de cazadores de sombras estuviera el secreto de como salirse de las garras del

    Vulcan. Despus de todo, como sus profesores siguen recordndole, todas las historias son

    ciertas. Pero haba un momento donde estos dos lados se juntaban, al comienzo del da,

    cada estudiante, sin importar que sea inexperto o avanzado, tiene que ir al campo de

    entrenamiento, a la salida del sol durante una hora agotadora. Divididos estamos, pens

    Simn, cuyos bceps se negaban a abultar. Unidos hacemos reflexiones de brazos.

    Cuando le haba dicho a su madre que quera ir a la academia militar, para poder

    fortalecerse, ella le haba dado una mirada extraa. (No tan extrao como si le hubiera

    dicho que quera ir a una escuela para luchar con demonios, para luego beber de una Copa

    Mortal y ascenders a la fila de cazadores de sombras y tal vez recuperar los recuerdos que

    haban sido robados de l en una dimensin infernal, pero estuvo cerca) La mirada deca:

    hijo mo, Simn Lewis, quieres realmente hacer un vida donde tienes que hacer cien

    reflexiones antes de desayunar?

    l lo saba, porque poda leer la expresin de su madre bastante bien, pero tambin

    porque una vez cuando haba recuperado la capacidad de hablar ella le haba dicho: Hijo

    mo, Simn Lewis quieres realmente hacer un vida donde tienes que hacer cien reflexiones

    antes de desayunar? Entonces ella le haba preguntado en broma si estaba posedo por

    alguna creatura del mal, y el haba fingido rerse, tratando de olvidar los retazos de

    memoria de su antigua vida, su vida real. Esa vida, donde haba sido convertido en vampiro

    y su madre lo haba llamado monstro. A veces, Simn pens que hara cualquier cosa para

    recuperar los recuerdos que haban sido tomados de l, pero haba momentos en que se

    pregunta si algunas cosas estaban mejor dejarlas en el olvido.

    Scarsbury, ms exigente que cualquier sargento de instruccin, hizo que sus jvenes

    pupilos hicieran doscientas-flexiones cada maana. . . pero s, al menos, pudieran tomar su

    desayuno antes.

    Despus de las flexiones vinieron las vueltas. Despus de las vueltas vinieron las

    lagartijas, despus de las lagartijas

    "Despus de ti, hroe," Jon se burl, tirando a Simn contra la pared. "Tal vez si le

    damos una ventaja, no tendremos que esperar tanto tiempo para ponerse al da."

    Simn estaba demasiado cansado para responder sarcsticamente, y definidamente

    demasiado cansado para abrirse camino hacia la pared de escalar, se vea imposiblemente

    lejana. Intento un par de metros, por lo menos, a continuacin se detuvo, sus msculos

    chillaban un descanso. Uno por uno, los otros estudiantes se acercaban a l, ninguno de

    ellos pareca darle un poco de aliento.

    "S un hroe, Simn," Simn murmur con amargura, recordando la vida que

    Magnus Bane haba colgaba delante de l en su primera reunin, o al menos, la primera de

  • un cuarto que Simn poda recordar. "Ten una aventura, Simn. Qu tal, convertir su vida

    en una larga clase de gimnasia agonizante, Simn ".

    "Amigo, ests hablando contigo mismo de nuevo." George Lovelace, Simn su

    compaero de cuarto y nico amigo de verdad en la Academia, se acerc al lado de Simn.

    "Ests perdiendo tu agarre?

    'Estoy hablando a m mismo, no a pequeos hombres verdes, "Simn aclar.

    "Todava cuerdo, desd la ltima vez que revis."

    "No, me refiero a" -George hizo un gesto hacia los dedos sudorosos de Simn, que

    se haban puesto plidos con el esfuerzo de sostener su peso "su agarre."

    Oh si, estoy perfecto, dijo Simn. Solo dndole a los chicos un buen comienzo.

    Me imagino que en las batallas, siempre los de camisa roja van primeros lo sabias?

    La frente de George se frunci. "Camisas rojas? Pero nuestro equipo es negro.

    No hay camisas rojas? Carne de can? Star Trek? Cualquiera de esto est

    sonando Simn suspiro al ver la expresin en blanco de George. George haba crecido

    en un pueblo rural, aislado de Escocia, pero no era como si no hubiera vivido sin Internet y

    TV por cable. El problema, por lo que notaba Simn, era que los Lovelaces vean futbol y

    usaron su Wi-Fi exclusivamente para supervisar las estadsticas de Dundee United y de vez

    en cuanto para comprar alimentos de oveja, Olvdalo, estoy bien. Nos vemos en la cima.

    George se encogi de hombros y volvi a subir. Simn vio a su compaero de piso

    un bronceado, musculoso estilo modelo- balancearse hasta la parte de arriba tan

    fcilmente como Spiderman. Era ridculo, George ni siquiera era un cazador de sombras, no

    por sangre. El haba sido adoptado por una familia de Cazadores, lo que lo haca tan

    mundano como Simn. Solo que como la mayora de los otros mundanos, y a la diferencia

    de Simn, l era muy cera el espcimen perfecto de la humanidad.

    Repulsivo, deportivo, coordinado, fuerte y rpido; tan cerca de un cazador de

    sombras, casi como si tuviera la sangre de los ngeles en sus venas. En otras palabras un

    deportista.

    La vida en la Academia, careca de un montn de cosas que Simn haba credo que

    jams poda sobrevivir sin ellas, msica, comics, fontanera. En el ltimo par de meses, se

    haba acostumbrado a no tenerlas, pero senta su falta en el fondo de su cabeza.

    La Academia no tena nerds.

    La madre de Simn le haba dicho una vez que la cosa que ms amaba sobre ser

    judo era que poda entrar en una sinagoga en cualquier lugar de la tierra y sentir que haba

    llegado a casa. India, Brasil, Nueva Zelanda, incluso Marte si pudiera ir claro- Judos en

  • todas partes, con el mismo idioma, la misma meloda y palabras. Su madre (cabe sealar,

    jams haba salido de la ciudad y menos del pas) le haba dicho a su hijo que no importa

    donde estuviera si las personas hablaban el idioma de su alma, el nunca estara solo.

    Y ella estaba en lo cierto. Mientras Simn pudiera encontrar personas que hablaran

    su idioma- el lenguaje de videojuegos, star trek y del manga o indie-rockers con canciones

    como Han tiro primero y Lo que es Frak- se sentira como si estuviera entre amigos.

    Y estos cazadores de sombras de la academia, en el otro lado. La mayora de ellos

    pro