of 4 /4
Buenos Aires, miércoles 29 de mayo de 2013 / Nº 44 FORMACION Según el INDEC solo uno de cada cinco empleados en relación de dependencia tiene formación técnica. PAG. 2 PAG. 4 PAG. 2 El aumento del desempleo requiere de una mirada especial de los empresarios. Es la hora de la solidaridad y el patriotismo, pero también de la inteligencia para combatir el flagelo. Hay que anticiparse con audacia Aumenta el ausentismo laboral por enfermedades psiquiátricas y los factores están asociados al modo de vida. Muchas veces las afecciones se manifiestan a través de distintos síntomas y siempre repercuten en la tarea de las personas. Salud mental y empleo La mayoría de los dirigentes gremiales busca en el Estado un aliado que le permita hallar el modo de devolver al sistema solidario de salud a aquellos beneficiarios que fueron seducidos, y a veces engañados, por empresas de medicina prepaga. Recuperar lo perdido UNA LUCHA QUE SE RENUEVA Numerosas instituciones gubernamentales, junto a la mayoría de los gremios, están librando la batalla más importante que queda por dar: acabar con el trabajo ilegal. PAG. 3

Suple Cronica

Embed Size (px)

DESCRIPTION

Suplemento

Citation preview

Page 1: Suple Cronica

Buenos Aires, miércoles 29 de mayo de 2013 / Nº 44

FORMACIONSegún el INDEC solo

uno de cada cinco empleados en relación de dependencia tiene

formación técnica.

PAG. 2PAG. 4

PAG. 2

El aumento del desempleo requiere de una mirada especial de los empresarios. Es la hora de la solidaridad y el patriotismo, pero también de la inteligencia para combatir el flagelo.

Hay que anticiparsecon audacia

Aumenta el ausentismo laboral por enfermedades

psiquiátricas y los factores están asociados al modo de vida. Muchas veces las afecciones se manifiestan a través de

distintos síntomas y siempre repercuten en la

tarea de las personas.

Salud mentaly empleo

La mayoría de los dirigentes gremiales busca en el Estado

un aliado que le permita hallar el modo de devolver al sistema solidario de salud a aquellos beneficiarios que

fueron seducidos, y a veces engañados, por empresas de

medicina prepaga.

Recuperarlo perdido

UNALUCHAQUE SE RENUEVANumerosas instituciones gubernamentales, junto a la mayoría de los gremios, están librando la batalla más importante que queda por dar: acabar con el trabajo ilegal. PAG. 3

Page 2: Suple Cronica

PAG. 2 - TRABAJO ARGENTINO y SEGURIDAD SOCIAL Buenos Aires, miércoles 29 de mayo de 2013 / Nº 44

EDITORIALPor José Luis RABOY

Hace unos días nos despertamos con una novedad: la tasa de desocupación del primer trimestre de 2013 fue superior a la de igual período de 2012. Los resultados fueron 7,9% contra 7,1%. Esto se debe a que está bajando, simultáneamente, la demanda de trabajadores mientras una mayor cantidad de ciudadanos salieron a buscar trabajo.

Si bien el estado de la actualidad laboral no es grave, por hallarnos en un momento en que la tasa de desocupación es la menor en muchos años, no pocos especia-listas piensan que la situación laboral puede seguir deteriorándose.

Los empresarios debieran estar alerta frente a esta nueva situación. Porque el aumento continuado de la tasa de desem-

pleo traería nuevos (y viejos) problemas ya conocidos, a saber: a) Caída de la deman-da de bienes y servicios. Es una conse-cuencia natural que las familias que necesiten puestos de trabajo y no los consigan, disminuyan drásticamente sus compras. b) Caída en la rentabilidad de las empresas. Si las empresas venden menos, ganan menos. c) Caída en las ganancias de los empresarios dueños de las empre-sas. Simple consecuencia de los dos puntos anteriores. d) Aumento de gasto público. Familias sin ingresos significa hospitales públicos que reciben a enfermos que antes se atendían en su obra social o servicio de medicina prepaga, ex trabaja-dores que solicitan el seguro de desempleo y los subsidios a los que siempre tuvieron

derecho pero que no necesitaban; mayor demanda de inscriptos en las escuelas públicas de población que antes recurría a la educación privada, etcétera. d) Aumento de impuestos. Ante el incremento del gasto público explicado en el punto anterior, un crecimiento de distinto tipo de impuestos, tasas y contribuciones recaerá sobre los ciudadanos, especialmente sobre los más ricos y sobre las empresas. f) Incremento de la tensión social. Familias sin ingresos y por lo tanto angustiadas, permiten pensar en posibles conflictos sociales. Esto no es el “buen clima de negocios” que necesitan las empresas para desarrollar su tarea. g) Y otras consecuencias negativas que la larga experiencia de conflictos laborales argenti-nos que usted tiene le permita imaginar

como posibles.Como vemos, un aumento de la tasa de

desocupación no es bueno para los traba-jadores, pero tampoco lo es para las empresas y los empresarios. Por lo tanto todos debemos comenzar a poner nuestro granito de arena para evitar que esto suceda.

Es por esto, señores empresarios, que el esfuerzo de cada empresa por no disminuir su plantilla de trabajadores debe ser una tarea de todos los días, por patriotismo y por solidaridad con el prójimo. Pero también porque la inteligencia nos indica que si no se frena el incipiente desempleo que muestran las estadísticas todos saldremos perjudicados. Incluso las empresas.

El titular de la Organización Internacional del Trabajo alertó en Washington sobre un fuerte aumento de la productividad en el mundo en detrimento de los ingresos de los trabajadores, aunque sostuvo que en América latina se da otro fenómeno. La crisis tiene la particularidad de quebrar el poder de negocia-ción del asalariado, y de esta manera recompo-ner la acumulación sobre la base de un ingreso laboral aplastado.

Si la productividad del trabajador aumenta, es decir, si la creación de producto por cantidad de trabajo aumenta y su salario real (ajustado por inflación) lo hace en menor grado, dismi-nuye el poder adquisitivo.

El Informe Mundial sobre Salarios 2012/2013 elaborado por la OIT señala que los

salarios van por detrás de la productividad en la mayoría de los países, lo que ha llevado a un giro a favor de la desigualdad. El crecimiento de los salarios promedio reales se mantuvo muy por debajo de los niveles anteriores a la crisis, creciendo al 1,2% a nivel mundial en 2011, mientras que en 2007 este incremento habría sido del 3 por ciento.

Entre 2000 y 2011, el promedio de los salarios mensuales reales prácticamente se duplicaron en Asia, crecieron un 18% en Africa y el 15% en América Latina; mientras que en las economías desarrolladas solo el 5 por ciento.

En América Latina y el Caribe aunque la crisis financiera interrumpió un ciclo de crecimiento económico fuerte, tanto el PBI

como el empleo crecieron a tasas sólidas y los salarios promedio reales crecieron a pesar de la crisis. Esto quiere decir que, en el mundo, los trabajadores tienen una menor participación en la renta total.

Para el caso argentino, según la UIA, el salario real de la industria acompañó la evolución de la productividad en el período 2001-2012. A su vez, según los datos del Centro de Estudios de Población, Empleo y Desarrollo de la UBA, el salario real habría aumentado para el período 2011-2003 en cerca del 50% mientras la productividad lo hizo en aproximadamente un 35%. Si la serie se extiende para el lapso 2011-1995, el salario real prácticamente no se habría modificado mientras la productividad lo hizo en un 36 por ciento.

SOLIDARIDAD, PATRIOTISMO (E INTELIGENCIA)

Aumenta notablemente el ausentismo laboral en todo el país por enfermedades psiquiátricas

Salarios que crecen en plena crisis internacional

SECUELAS. Los transtornos pueden afectar la actividad laboral.

En el mundo hay 450 millones de personas que padecen enfermedades psiquiátricas. Los factores están casi siempre asociados a los modos de vida actuales y en nuestro país también se registra un aumento de enfermedades mentales.

Muchas veces las afecciones psiquiátricas se manifiestan a través de distintos síntomas, que repercuten en el trabajo de las personas. Entre las enfermedades que se presentan con mayor frecuencia están los trastornos de ansiedad generalizada y las depre-siones, que muchas veces no son desencadenadas necesariamente por estrés laboral, que terminan afectan-do el desempeño en el empleo.

Este tipo de enfermedades genera más posibilidades de sufrir accidentes laborales (una cuestión sobre la que se trabaja desde los gremios, desde el Estado y las empresas) o de tránsito.

Sobre este punto ha circulado también la opinión de algunos medios acerca de que detrás de esto se esconde una industria que implica beneficios para el trabajador. Para resaltar esto, se menciona que recien-temente, en Entre Ríos, fue denuncia-do un grupo de profesionales que prescribe licencias médicas a

personas sanas.Si bien no dudamos de que esto

pueda haber ocurrido o estar ocurriendo, la verdad es que no es viable a largo plazo por los diagnósti-cos a través de distintos estudios que se le hacen a la persona.

Más allá de esto, es de destacar que con los años han ido creciendo las enfermedades vinculadas con trastor-nos psicológicos, y, de hecho, para lograr la contención de los trabajado-

res, la mayoría de las obras sociales ha desarrollado departamentos de salud mental para actuar desde la prevención. En esa línea es importan-te que los trabajadores y sus familias realicen las consultas que sean necesarias ante cualquier síntoma y adopten hábitos más saludables, que permitan evitar el estrés. No solo se estará protegiendo más al trabajador sino que se estarán resguardando los recursos de la seguridad social.

Un manual quese ha desvirtuado

Ha aparecido recientemente la quinta versión del “Manual de Psiquiatría” (DSM, de origen estadounidense). Se supone que este texto lleva adelante una tarea clasificatoria y de organización para la investiga-ción y atención de las enferme-dades mentales.

Su aparición llevó a la espe-cialista Cecilia Perret a señalar que dicha intención se fue desvirtuando desde la primera versión del documento.

La profesional advierte: “En la actualidad, cualquier padeci-miento del ser humano tiende a etiquetarse desde lo patológi-co, padecimientos que, obvia-mente son consecuencias absolutas del contexto y del momento histórico, no solo a nivel personal”.

Para Perret, “cuando todo

quiere etiquetarse, medicarse, estigmatizarse –a veces con fines económicos que respon-den a los intereses de las corporaciones farmacéuticas– se llega a sostener que la persona es enferma y no se adapta al mundo, a la sociedad. ¡Pero vaya si sirve de excusa poner la etiqueta de enfermo a cualquiera que cuestione, que no se amolde, que moleste, para luego separar y ya”.

Finalmente, la especialista declara: “Celebro que organiza-ciones mundiales de salud, así como centros importantísimos, no avalen sus prácticas recurriendo a este manual. El malestar en la cultura del que hablaba Freud y los vínculos patológicos entre los individuos son, casi siempre, lo único que nos enferma”.

Page 3: Suple Cronica

TRABAJO ARGENTINO y SEGURIDAD SOCIAL - PAG. 3Buenos Aires, miércoles 29 de mayo de 2013 / Nº 44

Hace unas semanas, a los argentinos nos sorprendió el debate sobre un sketch televi-sivo en el que, supuestamente, se hacía apología sobre la pedofilia. Fue un encuentro de miradas y posturas con gran carga mediática. Pero lo cierto es que cuando ese pasaje televisivo fue escrito nadie pensaba que se le podía dar ese trasfondo. Es que hoy todos tenemos otro registro sobre la pedofilia.

Algo similar está pasando con el trabajo no registrado. En los 90, lo importante parecía ser obtener un trabajo para subsistir. La desocupación era récord y quien tenía un trabajo se sentía a salvo. Quien no lo tenía estaba “caído del sistema”. En aquellos años pocos pensaban en la impor-tancia de estar aportando para una jubilación; incluso a los fondos se los tomó como un ahorro –vía las AFJP- y no como una previsión. Ni hablar de pensar en la seguridad social y en la contención que significa tener cobertura de salud para el núcleo familiar. Por supuesto que muy pocos tenían en cuenta su propia seguridad en el trabajo. La Argentina de las últimas décadas llegó a tocar picos de 24% de desocupación y dentro de aquellos que trabajaban activamente llegó a existir un poco más del 43% de trabaja-dores no registrados.

En el período 2001–2004 lo más importante era trabajar sin que importara demasiado si se estaba o no registrado. En la última década se recuperaron

más de 5 millones de puestos de trabajo, llevando la cifra de desocupación a cerca del 7% con regiones del país que están por debajo de esos guarismos.

El propio ministro de trabajo Carlos Tomada hizo referencia a este tema comparando cifras: “A finales de la década de los 90 cada 10 empleados 9 estaban en negro y solo uno registrado. Hoy, en los nuevos puestos de trabajo generados, la relación estimada es que, de cada 10, 8 son registrados y 2 aún fuera del sistema legal”. Cuando se habla de estimacio-

nes oficiales actuales sobre el trabajo no registrado se estima un porcentaje por encima del 34%. Esto sucede porque se toma todo el universo laboral y hay sectores que culturalmente son proclives a no registrar a sus trabajadores como, por ejemplo, el ámbito rural. Pero sí hay una mayor conciencia de esta obligación que tiene el empleador en la generación de puestos de trabajo y nuevos emprendimientos productivos.

Por eso el desafío ahora es bajar también el índice de informalidad. El Ministerio de

Trabajo de la Nación junto a algunos gobiernos provincia-les y gremios de todo el país están dispuestos a darle pelea al trabajo no registrado para que todos los asalariados tengan acceso a aquellos otros derechos que van mucho más allá de un sueldo.

La ley es clara y cada trabajador, haga la actividad que haga, tiene el derecho a ser registrado como indican las normas laborales. Tiene que tener sus aportes, que serán destinados a su futura jubila-ción, a su aseguradora de

riesgos de trabajo y a su cober-tura de seguridad social.

Esto no debe ser un tema de especulación. Algunos emplea-dores inescrupulosos dicen: “Si te blanqueo tengo que hacerte descuentos del sueldo; así en negro ganás un mango más”. Mentiras. Lo que hacen es engañar al empleado e impedir-le acceder a una cobertura social que le permite al trabaja-dor estar tranquilo.

En estos tiempos en los que la desocupación ha dejado de ser un tema preocupante, es bueno pensar firmemente en la

seguridad social. Además, el fondo que compone el financiamiento de la jubila-ción, la ART y la obra social no solo surge de un porcentaje de la mensualidad del empleado, sino que otra parte la aporta el empresario por un monto similar. Ahí está la trampa y la posible evasión.

Cuando se habla de luchar contra este flagelo es necesario que los propios trabajadores que están fuera del sistema legal se involucren, hagan sus reclamos y denuncien sin miedo ante las autoridades. La estadística indica que cuando hay inspecciones de la AFIP, del Ministerio de Trabajo o de los mismos sindicatos, un alto porcentaje de empresarios se ponen al día con sus papeles. Por lo tanto no es factible aquel “me puedo quedar sin trabajo” que muchos trabaja-dores esgrimen.

Tampoco los empresarios podrán escudarse en la calidad de “indocumentado” de un extranjero que esté trabajando en su empresa, ya que nuestras leyes contemplan incluir a esos trabajadores en la más absoluta formalidad y se los puede documentar o ponerlos dentro de las normas vigentes sin que esto implique la pérdida de su trabajo.

La lucha contra el flagelo del trabajo no registrado ya está en marcha. Es un nuevo desafío para todos los argenti-nos porque ser un trabajador dentro del marco legal es un respaldo importantísimo para la dignidad y para el acceso al sistema de seguridad social.

Gremios, estados provinciales, municipios, organismos gubernamentales y también universidades deben seguir librando una dura batalla frente al trabajo no registrado.

LA RENOVADA LUCHACONTRA EL EMPLEO ILEGAL

LA IMPORTANCIA DE TENER COBERTURA DE SALUDQuienes nunca necesita-

ron de los servicios de su obra social pueden ser críticos por desconocimien-tos. Sin embargo aquellos que alguna vez tuvieron que recurrir a ella para realizar estudios de diagnósticos completos o un parto o una cirugía de importancia, pueden dar fe de lo que significa la tranquilidad de contar con un sistema de salud y una obra social. Esto surge básicamente del trabajo registrado ya que todo trabajador y su familia, por ley debe acceder al

programa médico obligato-rio, que es uno de los más amplios en el mundo por su cobertura médica.

A diferencia de otros sistemas, las obras sociales –que surgen del aporte de los propios trabajadores– no hace especulaciones sobre sus presupuestos, como es el caso de la salud pública o la medicina prepaga. Aquí el sistema de salud atiende a todos por igual sin importar cuánto han aportado y brinda todo lo necesario para que un trabajador esté sano. Además, casi en forma

exclusiva, las obras sociales son las que más acciones de prevención realizan para evitar enfermedades impor-tantes que, directa o indirec-tamente, afectarán la actividad laboral.

ALGUNAS CIFRAS QUE REVELAN LA SITUACIONEl índice de trabajo no

registrado se ubicó en el 34,6% durante el último trimestre del año pasado, cuatro décimas por encima del período anterior, cuando la desocupación alcanzó al 6,9% de la población econó-micamente activa. Además, la subocupación demandan-te, comprendida por aquellas personas que trabajan menos de 35 horas semana-les, y quisieran trabajar más, subió al 6,4%, mientras que la subocupación no demandan-te se mantuvo en el 2,6%, nivel similar al del último trimestre del 2011.

Page 4: Suple Cronica

Y SEGURIDAD SOCIAL

DATOS UTILES

Para conocer y tener en cuenta a la hora de requerir el servicio médico de cada gremio

La idea de que una obra social está compuesta por los trabajadores que la conforman es una definición que marca el espíritu social y de conten-ción que tienen. Estas organizaciones atienden, básicamente, la salud de la familia trabajadora pero, además, ofrecen una batería de prestaciones y servicios complementarios que solamente ellas, por estar administra-das por los propios trabajadores, pueden brindar.

Hubo épocas duras en las que era difícil tener un buen servicio de salud, tiempos en los que solo los que ganaban más podían acceder a una prestación prepaga de la medicina privada. El concepto que tiene la gente de una obra social es muy amplio y no del todo claro. Una obra social es una institución que presta servicios de salud y seguridad social, conformada por una masa crítica de trabajadores que, con su aporte mensual de una parte de su sueldo, más el aporte de su empleador, conforman el financiamiento de esas organizaciones que atienden una muy amplia gama de servicios de salud según el programa médico obligatorio, sumado a una decena de otras prestaciones y coberturas médicas importantes a las que en los últimos tiempos se han ido sumando diversas patologías.

Hoy las obras sociales brindan sus servicios, sin importar lo que el beneficiario haya aportado. En cambio aquellas empresas de medici-na privada siempre van a especular con las necesidades según el tipo de socio que sea o el presupuesto que gastará esa empresa en dicho socio. Hay obras sociales de gremios administradas por los propios trabaja-dores, hay otras obras sociales de empleados de gobiernos provincia-les, otras de organismos públicos como universidades o fuerzas

armadas y las hay también de directi-vos de empresas.

Durante mucho tiempo el trabaja-dor fue tentado a conformar algunas de estas empresas de medicina privada, pero en realidad lo que pasaba es que el pase a una organiza-ción que supuestamente le daría mejor cobertura de salud, provocó un desfinanciamiento del sistema de las obras sociales.

Hoy, en tiempos de altos costos de salud, las obras sociales hacen esfuer-zos increíbles para dar la cobertura de alta complejidad que el trabajador demanda. En cambio las empresas privadas especulan cada día sobre si

dar o no dar una determinada presta-ción a un socio porque se trata de su rentabilidad y no de algo social.

Los dirigentes gremiales que han trabajado en los últimos años en hacer crecer los servicios de salud de sus trabajadores expresan la necesi-dad de recuperar aquellos que en otros tiempos se fueron a la salud privada sin tener el resultado que buscaban.

Otros representantes de obras sociales de directivos de empresas o de universidades también expresan la necesidad de que aquellos benefi-ciarios que se fueron a la salud supuestamente de mayor excelencia vuelvan a sus obras sociales tradicionales donde, además de salud, se les da todo tipo de conten-ción social, laboral, turismo, recrea-ción y formación laboral en diferen-tes niveles y adaptados a distintos estándares de vida.

En la actualidad ya son muchas las obras sociales de trabajadores y empresarios que ofrecen también

servicios superadores para aquellos que quieran, por pequeñas diferen-cias económicas, acceder a mejores centros. Hay otras obras sociales que ya gozan de la preferencia de otros trabajadores por la calidad de sus prestaciones médicas.

Hoy hay organizaciones gremia-les y empresariales que tienen clínicas que también son utilizadas por las empresas privadas por su calidad prestacional. Todo indica que es tiempo de recuperar lo perdido para volver a construir un sistema solidario de salud integrado por todas las obras sociales de diferentes tipos con una masa de trabajadores, empleados, empresa-rios, directivos, maestros, profeso-res, científicos y personal militar que sean atendidos dentro de cada organización a fin a su actividad.

Hoy estos sistemas son quienes mejor están atendiendo a sus benefi-ciarios y quienes más están compro-metidos en dar mejor salud para todos los trabajadores.

SERVICIOS

La Asociación de Trabajadores de la Industria Lechera de la República Argentina (ATILRA) puso en marcha la Expo Itinerante de Lecheros en la ciudad de Rafaela, provincia de Santa Fe. En la muestra, el gremio expone los logros obtenidos entre los que se encuentran los beneficios de

OSPIL Salud su obra social y la Clínica 10 de Setiembre, que mostrará sus últimos avances tecnológicos al servicio del afilia-do. Expo ATILRA permanecerá abierta hasta el 16 de junio los viernes y sábados de 10 a 19 y los domingos de 15 a 19. La entrada es libre y gratuita.

El Sindicato de Televisión ya inició las inscripciones para la colonia de vacaciones de invier-no invitando a los hijos de sus afiliados a disfrutar de la nieve en los increíbles paisajes de Mendo-za. La colonia se dividirá en tres contingentes diferenciados por edad. Para los tres casos, los días

y horarios de salida serán fecha pautada e informadas previeman-te. Los interesados tienen tiempo hasta el 1° de julio para inscribir-se. Para más información hay que dirigirse al sindicato, sito en Quintino Bocayuva 105 de la ciudad de Buenos Aires o llaman-do al (011)4958-1533.

HORA DE RECUPERAR LO PERDIDO

Vacaciones de inviernocon SATSAID

Expo Itinerante deLecheros en Santa Fe

Los principales gremios quieren discutir sobre el destino de los aportes.

Obra Social de la Asociación de Empleados de FarmaciaTel: 0800-666-2333(ADEF)

Web: www.adef.org.ar

Obra Social del Personal de TelevisiónTel: 0800-288-8872

Web: www.tvsalud.com

Obra Social FerroviariaTel: 0-800-333-3313

Web: www.osfe.org.ar

Obra Social de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y FuerzaTel: 011-5556-9600

Web: www.luzyfuerzasalud.org.ar

Obra Social del Personal de la ConstrucciónTel: 0-800-222-0123

Web: www.construirsalud.com.ar

Obra Social para la Actividad DocenteTel: 0-810-666-7752

Web: www.osplad.org.ar

Obra Social de Docentes ParticularesTel: 0800-666-6450

Web: www.osdop.org.ar

Obra Social del Personal de la Industria del VestidoTel: 0800-999-1941

Web: www.osvestido.com.ar

Obra Social del Personal de Estaciones de Servicio, Garages, Playas deEstacionamiento y Lavaderos de AutosTel: 011- 4866-1225 / 1631 / 1654

Web: www.soesgype.org.ar

REUNION. La Presidenta y la CGT debaten sobre obras sociales y medicina privada.

Hay que volver aconstruir un sistemasolidario de saludintegrado