Evaluaci³n Multicultural

  • View
    223

  • Download
    2

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Educación Multicultural

Text of Evaluaci³n Multicultural

  • NUEVAS TENDENCIAS EN LA EVALUACIN DEPROGRAMAS DE EDUCACIN MULTICULTURAL

    Margarita Bartolom Pina y Flor Cabrera RodrguezUniversidad de Barcelona

    RESUMEN

    El artculo recoge una aproximacin a las diversas tendencias de investigacin evaluativaque son especialmente tiles en la evaluacin de programas de educacin multicultural. Aun-que los modelos aqu presentados tienden a desarrollarse desde una perspectiva cualitativa, elacento se sita en su potencial para responder a las necesidades que aparecen en la evaluacinde programas sociales y, en concreto, en la evaluacin de programas educativos multiculturales.Se parte, por tanto, de un breve anlisis de estas necesidades para, posteriormente, centrarse enel estudio de algunos posibles modelos que intentan responder ms adecuadamente a esas nece-sidades. El artculo presenta cuatro de ellos: la evaluacin participativa, la evaluacin democr-tica y deliberativa, la evaluacin colaborativa y la evaluacin de programas basados en lacomunidad. Los materiales han sido recogidos de la literatura sobre el tema y, especialmente, dela experiencia en evaluacin de programas multiculturales de las autoras. Finalmente, desarro-lla con ms amplitud el estudio del empowerment como estrategia de evaluacin en educa-cin intercultural, presentando un ejemplo de aplicacin de dicha estrategia en una evaluacinde programa.

    ABSTRACT

    The article brings together a number of the different approaches to evaluative researchwhich have been found to be particulary useful in the evaluation of multicultural educationprograms. While the models presented here have the common feature that they are developedfrom a qualitative perspective, emphasis is placed in their potential in responding to those needswhich appear in the evaluation of social programmes, and in particular in the evaluation ofmulticultural education programmes. The starting point is a brief analysis of these needs which

    Revista de Investigacin Educativa, 2000, Vol. 18, n. 2, pgs. 463-479

  • 464 Margarita Bartolom Pina y Flor Cabrera Rodrguez

    is followed by a study of some possible models which try to offer a more adequate response tothese needs.

    Four such models are presented: participative evaluation, democratic and deliberative eva-luation, collaborative evaluation and the evaluation of community based programmes. Thematerials used are drawn from a wide variety of literature related to the theme, and especiallyfrom our own experience in multicultural programme evaluation.

    Finally, this article provides a fuller development of the study of empowerment as an eva-luation strategy in intercultural education and at the same time offers an example of the appli-cation of this strategy in a programme evaluation.

    DEL DIAGNSTICO DE LA REALIDAD EDUCATIVA MULTICULTURAL A LAEVALUACIN DE PROGRAMAS

    Desde hace algunos aos se han sucedido en nuestro pas los informes diagnsticosde la realidad educativa tal y como se vena desarrollando en contextos multicultura-les. Muchos de ellos han sido llevados a cabo con la cobertura econmica del CIDE y aellos remitimos (Varios, 1997). Otros, han ido apareciendo en la dcada pasada comoapoyo importante a un planteamiento alternativo que incorporara adecuadamenteesta dimensin en la vida de las instituciones educativas y en su planificacin curricu-lar (Vase, por ejemplo: Sigun, 1998; Carbonell (Coor); 2000). Al contrastar el desa-rrollo de la realidad educativa con los modelos de educacin multicultural prevalentesen Europa, estos informes nos permiten apreciar y valorar indirectamente las polticaspblicas que se han ido estableciendo en las diversas autonomas. Sus caractersticasmetodolgicas son muy distintas. Utilizan estudios de campo extensos a travs de lainvestigacin por encuesta, pero tambin, y cada vez con mayor frecuencia, aportanetnografas, o recogen informacin a travs de grupos de discusin.

    No hay duda de que se precisan todava investigaciones cuidadas que recojan la eva-luacin de las polticas pblicas en esta materia en nuestro pas. De Miguel (1999: 137-161) ha desarrollado un trabajo sobre esta rea, desde la perspectiva del evaluadorexterno, analizando algunos de los problemas que con mayor frecuencia pueden apare-cer. En realidad, lo que falta en general es una clara definicin de polticas pblicas en elterreno de la educacin multicultural, articuladas dentro de un programa ms amplio decarcter interdisciplinar. EL Pl Interdepartamental DInmigraci, aprobado por laGeneralitat de Catalunya en 1995 y evaluado en 1998, podra ir en esa direccin. Dentrodel mismo, podemos apreciar el papel que se le ha concedido al Programa de EducacinCompensatoria, encargado en esa Autonoma, durante estos aos, de llevar adelante elapoyo logstico al alumnado en riesgo1 en el que se situaban las minoras culturales.

    1 Sobre la importancia del lenguaje en los procesos evaluativos y en concreto, sobre la expresinjvenes en riesgo puede leerse un excelente artculo de Madison (2000) Language in defining Social Pro-blems and in Evaluating Social Programs. New Directions for Evaluation. N 86 pp. 17-28. Este trmino asociala multiculturalidad a una situacin problemtica, soslayando la riqueza que supone.

  • 465Nuevas tendencias en la evaluacin de programas de educacin multicultural

    Sin embargo, en este artculo hemos preferido centrarnos en algunos modelosactuales para la evaluacin de programas en educacin multicultural. En efecto, a fina-les de los 90 se experimentaba un cierto cansancio en relacin con los estudios diag-nsticos. Tanto el profesorado como las personas interesadas en el tema procedentesde otros sectores socio-formativos, advertan la necesidad de trabajar programas concre-tos, innovadores, que permitieran dar respuestas a los problemas educativos halladosen contextos multiculturales. Esta actividad trae consigo la bsqueda de modelos deevaluacin de programas que resulten especialmente tiles en esta etapa inicial de sudesarrollo.

    Es importante situar estos modelos en el contexto concreto en el que se van a apli-car. Desde nuestra experiencia en evaluacin de programas, hemos podido obser-var que los diseos de evaluacin de programas, como los procesos deinvestigacin accin, van requiriendo modificaciones en funcin de las personasque toman parte en ellos, de las audiencias a las que se dirigen, de las institucionesen los que se aplican, y del mismo tipo de programas. Las necesidades van cam-biando y, con ellas, tambin la utilidad o conveniencia de utilizar uno y otro mode-lo de evaluacin.

    NUEVAS NECESIDADES SUPONEN NUEVOS MODELOS

    Vamos ahora a presentar, sin nimo de ser exhaustivas, algunas de esas necesida-des, que han sido recogidas analizando la literatura sobre el tema y, muy especialmen-te nuestra propia experiencia.

    Los diferentes tipos de programas orientan la eleccin del modelo de evalua-cin de programas. Shwartz (2000) y Burnett, (2000) nos presentan una clasifi-cacin similar de tipos de programas en educacin intercultural: Los quefocalizan la informacin; los que focalizan cmo los escolares aprenden y losque tienen una orientacin claramente social (basados en las relaciones huma-nas, en las habilidades de pensamiento crtico frente al racismo o en el aprendi-zaje cooperativo, por poner algunos ejemplos). Ahora bien, los programas deorientacin social van a tener implicaciones organizativas e institucionales,junto al cambio de actitudes y prcticas, que exigen la participacin ms inten-siva de la comunidad de referencia. Los modelos participativos y basados en lacomunidad sern ms adecuados para asegurar una mayor incidencia del pro-ceso formativo.

    La novedad y desconocimiento del tema, por parte de los educadores y educa-doras supone incluir la dimensin formativa como un elemento clave queacompaa todo el proceso. Esto es especialmente importante en los momentosiniciales, cuando apenas est creada la sensibilidad hacia la educacin intercul-tural, por ejemplo, entre quienes han de aplicar el programa. Estudiar qumodelo formativo resulta ms til para conducirlo con xito, ha constituido unade las cuestiones clave en nuestras investigaciones evaluativas (Bartolom, coor.1998). La evaluacin colaborativa, puede favorecer esta formacin.

  • 466 Margarita Bartolom Pina y Flor Cabrera Rodrguez

    El cambio de actitudes en los propios educadores implica procesos autorreflexi-vos y transformadores. En ese sentido, las estrategias que se han utilizado parala investigacin accin resultan sumamente esclarecedoras. De ah el auge de laevaluacin participativa en la actualidad.

    Los programas educativos multiculturales han de articularse con un proyectosocial ms amplio que le sirve de referencia. Precisamente algunos de los fraca-sos que hemos constatado al intentar actuar en poblaciones escolares pertene-cientes a comunidades con grupos enfrentados de diferente origen socio-tnico,se deben a no haber incluido en el diseo del programa ni en su evaluacin laintervencin activa de la comunidad de referencia. La evaluacin de programasbasada en la comunidad evitara estos fracasos.

    La evaluacin de programas puede hacer emerger con ms fuerza conflictos laten-tes o procesos encubiertos de fragmentacin social. Asegurar la inclusin detodos los grupos constituye uno de los retos, junto a los procesos de reflexin yautocrtica. La evaluacin democrtica y deliberativa puede ser un buen camino.

    La diferencia cultural est vinculada en ocasiones a la desigualdad social. Altrabajar sobre poblaciones asimtricas en poder, influencia, prestigio y estatussocial etc necesitamos desarrollar procesos que favorezcan una mayor autono-ma y desarrollo de habilidades de los grupos menos favorecidos. El empower-ment como estrategia de evaluacin resulta de extraordinaria utilidad paraello.

    Los programas trabajan con grupos de poblacin cuyo lenguaje y cultura pue-den diferir de la del equipo evaluador. Desde lue